La lactancia inducida y la relactación son procesos que posibilitan la lactancia materna en situaciones donde la madre no ha gestado al bebé. Esto incluye casos de adopción, gestación subrogada y familias compuestas por dos mujeres. Estos procesos, detallados en un artículo científico publicado en el Journal of Human Lactation, responden a un aumento en la diversidad de estructuras familiares y al deseo de compartir los beneficios de la lactancia materna.
En los últimos años, ha habido un incremento en la adopción, la gestación por sustitución y las parejas formadas por dos mujeres. En estos escenarios, las madres que no han gestado desean, al igual que las madres gestantes, disfrutar de los beneficios de la lactancia materna. La inducción de la lactancia o la relactación son métodos que permiten a estas madres amamantar a sus hijos.
Estos procesos pueden iniciarse antes del nacimiento del bebé o una vez que este ya ha nacido. Si bien en algunos centros de salud el contacto con madres por adopción o gestación subrogada es menos frecuente, los casos de parejas formadas por dos mujeres son cada vez más comunes en la práctica diaria.
Metodología de Estudio y Desafíos
La metodología empleada en un estudio cualitativo consistió en la realización de entrevistas en profundidad a mujeres españolas. Un desafío significativo fue la obtención de la muestra, debido a la ausencia de un registro nacional de mujeres que han pasado por procesos de inducción de lactancia o relactación, y la falta de contacto constante con el sistema sanitario.
Las entrevistas se llevaron a cabo de forma online para participantes fuera de Cataluña, y presencialmente en lugares acordados. Todas las entrevistas fueron grabadas, transcritas y analizadas. Los profesionales sanitarios deben estar informados sobre la posibilidad de amamantar en casos de adopción, gestación por sustitución, subrogación y parejas de dos mujeres.

La Leche Materna: Un Alimento Ideal
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el alimento ideal para los recién nacidos. Su alto contenido nutricional y la presencia de anticuerpos protegen a los lactantes de diversas enfermedades durante la infancia. La OMS también recomienda que la lactancia se extienda progresivamente hasta los 24 meses.
Inducción de la Lactancia: Un Proceso Fisiológico y Hormonal
La producción natural de leche materna, conocida como lactancia, es el resultado de una compleja interacción hormonal (estrógeno, progesterona y lactógeno placentario humano) durante los últimos meses del embarazo. La lactancia inducida busca replicar este proceso de manera exitosa.
Preparación para la Lactancia Inducida
Si se dispone de varios meses para la preparación, un proveedor de atención médica puede prescribir terapia hormonal para simular los efectos del embarazo. Aproximadamente dos meses antes de iniciar la lactancia, se suele suspender la terapia hormonal y comenzar a usar un sacaleches eléctrico de uso hospitalario. Este método promueve la producción y liberación de prolactina, la hormona clave para la producción de leche.
El proceso de extracción con sacaleches se inicia gradualmente: comenzando con cinco minutos, tres veces al día, y aumentando progresivamente hasta diez minutos cada cuatro horas, incluyendo al menos una extracción nocturna. Posteriormente, se incrementa el tiempo de extracción a 15-20 minutos cada 2-3 horas.
Alternativas y Apoyo Durante la Lactancia Inducida
En casos de tiempo limitado para la preparación, la terapia hormonal podría no ser una opción. En tales situaciones, el proveedor de atención médica puede recomendar otros medicamentos para inducir la lactancia. Una vez que se inicia la lactancia con el bebé, es posible que se recomiende continuar extrayendo leche, incluso después de amamantar, para asegurar y mantener la producción.
Incluso con una inducción exitosa, puede ser necesario recurrir a alimentaciones complementarias con leche artificial o leche humana de donante pasteurizada, especialmente durante las primeras semanas. Para mantener la estimulación continua del pezón y del pecho, se puede utilizar un complemento de alimentación, que suministra leche materna de donante o fórmula a través de un dispositivo acoplado al pecho. La alimentación complementaria también puede realizarse con biberón.

Relactación: Recuperando la Lactancia Materna
La relactación se refiere al proceso de reanudar la producción de leche materna después de un período de interrupción. Al igual que la inducción, la relactación requiere un compromiso significativo y puede implicar el uso de protocolos similares, incluyendo la estimulación frecuente del pecho.
Protocolos y Recomendaciones para la Relactación
Los protocolos de relactación, como los desarrollados por el Dr. Jack Newman y Lenore Goldfarb, a menudo se basan en el uso de medicamentos y la estimulación del pecho. La estimulación del pecho es la medida más efectiva, requiriendo extracciones frecuentes para estimular la glándula mamaria. El proceso puede ser prolongado, y la cantidad de leche producida es variable.
Se recomienda iniciar la estimulación manual del pecho, pezón y areola al menos dos veces al día, durante las primeras semanas. Una vez que el bebé llega, se inicia la segunda fase: intentar que el bebé se agarre al pecho y succione. Es importante ofrecer el pecho frecuentemente, dormir con el bebé para facilitar la lactancia nocturna y permitir que mame de ambos pechos.
Métodos como el uso de un relactador o la técnica de "gotear y chorrear" pueden ser útiles. La elección de métodos de suplementación adecuados es vital, ya que el bebé podría necesitar leche artificial o leche materna previamente extraída. Es fundamental monitorizar el aumento de peso del bebé semanalmente, considerando que una ganancia mínima de 500g al mes es un indicador de ingesta adecuada.
Las deposiciones del bebé (varias veces al día, de color amarillo-marrón y sueltas en las primeras cuatro semanas) y su nivel de actividad (despertarse espontáneamente, comer vigorosamente) también son signos de una ingesta suficiente.
Lactancia Inducida en Parejas de Madres
La inducción de la lactancia materna en parejas de madres es una opción valiosa que permite a ambas compartir la experiencia de amamantar. Este proceso debe ser planificado antes o durante la gestación.
La leche producida por una madre no gestante es de alta calidad. Aunque no se produce calostro, las primeras gotas de leche se consideran leche madura. La leche materna se adapta al crecimiento del bebé, y en casos donde la lactancia inmediata con la madre gestante no es posible, la leche de la madre no gestante es una excelente alternativa.
Es normal experimentar un ligero aumento de peso durante la inducción, especialmente si se utilizan tratamientos hormonales. La ausencia de menstruación también es común. Si bien el bebé puede establecer un vínculo de apego positivo con la madre no gestante, la producción de leche puede variar significativamente.
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Lactancia Adulta y Erótica: Contextos Históricos y Culturales
La lactancia adulta, una práctica donde adultos desean ser amamantados, ha existido a lo largo de la historia y se ha manifestado en diversas culturas y formas de arte. Ejemplos históricos incluyen la "Caritas Romana", donde una hija amamanta a su padre encarcelado, y representaciones en la iconografía cristiana como la "lactación de San Bernardo".
Manifestaciones Culturales de la Lactancia Adulta
En algunas culturas asiáticas, como Japón, la lactancia adulta ha sido visible en establecimientos comerciales. En el barrio rojo de Kabukicho en Tokio, por ejemplo, se ofrecía leche materna por un precio determinado, con opciones de consumo directo del seno.
En China, el consumo de leche materna por adultos se ha convertido en una tendencia, y el negocio de venta de leche materna a través de internet ha ganado relevancia. Estas prácticas a menudo se presentan como remedios para enfermedades, complementos para deportistas o para quienes desean perder peso.
La Lactancia Erótica y sus Implicaciones
La lactancia adulta puede tener una dimensión erótica, dada la naturaleza de los senos como zona erógena. La estimulación del pecho y pezón es un aspecto universal de la sexualidad humana. Sin embargo, no todas las mujeres encuentran la lactancia erótica, y algunas pueden experimentar sentimientos de culpa.
La lactancia erótica puede ser una práctica dentro de relaciones de pareja, donde ambos miembros buscan compartir la experiencia. En estos casos, se puede hablar de una relación adulta de lactancia (RAL), que puede fortalecer el vínculo de pareja y, en algunos casos, existir sin actividad sexual explícita.
La investigadora australiana Nikki Sullivan describe la lactancia erótica como una manifestación de lo "raro", desafiando normativas y saberes establecidos. Este concepto abarca no solo a personas homosexuales, sino a aquellos que se sienten marginados por sus prácticas sexuales.
Dentro de la pornografía, la lactancia es un género inusual y a menudo considerado tabú. Las representaciones suelen centrarse en los pechos de forma erótica, pero la proximidad a temas como la infancia y el incesto genera controversia.

Aspectos Psicológicos y Sociales de la Lactancia Adulta
Algunos argumentos sugieren que la lactancia adulta puede estar relacionada con la ausencia del amor materno y la necesidad de apego. En una sociedad patriarcal, esta herida puede ser frecuente, y la búsqueda de la madre puede manifestarse en adultos.
La lactancia materna, intrínsecamente, tiene un elemento sexual debido a factores fisiológicos. Sin embargo, la interpretación de este acto desde una perspectiva patriarcal puede otorgarle un carácter sexual adulto falocéntrico que no posee naturalmente. Es crucial incluir la sexualidad materna en los discursos sobre sexualidad, tanto desde una perspectiva médica como feminista.
El vínculo madre-bebé puede generar sentimientos de desplazamiento en la pareja, y la madre durante la lactancia puede experimentar una disminución del deseo sexual hacia su pareja. Algunas mujeres pueden no desear que sus parejas les acaricien los pechos durante este período.
Consideraciones Éticas y Económicas en la Venta de Leche Materna
La venta de leche materna a adultos plantea cuestiones éticas y económicas importantes. El uso de este recurso escaso para fines comerciales, como moda, capricho o fetiche, contrasta con la necesidad de leche materna para bebés vulnerables, especialmente prematuros, que dependen de bancos de leche materna.
Las mujeres que venden su leche materna a menudo lo hacen por necesidad económica, para cubrir los gastos de cuidado de sus hijos. La figura de la "nodriza", históricamente, se refería a mujeres de clases trabajadoras que amamantaban a los descendientes de familias adineradas. En la actualidad, las mujeres que amamantan a hombres en hoteles, a menudo criando bebés muy pequeños, pueden recibir una ayuda económica a cambio de sus pechos llenos de leche materna.
Esta práctica, a diferencia de la gestación subrogada, donde las mujeres a veces son idealizadas como seres solidarios, presenta una transacción clara: un pago por el servicio. Esto resalta cómo la maternidad, en la sociedad actual, a menudo se ve empobrecida, invisibilizada y despojada de recursos.
Es cuestionable que una madre en posparto, especialmente con un bebé muy pequeño, desee dejar a su hijo para amamantar a un desconocido. La dependencia de un bebé y el deseo materno no pueden compararse con la dinámica de una relación adulta.
En la mayoría de las prácticas sexuales heterosexuales, la balanza de placer y esfuerzo a menudo no está equilibrada, llevando a las mujeres a un placer unidireccional y de complacencia.
Aspectos Fisiológicos y Expectativas de la Lactancia Inducida
La leche producida por inducción es de alta calidad, aunque no se produzca calostro. La leche materna se adapta al crecimiento del bebé, y en las primeras etapas, la leche de la madre no gestante es beneficiosa. Las expectativas sobre la cantidad de leche producida deben ser realistas, ya que la producción varía entre mujeres.
Es normal ganar algo de peso durante la inducción, especialmente con tratamientos hormonales, y la ausencia de menstruación es común. La relación de apego entre la madre no gestante y el bebé puede ser muy positiva.
El Proceso de Inducción y Estimulación
Los protocolos de inducción se basan en el uso de medicamentos y la estimulación del pecho. La estimulación frecuente es crucial para la glándula mamaria. El proceso puede ser largo, y es importante no tener expectativas rígidas sobre el tiempo necesario para producir leche.
Las primeras semanas implican la estimulación manual del pecho, pezón y areola. Una vez que llega el bebé, se busca el agarre y la succión. Ofrecer el pecho frecuentemente, dormir con el niño y permitir la lactancia de ambos pechos son estrategias clave. El uso de relactadores o métodos como "gotear y chorrear" puede ser útil.
La elección de métodos de suplementación adecuados es vital, y es importante monitorizar el peso del bebé para asegurar una ingesta suficiente.
Experiencia Personal de Lactancia Inducida por Adopción
Una pareja decidió adoptar a una recién nacida de República Dominicana. La preparación incluyó la búsqueda de información sobre la adopción y la inducción de la lactancia. El proceso de estimulación con sacaleches resultó doloroso, pero no fue un impedimento.
Tras el nacimiento de su hija Laura, la madre la puso al pecho y, aunque la producción de leche no era suficiente inicialmente, utilizó un pequeño dispositivo de alimentación complementaria. Este proceso continuó durante cinco meses, siendo un período desafiante pero gratificante. La experiencia culminó con la oportunidad de conocer a la madre biológica de Laura, una joven con otros hijos a los que tampoco criaba.
La pareja espera su segunda hija, Emma, y la madre está decidida a amamantarla también, a pesar de los prejuicios y dificultades. La historia concluye con una nota de esperanza y determinación.