Cómo manejar una silla de ruedas en un paseo

Cuidar a una persona mayor es un acto de amor inmenso, pero también puede ser físicamente desafiante. Si te encuentras en la situación de tener que manejar una silla de ruedas de manera prolongada o enfrentar rampas y obstáculos, es crucial que protejas tu cuerpo para poder brindar el mejor cuidado posible. En nuestra empresa de fisioterapia en Gijón, estamos comprometidos en ayudarte a cuidar de tu ser querido y de ti mismo. Aquí te presentamos consejos esenciales.

Consejos para cuidadores al manejar una silla de ruedas

1. Utiliza tu peso corporal

Cuando necesites empujar la silla cuesta arriba, utiliza tu peso corporal para ayudarte en lugar de solo tus brazos. Empuja desde tus piernas mientras mantienes una postura estable.

2. Planifica tu ruta

Antes de comenzar tu viaje con la silla de ruedas, examina el terreno y planifica rutas que minimicen obstáculos y pendientes pronunciadas.

3. Haz pausas y estiramientos

Realiza pausas regulares para descansar y estirar tus músculos. Estira los brazos, las piernas y la espalda para aliviar la tensión muscular.

4. Captación en fisioterapia

Aprende técnicas de fisioterapia adecuadas para cuidadores para prevenir lesiones y reducir la tensión muscular.

Infografía con ejercicios de estiramiento para cuidadores de personas en silla de ruedas

Tu bienestar es importante

Recuerda que cuidar de ti mismo es esencial para brindar el mejor cuidado posible a tu ser querido. En nuestra empresa de fisioterapia en Gijón, estamos aquí para apoyarte tanto a ti como a tu ser querido. Si experimentas dolores, tensiones o necesitas asesoramiento sobre cómo proteger tu cuerpo mientras cuidas a alguien, no dudes en contactarnos.

Nuestros fisioterapeutas están listos para proporcionarte la atención que necesitas y te ayudarán a mantenerte saludable mientras sigues siendo un apoyo invaluable para tu ser querido. No dejes que el cuidado te agote, permítenos ayudarte a cuidar de ti mismo para que puedas seguir cuidando a quienes más quieres.

Características de una silla de ruedas para facilitar los paseos

Cuando se trata de llevar a un familiar a pasear en una silla de ruedas, no todas las sillas son iguales. Como cuidador, he pasado horas evaluando diferentes opciones, buscando una que no solo ofrezca comodidad para la persona que está sentada, sino que también minimice el esfuerzo físico para quien la empuja. Si estás en una situación similar, esta guía te ayudará a entender qué buscar en una silla de ruedas y por qué algunas son mejores que otras para paseos por la calle.

¿Qué características debe tener una silla de ruedas para reducir el esfuerzo?

El objetivo principal es encontrar una silla de ruedas que sea ligera, maniobrable y cómoda tanto para el usuario como para quien la empuja. No importa si es una silla de ruedas estrecha, una silla eléctrica, o una manual, hay ciertos aspectos clave que marcan la diferencia.

Peso de la silla de ruedas

Una silla de ruedas ligera es esencial para reducir el esfuerzo. Las sillas de ruedas fabricadas con materiales como el aluminio o incluso el carbono son mucho más fáciles de manejar que las de acero. No solo son más fáciles de empujar, sino que también se levantan y transportan con menos esfuerzo, lo que es especialmente útil si tienes que cargarla en el maletero del coche.

Las sillas de ruedas ligeras suelen pesar entre 10 y 15 kg, mientras que las más pesadas pueden superar los 20 kg. Como cuidador, cada kilo cuenta, y te darás cuenta de ello en cuanto tengas que subir una pequeña cuesta o maniobrar en un espacio reducido.

Tamaño de las ruedas

El tamaño de las ruedas tiene un gran impacto en el esfuerzo necesario para empujar la silla. Las ruedas grandes, de unos 60 cm de diámetro, permiten que el usuario se auto-propulse, pero también facilitan el movimiento sobre terrenos irregulares, como las aceras o calles adoquinadas.

Por otro lado, las sillas de ruedas con ruedas medianas o pequeñas pueden ser más compactas y fáciles de girar en espacios reducidos, pero requerirán más esfuerzo para empujarlas en superficies rugosas. Mi recomendación, por experiencia, es optar por ruedas más grandes si los paseos son en su mayoría al aire libre.

Silla de ruedas estrecha vs. estándar

Las sillas de ruedas estrechas son muy útiles para maniobrar en espacios reducidos como pasillos estrechos o ascensores pequeños. Sin embargo, para paseos por la calle, puede que no siempre sea la mejor opción. Al ser más estrechas, las ruedas traseras también son más pequeñas, lo que puede aumentar el esfuerzo necesario para empujarla sobre superficies irregulares.

Dicho esto, si tu principal preocupación es la movilidad en espacios interiores, una silla de ruedas estrecha puede ser la mejor elección. Sin embargo, si buscas comodidad en exteriores, una silla de ruedas estándar con ruedas más grandes puede ser más adecuada.

Tipo de ruedas y neumáticos

Las sillas de ruedas con ruedas neumáticas (llantas de aire) ofrecen un paseo mucho más suave, especialmente en terrenos irregulares. Sin embargo, requieren más mantenimiento y pueden pincharse. Las ruedas macizas, por otro lado, son más duraderas y no requieren mantenimiento, pero pueden hacer que el paseo sea más duro en aceras con baches o irregularidades.

Ventajas de las sillas de ruedas eléctricas

Si tu familiar tiene la capacidad de manejar una silla de ruedas eléctrica, esta puede ser una excelente opción. Aunque una silla de ruedas eléctrica suele ser más pesada que una manual, elimina por completo el esfuerzo de empujarla. Esto es particularmente útil en paseos largos o en terrenos con pendientes pronunciadas.

Las sillas de ruedas eléctricas modernas, como las fabricadas en carbono o aluminio ligero, ofrecen una buena combinación de ligereza y facilidad de uso. Además, muchas son plegables, lo que facilita su transporte en un coche. Si decides optar por una silla de ruedas eléctrica, asegúrate de que la batería tenga suficiente autonomía para cubrir los paseos que suelen hacer.

Comparativa visual de diferentes tipos de ruedas para sillas de ruedas (neumáticas, macizas, grandes, pequeñas)

Mi experiencia como cuidador: ¿Cuál es la mejor silla?

Después de haber probado varias sillas de ruedas, puedo decir que no hay una respuesta única a la pregunta de cuál es la mejor silla de ruedas. Todo depende de las necesidades específicas de tu familiar y de los terrenos por los que normalmente paseas.

Recomendaciones generales

  • Para paseos cortos y en terrenos lisos: Si los paseos son en su mayoría por centros comerciales, parques con caminos asfaltados o calles bien pavimentadas, una silla de ruedas estrecha y ligera es ideal. Es fácil de maniobrar, cómoda para el usuario y ligera para el cuidador.
  • Para paseos largos o en terrenos irregulares: Si sueles llevar a tu familiar por caminos de tierra, aceras con baches o calles adoquinadas, una silla de ruedas con ruedas grandes y neumáticas será tu mejor aliada. Reducirá la cantidad de esfuerzo que necesitas para empujar y ofrecerá un paseo más cómodo para el usuario.
  • Para personas con movilidad reducida: Si tu familiar tiene dificultades para impulsarse o para moverse, una silla de ruedas eléctrica es una gran opción. Aunque son más caras, ofrecen total independencia al usuario y eliminan por completo el esfuerzo de empujar.
  • Facilidad de transporte: Si sueles trasladar la silla de ruedas en coche, busca una silla plegable que sea fácil de cargar. Las sillas de ruedas fabricadas en aluminio o carbono suelen ser ligeras y se pliegan en cuestión de segundos.

Escoger la mejor silla de ruedas para pasear a tu familiar por la calle depende de una combinación de factores: peso, tamaño de las ruedas, tipo de material y, por supuesto, tus propias necesidades como cuidador. Las sillas de ruedas ligeras y con ruedas grandes suelen ser las más recomendables para reducir el esfuerzo en paseos largos o en superficies irregulares.

Al final del día, la silla de ruedas ideal es aquella que ofrece la máxima comodidad tanto para el usuario como para quien la empuja. Tomarse el tiempo para evaluar las opciones disponibles puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de ambos.

Alternativas para facilitar el paseo: Motores auxiliares

Si estás buscando una silla de ruedas para tu familiar, espero que esta guía te haya dado una buena idea de qué buscar. Hay ocasiones en las que, ya sea por cansancio, por la irregularidad del terreno o por la pendiente, al cuidador le resulta muy complicado empujar la silla de ruedas. Nos falta fuerza, a veces sentimos que no podemos avanzar ni un metro más. ¿Qué podemos hacer? Existen sistemas de motorización para sillas de ruedas, que básicamente consisten en convertir una silla de ruedas manual en una eléctrica.

Motor auxiliar para silla de ruedas Power Pack Plus

Este tipo de motor es potente y completo. Su colocación es muy sencilla y rápida.

  • Beneficio evidente: El paseo se realiza sin ningún esfuerzo.
  • Mayor agarre: El motor aumenta el agarre de la silla al suelo, aumentando la adherencia al terreno.
  • Seguridad y control: El acompañante controla en todo momento el desplazamiento.
  • Libertad de movimiento: Permite ir donde quieras, superando la limitación de paseos cortos. Hay modelos que alcanzan hasta los 16 km/h.
  • Uso manual opcional: Se puede volver a usar la silla manualmente cuando se desee.
  • Potencia: El motor es potente y fuerte, capaz de desplazar hasta 135 kg, siendo adecuado para usuarios con sobrepeso y talla grande.

Para alargar la vida útil de estos motores, es importante mantener limpio el eje entre las ruedas y el motor de suciedad y cabellos. Los motores llevan ruedas macizas, que absorben peor los impactos pero nunca se pinchan. Protégelo de golpes que puedan estropearlo.

Motor Auxiliar Propulsión Eléctrica SMOOV ONE de Invacare

Otras ayudas y dispositivos para pasear en silla de ruedas

Existen varias ayudas y dispositivos que pueden facilitar el paseo de personas en sillas de ruedas:

  • Motores de ayuda eléctricos al asistente: Se instalan en sillas de ruedas manuales y asisten en el paseo.
  • Rampas portátiles: Ligeras y fáciles de transportar, permiten superar bordillos o escalones.
  • Sistemas de elevación portátiles: Ayudan a levantar la silla de ruedas y a la persona para superar barreras verticales.
  • Sillas de ruedas todoterreno: Diseñadas para terrenos irregulares, ofrecen mayor estabilidad y tracción.
  • Sillas de ruedas motorizadas: Equipadas con motores eléctricos para que la persona se desplace sin esfuerzo.
  • Ayudas para acompañantes: Cinturones de sujeción o correas ajustables para mayor control y estabilidad.
  • Accesorios para sillas de ruedas: Cojines acolchados, portaobjetos, sombrillas, etc., para mejorar la comodidad y la experiencia.

Es importante tener en cuenta las necesidades y preferencias de la persona en silla de ruedas al seleccionar las ayudas adecuadas. Además, es recomendable consultar con un especialista en rehabilitación o terapia ocupacional para obtener recomendaciones específicas.

Manejo seguro y eficiente de una silla de ruedas manual

El manejo adecuado de una silla de ruedas manual es esencial para apoyar a una persona con necesidades de desplazamiento. Este proceso requiere conocimiento, entrenamiento y habituación tanto de la persona como del dispositivo. Ante cualquier incidente o obstáculo que genere inseguridad durante un paseo o salida, es fundamental pedir ayuda a una persona de referencia o a una tercera persona.

Consejos para un manejo seguro:

  1. Reposapiés Bien Colocados: Asegúrate de que los reposapiés estén correctamente colocados y utilizados.
  2. Agarre Firme: Agarrar con firmeza las empuñaduras y empujar con suavidad.
  3. Descensos: Para bajar por un desnivel, hazlo de espaldas con tranquilidad y seguridad.
  4. Superación de Obstáculos (Posición "Caballito"):
    • Agarra con fuerza las empuñaduras.
    • Presiona con el pie dominante la barra lateral en la zona baja.
    • Empuja con suavidad para superar el obstáculo.
    • Realiza un contrapeso progresivo para volver a la posición sobre las 4 ruedas.
    Importante: Ten cuidado al soltar la bajada a 4 ruedas, puede ocasionar daños y generar sensación de inseguridad.
  5. Paradas y Permanencia: Para cualquier parada o permanencia, es esencial poner ambos frenos.
    • Suelta una empuñadura y coloca el primer freno.
    • Suelta la otra empuñadura y coloca el segundo freno.
    Importante: Durante una estancia prolongada y una vez frenada la silla de ruedas, posiciónate al lado o enfrente de la persona para hacerle sentir acompañado. Quedarse detrás de la persona transmite una sensación de soledad y ausencia. En espacios seguros, desabrocha y guarda la sujeción para permitir la movilidad corporal general, excepto en personas con sujeción permanente pautada por su facultativo.
  6. Atención al Espacio: Mantente atento y pendiente del espacio por donde circulas. Si dominas la situación y el espacio, interactúa con la persona proporcionándole seguridad y comodidad.
  7. Respeto a las Señales de Tráfico: Respeta escrupulosamente las señales de tráfico y circulación.
  8. Circulación Segura: Circula con tranquilidad, preferiblemente por zonas amplias, niveladas y sombreadas.
  9. Espera en Semáforos: Espera en zonas sombreadas o cubiertas y a una distancia prudencial de la carretera.

Movilidad y seguridad del paciente en silla de ruedas

Dentro del mundo de las tareas de cuidados, algunas de las labores más habituales están relacionadas con el paciente en silla de ruedas. Los problemas relacionados con la movilidad son los más habituales en la esfera de la discapacidad. Dadas las particularidades de estos casos, conviene destacar algunos aspectos en torno a la movilidad y la seguridad no solo del propio paciente en silla de ruedas, sino también del cuidador.

Traspaso de la silla de ruedas a la cama u otro mobiliario

Un punto bastante clave en el manejo del paciente en silla de ruedas es la ayuda que puedas aportar en el traspaso de la silla de ruedas a la cama u otro tipo de mobiliario. En este sentido, será importante que tengas en cuenta algunos aspectos para evitar posibles lesiones, que se dan sobre todo en la zona de la espalda por un mal manejo del peso. Lo ideal es que conozcas tus límites en cuanto a fuerza física para que no te excedas a la hora de realizar las movilizaciones.

Recuerda despejar la habitación lo máximo posible y retirar todos los objetos que puedan obstaculizar el proceso. Asimismo, al realizar la movilización, es importante que lo hagas desde los músculos de las piernas y no de la espalda. Recuerda que una lesión en esta zona podría conllevar no solo un empeoramiento de los cuidados en ese momento, sino que podría suponerte una lesión a largo plazo.

Promoviendo la independencia y el bienestar

El objetivo último de los cuidados es que la persona se sienta bien tanto física como emocionalmente. Por ello, si tenemos la oportunidad, tendremos que hacer que el paciente en silla de ruedas se sienta lo menos dependiente posible del cuidador. Una de las mejores maneras de conseguir esto será adaptar el hogar lo máximo posible para sus necesidades.

Otra dimensión en la que hay que reparar es la parte de los paseos con el paciente en silla de ruedas. Son fundamentales y seguir estas indicaciones los harán más cómodos para la persona. Debes tener en cuenta la comodidad de la persona, así como aspectos como la ropa de abrigo o la protección frente al sol, ya que el paciente en silla de ruedas estará más expuesto al frío o al calor que una persona que vaya caminando. Además, también tendrás que tener en cuenta el material con el que esté hecha la silla de ruedas a la hora de ajustar el nivel de comodidad en base a la temperatura.

Apoyo emocional

Escuchar a la persona, sus inquietudes y frustraciones, y tratar de proponer soluciones que pueda haber pasado por alto para mejorar su estado emocional es una herramienta que todo cuidador debe tener. Animar no consiste en afirmar que todo va bien o “que no esté triste”, lo ideal es reconocer las dificultades asociadas a su situación y tratar de animar a alcanzar cierto margen de mejora.

Primer uso de una silla de ruedas manual

Si es la primera vez que usas una silla de ruedas manual, este artículo te mostrará algunos consejos para que puedas usarla sin ningún problema. A pesar de que es muy común el uso de las sillas de ruedas, esto no quiere decir que automáticamente sepamos usarla. El uso de las sillas de ruedas no tiene mucha ciencia, ya que son bastante fáciles de usar, solo es cuestión de adaptarse a ellas.

  • En la calle: Si te trasladas por primera vez, lo primero que debes ubicar son las rampas, con ellas te será más fácil cambiar de una calle a otra.
  • Planes de emergencia: Es posible que tu silla de ruedas presente algún fallo, por esta razón debes asegurarte de que ésta se encuentre en buenas condiciones antes de salir.

Conducción de una silla de ruedas eléctrica

Cuando los problemas de movilidad avanzan, una silla de ruedas eléctrica puede ser una gran inversión para su independencia. Sin embargo, tenga en cuenta que conducir una silla de ruedas eléctrica es muy diferente a usar una silla de ruedas manual. El primer y más importante paso es echar un vistazo a las instrucciones presentadas en el manual del usuario. Cada modelo de silla de ruedas eléctrica es diferente y tiene sus propias especificaciones de uso.

Preparación y ajustes iniciales

Es muy importante conocer bien sus medidas y datos técnicos, incluso antes de elegir la silla de ruedas eléctrica, para por ejemplo saber si pasa bien por el ancho de las puertas de accesibilidad de su domicilio. Revise la batería y los neumáticos. Es posible que su nueva silla de ruedas eléctrica necesite una carga completa antes de salir con ella, así como darle un poco de aire a las ruedas y revisar su correcta presión. Las baterías de litio no necesitan ser descargadas completamente antes de recargarlas, por lo que puede recargar durante la noche para tenerla preparada para el día siguiente. Realice los ajustes necesarios en el asiento, los reposabrazos, los reposapiés (si es el caso) y el joystick, tal como lo haría al entrar en su automóvil nuevo.

Traslado seguro a la silla de ruedas

Garantizar un traslado seguro en todas las circunstancias. La transmisión eléctrica debe estar APAGADA y las ruedas deben estar bloqueadas cuando se prepare para sentarse en su silla de ruedas eléctrica. Los reposapiés deben girarse hacia arriba o hacia afuera para permitir el acceso. Asegúrese de estar de espaldas a la silla de ruedas, inclínese ligeramente hacia adelante con la pelvis hacia atrás, hasta que tenga un buen agarre en los reposabrazos, y bájese lentamente en el asiento. Ajuste su posición si es necesario y no apresure el proceso. El mismo procedimiento, en orden inverso, se aplica al bajarse de la silla de ruedas eléctrica. Antes de ponerse de pie, asegúrese de bloquear las ruedas, APAGUE la alimentación, empuje los reposapiés hacia arriba o hacia un lado, sujétese bien a los reposabrazos, empújese las piernas u obtenga ayuda si es necesario y no se apresure.

Práctica y maniobrabilidad

Esto es quizás lo más difícil de aprender para conducir correctamente una silla de ruedas eléctrica. Tómese el tiempo para practicar en un área segura, en una superficie nivelada, llana, hasta que se acostumbre al equilibrio y maniobrabilidad de la silla de ruedas. Algunas sillas de ruedas eléctricas tienen controles más sensibles que otras, por lo que es importante practicar hasta que lo domines. No te desanimes si tus movimientos no son suaves desde el principio. Aprender a conducir una silla de ruedas eléctrica es comparable a aprender a conducir un automóvil.

Conducción en diferentes terrenos y situaciones

  • Radio de giro: Algunas sillas de ruedas eléctricas tienen un radio de giro más pequeño que otras. Practique el círculo de giro para ver cuánto espacio necesita al girar.
  • Rampas y obstáculos: Al conducir en rampas o tomar obstáculos como bordillos, primero debe observar los límites establecidos en el manual.
    • Conducción cuesta arriba: El motor eléctrico necesita potencia adicional cuando sube una pendiente, así que no tenga miedo de empujar el joystick hacia adelante.
    • Conducción cuesta abajo: Lo contrario se aplica al volver a bajar.
  • Aceras: Es importante usar solo las entradas y salidas de la rampa de la acera designadas.
  • Ascensores: Lo mejor es retroceder, para permitir una mayor libertad de movimiento al salir del ascensor y anticiparse a cualquier obstáculo.
  • Peso de la carga: Tenga cuidado con la capacidad máxima de peso de su silla de ruedas, ya que esto puede interferir con el equilibrio, la maniobrabilidad, la velocidad y el uso de la batería. Cuanto más pesada es la carga, más potencia necesita la silla de ruedas.
  • Condiciones de lluvia: Las partes eléctricas son incompatibles con la humedad y el agua y por lo tanto deben estar bien protegidas. Proteja especialmente el joystick.
  • Condiciones soleadas: Asegúrese de que la silla de ruedas eléctrica no esté estacionada al sol.

Mantenimiento y cuidado de la silla de ruedas eléctrica

Un factor decisivo para la vida útil de su silla de ruedas es el mantenimiento. Cuanto mejor cuide su silla de ruedas eléctrica, más tiempo podrá disfrutarla. Las condiciones de almacenamiento son importantes, ya que deben mantenerse alejadas del agua, las temperaturas bajo cero o los productos químicos. La batería no es la única parte de la silla que puede dañarse con el agua y las bajas temperaturas, pero es la más sensible. La tela del asiento, las correas, los reposabrazos, los reposapiés y la estructura en general pueden dañarse con el tiempo si se almacenan en malas condiciones.

La mayoría de las sillas de ruedas eléctricas requieren que la batería esté completamente cargada antes del primer uso. Compruebe si esto también se aplica a su modelo. Lo mejor es cargar completamente (o casi completamente) la batería antes de conducir su silla de ruedas, especialmente cuando se prepara para traslados o viajes largos. Se recomienda un chequeo regular. No espere hasta que encuentre un problema antes de llevarlo a una revisión técnica. De su buen funcionamiento depende su seguridad y comodidad.

tags: #como #manejar #silla #ruedas #en #un