La limpieza y la higiene son pautas imprescindibles en el mantenimiento de un hogar y un entorno apto para la vida, más si cabe cuando esta se desarrolla con bebés y niños pequeños. Cuidar el estado de los biberones, chupetes y objetos susceptibles de meterse en la boca es importante para protegerlos de gérmenes, bacterias y posibles infecciones derivadas de ellas.
Aunque con el tiempo podemos ir relajándonos, lo cierto es que durante los primeros meses, los bebés cuentan con un sistema inmune poco desarrollado, por lo que arriesgarse a que se enfermen no es una opción. Un gesto tan sencillo como saber cómo lavar un chupete puede ayudar a mantener y fortalecer su salud.
La importancia de la higiene del chupete
Parte de una buena higiene del chupete es limpiarlo con frecuencia. Para la mayoría de las familias, la mejor manera de esterilizar los chupetes es por calor (ya sea mediante vapor o agua hirviendo).
Frecuencia de limpieza y esterilización
- La buena higiene de los chupetes implica una limpieza frecuente, sobre todo mientras más pequeño(a) sea tu hijo(a).
- Cuanto más pequeño es el niño, más importante es protegerlo de las bacterias y mantener una buena higiene del chupete.
- Los bebés prematuros y los bebés de hasta 3 meses necesitan una limpieza más minuciosa y frecuente que los bebés mayores de 3 meses. Por ello, el chupete debe limpiarse con mayor frecuencia cuando el niño tiene menos de 3 meses.
- Durante los seis primeros meses de vida del bebé, es aconsejable esterilizar el chupete al menos una vez al día: si no se cae al suelo ni se ensucia especialmente, sino que permanece junto al bebé en su cuna, basta con una vez al día.
- La esterilización excesiva puede ser perjudicial para los chupetes, dependiendo del método.
- Cuando el niño tenga más de 3 meses, puedes considerar enjuagar los chupetes colocándolos en un colador y echando agua hirviendo sobre ellos, o hacer una limpieza regular con agua y jabón.
- A partir del octavo mes, basta con limpiar el chupete con detergente lavavajillas y luego aclararlo bien, aunque la esterilización sigue siendo la opción más fiable para eliminar bacterias por completo.
Higiene personal y preparación
Antes de comenzar a esterilizar los chupetes, es muy importante que primero te laves bien las manos. Si vas a desinfectar algo sin haberte desinfectado primero las manos, no servirá de nada, ya que tú misma estarás contaminando los chupetes. Una vez que tienes las manos limpias, es clave lavar los chupetes con agua caliente y detergente antes de la esterilización para eliminar cualquier residuo.

Métodos de esterilización
Existen diferentes métodos de esterilización para asegurar que los chupetes estén libres de gérmenes y bacterias que podrían causar infecciones intestinales. Los dos métodos principales son por ebullición y mediante vapor con esterilizadores especiales.
Esterilización por ebullición (agua hirviendo)
Cuando saques los chupetes del envoltorio por primera vez, ¡recuerda esterilizarlos! Esto se hace colocando los chupetes en agua hirviendo durante 5 minutos (sobre la cocina).
Este método es suave, pero aún así elimina las bacterias sin comprometer la durabilidad del chupete si se realiza correctamente. Sin embargo, solo se recomienda hervir los chupetes antes del primer uso, no para su limpieza posterior habitual.
Para el látex de caucho natural, un material que puede desprenderse hacia el escudo del chupete, es importante esterilizarlos en abundante agua. Recomendamos esterilizar los chupetes de látex por separado y tener en cuenta que el látex se descompondrá si la temperatura supera los 100°C o si la ebullición es prolongada. Los chupetes no están destinados a ser hervidos de forma continua o excesiva, ya que el calor alto puede destruirlos.

Esterilización en microondas
La silicona soporta temperaturas más altas que el látex, así que puedes utilizar la esterilización en el microondas para chupetes de silicona. Asegúrate de que la temperatura no supere los 110°C, porque el escudo del chupete está hecho de PP, que se dañará si la temperatura excede este límite.
Nuestras recomendaciones generales son que, para usar la esterilización en el microondas, debes revisar las instrucciones del fabricante para asegurarte de que la temperatura se mantenga alrededor de los 100°C. En la mayoría de los microondas, esto significa que los chupetes deben calentarse durante un máximo de 60 segundos a 800W (como máximo).
Es fundamental siempre recordar colocar los chupetes en agua dentro de una caja de esterilización diseñada para este propósito y consultar siempre las instrucciones del fabricante.

Esterilización con dispositivos eléctricos de vapor
Al igual que con el microondas, la silicona soporta temperaturas más altas que el látex, por lo que puedes utilizar dispositivos eléctricos de esterilización al vapor para chupetes de silicona. Sin embargo, también aquí es crucial asegurarse de que la temperatura no supere los 110°C, ya que el escudo del chupete está hecho de PP y podría dañarse con temperaturas superiores.
Esterilización con agua fría
Con agua fría también se puede esterilizar, utilizando tabletas o soluciones desinfectantes específicas. Si bien es un método efectivo, es menos común para el uso diario en casa que el calor.
¿Por qué no usar esterilizadores UV para chupetes de látex?
El látex de caucho natural es un material natural que experimenta un proceso de envejecimiento natural, el cual puede ser influenciado por fuerzas externas como la luz ultravioleta (UV). Por lo tanto, nunca uses un esterilizador UV para chupetes de látex, ya que dañará el material.
Además, la luz UV solo mata gérmenes si se expone directamente sobre la superficie del producto que contiene bacterias, a diferencia del vapor, que es un gas y puede distribuirse fácilmente en toda la superficie de un chupete independientemente de su forma.
Limpieza diaria y consideraciones especiales
Limpieza con agua y jabón
Un método clásico y efectivo para lavar chupetes es la limpieza manual con agua y jabón. Si optas por este mecanismo, es importante haber desinfectado previamente tus manos y asegurarse de que el aclarado ha sido suficiente, puesto que los restos de jabón podrían ser perjudiciales. También es necesario dejarlos secar adecuadamente, ya que la humedad y los restos de agua podrían desarrollar bacterias.
¿Es adecuado el lavavajillas para limpiar chupetes?
Generalmente, no recomendamos limpiar chupetes de látex ni de silicona en el lavavajillas. Los agentes de limpieza pueden dañar el material (tanto látex como silicona) y volverlo quebradizo. Los expertos desaconsejan este método porque la temperatura en el lavavajillas no siempre es lo suficientemente alta para erradicar todos los organismos y el detergente suele ser demasiado agresivo.
Aunque para bebés mayores (a partir del octavo mes) algunos sugieren que podría ser suficiente con detergente lavavajillas y un buen aclarado, los métodos de esterilización ofrecen un nivel de eficacia superior para proteger a los pequeños de gérmenes y bacterias.
Chupetes fuera de casa: soluciones prácticas
Cuando estás fuera de casa, tener agua limpia a mano es una buena opción para limpiar y refrescar el chupete de tu bebé si es necesario. También existen toallitas específicas para la limpieza del chupete que no necesitan aclarado. Lo ideal es elegirlas inodoras y sin sabor para no alterar el gusto del bebé, sin alcohol, parabenos ni jabón para la seguridad del bebé, en formatos de bolsillo y con cierre antihumedad para evitar que se sequen.
Para bebés mayores y con un sistema inmune más desarrollado, si el chupete se cae en casa, a veces basta con ponerlo bajo el agua caliente del grifo, sin necesidad de esterilizarlo nuevamente de inmediato.
Gestión del agua en la tetina después de la limpieza
Después de la limpieza y esterilización, es normal que quede agua en la tetina. Esto se debe a que todas las tetinas de chupetes están equipadas con una válvula o un "canal de aire" especial que permite que el aire salga cuando el bebé la aprieta. Este sistema de ventilación hace que el aire del interior del pezón sea expulsado, aplanando así el pezón para darle la forma natural de la cavidad bucal del bebé y permitiendo que la lengua se mueva libremente.
Si este es el caso, simplemente aprieta la tetina para eliminar el exceso de agua. La misma puede expulsarse fácilmente apretando suavemente con los dedos limpios o con pinzas esterilizadas para tetinas.
Consejos prácticos: esterilización eficiente de biberones y chupetes
Cuidado y reemplazo del chupete
Inspección y señales de desgaste
Resulta esencial inspeccionar el chupete antes de cada uso, lo cual es crucial para los bebés durante el proceso de dentición o para los bebés con dientes. Completa la prueba "del tirón" antes de cada uso: tira del chupete en todas las direcciones y comprueba detenidamente si se ha dañado o debilitado. Desgaste, roturas o agujeritos son señales de que la tetina del chupete está débil y que puede llegar a romperse en algún momento cuando tu bebé comienza a chupar.
- En el caso de la silicona, presta atención a cualquier lesión, sobre todo con la llegada de los primeros dientes.
- En el caso del caucho (látex), cámbialo en cuanto notes que se vuelve poroso y empieza a perder su forma original, ya que al ser un material natural también es higroscópico.
Importancia del tamaño y material
Aunque el chupete se mantenga siempre limpio, debe cambiarse a medida que el bebé crece, de modo que siempre tenga el tamaño adecuado para proporcionar la estimulación correcta para la boca y el paladar del bebé.
Ambos materiales, látex y silicona, presentan ventajas e inconvenientes. Mientras que los chupetes y las tetinas de látex son más elásticos, la silicona es más resistente al calor.
Hábitos a evitar
- No debes endulzar el chupete con nada: azúcar, leche condensada, agua azucarada, miel, etc., ya que este hábito es negativo para su salud dental. Nunca sumerjas la tetina en sustancias dulces ni medicamentos.
- Tampoco se debe limpiar el chupete chupándolo con la propia saliva del padre o la madre, ya que se le pueden transmitir al bebé las bacterias que provocan la caries.