La recuperación postparto es un proceso que requiere atención y cuidado, especialmente cuando se ha realizado una episiotomía o se ha producido un desgarro perineal. Estas intervenciones o lesiones, comunes durante el parto vaginal, demandan una gestión adecuada para asegurar una cicatrización óptima y minimizar las molestias.
¿Qué es una Episiotomía o Desgarro Perineal?
Una episiotomía es una cirugía menor realizada durante el parto para ensanchar la abertura de la vagina, facilitando la salida del bebé. Implica un corte hecho con tijeras o bisturí en el periné de una mujer. Por otro lado, un desgarro o laceración perineal a menudo se forma por sí solo durante un parto vaginal. En raras ocasiones, este desgarro puede comprometer el músculo alrededor del ano o el recto.
Tanto las episiotomías como las laceraciones perineales requieren puntos de sutura para reparar y garantizar la mejor cicatrización. Ambas son similares en el tiempo de recuperación y la molestia durante la cicatrización. Estos cortes afectan directamente el suelo pélvico, el conjunto de músculos y ligamentos que sujeta los órganos internos del abdomen, como los aparatos digestivo, urinario y reproductor.

Proceso de Cicatrización y Tiempo de Recuperación
La mayoría de las mujeres sanan después de una episiotomía sin problemas, aunque esto puede tardar muchas semanas. Tras el parto, se aplican puntos para suturar la herida, los cuales tardarán entre 2 y 3 semanas, o hasta 5 semanas en algunos casos, en caerse o reabsorberse en la mayoría de las situaciones. No es necesario retirar los puntos de sutura, ya que el cuerpo los absorberá.
El proceso de cicatrización de una episiotomía suele ser molesto e incómodo. Es importante esperar al menos 6 semanas antes de utilizar tampones, tener relaciones sexuales o realizar cualquier otra actividad que pudiera abrir o romper los puntos de sutura. Se puede volver a actividades normales como el trabajo de oficina o la limpieza ligera de la casa cuando la mujer se sienta lista.
Cuidados Generales Postparto para la Zona Perineal
La clave de los primeros cuidados de la cicatriz de episiotomía o desgarro es la higiene. Mantener la zona siempre limpia evitará infecciones y favorecerá la velocidad de curación de la herida. Debes limpiar la herida cada vez que utilices el baño o tomes una ducha. Después de orinar o tener una deposición, se recomienda rociar agua caliente sobre la zona y secar dando palmaditas suaves con una toalla limpia o pañitos húmedos para bebés; evita usar papel higiénico.
Es muy importante que la herida se mantenga seca. Seque la zona dando toques con una toalla limpia después de bañarse. La vagina es un canal muscular y mucoso que protege al útero de infecciones mediante defensas como el vello púbico, el pH y los microorganismos en equilibrio. Cuando se lava con elementos químicos, este equilibrio puede alterarse. Por ello, la vagina no debe ser higienizada ni desodorizada con toallitas, jabones o compresas que contengan químicos. Se debe lavar solo con agua y secar con una toalla limpia de algodón dando toques suaves, sin arrastrar.
Aprovecha para dejar la herida al aire libre siempre que puedas, ya que es la mejor forma de que cicatrice. Utiliza ropa interior cómoda y preferiblemente de algodón, o braguitas desechables, que facilitan la transpiración. Es fundamental cambiarse las almohadillas cada 2 a 4 horas.
Otras Recomendaciones
- Evitar el estreñimiento: Tome ablandadores de heces, beba mucha agua y coma alimentos con mucha fibra.
- Ejercicios de Kegel: Apriete los músculos que utiliza para contener la orina durante 5 segundos, repitiendo esto 10 veces cada día.
- Posición al sentarse: Para aliviar el dolor al sentarse, pruebe a hacerlo sobre el glúteo contrario al lado donde se ubica la cicatriz. Se recomienda sentarse sobre una superficie dura o de dureza intermedia.
POSPARTO y POSTCESAREA, CUIDADOS, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
Alivio del Dolor y las Molestias
La herida de episiotomía o desgarro suele ser dolorosa, y el proceso de cicatrizado puede ser muy molesto. Para aliviar el dolor o la molestia, se pueden seguir las siguientes recomendaciones:
- Pida al personal de enfermería que le apliquen compresas frías inmediatamente después del nacimiento. Utilizar compresas de hielo en las primeras 24 horas disminuye la inflamación y ayuda con el dolor.
- Tome baños con agua tibia, esperando al menos 24 horas después de haber dado a luz y verificando que la bañera esté limpia con un desinfectante antes de cada baño.
- Utilice baños de asiento (sentarse en el agua que cubra la zona de la vulva) unas cuantas veces al día, esperando también 24 horas postparto. Se pueden adquirir tinas especiales que encajan en el borde del inodoro.
- Tome medicamentos como paracetamol o ibuprofeno para aliviar el dolor, bajo prescripción médica. Muchos de estos medicamentos son compatibles con la lactancia materna.
Cremas Anestésicas
En casos de dolor persistente, se puede solicitar la prescripción de cremas anestésicas. Por ejemplo, la crema anestésica Emla®, a base de lidocaína, puede aliviar el dolor de forma transitoria si se aplica una gruesa capa. La absorción sistémica de este anestésico tópico es prácticamente nula, por lo que es compatible con la lactancia materna.
Cremas y Pomadas Específicas para la Cicatrización
Las cremas cicatrizantes, gracias a su acción antiinflamatoria y antimicrobiana, pueden ser una excelente forma de acelerar la cicatrización de una episiotomía. Es necesario conocer qué tipo de cremas y pomadas son las más adecuadas para favorecer la cicatrización y cuáles están más enfocadas a reducir el dolor o aliviar las molestias.
Las pomadas con componentes específicos actúan contra el crecimiento de bacterias en la zona tratada. El gel de silicona está especialmente indicado para cicatrices postquirúrgicas, ya que hidrata la piel, acelera su regeneración y ayuda a evitar la posible formación de queloides. Algunas pomadas cicatrizantes contienen enzimas que remueven las células muertas de la piel.

Un ejemplo de solución limpiadora para el cuidado de la episiotomía es Episelle, formulada con propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antisépticas gracias a componentes como Aloe Vera, Centella asiática, Caléndula Officinalis y Olea Europea. Este producto ha sido desarrollado bajo control dermatológico y ginecológico, y no interfiere con la lactancia materna.
Otra opción es un complejo patentado de reparación óptima que contiene un trío de activos biomiméticos hidratantes y reparadores (ácido poliglutámico, ácido hialurónico y xilosa). Estos interactúan biológicamente con los mecanismos naturales de reparación de la piel para mejorar la curación y reconstrucción cutánea, logrando una reparación cutánea significativa en pocos días. Se recomienda aplicar sobre la zona debilitada después de limpiar suavemente, dos veces al día hasta la completa recuperación de la piel.
Una vez que los puntos se hayan caído y la herida esté cicatrizada, se puede ayudar a la piel a recuperar su elasticidad con masajes utilizando aceite de rosa de mosqueta o de almendras, o cremas ricas en vitamina E.
Es fundamental recordar que la utilización de estas cremas o pomadas debe ser recomendada por un profesional médico, y es necesario seguir estrictamente sus indicaciones para observar resultados eficaces en la zona tratada.
Remedios Naturales Complementarios
Además de los cuidados médicos, existen métodos naturales que pueden complementar la recuperación:
- Exposición al sol: Puede ser beneficioso exponer la vagina al sol diariamente en una zona de la casa donde reciba luz solar directa. Túmbese sobre un empapador y abra la ventana lo justo para que un rayito de luz dé en la herida, durante el tiempo que resulte agradable y siempre que el sol no sea tan fuerte como para quemar la piel.
- Miel y arcilla verde: Se puede aplicar una compresa con miel de calidad (no tratada) y espolvorear por encima arcilla verde (aproximadamente una cucharada) sobre la compresa que se usará con bragas de algodón. Esta "cura" debe cambiarse un par de veces al día.
Es importante destacar que en algunos entornos hospitalarios se recomienda lavar la zona con antisépticos o jabón específico vaginal, mientras que otros enfoques prefieren no aplicar nada o usar mercromina roja.
Cuándo Buscar Atención Médica Profesional
Es crucial comunicarse con su proveedor de atención médica si experimenta alguno de los siguientes síntomas:
- El dolor empeora.
- Usted pasa 4 días o más sin tener una deposición.
- Usted expulsa coágulos de sangre más grandes que una nuez.
- Tiene flujo con mal olor.
- La herida parece abrirse.
- Tiene pérdidas anormales en color, abundancia o consistencia.
En muchas ocasiones, el personal sanitario recomendará acudir a un fisioterapeuta especializado en recuperación postparto para ayudar a recuperar por completo las funciones del suelo pélvico, evitar adherencias internas y aliviar los dolores relacionados. También pueden ser beneficiosos tratamientos como la terapia de recuperación con INDIBA (radiofrecuencia) o, en casos específicos, tratamientos con láser de CO2 para mejorar el tejido cicatricial y su aspecto.
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