La evaluación del crecimiento en el neonato, a través de la evaluación antropométrica, es de gran importancia para la detección de riesgos de morbimortalidad y el deterioro del estado nutricional, permitiendo la toma de decisiones oportunas y convenientes. Dentro de las primeras 24 horas de vida, un profesional de la salud realiza una exploración clínica exhaustiva al recién nacido. Esta exploración comienza con una serie de mediciones clave que incluyen el peso, la talla (longitud) y el perímetro cefálico.

Exploración Física Inicial
El médico examina de forma sistemática varias partes del cuerpo del bebé, lo cual incluye:
- La piel del bebé.
- La cabeza y el cuello.
- El corazón y los pulmones.
- El abdomen y los genitales.
- El sistema nervioso y los reflejos del recién nacido.
Además de la exploración física, se realizan pruebas de cribado sistemático para detectar problemas que no son visibles a simple vista.
Piel del Recién Nacido
Durante el examen, se valora el color y la condición de la piel. La piel de los recién nacidos suele ser rojiza, aunque los dedos de las manos y los pies pueden presentar un matiz azulado debido a la escasa circulación sanguínea durante las primeras horas. En ocasiones, pueden aparecer pequeñas manchas de color rojizo-púrpura, conocidas como petequias, en partes del cuerpo que fueron sometidas a presión durante el parto. Sin embargo, si estas petequias se extienden por todo el cuerpo, podría ser un signo de un trastorno subyacente que requiere atención médica. Es común que, en pocos días, la piel presente sequedad y descamación, especialmente en los pliegues de las muñecas y los tobillos.
Alrededor de 24 horas después del nacimiento, muchos recién nacidos desarrollan una erupción cutánea llamada eritema tóxico, que se manifiesta como manchas rojas planas con un pequeño grano en el centro.
Cabeza y Cuello
La cabeza del bebé puede estar deformada durante varios días después de un parto vaginal normal con presentación cefálica, pudiendo adquirir una forma cónica o plana en algunos lados. Esto se debe a que los huesos del cráneo se superponen, facilitando la compresión de la cabeza durante el parto. También son frecuentes la inflamación y las contusiones en el cuero cabelludo. A veces, una hemorragia entre uno de los huesos del cráneo y su capa más externa puede formar una protuberancia en la cabeza, conocida como cefalohematoma, que desaparece en pocos meses.

En los partos de nalgas, donde los genitales o los pies salen primero, la cabeza no suele deformarse, pero pueden presentarse inflamación y contusiones en las nalgas, los genitales o los pies. En estos casos, se suele recomendar una cesárea para minimizar el riesgo de lesiones al bebé.
La presión durante el parto vaginal puede causar hematomas en la cara del recién nacido y una asimetría facial inicial. En raras ocasiones, esta asimetría se debe a una lesión en uno de los nervios faciales durante el parto, aunque la recuperación gradual ocurre en las semanas siguientes. También pueden producirse hemorragias subconjuntivales en los ojos, que son vasos sanguíneos rotos en la superficie ocular; estas son frecuentes, no requieren tratamiento y suelen desaparecer en menos de 2 semanas.
El médico examina las orejas para evaluar su formación y posición. Orejas de implantación baja o mal formadas pueden indicar un trastorno genético o pérdida de audición. La boca también se examina para detectar problemas como dientes presentes al nacer (que pueden requerir extracción), labio leporino o paladar hendido. Se busca también la presencia de épulis, tumores no cancerosos en las encías que podrían causar problemas de alimentación u obstruir las vías respiratorias. El cuello se explora en busca de inflamación, bultos, retorcimientos o espasmos.
Corazón y Pulmones
Se utiliza un estetoscopio para escuchar el corazón y los pulmones en busca de anomalías como soplos cardíacos o congestión pulmonar. El color de la piel también es un indicador importante; una tonalidad azulada en la cara y el torso puede ser un signo de cardiopatía congénita o enfermedad pulmonar. Se controlan la frecuencia e intensidad del pulso, así como la frecuencia respiratoria. Ruidos, aleteo de las fosas nasales al respirar, o una respiración demasiado rápida o lenta pueden ser signos de problemas.
Abdomen y Genitales
Se examina la forma general del abdomen y se verifica el tamaño, la forma y la posición de los órganos internos, como los riñones, el hígado y el bazo. Un aumento en el tamaño de los riñones puede indicar un bloqueo del flujo urinario.
Los genitales se examinan para asegurar que la uretra esté abierta y en la ubicación adecuada, y para confirmar si son claramente masculinos o femeninos. En los varones, los testículos deben estar en el escroto. En las niñas, los labios son prominentes debido a la exposición a las hormonas maternas y permanecen inflamados durante las primeras semanas; las secreciones vaginales con sangre y moco son normales. Muy raramente, un recién nacido presenta genitales ambiguos, lo que requiere una evaluación adicional. El ano se examina para verificar que la abertura esté ubicada normalmente y no esté cerrada herméticamente.
Sistema Nervioso
Se observa el nivel de alerta, el tono muscular y la capacidad del recién nacido para mover los brazos y las piernas por igual. Un movimiento desigual podría indicar una anomalía nerviosa, como una parálisis. Se evalúan los reflejos del recién nacido, siendo los más importantes el reflejo de Moro y los reflejos de búsqueda y succión.
Músculos y Huesos
Se examina la flexibilidad y movilidad de los brazos, las piernas y las caderas para detectar posibles dislocaciones de cadera o fracturas óseas durante el parto. La clavícula es el hueso que más frecuentemente puede romperse durante el parto, y por lo general se cura por completo en pocas semanas.
Mediciones Antropométricas Detalladas
Para garantizar la calidad en la evaluación antropométrica, es fundamental conocer las técnicas de medición correctas, estar estandarizado y comparar los resultados con valores de referencia de una población similar. La antropometría debe ser un método de rutina en las unidades de cuidado neonatal como parte de una evaluación nutricional completa.
Antropometría de Niños
Peso Corporal
El peso es la medida antropométrica más utilizada, obteniéndose con gran facilidad y precisión. Refleja la masa corporal total de un individuo (tejido magro, tejido graso y fluidos intra y extracelulares) y es crucial para monitorear el crecimiento, reflejando el balance energético. En neonatos hospitalizados, el peso se mide diariamente para detectar cambios en la masa corporal total y obtener velocidades de crecimiento.
- El peso medio al nacer es de 3,2 kilogramos (7 libras), aunque hay un amplio intervalo considerado normal (entre 2,5 y 4 kilogramos).
- Tras el nacimiento, es normal una pérdida de peso de alrededor del 5% al 10% en los neonatos a término y hasta el 15% en los pretérmino.
- Después de esta fase de pérdida, el recién nacido comienza a aumentar de peso. Se espera un aumento diario de 20-30 gramos en niños a término y de 20-35 gramos (o 10-20 g/kg) en los de pretérmino.
Técnica de Medición del Peso
Las básculas electrónicas son ideales por su precisión (idealmente 0.1 g). La medición debe hacerse a la misma hora del día, en una temperatura ambiental agradable, bajo las mismas condiciones (pre/postprandial, vejiga vacía) y con el niño desnudo y sin pañal sobre la báscula, cuidando que su cuerpo esté centrado en la charola. La báscula debe calibrarse semanalmente. El peso debe obtenerse por duplicado para promediar, o repetirse hasta obtener dos cifras iguales. Si hay objetos adheridos al paciente (sondas, catéteres), deben sostenerse en el aire o restarse su peso conocido.

Longitud Supina (Talla)
Esta medición se realiza en menores de dos años (y hasta los cuatro si no pueden estar de pie). Es un indicador del tamaño corporal y de la longitud de los huesos, no se altera por el estado hídrico y los cambios a largo plazo reflejan el estado nutricional crónico. El índice peso/longitud es un indicador de desnutrición. La estatura media de un recién nacido es de 51 centímetros (20 pulgadas), aunque el rango normal suele estar entre 45 y 55 centímetros.
- Los bebés varones suelen nacer ligeramente más grandes que las niñas.
- Los recién nacidos prematuros o con padres de baja estatura pueden ser más pequeños.
- Los bebés suelen crecer de 3 a 4 cm al mes durante los tres primeros meses.
- En prematuros, se espera un aumento de 0.8-1.1 cm a la semana; en nacidos a término, 0.69-0.75 cm a la semana durante los tres primeros meses.
Técnica de Medición de la Longitud Supina
Para esta medición se necesitan dos personas y un infantómetro preciso. El bebé se acuesta boca arriba sobre una superficie firme, con la cabeza recta y las piernas estiradas suavemente para alinear el cuerpo. El inicio de la cinta métrica se coloca en la parte más alta de la cabeza y se extiende a lo largo del cuerpo hasta la base de los talones. Se anota la medida y se repite para confirmar.
Perímetro Cefálico
La circunferencia de la cabeza es la distancia alrededor de la parte más grande de la cabeza e indica cómo está creciendo el cerebro del bebé. Al nacer, el perímetro cefálico se estima en torno a 35 cm, aumentando progresivamente hasta alcanzar entre 48 y 52 cm alrededor de los 5 años.
Técnica de Medición del Perímetro Cefálico
Se utiliza una cinta métrica suave que se coloca por encima de las cejas y alrededor de la parte posterior del cráneo, pasando por encima de las orejas. Esta medida se compara con las tablas de crecimiento para evaluar el desarrollo del cerebro.
Tablas de Crecimiento del Bebé
Las tablas de crecimiento son herramientas esenciales que los médicos utilizan para monitorear la salud general de un bebé, evaluando su crecimiento en comparación con otros niños de la misma edad y sexo, y observando su desarrollo a lo largo del tiempo. Las tablas de crecimiento para bebés menores de dos años se basan en los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Medidas Estándar en las Tablas de Crecimiento
Las tablas registran las siguientes medidas:
- Circunferencia de la cabeza: Indica el crecimiento del cerebro.
- Peso por longitud: Mide el peso en relación con la altura del bebé.
- Peso por edad: Controla el peso del bebé a una edad específica.
- Longitud por edad: Mide la altura del bebé a una edad específica.
Existen tablas separadas para niños y niñas debido a las diferencias naturales en los patrones de crecimiento. Los pediatras utilizan tablas específicas para bebés de menos y más de dos años.
Interpretación de los Percentiles de Crecimiento
Las tablas de crecimiento muestran en qué percentil se encuentra el bebé en comparación con otros de la misma edad y sexo. Los percentiles se representan como líneas curvas en los gráficos. Por ejemplo, si un bebé está en el percentil 70 para la longitud por edad, significa que el 70% de los bebés de la misma edad y sexo son más bajos, y el 30% restante son más altos.
Es importante recordar que no existe un "resultado ideal" único; lo crucial es que el niño siga un patrón de crecimiento constante (la misma línea curva) a lo largo del tiempo, lo que indica que su altura y peso aumentan proporcionalmente. La mayoría de los niños se encuentran entre los percentiles 3 y 97.
El pediatra es la persona más adecuada para interpretar estos resultados en el contexto de otros hitos del desarrollo y factores genéticos del bebé. Los cambios repentinos en los patrones de crecimiento, más que los percentiles individuales, suelen ser los más importantes y pueden indicar la necesidad de una evaluación adicional.
Factores que Influyen en el Crecimiento
- Genética: La estatura de los padres influye en el tamaño del bebé.
- Nutrición: Una dieta equilibrada y rica en nutrientes es clave para el desarrollo.
- Salud general: Enfermedades, infecciones o problemas durante el embarazo pueden afectar el crecimiento.
- Descanso: Durante el sueño se libera la hormona del crecimiento.
- Parto prematuro: Los bebés prematuros suelen ser más pequeños al nacer.
- Lactancia: Los bebés amamantados y los alimentados con fórmula pueden tener patrones de crecimiento ligeramente diferentes.
Cuándo Consultar al Pediatra
Aunque las variaciones son normales, es importante contactar al pediatra si:
- El bebé es mucho más pequeño o más largo de lo habitual (por ejemplo, menos de 43 cm o más de 58 cm al nacer).
- El bebé deja de crecer durante varias semanas.
- El patrón de crecimiento cambia de forma repentina.
- Los problemas de crecimiento se acompañan de otros síntomas como falta de apetito, llanto constante o retrasos en los hitos del desarrollo.
- Existen antecedentes familiares de trastornos del crecimiento o enfermedades genéticas.
- Los padres tienen una preocupación fuerte sobre la longitud o el crecimiento del bebé.
El seguimiento regular de las medidas del bebé ayuda a detectar problemas de salud de forma temprana y garantiza un desarrollo adecuado. La estatura al nacer no predice la estatura adulta, ya que la genética y los factores ambientales a lo largo de la infancia tienen un peso mucho mayor.