Introducción a la Filosofía de Karl Marx
Vida y Contexto
Karl Marx (Tréveris, 5 de mayo de 1818 - Londres, 14 de marzo de 1883) vivió durante el siglo de las revoluciones, un periodo marcado por el hundimiento del Antiguo Régimen y las profundas transformaciones económicas generadas por la Revolución Industrial. El fin último de su filosofía es llevarla más allá de la mera interpretación del mundo para lograr la transformación de este mundo, que se revela injusto, desigual y explotador para la mayoría de los seres humanos.

El Concepto Marxista del Hombre y su Propósito
Para Marx, el hombre es el principio de la sociedad y el sujeto de la historia, negando la existencia de cualquier ser distinto y superior, como Dios. Por tanto, el hombre posee los siguientes rasgos esenciales:
- Es un ser natural; sin embargo, a diferencia de los animales, no posee una naturaleza fija e innata, sino que debe "hacerse" y realizarse a sí mismo.
- El trabajo, la actividad productiva, constituye su esencia.
- No solo es un animal sociable, sino que se constituye en la sociedad. Las relaciones sociales son las que caracterizan propiamente al ser humano y las que lo convierten en un ser histórico.
No obstante, el devenir histórico no ha conducido al hombre a la felicidad. Por el contrario, en el mundo capitalista, la mayoría de los humanos son seres alienados; es decir, no son dueños de sí mismos, han perdido la libertad para decidir y forjar su propio destino, además de tener que trabajar vendiendo su tiempo a cambio de un salario. A este grupo se le denomina el proletariado.
En contraste, solo unos pocos, la burguesía (la clase de los modernos capitalistas, propietarios de los medios de producción y patronos de los asalariados), poseen los medios de producción, que se refieren a los instrumentos y materiales de trabajo como maquinaria, herramientas y materias primas.
El avance de la industria, sin embargo, va creando uniones de obreros organizados y conscientes de su propia fuerza y misión.
La Alienación en el Capitalismo
La Alienación Económica
La obra de Marx titulada El Capital comienza con un análisis de la mercancía, dado que la sociedad capitalista es una sociedad fundada en el intercambio de mercancías. Se entiende por mercancía "una cosa que mediante sus propiedades satisface las necesidades humanas". Esta tiene un doble valor: un valor de uso y un valor de cambio.
El Análisis de la Mercancía: Valor de Uso y Valor de Cambio
El valor de uso de una mercancía se basa en la cualidad y la utilidad de dicha mercancía (por ejemplo, un kilo de café). Pero en el mercado se intercambian mercancías diferentes entre sí. ¿Qué tienen en común dichas mercancías para que se puedan intercambiar? Poseen su valor de cambio. Este, según Marx, es la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirla. Por tanto, una mercancía no podrá intercambiarse por otra si el trabajo necesario para producir la primera no es igual al trabajo necesario para producir la segunda. Así pues, el intercambio de mercancías no es tanto una relación entre cosas, como una relación entre productores. El valor de cambio de una mercancía está determinado por el trabajo social necesario para producirla.
El Papel del Dinero y la Reducción a Mercancía
En la economía capitalista, el intercambio de mercancías se encuentra mediado por el dinero. El dinero se convierte en la expresión universal del valor de la mercancía. Así pues, en la sociedad capitalista todo se puede comprar y vender, lo que significa que todo, en último término, puede reducirse al dinero. El dinero, por tanto, tiene un rango de valor universal.

Karl Marx en sus Manuscritos económico-filosóficos señala: "La demanda de hombres regula necesariamente la producción de hombres, como ocurre con cualquier otra mercancía. Si la oferta es mucho mayor que la demanda, una parte de los obreros se hunde en la mendicidad o muere de inanición. La existencia del obrero está reducida, pues, a la condición de existencia de cualquier otra mercancía. El obrero se ha convertido en una mercancía y para él es una suerte poder llegar hasta el comprador. La demanda de la que depende la vida del obrero depende, a su vez, del humor de los ricos y capitalistas. El obrero es más pobre cuanta más riqueza produce (...) El trabajador se convierte en una mercancía tanto más barata cuanto más mercancías produce".
Tipos de Alienación del Trabajador
A continuación, se destacan dos aspectos de este tipo de alienación:
- Alienación del trabajador con respecto a su propia actividad: El trabajo, que debería servir para desarrollar las capacidades creadoras, es solo un medio para satisfacer las necesidades básicas de la existencia del trabajador y su familia. El obrero se ve forzado a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, y el producto de la actividad que lleva a cabo ya no es suyo, sino del capitalista.
- Alienación del trabajador con respecto al producto de su trabajo: En este sistema capitalista, el obrero no es dueño del producto de su trabajo, que pasa a ser propiedad del capitalista. Cuanto más trabaja el proletario, más se enriquece el capitalista y tanto más se empobrece él mismo.
Tiempos modernos (1936) - La división del trabajo
La Plusvalía: Motor de la Explotación Capitalista
El proletariado pone al servicio del capital su fuerza de trabajo, la cual se comporta como una mercancía más. El burgués paga por ella un salario determinado por el valor que tiene dicha mercancía, es decir, el valor de las cosas necesarias para mantener con vida al trabajador y a su familia. Sin embargo, la fuerza de trabajo es una mercancía especial, porque su propio valor de uso posee la peculiar característica de ser origen de un valor, es decir, que tiene la propiedad de producir valor. Con ello, se genera una plusvalía, que son los beneficios o las ganancias del valor de cada cosa producida, y que va a parar a manos del capitalista. Es, por tanto, esta plusvalía el motor de la economía capitalista.
Así, el propio hombre se convierte en una cosa entre otras muchas, se transforma en una mercancía, que el capitalista, poseedor del dinero, compra por un precio determinado: el salario. Las leyes del mercado, en las que el trabajador no interviene, imponen al proletariado su "lógica" y actúan con los seres humanos y con su actividad trabajadora como si fueran un objeto más en el cálculo de "costes-beneficios". Así, como el trabajo se comporta como una mercancía más, la cuantía del salario debe corresponder con el coste de su conservación, en otras palabras, corresponde con las necesidades del trabajador y su familia.
Ahora bien, a partir de unas ciertas horas de trabajo (según Marx, media jornada) el obrero produce más valor que el equivalente al salario percibido; mientras que el resto del valor que proviene del trabajo excedente se lo embolsa directamente el capitalista.
Marx afirma en El Capital: "La producción capitalista no es ya producción de mercancías, sino que es, sustancialmente, producción de plusvalía. El obrero no produce para sí mismo, sino para el capital. Por eso, ahora, no basta con que produzca en términos generales, sino que ha de producir concretamente plusvalía. Dentro del capitalismo solo es productivo el obrero que produce plusvalía para el capitalista o que trabaja para hacer rentable el capital."
El proceso no se detiene, y el beneficio obtenido por el capitalista por el uso de la fuerza de trabajo se materializa en más capital para comprar más fuerza de trabajo. El enriquecimiento del capitalista es mayor, cuanto más se explota al obrero. Además, se produce el fenómeno de una superpoblación como resultado de una acumulación de capital y, a su vez, una disminución de la demanda de trabajo. Todo ello concluye, inevitablemente, en una acumulación de la miseria para el obrero, que se empobrece más, cuanta más riqueza produce.
Otras Formas de Alienación
El carácter radical de la alienación económica promueve otras formas de alienación:
- La alienación social: Se deriva de la inevitable división de la sociedad en clases enfrentadas. La propiedad privada establece las diferencias entre los burgueses capitalistas (dueños de los medios de producción) y los proletarios (dueños solo de su fuerza de trabajo). Los intereses de las clases sociales están enfrentados: unos buscan aumentar sus beneficios; los otros, mejorar sus condiciones de vida y su salario. La imposibilidad de alcanzar de forma simultánea ambos intereses lleva a la lucha de clases (conflicto existente entre clases sociales que tienen intereses opuestos por su distinta posición en el sistema productivo) y a que las relaciones entre los humanos no sean relaciones entre seres iguales.
- La alienación política: Surge de la división entre la "sociedad civil" - la comunidad formada por individuos que se organizan por ellos mismos - y el "Estado" - el conjunto de instituciones que ordenan y dirigen dicha sociedad.
- La alienación religiosa: La religión está en estrecha relación con la organización política y socioeconómica en la que surge y a la que ofrece estabilidad y justificación ideológica. La religión contribuye al mantenimiento del sistema, porque falsea la realidad y promete para otro mundo (el cielo, el más allá, etc.) la justicia y la igualdad, por las que el ser humano no debe luchar, ya que son imposibles en la vida terrenal. Este es el sentido de la frase de Marx: "La religión es el opio del pueblo".
- La alienación filosófica: En cuanto ideología (conjunto de ideas que genera una falsa imagen de la realidad y de las condiciones en las que se desarrolla la vida de los seres humanos) es también una forma de alienación, porque solo interpreta la realidad (hasta ahora no ha contribuido a transformarla y a liberar al ser humano) y, además, porque la interpreta falsamente.
Relaciones Teóricas del Marxismo: Críticas a Otras Corrientes
Crítica al Anarquismo
La gran diferencia política entre marxistas y anarquistas reside en la concepción de la sociedad, del Estado y de la revolución. Pensadores anarquistas como Bakunin o Kropotkin distinguieron entre Estado y sociedad. Para ellos, la sociedad es una realidad natural, mientras que el Estado vendría a ser una degradación de aquella. El Estado, para el anarquismo, es una realidad jerárquica y coercitiva, una permanente división entre gobernantes y gobernados, que se ha relacionado con la propia separación de clases y con el nacimiento de la propiedad privada.
Aunque los marxistas pueden estar en gran medida de acuerdo con esto último, ellos consideran que es la propiedad privada y la división de clases la que da lugar al poder político y al Estado. Por lo tanto, para los marxistas, el Estado es un instrumento con el que la clase dominante asegura sus privilegios y sus propiedades.
Crítica al Socialismo Utópico Francés
El "socialismo utópico" está representado fundamentalmente por el pensador francés Proudhon. Para este autor, la sociedad industrializada se organiza de forma contraria al estado de naturaleza, que consiste en una sociedad rural que vive de los productos de la tierra y en contacto directo con la naturaleza, una sociedad igualitaria y justa sin apenas diferencias sociales. La nueva sociedad industrializada representaba una involución histórica, por lo que se hacía necesario regresar a ese estado de naturaleza de manera violenta o revolucionaria.
Marx opina que el socialismo utópico no son más que fantasías o mundos ideales que alejan a los individuos de la transformación de la realidad y niega que haya existido un estado de naturaleza feliz, pues la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases.
Crítica al Liberalismo Económico
Mediante el trabajo el hombre transforma la naturaleza y se realiza a sí mismo iniciando el camino hacia la libertad. Sin embargo, la realidad del mundo del trabajo era otra: para el proletariado y el campesinado el trabajo era fuente de alienación y de esclavitud. Para entender las causas de este fenómeno Marx procede al estudio de la economía política inglesa, representada por Adam Smith y David Ricardo.
Según Marx, la idea de Adam Smith de que la libre competencia entre los empresarios es garantía de riqueza es una forma de ideología. Según Ricardo, el valor del trabajo equivale a lo que cuesta renovar o regenerar la capacidad de trabajo consumida. El patrón ha de pagar al trabajador un salario que le permita recuperar sus fuerzas y estar en condiciones de seguir trabajando al día siguiente.
Pero el trabajo, observa Marx, es una mercancía especial que genera un producto que da al burgués unas ganancias o plusvalía. Esta plusvalía es la que da origen al capital y a las desigualdades sociales. Marx considera que el estudio de la evolución de los orígenes del capital, es decir, desmontar la ideología de la economía política que representan Smith y David Ricardo, proporcionará una base científica a las pretensiones revolucionarias del proletariado.
El Materialismo Histórico: Problema de la Realidad, Política e Historia
La Sucesión de los Modos de Producción
Para Marx, la historia se caracteriza por ser la sucesión de los diferentes modos de producción (comunismo primitivo, sociedad esclavista, sociedad feudal y sociedad capitalista), siendo el último de ellos el modo de producción capitalista. Esta es su teoría del materialismo histórico.
Karl Marx y Friedrich Engels afirman en el Manifiesto Comunista: "La historia de todas las sociedades existentes hasta el presente es la historia de la lucha de clases. Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en suma, opresores y oprimidos siempre estuvieron entre sí, librando una lucha ininterrumpida, ora oculta, ora desembozada, una lucha que en todos los casos concluyó con una transformación revolucionaria de toda la sociedad o con la destrucción de las clases beligerantes."
Infraestructura y Superestructura
Marx analiza las condiciones económicas, así como las condiciones políticas y culturales, del modo de producción capitalista. Y establece en el mismo la existencia de dos niveles:
- La infraestructura o estructura económica o base real (base material de la sociedad): Esta es la base fundamental sobre la que descansa todo el proceso de producción. Está constituida por las fuerzas productivas (capacidad de producción que en cada momento depende de los seres humanos y del desarrollo técnico; así pues, incluye tanto el trabajo como los medios de producción. Se puede resumir así: las fuerzas productivas son la suma de la fuerza de trabajo y medios de producción) y las relaciones de producción (relaciones que se establecen entre los seres humanos dependiendo de su situación con respeto a las fuerzas productivas. En el sistema capitalista, la burguesía posee los medios de producción, y el trabajador, solo la fuerza de trabajo). Por tanto, lo que los hombres son, depende de las condiciones materiales de su producción (factores socioeconómicos).
- La superestructura: Es el conjunto de ideas, instituciones, leyes y formas de conciencia social que se elevan sobre la infraestructura económica y la justifican.
