Si te preguntas cómo usar protectores de pezones, no eres la única; muchas madres lactantes recurren a esta útil herramienta para hacer frente a problemas comunes durante la lactancia materna. Los protectores de pezones proporcionan alivio y apoyo temporal, pero es fundamental saber cuándo y cómo utilizarlos adecuadamente para que tú y tu bebé aprovechen al máximo esta ayuda.

¿Qué son las Pezoneras de Lactancia?
Una pezonera para lactancia es una pieza de silicona fina y flexible que se coloca sobre el pezón antes de dar el pecho para protegerlo. Los protectores de pezones son un aparato de silicona que se coloca sobre el pezón para ayudar al bebé si se le dificulta la lactancia. La parte del pezón de los protectores tiene pequeños agujeros en la punta, lo que permite que la leche fluya hacia la boca del bebé. Cuenta con orificios en la punta que permiten el paso de la leche para alimentar a tu bebé.
Las pezoneras están hechas de silicona médica suave y ultrafina, libre de Bisfenol A, sin sabor ni olor, para que su uso resulte totalmente agradable tanto a la mamá como al peque. La membrana de las pezoneras es de silicona suave, muy fina y flexible lo que permite que su ajuste sea cómodo, la interferencia bebé-pecho sea mínima y que se ejerza una ligera presión que facilite la salida del pezón.
Es importante saber que existen diferentes tallas y modelos que harán que un modelo u otro sea el más efectivo por adaptarse mejor al pecho. Las pezoneras más antiguas eran de materiales tan variados como cristal, plata o marfil, y las de los años 70-80 eran parcialmente de látex o de caucho rígido, duras y muy voluminosas, similares a las tetinas del biberón. Por su rigidez y forma, el bebé no podía succionarlas de manera adecuada y la estimulación del pecho no era la óptima. En contraste, las pezoneras que se encuentran actualmente en el mercado son de silicona fina y muy blandas.
¿Cuándo son útiles las Pezoneras?
Las pezoneras pueden ser una herramienta beneficiosa para algunas situaciones durante la lactancia. Ayudan a madres con problemas o molestias como:
- Problemas con el enganche o enganche débil o ineficaz: Los protectores de pezones son ideales para los bebés que tienen dificultades para engancharse al pecho, como los prematuros o los que succionan con dificultad. Permiten a los bebés que tienen problemas para engancharse bien al pecho agarrarse mejor a él.
- Bebés prematuros o pequeños: Los bebés prematuros o con bajo tono muscular tienen dificultades para engancharse al pecho, y las pezoneras pueden ayudarlos a succionar más rato y con mayor efectividad.
- Pezones adoloridos, irritación, desecación o grietas: Las pezoneras sirven para proteger los pezones aislándolos del contacto directo con el bebé y ayudan a aliviar las molestias. Protegen la piel de esta parte tan sensible del cuerpo, de manera que no hay contacto directo del pezón con la boca del bebé, permitiendo que la piel cicatrice y se recupere antes.
- Pezones planos o invertidos: En ocasiones, algunas mujeres pueden padecer de pezón plano o invertido, lo que puede dificultar que el bebé pueda agarrarse bien. Aunque en realidad es más importante la correcta posición de la lengua del bebé sobre la areola, el pezón invertido puede dificultar la lactancia, y las pezoneras pueden ser una ayuda. También puede ofrecer un objetivo más grande y firme a un bebé que presente dificultades con el agarre.
- Molestias por el flujo de leche: Para algunas mujeres, un reflejo de bajada de leche fuerte o doloroso puede hacer que la lactancia resulte incómoda.
- Bebé rechaza el pecho: Puede ocurrir que al introducir el biberón, el bebé rechace el pecho. También si el bebé rechaza el pecho después de haberlo intentado con ayuda de personal experto. Hay bebés que tienen dificultades en el agarre al pezón o que lo rechazan y las pezoneras les ayudan a aprender a engancharse al pezón.
Las pezoneras Medela, por ejemplo, protegen el pecho sin molestar al bebé y están especialmente diseñadas para ayudar con los problemas más comunes de la lactancia materna.
Estimulación del suministro de leche
En ocasiones, los protectores de pezones pueden estimular el flujo de leche y animar al bebé a alimentarse con más frecuencia, lo que podría ayudar a aumentar el suministro de leche.
Potenciales desventajas y consideraciones
Aunque pueden ser una herramienta útil, es importante saber que existen posibles desventajas y consideraciones:
- Impacto en tu suministro de leche: Usar protectores de pezones durante mucho tiempo suele disminuir tu suministro de leche. Las pezoneras reducen el estímulo de succión en cierto grado y esto puede hacer que la producción de leche baje un poco, con lo que las tomas pueden alargarse para saciar al bebé.
- Dificultad para el destete: Destetar gradualmente al bebé de los protectores de pezones puede ser difícil.
- No corrigen los problemas subyacentes: Los protectores de pezones pueden ayudar a solucionar problemas inmediatos, pero no corrigen las causas subyacentes de los problemas de lactancia, como la baja producción de leche o los pezones dañados.
- Curva de aprendizaje: Tanto la madre como el bebé deben aprender a utilizarlos correctamente, y suele requerir algo de tiempo y paciencia.
- Gases en el bebé: El protector en sí no provoca gases, pero puede ocasionar los problemas que los provocan. Si el bebé no se engancha bien al pezón con el protector, puede tragar más aire durante la toma, lo que puede provocar gases. Además, un sellado menos eficaz o un enganche poco profundo del protector pueden impedir el flujo adecuado de leche, haciendo que el bebé tenga que esforzarse más para mamar, lo que a su vez puede aumentar la ingesta de aire.
Las pezoneras son una herramienta útil en determinadas situaciones durante la lactancia, pero solo si se usan en las situaciones adecuadas y si son necesarios. Es importante ser consciente de que usar pezoneras de manera continuada o en cualquier situación no es lo acertado.
Cómo elegir la talla correcta
Los protectores de pezones están disponibles en varios tamaños. Es fundamental elegir unos que se ajusten perfectamente al pezón sin causar presión ni molestias. Algunas marcas efectivas se diferencian por disponer de tallas, lo que permite evitar que el pezón sufra durante su uso.
- Si la pezonera es pequeña para el pezón, este rozará contra la pared del capuchón, lo que producirá dolor y heridas.
- En el caso de que la pezonera elegida sea demasiado grande para nuestros pezones, esta irritará la areola y causará más molestias.
Medela dispone de tallas como S (16mm), M (20mm) y L (24mm). Para conocer la talla, se puede medir la parte frontal del pezón y añadir 2mm si la medición se hace justo antes de dar el pecho. Medela también ofrece un documento imprimible para medir con más exactitud.
Los protectores de pezones tienen orificios de distintos tamaños (2 mm o 3 mm). Los agujeros pequeños hacen que el flujo de leche sea lento, mientras que los agujeros más grandes permiten que la leche salga rápidamente.
Modo de empleo de las pezoneras

Colocar de forma correcta las pezoneras es fundamental para lograr un uso adecuado. Humedezca el interior de la pezonera con una pequeña cantidad de leche materna o con agua potable para una óptima sujeción en el pecho.
Para colocarse las pezoneras, como las Contact de Medela, es necesario fijarse en que en el cono de cada pezonera hay unas finas marcas en forma de líneas horizontales que definen todo el contorno. Se deben sujetar por las alas con el área recortada en la parte superior para dejar hueco para la nariz del bebé. Luego, se elevan las alitas en dirección al cono como si se quisieran dar la vuelta (como un calcetín). Las alas deben llegar a las marcas del cono y el pezón debe colocarse lo más centrado posible dentro, dejando que se adhiera poco a poco. Presione suavemente el borde del protector de pezones contra tu pecho, asegurándote de que quede bien sujeto.
Si la pezonera no se pega bien, se puede añadir un poquito de agua para facilitar que esto suceda y quede perfectamente adherida a la piel. La pezonera debe ajustarse de forma cómoda en el pezón sin pellizcarlo. No basta con dejar la pezonera sobre el pezón y la areola; es necesario ajustar las alas del protector para que la forma quede bien sellada y se genere un vacío que las sujete.
Mientras se sujetan los bordes del protector en su sitio, guíe a su bebé para que se enganche orientando la punta del protector hacia su boca. Antes de darle el pecho al bebé, asegúrese de que el pezón esté encajado y bien sujeto. La pezonera tiene que entrar bien en su boca para poder funcionar correctamente y permitir la extracción de la leche.
Un diseño con agujeros maximiza el contacto directo con la piel para proporcionar una experiencia de alimentación mucho más natural. En vez de tener un borde completamente circular, tiene un área recortada que permite que la nariz del bebé pueda estar en contacto con la piel del pecho de la madre mientras come. Esta ausencia de borde también sirve para evitar que debido a la succión la pezonera pueda voltearse y chocar con la carita del niño.
Limpieza y esterilización de las pezoneras
Pezoneras de contacto para la lactancia de Lansinoh. ¿Cómo y cuándo usarlas?
La higiene es crucial para la seguridad de la madre y el bebé. Limpie las pezoneras antes del primer uso y cada vez que las utilice.
Antes del primer uso
Antes del primer uso, sumerja las pezoneras en agua hirviendo durante 5 minutos. Esto es por razones de higiene. Es necesario esterilizar las pezoneras.
Después de cada uso
Limpie las pezoneras con agua y productos de limpieza suaves inmediatamente después de ser utilizadas para evitar que los restos de leche se resequen y queden incrustados. De esta manera, también se evitará la proliferación de bacterias. Se pueden lavar con agua y jabón neutro, lo más suave posible.
Después de la limpieza, hierva las pezoneras durante 5 minutos o esterilícelas en un vaporizador o un esterilizador de vapor. También se pueden lavar en lavavajillas, teniendo siempre en cuenta que habrá que colocarlas en la bandeja superior. Asimismo, el estuche de las pezoneras también se puede limpiar en el lavavajillas.
Sí, esterilice los protectores de pezones después de cada uso para asegurarse de que estén libres de bacterias y mantenerlos higiénicos. A menudo, el modo más sencillo de hacerlo es utilizando una bolsa esterilizadora para microondas. Consulte las instrucciones específicas del fabricante para obtener más información acerca de la limpieza y la desinfección.
Cada pack de pezoneras suele incluir un estuche para guardarlas de forma higiénica y evitar que se extravíen o deterioren.
Cómo destetar al bebé de las pezoneras
Podemos dejar de usar las pezoneras cuando la zona del pezón se ha curado si sufríamos alguna molestia. Sin embargo, hay bebés a los que les cuesta dejar de utilizarlas y volver a succionar directamente del pecho, ya que se han acostumbrado a mamar con la boca no completamente abierta.
Destetar gradualmente a tu bebé de los protectores de pezones requiere tiempo y paciencia, pero con el enfoque adecuado, puedes ayudar a tu pequeño a realizar la transición sin problemas. Intenta reducir poco a poco el uso del protector de pezones durante las sesiones de lactancia. Sé paciente y persistente.
Un truco que puede ayudar es dejar que mame con la pezonera y al ratito intentar retirarla en algún descanso, colocando el pecho a continuación lo más rápido posible para que pueda volver a engancharse. Podemos intentar retirar las pezoneras en aquellas tomas en las que sabemos que el niño tiene menos hambre, puesto que así se sentirá saciado mucho antes y no sentirá que no le llega la leche que está succionando. Recuerda que cada bebé es diferente, por lo que es importante encontrar el enfoque que mejor funcione para ti y para tu pequeño.
Los bebés suelen dejar las pezoneras ellos solitos sobre los 3-4 meses. Llega el día en que ellos mismos las rechazan y se puede iniciar una lactancia sin pezoneras.
Sí, los bebés suelen tomar más leche sin protectores de pezones, ya que esto permite un mejor enganche y una transferencia de leche más eficaz. Un enganche directo ayudará al bebé a obtener más leche y estimulará mejor la producción de leche.