A todo el mundo nos suena la avellana, aunque normalmente la veamos «escondida» en muchos ingredientes, como el chocolate. Este fruto viene, como no podía ser de otra manera, del avellano. El avellano común, o Corylus avellana, es un gran arbusto caducifolio originario de Europa y Asia. Produce frutos secos conocidos como avellanas, ricos en vitaminas E, B6 y ácido fólico, además de minerales como manganeso, cobre y magnesio.
El Avellano europeo (Corylus avellana L.), es una especie que pertenece a la Familia Betulaceae, presenta un crecimiento arbustivo (2-5 m de altura), es caducifolio, y cuenta con un sistema radical de poca capacidad exploratoria. Se caracteriza, además, por tener alternancia en la producción y facilidad para adaptarse relativamente bien a distintas zonas edafoclimáticas. Su tamaño promedio varía entre 4 y 6 metros, aunque en condiciones óptimas pueden alcanzar hasta 8 metros de altura y un perímetro de 2 a 3 metros.
Biología Reproductiva del Avellano Europeo
Morfología Floral y Desarrollo
El avellano es monoico, es decir, el mismo árbol tiene inflorescencias masculinas y femeninas. Las flores masculinas están dispuestas en amentos cilíndricos, de 4-6 cm de largo, colgantes, amarillentos y colocados hacia la parte externa del ramo. Cada flor masculina tiene una escama trilobulada, en cuya cara interna se insertan los estambres en número de unos 8 y sin restos de pistilo. Las escamas son algodonosas, trilobuladas, de color verde claro y con extremidad acuminada.
En relación con su morfología, las flores femeninas tienen en promedio una longitud de 6 mm, mientras que su diámetro se encuentra entre los 2 y 4 mm. Se agrupan en las terminaciones de las ramillas laterales, formando de uno a cinco glomérulos escamosos. En el caso de los amentos, éstos alcanzan una longitud de 4 a 6 cm y están compuestos de 130 a 260 flores que no poseen perianto (cáliz y corola).
Cada flor masculina está ubicada individualmente y se encuentra unida a una escama trilobulada, la cual es algodonosa y de color verde claro, en la que se insertan los estambres. Estas flores producen alrededor de un millón de granos de polen, con dimensiones que oscilan entre los 21,6 a 32,0 µm, y de los cuales el 70 a 80% es viable.

Los órganos florales comienzan a desarrollarse con la inducción y diferenciación floral. Para la estructura masculina, este proceso se inicia aproximadamente durante la segunda quincena de diciembre y hasta mediados de enero, finalizando la diferenciación floral entre fines de enero y febrero. Para la estructura femenina, se produce entre fines de enero y principios de febrero, llevándose a cabo la diferenciación floral entre mediados de febrero y abril (Ellena, 2010).

Polinización y Fecundación
La polinización del avellano es estrictamente anemófila, es decir, realizada por el viento. El mismo pistilo puede ser receptivo por un periodo de varias semanas. El avellano posee dicogamia, lo que significa que las flores masculinas y femeninas del mismo árbol o variedad maduran desfasadas, no coincidiendo en el tiempo. Más del 90% de las variedades son protándricas, lo que implica que los amentos maduran antes que las flores femeninas.
La floración femenina y masculina se produce desde finales de otoño hasta fines de invierno (mayo-julio), y la transferencia de polen tiene lugar en los meses de invierno. Sin embargo, la fertilización de los óvulos no ocurre hasta finales de primavera o principios del verano, lo que en la práctica hace más complejo todo el proceso. Después de la polinización, el tubo polínico crece hacia la base del estigma, entrando en un periodo de reposo por cuatro a cinco meses; después de dicho periodo reanuda el crecimiento y por fin fertiliza al óvulo.
La fecundación se produce desde fines de noviembre y hasta mediados de enero, periodo en que las condiciones climáticas son más favorables en cuanto a temperatura y humedad. El núcleo germinativo del polen se funde con la ovocélula para originar el embrión, mientras que el núcleo vegetativo se une al núcleo secundario para desarrollar el endosperma (Olsen, 2013).
Factores que Obstaculizan la Fecundación
Algunos de los factores que pueden impedir u obstaculizar la fecundación incluyen:
- La carencia de algunos elementos nutritivos, por ejemplo, boro (B), zinc (Zn) o calcio (Ca), que pueden influir negativamente en la germinabilidad del grano de polen (Meriño-Gergichevich et al., 2021).
- Una insuficiente disponibilidad de nitrógeno o estados de competencia nutricional que pueden causar aborto de los ovarios.
- La falta de horas frío, que puede provocar también esterilidad debido a alteraciones en el curso de la formación de los órganos reproductivos (Ellena, 2010; Ellena, 2013; Olsen, 2013).
- Baja disponibilidad o frecuencia en los riegos del cuartel (Mačkić et al., 2016).
Desarrollo del Fruto
Una vez fecundados los óvulos, se inicia su desarrollo, que durante las primeras tres a cinco semanas después de la fecundación presenta una lenta evolución del embrión (Ellena, 2013). Luego de este proceso, los frutos crecen rápidamente, en una sigmoidea simple, alcanzando en el transcurso de un mes su tamaño definitivo. El crecimiento y la lignificación del endocarpo (cáscara) ocurren entre fines de enero y principios de febrero.

El fruto del avellano es un aquenio comestible, con alto contenido de ácido oleico y ácidos grasos poliinsaturados, así como un elevado aporte de fibra, minerales, vitaminas y compuestos con acción antioxidante, que permiten prevenir enfermedades crónicas de tipo degenerativas en seres humanos (Yurttas et al., 2000; Şimşek et al., 2003). De acuerdo a varios estudios, los frutos de avellano son una rica fuente de compuestos fenólicos, ácido gálico, α-tocoferol, entre otros, y poseen un elevado potencial antioxidante (Contini et al., 2008; Oliveira et al., 2007; Oliveira et al., 2008; Meriño-Gergichevich et al., 2021).
Métodos de Propagación del Avellano
El avellano se multiplica por semilla y por vástagos. Además de estos métodos tradicionales, se utilizan técnicas vegetativas más avanzadas.
Propagación por Semilla
Aunque es un método de reproducción sexual, la propagación por semilla no es el más común para el cultivo comercial debido a la variabilidad genética que introduce en la descendencia, lo que podría no asegurar la autenticidad varietal de las plantas madre.
Propagación Vegetativa (Asexual)
Las plantas de avellano pueden ser reproducidas a partir de segmentos de la planta madre para asegurar la fidelidad genética a la variedad deseada.
1. Por Vástagos (Hijuelos)
El avellano tiene tendencia a la producción superficial de raíces, lo que facilita la formación de vástagos o hijuelos desde la base de la planta. Tradicionalmente, esta especie se ha cultivado sobre sus propias raíces. La extirpación de los rebrotes constituye un elevado coste en esta especie, siendo eliminados manualmente en invierno en muchos cultivos tradicionales.
2. Por Esquejes
Los esquejes son segmentos de ramas tomadas de la planta madre que se plantan en un medio adecuado para desarrollar nuevas raíces y crecer como plantas independientes. Los avellanos pueden reproducirse mediante dos tipos de esquejes, cada uno con su propio procedimiento.
Esquejes de Madera Blanda
Estos esquejes se extraen del árbol durante la primavera o principios del verano de ramas jóvenes y saludables. Para enraizar los esquejes, se deben cortar brotes de unos seis centímetros de largo y mantenerlos húmedos y en la sombra para evitar que se sequen. Después, se debe sumergir el extremo inferior de cada brote en hormona de enraizamiento para estimular el desarrollo de raíces. Una vez que los brotes han sido sumergidos en la hormona de enraizamiento, se plantan en una mezcla de turba y perlita, asegurándose de hacer un pequeño agujero para insertar el brote sin que se borre la hormona. Para acelerar el enraizamiento y promover un crecimiento más rápido y saludable, se recomienda el uso de una estera de propagación que proporcione calor.
Esquejes de Madera Dura
Estos esquejes se toman en otoño o invierno, cuando el árbol está inactivo. Para este procedimiento se deben utilizar brotes subterráneos, cortándolos en trozos pequeños y asegurándose de que estén bien orientados. Estos esquejes tardan entre seis y ocho semanas en enraizar. Es crucial mantener una humedad constante y trasplantar los esquejes enraizados a macetas, cuando muestren crecimiento, si es que fueron plantados en semilleros. Una vez que los esquejes hayan brotado y se hayan trasplantado a una maceta, deberán ser trasladados a tierra firme cuando crezcan. Con el cuidado adecuado, ambos tipos de esquejes pueden dar lugar a nuevas plantas saludables.
🌿Como hacer esquejes de nogal. ¡Ten tus propias nueces gratis!🌿
3. Técnicas Modernas de Vivero
La disponibilidad de plantones de calidad garantizada, tanto desde el punto de vista de la autenticidad varietal como de su estado sanitario, es clave para la moderna fruticultura, incluyendo el avellano. Desde hace ya varias décadas la situación mejoró sustancialmente gracias a la producción de planta de vivero por corte, recalce y anillado. Así, el origen de la planta madre está controlado, así como la autenticidad varietal/clonal y su estado sanitario, con la producción de autoenraizados en campo abierto con una tecnología similar a otras especies frutales como el manzano. Este sistema de producción, sin embargo, expone a la planta a factores bióticos del suelo y del ambiente, lo que puede afectar a su estado sanitario, haciéndolo más difícil de controlar y garantizar. La realización del proceso en invernadero, de forma totalmente controlada ambientalmente, asegura la garantía sanitaria y la homogeneidad de la planta genéticamente o clones, aunando la homogeneidad de las plantas y su perfecto estado sanitario.
4. Injerto
El uso de planta injertada es minoritario en avellano en comparación con otras especies leñosas. En avellano no se dispone de patrones enanizantes, y las variedades, que son mayoritariamente de vigor medio-alto, tampoco suelen injertarse.
Consideraciones Genéticas y Varietales para la Propagación
Autoesterilidad e Incompatibilidad
El avellano presenta autoesterilidad, lo que evita la autopolinización y autofecundación (endogamia). Esto hace estrictamente necesaria la asociación con polinizantes para asegurar la transferencia de polen y la posterior fecundación de los óvulos, logrando rendimientos satisfactorios. Por este motivo, se deben establecer en un mismo huerto diversos materiales genéticamente compatibles con el cultivar principal y que florezcan de manera secuencial. También presenta incompatibilidad genética cruzada, lo que significa que no todas las variedades sirven como polinizadores, aunque coincidan en el tiempo.
Para la compatibilidad entre variedades, además de concordar en el tiempo la fecha de floración (variedad a polinizar) y la de liberación de polen (variedad polinizadora), depende la combinación alélica. Así, la presencia de un alelo común entre las dos variedades (y que este sea dominante en la variedad polinizadora) hace que la combinación sea incompatible.
Selección y Distribución de Polinizadores
Las variedades polinizadoras en plantaciones de alta densidad deberán disponerse en líneas enteras para facilitar el manejo de la recolección y a razón del 8 al 12%. Se recomienda una línea o hilera de variedad polinizadora por cada 6 o por cada 9 líneas de variedad a polinizar (según autores) y, al mismo tiempo, utilizar al menos dos variedades polinizadoras. Éstas deberán presentar una floración constante a lo largo de los años y situarse en la parte de la parcela que favorezca su dispersión con la dirección del viento dominante. De modo complementario, se puede recurrir al empleo de la polinización asistida, mediante la aplicación de formulados de polen genéticamente compatible, en formato líquido o seco (Germain, 1994, citado por Ellena y Sandoval, 2013).

Variedades y Características Agronómicas
Las variedades actualmente disponibles son mayoritariamente de dos procedencias: europeas y americanas. Ambas presentan diferencias importantes en cuanto a su comportamiento agronómico, tamaño de fruto, aptitud industrial o en fresco y período vegetativo. Así, las procedentes de Oregón inician su brotación con un retraso considerable con respecto a las europeas. Una de las enfermedades de mayor importancia en Oregón (USA) es la Eastern Filbert Blight (EFB), causada por el hongo Anisogramma anómala, frente a la cual se han obtenido numerosas variedades resistentes por el programa de mejora genética de la Universidad de Oregón (Mehlenbacher, 2018).
Ejemplos de variedades incluyen ‘Barcelona’, ‘Negret’, ‘Pauetet’, ‘Tonda Gentile delle Langue’ (muy valorada en Italia), ‘Tonda di Giffoni’ y ‘Tonda Romana’. Es importante destacar que la aptitud para la industria o para su consumo en fresco depende en gran parte de la variedad y que muchas de ellas poseen doble aptitud. Así, en las variedades destinadas a su uso industrial, el calibre no va a ser un factor determinante, pero sí lo es en las destinadas al consumo en fresco.
Establecimiento y Crecimiento Inicial
Marco de Plantación
Aunque hay distintos marcos de plantación, uno bastante conocido y usado en muchas zonas es de 5×4 m. En regadío, la variedad Negret tiene un marco de plantación de 6-7 x 3-3,5 m para las plantas de un solo pie, y 6-7 x 5 m en plantas con cuatro pies. Otras variedades, como la Tonda Giffoni y Pauetet, más vigorosas, solo se cultivan en regadío. La distancia entre líneas es importante, dado que junto con la separación entre árboles definen la densidad de plantación y por tanto la rapidez de entrada en producción, pero también la producción en la plantación adulta.
A mayor densidad de plantación, antes la copa de los árboles ocupa el espacio asignado y más pronto se alcanzará la plena producción, pero mayor será también el coste de plantación. Deberá por tanto encontrarse el punto óptimo entre la densidad de plantación y el equilibrio vegetación-producción en árboles adultos. En base a la experiencia experimental previa, se ha establecido para las primeras plantaciones comerciales una distancia entre árboles de 2 m.

Orientación de las Líneas
La correcta orientación de las líneas es importante para asegurar la óptima distribución de la radiación solar a ambos lados de la copa de los árboles y a lo largo del período vegetativo. La orientación de las líneas deberá ser siempre que sea posible N-S. La norma general es por cada 1 m de interlinea 1 m de altura, pero esta relación deberá corregirse por la latitud.
Tiempo para la Producción
El avellano suele comenzar a dar frutos entre los 3 y 5 años después de su plantación, aunque este período puede variar según las condiciones de crecimiento, el cuidado recibido y la variedad del árbol. La media puede estar entre 4 o 5 años, pero se acelera según las variedades. En plena producción, el avellano es capaz de producir entre 2500 y 3000 kg/ha.
tags: #corillus #avellana #reproduccion