El meconio es una sustancia viscosa, espesa y de color verde muy oscuro o negruzco que se forma en los intestinos del feto durante la gestación. Esta sustancia se compone de células muertas, proteínas, grasas y secreciones del aparato digestivo, como la bilis que secreta el hígado. El término deriva del griego mekoni, que significa "jugo adormecedor u opio".

El proceso de defecación neonatal
En condiciones normales, el meconio constituye la primera materia fecal que el recién nacido expulsa, generalmente en las primeras 24 a 48 horas tras el nacimiento. Es una sustancia pegajosa, densa y que apenas tiene olor. Si el bebé no tiene su primera evacuación dentro del marco temporal habitual, puede ser señal de una obstrucción intestinal u otro problema médico.
Expulsión de meconio antes del nacimiento
Aunque lo habitual es que la primera expulsión ocurra después de nacer, en ocasiones el feto puede expulsar el meconio mientras aún está dentro del útero. Este fenómeno ocurre cuando el bebé experimenta estrés, a menudo debido a una disminución del suministro de sangre u oxígeno. Factores como la insuficiencia placentaria, la hipertensión materna, la preeclampsia, infecciones, el abuso de sustancias (tabaco, cocaína) o un parto prolongado pueden desencadenar este proceso.
Cuando esto sucede, el meconio se mezcla con el líquido amniótico, tiñéndolo de un tono verdoso o amarillento. Aproximadamente hasta el 25% de los nacimientos presentan este líquido amniótico manchado, lo cual es conocido como "aguas meconiales".
Síndrome de aspiración de meconio (SAM)
El síndrome de aspiración de meconio (SAM) ocurre cuando un recién nacido inhala el líquido amniótico que contiene meconio, ya sea mientras aún está en el útero o durante el parto. Esta afección afecta a un pequeño porcentaje (5-12%) de los bebés con líquido amniótico teñido.
Factores de riesgo y síntomas
Los bebés que aspiran este líquido pueden presentar dificultades respiratorias debido a que el meconio obstruye las vías aéreas y causa inflamación pulmonar (neumonitis). Los signos clínicos incluyen:
- Piel o labios azulados (cianosis).
- Respiración acelerada (taquipnea) o ruidosa (gruñidos).
- Flacidez al nacer.
- Hiperexpansión del tórax.
- Puntuación baja en el test de Apgar.
¿Qué es y cuándo se produce el síndrome de aspiración de meconio?
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se confirma en bebés con problemas respiratorios al nacer en presencia de líquido amniótico meconial, mediante radiografía de tórax y gasometría arterial. El tratamiento, realizado en la unidad de cuidados intensivos neonatales, puede incluir:
- Ayuda respiratoria, desde mascarillas de oxígeno hasta ventiladores.
- Administración de surfactante y antibióticos.
- En casos severos, terapias como óxido nítrico inhalado o incluso oxigenación por membrana extracorpórea (OMEC).
Aunque en casos graves el SAM puede ser una afección peligrosa, el pronóstico es generalmente bueno. La mayoría de los niños se recuperan por completo y no presentan efectos a largo plazo, siempre y cuando se reciba atención médica temprana.