Guía Completa para el Baño del Bebé en Casa y la Introducción Segura del Agua

El baño del bebé es una experiencia muy preciada para muchos padres. Es un excelente momento para formar un vínculo, sin distracciones, donde el pequeño nuevo integrante de la familia disfruta de la sensación del agua tibia sobre la piel. A continuación, se incluyen algunas preguntas frecuentes de los padres sobre temas relacionados con el momento del baño del bebé, la frecuencia, la seguridad y la introducción del agua para beber.

El Baño del Bebé en Casa

Primer Baño del Recién Nacido

El momento del primer baño del bebé ha cambiado en los últimos años debido a varias consideraciones importantes:

  • Hipotermia: Retirar al bebé demasiado pronto para bañarlo podría causar hipotermia.
  • Formación del vínculo y lactancia materna: El contacto piel con piel, fundamental para la formación del vínculo entre la madre y el hijo, y el éxito temprano de la lactancia materna, podría interrumpirse.
  • Piel seca: El unto sebáceo es una sustancia blanca y cerosa que recubre la piel del bebé antes del nacimiento. Actúa como una crema hidratante natural y podría tener propiedades antibacterianas. La American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda dejar el unto sebáceo en la piel del recién nacido por un tiempo para ayudar a evitar que la piel delicada del bebé se reseque. Esto es de particular importancia para los prematuros, ya que su piel tiene una marcada tendencia a sufrir lesiones.

Nota: Los bebés nacidos de madres portadoras de VIH o hepatitis igual recibirán su baño después de la primera vez que se amamanten para ayudar a reducir el riesgo que corre el personal del hospital y los familiares.

Bebé recién nacido con unto sebáceo en la piel, siendo abrazado por su madre

Frecuencia del Baño

Una vez que el bebé está en casa, no es necesario bañarlo todos los días, ya que rara vez transpiran o se ensucian mucho como para necesitar un baño completo con tanta frecuencia. Probablemente sea suficiente bañar al bebé tres veces por semana durante su primer año, pues bañarlo con más frecuencia podría resecar su piel.

Baño con Esponja para Recién Nacidos

Bañe a su recién nacido solamente con esponjas hasta que se le caiga el muñón del cordón umbilical, lo que generalmente ocurre después de una o dos semanas de vida. Si el muñón permaneciera más tiempo, tal vez haya otro tipo de problema, hable con el médico de su bebé.

Preparación y Pasos para el Baño con Esponja

  1. Tenga listos los elementos necesarios antes de comenzar.
  2. Apoye al bebé sobre una superficie cómoda: Un cambiador, una cama, el piso o una mesada junto al lavabo servirán. Acolche las superficies duras con una manta o una toalla mullida.
  3. Comience por lavar la cara del bebé: Use el paño húmedo para lavarle la cara, con cuidado para que no le entre agua en los ojos ni en la boca.
  4. Mantenga al bebé calentito: Durante el baño de esponja, envuelva a su bebé en una toalla seca y descúbrale solo las partes del cuerpo que esté lavando en ese momento.
  5. Preste especial atención a los pliegues: Limpie debajo de los brazos, detrás de las orejas, alrededor del cuello y, en particular en las niñas, la zona genital.
Padre dando un baño de esponja a su recién nacido, envuelto en una toalla

Baño en Tina para Bebés

Una vez que la zona umbilical haya cicatrizado, puede probar meter al bebé directamente en el agua. Los primeros baños deben ser tan delicados y breves como sea posible. Tal vez el bebé se queje un poco. Si esto ocurriera, vuelva a los baños de esponja por una o dos semanas y después inténtelo nuevamente.

Seguridad y Preparación

  • Use una tina segura para niños: La Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor de EE. UU. recomienda una tina para bebés de plástico rígido con una superficie inclinada y texturada, o un arnés que impida que el bebé se deslice y que cumpla con los estándares de seguridad vigentes.
  • Opciones alternativas: A algunos padres les resulta más fácil bañar a un recién nacido en una bañera portátil, una tina de plástico revestida con una toalla limpia o un lavabo. (Nota: si usa un lavabo, tenga mucho cuidado, ya que puede ser resbaladizo y tener grifos y manijas que sobresalen. Además, cierre el grifo mientras su bebé esté en el agua).
  • Evite usar asientos para tinas: Estos asientos permiten que el niño se siente derecho en una tina para adultos, pero lamentablemente, pueden darse vuelta con gran facilidad.
  • Supervisión táctil: Tenga todos los elementos para el baño a mano de modo que pueda sujetar al bebé con una mano en todo momento.
  • Seguridad del bebé en el agua: Jamás deje a un bebé solo en la tina, ni por un instante.
  • Verifique la temperatura del agua: Llene la palangana con 2 pulgadas (5 cm) de agua tibia (no caliente) al tacto con la cara interna de la muñeca o el codo. Si baña al bebé en un lavabo, cierre el grifo y espere hasta que no haya movimiento en el agua antes de introducir a su hijo. No lo ponga bajo el flujo de agua del grifo abierto ni use un rociador unido al grifo para evitar escaldaduras (quemaduras por agua caliente u otros líquidos calientes). La AAP recomienda que la temperatura más alta del grifo no supere los 49 ºC (120 ºF) para evitar quemaduras. Considere ajustar el calentador de agua para que no supere esta temperatura, ya que el agua del grifo que está demasiado caliente puede causar quemaduras lo suficientemente graves como para justificar una visita al hospital o incluso una intervención quirúrgica.

CÓMO y Cuándo BAÑAR A UN bebé RECIÉN NACIDO 🌊 (paso a paso) El primer baño del bebé

Proceso del Baño

  1. Mantenga al bebé calentito: Una vez que haya desvestido al bebé, póngalo de inmediato en el agua para que no tome frío.
  2. Introduzca al bebé en el agua: Con una mano sostenga la cabeza del bebé y con la otra coloque el cuerpo dentro del agua, empezando por los pies. Háblele con cariño y baje lentamente el resto del cuerpo hasta que haya entrado en la tina.
  3. Use jabón con moderación: Los jabones pueden resecar la piel del bebé. Si necesitara un limpiador para zonas muy sucias, use solo jabones suaves de pH neutro que no tengan aditivos. Enjuague la piel inmediatamente para quitar el jabón.
  4. Limpieza delicada: Use un paño suave para lavar la cara y el pelo de su bebé, con cuidado de no frotarle la piel ni estirársela. Masajee bien todo el cuero cabelludo, incluso la zona sobre las fontanelas (las partes blandas). Para la costra láctea, una afección inocua que aparece en muchos bebés, puede aflojar las escamas con un cepillo de cerdas suaves mientras le lava la cabeza con champú en la tina, pero también puede dejarlas si no le molestan.
  5. Enjuague el champú: Cuando enjuague el champú de la cabeza, coloque la mano sobre la frente del bebé para que la espuma corra por los lados y no entre en los ojos. Si le entrara espuma en los ojos, use el paño húmedo para enjuagárselos con agua limpia y tibia.
  6. Diversión en la tina: Si a su bebé le gusta el baño, déjelo un rato más en el agua para que chapotee y juegue. Cuanto más se divierta su hijo en el baño, menos miedo le tendrá al agua. El baño debe ser una experiencia relajante y reconfortante. Los bebés pequeños no necesitan juguetes para el baño, ya que el solo hecho de estar en el agua suele ser bastante emocionante. Sin embargo, una vez que el bebé sea lo suficientemente grande como para estar en la tina, los juguetes pasan a ser fundamentales.
  7. Sáquelo y séquelo: Cuando termine el momento del baño, envuelva rápidamente al bebé en una toalla, cubriéndole la cabeza y el cuerpo para que se mantenga calentito aunque aún esté húmedo. Bañar a un bebé de cualquier edad implicará que usted se moje, por lo que le recomendamos usar un delantal de tela de toalla o ponerse una toalla sobre los hombros para mantenerse seco.
Bebé riendo y chapoteando en una tina de baño segura

La Introducción de Agua para Beber en Bebés y Niños Pequeños

El agua es un elemento básico en nuestra vida diaria, pero cuando se trata de su bebé, surgen muchas dudas. El 70% del cuerpo de un bebé de 0-24 meses se compone principalmente de este líquido, sin embargo, el agua que los bebés toman, tiene que ir acompañada de nutrientes. Nos referíamos a "agua con nutrientes" a la leche materna o a la leche artificial, ya que ambas leches contienen entre un 70% y 80% de agua, por lo que ya estamos hidratando a nuestro bebé con ella.

¿Cuándo deben empezar a tomar agua los bebés?

A pesar de la diversidad de opiniones sobre el consumo de agua en bebés y niños pequeños, la mayoría de las instituciones médicas, incluida la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), coinciden en que no se recomienda dar agua a los bebés menores de seis meses. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta dicha edad por dos motivos:

  • Los bebés todavía no la necesitan.
  • Al beber agua, los bebés pueden dejar de mamar lo suficiente y disminuir los nutrientes que toman. Si se les diera un biberón entero solo de agua, se correría el riesgo de desnutrirle, puesto que su estómago es muy pequeñito y si se llena con agua, no se deja hueco para los demás nutrientes que necesita.

Cuando comienza la etapa de la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses, se puede empezar a dar agua al bebé, siempre que el bebé crezca y aumente de peso adecuadamente. La ingesta de agua para niños pequeños varía según su nivel de actividad y estado de salud, así como el clima.

Gráfico que muestra la composición de leche materna con un alto porcentaje de agua

¿Cuánta agua pueden tomar los bebés?

Recuerde que casi el 90% de la leche materna y la fórmula infantil (mezcla estándar) es agua. Los niños menores de 12 meses no necesariamente necesitan agua adicional, pero practicar beber con vaso a esta edad es beneficioso para su desarrollo y puede ayudar a que su hijo se acostumbre al sabor de líquidos distintos a la leche materna o la fórmula.

  • De 6 a 12 meses: La Academia Estadounidense de Pediatría sugiere ofrecer hasta 8 onzas (227 ml) de agua por día. Sin embargo, algunos especialistas sugieren limitar el agua a menos de 2 a 4 onzas (59 a 118 ml) por día para evitar desplazar la valiosa nutrición de la leche materna o de fórmula.
  • De 12 a 24 meses: La ingesta mínima de agua es de aproximadamente 237 ml (8 onzas) al día. Si bien la leche materna puede considerarse agua para un niño pequeño, lo ideal es beber 237 ml (8 onzas) de agua además de la leche materna o la leche de fórmula. Si un bebé de 12 meses bebe menos de 237 ml de agua al día, se recomienda ofrecerle agua a lo largo del día y aumentar gradualmente hasta alcanzar ese mínimo.

Es importante recordar que la naturaleza es sabia, e ideó un sistema muy eficaz que no falla nunca: la sed. Los datos sobre la cantidad de agua son orientativos, por lo que no es necesario controlar ni insistir en saber la cantidad exacta de agua que toman sus hijos.

¿Cómo se debe ofrecer el agua?

Al introducir el agua, solo se debe ofrecer en un vaso abierto o con pajita (nunca en un biberón). Las habilidades motoras orales necesarias para beber de un vaso o pajita son muy diferentes a las requeridas para la lactancia materna o el biberón. A menudo, un bebé tose y farfulla cuando el líquido no está bien contenido en la boca. A medida que el bebé mejora sus habilidades con el vaso y la pajita, la tos y los farfullamientos deberían disminuir. Si su bebé continúa tosiendo al beber agua después de practicar mucho (unos meses), consulte con su pediatra.

  • Evite ofrecer agua en biberón: Beber agua del biberón puede resultar en un consumo excesivo de agua y no beneficia el desarrollo de la motricidad oral. Queremos que cada sorbo, trago y bocado cuente para los bebés, y consumir demasiada agua les quita tiempo de otras formas de nutrición.
  • Vaso abierto: Ofrecerle pequeños sorbos de agua de un vaso abierto es una excelente manera de enseñarle a tragar agua de forma segura y adecuada. Elija uno pequeño (capacidad máxima de 30 a 85 ml) que sea fácil de sostener para las manos del bebé. Un vaso de chupito o un vaso pequeño de yogur también servirán.
  • Vaso con pajita: Antes de elegir un vaso con pajita, se recomienda enseñarle a su bebé a usarla por sí solo. Alternar entre un vaso abierto y uno con pajita (por ejemplo, ofrecer un vaso abierto en el desayuno y uno con pajita en el almuerzo) puede ser útil para que una habilidad no se vuelva demasiado dominante.
  • Evite vasos con boquilla o 360 grados: Nuestros especialistas en alimentación y deglución recomiendan encarecidamente usar vasos abiertos o con pajita en lugar de vasos con boquilla o de 360 grados, ya que estos últimos no fomentan el desarrollo de las habilidades oromotoras necesarias. Beber de un vaso abierto o con pajita es una habilidad que dura toda la vida.
Bebé bebiendo agua de un vaso pequeño abierto con la ayuda de un adulto

¿Qué tipo de agua pueden beber los bebés?

Los bebés pueden beber la misma agua que el resto de la familia. No es necesario comprar agua especial para bebés. Sin embargo, siempre verifique la calidad del agua en su zona a través de su departamento de salud local para asegurarse de que sea potable.

  • Agua embotellada: El agua mineral es una opción más recomendable. Lo ideal es que sea de mineralización débil y baja en sodio. Ofrecer el agua en un vaso o en el biberón, nunca directamente de la botella, ya que esto puede propiciar infecciones.
  • Agua del grifo: El bebé puede tomar agua del grifo, siempre que sea potable. Si el agua de su localidad es para el consumo humano, se recomienda hervirla unos dos minutos.
  • Agua con gas: Un sorbo de agua con gas de vez en cuando probablemente esté bien, pero el consumo de bebidas carbonatadas también puede provocar hinchazón dolorosa, gases y reflujo.

Casos Especiales y Consejos Adicionales

  • Bebés amamantados: Si su bebé tiene menos de 12 meses, no necesita agua adicional, ya que la leche materna está compuesta en un 87 % de agua. El agua es opcional antes del año.
  • Bebés con fórmula: No, los bebés que toman leche de fórmula y tienen menos de 6 meses tampoco necesitan recibir agua extra. Si ha reconstituido la fórmula siguiendo las instrucciones del fabricante, su bebé va a tomar toda el agua que necesita. Nunca se recomienda diluir la fórmula sin consultarlo con el médico de cabecera de su hijo, ya que puede ser extremadamente peligroso y provocar intoxicación hídrica.
  • ¿Cómo sé si mi hijo está bebiendo suficiente agua? En general, los bebés que mojan bien los pañales al menos de 4 a 6 veces en 24 horas suelen estar bien hidratados. Si alguna vez le preocupa la deshidratación, contacte al médico de su hijo de inmediato. No espere. Si siente que su hijo tiene mucha sed, esto también podría ser señal de un problema subyacente.
  • Mi bebé/niño pequeño no quiere beber agua: La mejor manera de fomentar el consumo de agua es ser usted mismo quien modele la actividad. Intente verter agua en una taza abierta frente al bebé, beba usted mismo. Para incentivar a los niños mayores, enséñeles a verter agua de una jarra en su taza y deje que se sirvan su propia agua. Cuanto más les dé el control, más explorarán, tocarán y, con suerte, beberán. También puede probar a poner hojas de menta o trozos de fruta en el agua para darle un toque de sabor y hacerlo más emocionante. ¡Por último, ofrezca su pajita!
  • Estreñimiento: Si le preocupa el estreñimiento, en lugar de dar más agua de la recomendada, considere servir aguacate, frijoles, bayas, semillas de chía, linaza molida o las frutas con "P": papaya, duraznos, peras, ciruelas y ciruelas pasas. Y no dude en consultar con el médico de su hijo.
  • Agua accesible durante todo el día: Tener agua fácilmente accesible durante todo el día, además de las comidas, es una excelente manera de fomentar la independencia de su hijo y, al mismo tiempo, mantenerlo hidratado. Como cuidadores, podemos darles el ejemplo de beber agua a lo largo del día para ayudar a los niños a desarrollar hábitos saludables desde pequeños.

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