¿Qué es la Congelación de Óvulos o Vitrificación Ovocitaria?
La vitrificación de ovocitos o congelación de óvulos es una técnica de reproducción asistida que permite a las mujeres obtener y guardar sus óvulos en el mejor momento de su fertilidad para ser utilizados posteriormente. Esta técnica es una forma de preservar la fertilidad, posponiendo la maternidad por decisión propia o por indicación médica.
La congelación de óvulos consiste en extraer algunos óvulos de forma sencilla, segura e indolora, y conservarlos mediante un proceso de ultracongelación. El método utilizado hoy en día es la vitrificación, una técnica de congelación ultrarrápida que evita la formación de cristales de hielo en el interior de las células, los cuales dañarían las estructuras internas y provocarían la muerte celular. Así, se conservan en perfecto estado a -196ºC, asegurando la máxima viabilidad de los óvulos extraídos para su uso futuro.

¿Por qué Considerar la Congelación de Óvulos?
Existen diversas razones, tanto biológicas como sociales y médicas, que llevan a las mujeres a considerar la vitrificación ovocitaria.
Factores Biológicos y la Disminución de la Fertilidad
Con el paso del tiempo, la fertilidad de la mujer se reduce considerablemente debido al envejecimiento de los ovarios. La dotación de ovocitos con la que nacemos va desapareciendo progresivamente. El problema no es solo que quedan menos óvulos, sino que su calidad empeora con los años. La mujer nace con un promedio de un millón de óvulos, llega a la pubertad con 400.000 y, a partir de ahí, pierde mil en cada regla. Aunque puede realizarse en cualquier momento de la vida fértil de la mujer, la calidad y potencial reproductor de los óvulos decae a medida que se cumplen años. En torno a los 37-38 años, el ciclo reproductivo empieza a dar signos de agotamiento, quedando cada vez menos óvulos por madurar. Por ello, los profesionales de la reproducción advierten de un deterioro de la fertilidad a partir de esa edad, ya que las posibilidades de ser madre por métodos naturales se reducen en torno a los 40 años.
Razones Personales y Sociales
Actualmente, la opción de retrasar la maternidad se ha convertido en una realidad social que ha influido en el aumento de los problemas de fertilidad. Muchas mujeres, especialmente en la treintena, prefieren disfrutar de la vida, apostar por su carrera profesional o pasar unos años tranquilos en pareja (o sin ella) antes de embarcarse en la maternidad. Congelar los óvulos cuando se es más joven asegura esa posibilidad y concede la oportunidad de escoger el momento idóneo para ser madre.
Motivos Médicos
La congelación de óvulos es también una buena opción para mujeres que van a enfrentarse a un tratamiento médico que pueda comprometer su fertilidad, como ocurre con algunos tipos de cáncer (radioterapia o quimioterapia). Los motivos de salud que pueden causar una posible pérdida de las funciones del ovario hacen que la congelación de óvulos sea una solución efectiva para preservar la capacidad reproductiva.
¿Cuál es la Edad Ideal para Congelar Óvulos?
La edad de la mujer en el momento de la vitrificación de ovocitos influye significativamente en las tasas de éxito del tratamiento. Lo ideal es realizarla antes de los 35 años para obtener resultados óptimos en la tasa de embarazo futura. A medida que la edad de la mujer aumenta, la calidad de los óvulos empeora debido a un incremento en el porcentaje de alteraciones cromosómicas y una disminución de la reserva ovárica. La edad en el momento de la vitrificación es el factor más importante, ya que la pérdida en la calidad ovocitaria es más notable según aumenta la edad del ovocito.
Los resultados en pacientes menores de 30 años son excelentes debido a que tienen una muy buena reserva y calidad de óvulos, aunque hasta los 35 años también se obtienen buenas tasas de embarazo. Legalmente, no existe un límite de edad establecido para la vitrificación de óvulos, pero se recomienda hacerlo antes de los 37 años, ya que la calidad de los óvulos empieza a decaer de forma más pronunciada a partir de esa edad. No obstante, es posible congelarlos entre los 37 y los 39 años, siendo consciente de las posibilidades en cada caso. Es muy importante que las mujeres en edad reproductiva a partir de los 30 años acudan al ginecólogo para valorar su reserva ovárica y sus posibilidades de embarazo.
El Proceso de Vitrificación de Óvulos Paso a Paso
El proceso de congelación de óvulos consta de tres pasos principales: estimulación ovárica, extracción de los óvulos y vitrificación.
CONGELACIÓN de ÓVULOS: TODO lo que debes saber
1. Estimulación Ovárica
La estimulación ovárica tiene como objetivo conseguir el desarrollo de varios folículos para obtener numerosos óvulos maduros, aumentando así las probabilidades de éxito. En un ciclo menstrual natural, suelen empezar a madurar entre 3 y 30 folículos, pero solo un ovocito logra liberarse, y el resto se pierde de forma natural. Con la medicación adecuada, esos óvulos que normalmente se perderían son "rescatados" y se pueden llegar a obtener entre 10 y 20 ovocitos por ciclo, lo que se considera una cantidad óptima.
El proceso de estimulación dura aproximadamente dos semanas. Durante 10 a 14 días, la paciente se administra una medicación hormonal inyectada, similar a las hormonas que regulan su ciclo menstrual. Durante este periodo, se realizan ecografías y análisis de sangre periódicos para medir los niveles de estradiol y comprobar que el proceso avanza adecuadamente hasta que el tamaño folicular es el idóneo.
Los efectos secundarios de la estimulación son similares a los de un ciclo menstrual, pero más acentuados: hinchazón abdominal, pesadez de piernas o cambios de humor. Es importante destacar que este proceso no adelanta la menopausia ni disminuye la fertilidad futura, ya que solo se "rescatan" óvulos que de otro modo se perderían. Además, no existe contraindicación para iniciar la estimulación si se toman anticonceptivos o se lleva un DIU.
Cuando el número y el tamaño de los folículos es el adecuado, se procede a inducir la ovulación con fármacos específicos, que deben administrarse entre 34 y 36 horas antes de la extracción. La precisión en la administración es crucial para evitar la ovulación prematura o la maduración insuficiente de los óvulos.
2. Punción Ovárica (Extracción de Óvulos)
La punción ovárica es el proceso de extracción de los óvulos. Se realiza en quirófano, con la paciente sedada, lo que lo convierte en un procedimiento rápido (aproximadamente 15 minutos) e indoloro. Bajo sedación, el especialista en fertilidad extrae los óvulos maduros mediante punción folicular y vía vaginal. Es un procedimiento mínimamente invasivo.
Se recomienda que la paciente acuda acompañada a la clínica y mantenga un ayuno absoluto (ni comida ni bebida) durante las 6 horas previas a la punción para evitar cualquier malestar. Es fundamental descansar el día de la punción, y la actividad diaria normal puede retomarse al día siguiente.
3. Vitrificación y Almacenamiento
En esta etapa final, los óvulos extraídos son sometidos al proceso de vitrificación. Consiste en bajar la temperatura de los óvulos desde los 37ºC habituales hasta -196ºC en tan solo unos segundos (a una velocidad de aproximadamente 23.000 grados por minuto). Esta velocidad ultrarrápida evita la formación de cristales de hielo dentro del óvulo.
Para ello, se utilizan unas sustancias llamadas crioprotectores que sustituyen el agua del interior de las células embrionarias y protegen sus estructuras internas de las bajas temperaturas. Con la ayuda de estos medios específicos, el agua que rodea el óvulo no tiene tiempo de congelarse, sino que adquiere un estado similar al de una gelatina muy dura, dejando el óvulo inalterado y sin dañarlo. Una vez vitrificados, los óvulos se colocan en pequeños tubos llamados pajuelas y se almacenan en tanques de nitrógeno líquido a -196ºC, donde permanecen perfectamente identificados hasta que sean necesarios.

Tiempo de Conservación y Destino de los Óvulos Vitrificados
No existe un límite de tiempo establecido para la conservación de óvulos. El tiempo en el que permanezcan congelados no afecta a sus posibilidades de éxito, ya que la vitrificación permite que sus características permanezcan idénticas con el paso del tiempo. Los óvulos, una vez vitrificados, pueden conservarse durante toda la vida fértil de la mujer, según indica la ley.
En el supuesto de no utilizar los óvulos, la mujer tiene varias opciones: cederlos para donación con fines reproductivos a otras personas con problemas de infertilidad, donarlos para fines de investigación, o solicitar el cese de su conservación, si cumple los criterios legales para ello. En cualquier caso, la finalidad de los óvulos siempre se elegirá dentro del marco legal establecido.
Tasas de Éxito y Cantidad Óptima de Óvulos
La tasa de éxito en tratamientos utilizando óvulos congelados varía en función de diversos factores, siendo la edad de la paciente en el momento de la vitrificación uno de los más determinantes. En general, la tasa de embarazo por transferencia de embriones utilizando óvulos previamente congelados oscila entre un 30% y 50% por ciclo. La calidad de un óvulo joven siempre es superior a la de uno mayor, pero una mujer de 37 o 38 años puede tener óvulos de buena calidad y dar a luz a un bebé sano. Otros condicionantes, como el factor masculino, también influyen en el éxito global del tratamiento.
Respecto a la cantidad, aunque a partir de 10 ovocitos ya se considera suficiente, lo ideal es congelar entre 25 y 30 óvulos para obtener una probabilidad de embarazo cercana al 100% en el futuro. En pacientes menores de 30 años, con muy buena calidad ovocitaria, generalmente con congelar 20 óvulos puede ser suficiente. Cuanto mayor sea la edad o menor la reserva de óvulos, mayor número de ovocitos se recomienda vitrificar, ya que la calidad se va comprometiendo.
La supervivencia de los óvulos tras la descongelación ronda el 90%, gracias a la eficacia de la técnica de vitrificación.
¿Cómo se Utilizan los Óvulos Congelados para Lograr un Embarazo?
Cuando la mujer decide buscar un embarazo con sus óvulos vitrificados, se inicia el proceso de fecundación in vitro (FIV). Los óvulos, aunque hayan pasado años desde su extracción, seguirán exactamente igual y conservarán todo su potencial reproductivo.
El proceso incluye varios pasos:
- Desvitrificación: Los óvulos congelados son descongelados cuidadosamente.
- Fecundación in vitro: Los ovocitos desvitrificados se fecundan con espermatozoides (de la pareja o de un donante anónimo) utilizando la técnica de ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoide).
- Cultivo embrionario: Los embriones resultantes se cultivan en el laboratorio durante varios días.
- Preparación endometrial: Se prepara el endometrio de la mujer para que sea receptivo y pueda recibir un embrión.
- Transferencia embrionaria: Uno o más embriones se transfieren al útero de la mujer.
Es importante tener en cuenta que, aunque los óvulos vitrificados estén en perfecto estado, las sociedades científicas no recomiendan realizar tratamientos de reproducción asistida cuando la edad de la mujer está por encima de los 50 años, debido a que la fisiología femenina a partir de esa edad hace poco recomendable la gestación.
Seguridad y Mitos Frecuentes sobre la Congelación de Óvulos
La vitrificación de óvulos es un procedimiento seguro que no afecta la salud ni la fertilidad futura de la mujer.
- No disminuye la fertilidad futura: Congelar óvulos no disminuye la fertilidad futura. En cada ciclo menstrual, el ovario selecciona unos 10-20 óvulos, pero solo uno de ellos madura para la ovulación, y el resto se "pierde" de forma natural. En un ciclo de congelación de óvulos, se "rescatan" esos óvulos que en un ciclo normal se perderían.
- No adelanta la menopausia: El proceso de vitrificación ovocitaria no tiene efectos negativos conocidos sobre el ovario y no adelanta la menopausia.
- No produce aumento de peso ni otros efectos estéticos: No es cierto que la vitrificación de ovocitos tenga efectos como el aumento de peso o la aparición súbita de acné o vello corporal. Los medicamentos utilizados para la estimulación tienen hormonas que pueden causar una hinchazón similar a la que se produce antes y durante la menstruación, pero son efectos temporales.
- Riesgo en embarazos con óvulos congelados: Los embarazos con óvulos congelados no tienen más riesgo que los que se producen con ovocitos en fresco. Lo que determina, en gran medida, las alteraciones genéticas de un embrión es el material genético del ovocito. Conforme la edad de la mujer aumenta, se produce un incremento del porcentaje de alteraciones cromosómicas en sus óvulos y, por lo tanto, un mayor riesgo en el embarazo, independientemente de si el óvulo se usó fresco o vitrificado. La calidad del óvulo está ligada a la edad en el momento de la congelación, no al proceso de congelación en sí.
Consideraciones Económicas
El precio de la congelación de óvulos varía generalmente entre los 2000 y 3500€ en España, dependiendo de la clínica. Este coste suele incluir la fase de estudio, el seguimiento del tratamiento de estimulación ovárica, la aspiración folicular (obtención de los óvulos) y la vitrificación. Adicionalmente, se debe considerar el coste anual de mantenimiento para conservar los óvulos en nitrógeno líquido, que puede oscilar entre 400 y 600€ al año. Algunas clínicas ofrecen planes específicos o financiación para jóvenes.