Cómo nacen las iguanas: un proceso detallado de reproducción y desarrollo

Las iguanas, reptiles de la familia Iguanidae, son animales que han poblado la Tierra durante millones de años, distribuyéndose principalmente en las zonas tropicales de América, las Antillas, Galápagos y Fiji. Su ciclo reproductivo es complejo e involucra diversas estrategias para asegurar el desarrollo de sus crías.

Reproducción sexual y oviparismo en iguanas

Las iguanas tienen un tipo de reproducción sexual, lo que significa que requieren de un macho y una hembra para que ocurra el proceso reproductivo. Además, son animales ovíparos: después de que los huevos son fecundados, la hembra los expulsa de su cuerpo, y la incubación se realiza externamente hasta que las crías están completamente desarrolladas y listas para eclosionar. De esta manera, los embriones de las iguanas se desarrollan dentro de los huevos, pero fuera del cuerpo de la madre.

Esquema de las etapas de reproducción en iguanas (apareamiento, puesta, incubación, eclosión)

Fecundación interna y apareamiento

La fecundación en las iguanas es interna. El macho introduce uno de sus hemipenes (órganos reproductores que normalmente están dentro del cuerpo y solo afloran durante la cópula) liberando el esperma dentro del cuerpo de la hembra. Este método reproductivo permite una alta tasa de fertilización, una estrategia bien adaptada a su entorno.

Época de apareamiento y comportamientos de cortejo

La época de apareamiento varía según la especie y el hábitat, pero es común que se apareen durante los meses más cálidos o en la estación seca, lo que garantiza la eclosión de las crías en la temporada húmeda, cuando hay abundante alimento. En sus condiciones naturales, la reproducción suele ocurrir entre enero y abril; en cautiverio, puede extenderse de octubre a abril.

Durante la temporada de apareamiento, los machos se vuelven territoriales y exhiben comportamientos para atraer a las hembras, tales como:

  • Cambios en el color de la cabeza y la papada, que también puede expandirse.
  • Liberación de una sustancia cerosa con feromonas a través de sus poros femorales.
  • Movimientos bruscos de la cabeza para ahuyentar a otros machos y atraer a las hembras.

El cortejo también incluye movimientos de cabeza y cola por parte de ambos. El macho intentará montar a la hembra, y si esta es receptiva, levantará la cola para facilitar el apareamiento. Durante el acto, el macho sujeta a la hembra con una de sus patas y muerde su cuello, un proceso que dura entre 10 y 45 minutos. Las hembras de mayor edad son las más atractivas para los machos, copulando de uno a cinco veces durante un período de 15 días.

Apareamiento de iguanas verdes

Preparación de la hembra para la reproducción

Las hembras de iguana en edad reproductiva necesitan cuidados especiales. Antes del apareamiento, la hembra deja de alimentarse, al menos dos semanas antes, y no volverá a hacerlo hasta que culmine el proceso de oviposición. Durante este período, aunque no coma, sí bebe agua en abundancia, lo cual puede ser aprovechado para diluir calcio en el líquido. Es crucial mantener el agua fresca y limpia.

La mortalidad de las hembras durante la reproducción, a cualquier edad, se ha asociado a la imposibilidad de ovopositar. Esto puede deberse a que las iguanas crecen durante toda su vida, y la demanda de energía se divide entre la formación de gametos y el crecimiento propio de la hembra. Otros factores incluyen alteraciones genéticas o el hecho de que las hembras grávidas requieren un 120% más de gasto energético para su actividad diaria.

El proceso de oviposición

Dos meses después del apareamiento, la hembra deposita sus huevos. Las iguanas tienen la capacidad de almacenar el esperma durante un tiempo, pudiendo retrasar la fertilización si las condiciones no son óptimas para el desarrollo de los huevos.

Selección y construcción del nido

Una vez que los huevos han culminado su primera fase de desarrollo dentro de la hembra, esta busca un lugar apropiado para anidar. La excavación se realiza usualmente en suelos blandos o arenosos, donde la temperatura es adecuada para la incubación de los embriones. Este aspecto es fundamental, ya que la temperatura juega un papel crucial en el desarrollo de los embriones fuera del cuerpo de la madre.

En el medio silvestre, la iguana busca un terreno blando para cavar un hueco que servirá de nido para sus huevos, los cuales son recubiertos para su incubación.

Fotografía de nido de iguana con huevos

Cantidad y características de los huevos

Las iguanas suelen poner un alto número de huevos si las condiciones son favorables y las hembras están bien desarrolladas. Por ejemplo, la iguana verde (Iguana iguana) puede poner hasta 60 huevos en cada puesta, aunque en algunos estudios se ha reportado un promedio de 18.8 huevos por nidada. En cautiverio, una hembra puede llegar a poner alrededor de 80 huevos.

El peso de la nidada, el total de huevos ovopositados y el peso promedio de los huevos es mayor a medida que las hembras reproductoras son más pesadas. El ancho de los huevos (aproximadamente 24.9 mm) y la masa relativa de nidada (39.6%) también varían con la edad de las hembras.

El aspecto de los huevos de iguana es similar al de una pelota de ping-pong, por su tamaño, color blanco y forma ovalada.

Detalle de huevos de iguana en un nido

Manejo de los huevos en cautiverio

En cautiverio, la puesta de los huevos debe planificarse cuidadosamente. Se puede instalar un lecho de arena recubierto con turba mojada en el fondo del terrario. En este ambiente, se recomienda recoger los huevos y colocarlos en una incubadora para impedir que el macho se los coma. Al hacer este tránsito, se debe procurar no alterar la posición original que el huevo tenía. Los huevos requieren temperaturas específicas en la incubadora: 28°C a 31°C durante el día, y 25°C a 27°C por la noche.

Desarrollo embrionario y eclosión

Duración de la incubación

La incubación de los huevos de iguana puede durar entre 90 y 120 días. Sin embargo, en estudios específicos se ha observado un promedio de 78.2 días. Durante este tiempo, la temperatura es un factor crítico: temperaturas altas favorecen el crecimiento y desarrollo de los embriones, mientras que las bajas lo ralentizan. Por ejemplo, a 30.6°C los huevos eclosionan a los 75 días, a 29°C hasta los 90 días, y a 27.8°C la eclosión ocurre a los 105 días. El ambiente físico afecta la supervivencia de los embriones en reptiles ovíparos.

El nacimiento de las iguanitas

Una vez que las crías han completado su desarrollo dentro del huevo, utilizan una protuberancia conocida como "diente de huevo" para romper la cáscara y poder salir. Las iguanas nacen completamente independientes, ya que los padres no les brindan ningún tipo de cuidado. La protuberancia del "diente de huevo" la pierden poco tiempo después de nacer.

En cautiverio, se recomienda que las iguanitas recién nacidas permanezcan un día en la incubadora antes de ser incorporadas al terrario de sus padres, el cual, por supuesto, debe estar limpio.

Iguana bebé rompiendo el cascarón con el diente de huevo

Parámetros reproductivos en cautiverio de la Iguana iguana

Un estudio realizado en Oaxaca, México, con 71 hembras y 17 machos de iguana verde (Iguana iguana) criados en cautiverio, de entre 1.5 y 7.5 años de edad, analizó sus parámetros reproductivos durante tres años. Las iguanas fueron alojadas en jaulas de 5x6 metros. Se evaluaron variables como el peso de las hembras, duración de las etapas reproductivas (proestro, estro, gestación y postura), características de los huevos y el éxito de eclosión.

Resultados clave del estudio

  • El peso de las hembras fue diferente (P<0.01) según la edad.
  • Las hembras de 7.5 años copularon mayor número de veces (P<0.01) en comparación con las de 1.5 a 6.5 años.
  • La duración de la cópula, el período de celo y la gravidez fueron constantes (P>0.05) entre hembras de diferente edad, indicando que la edad no influye en estos parámetros en cautiverio.
  • El peso de la nidada, el total de huevos ovopositados y el peso promedio de los huevos fue mayor (P<0.01) en hembras reproductoras más pesadas.
  • El ancho de los huevos (24.9 mm), el número de huevos por nidada (18.8), el número de huevos incubados (15.8) y la masa relativa de nidada (39.6%) fueron diferentes (P<0.01) según la edad de las hembras.
  • El número de días de incubación y el éxito de eclosión de los huevos fueron similares (P>0.05), con un promedio de 78.2 días y 48.9% respectivamente.

Consideraciones para la selección de reproductores

Las hembras de la Iguana iguana en cautiverio pueden entrar a la pubertad al año y medio de edad y comenzar a reproducirse. Sin embargo, se concluyó que las hembras con un rango de 4.5 a 7.5 años de edad presentan los mejores parámetros reproductivos, y son las más adecuadas para ser seleccionadas como futuros reproductores en condiciones de cautiverio. Esto se debe a que las biometrías y edad de las hembras aplicadas de manera adecuada proporcionan información crucial para decidir el momento óptimo para la cópula y el desarrollo de embriones viables.

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