Los niños a menudo sufren cortes y heridas menores en la boca y los labios. La mayoría de estas lesiones pueden tratarse en casa con primeros auxilios sencillos. Un corte (desgarro) en el labio puede ser en la parte de afuera de la boca de su hijo o puede incluir la piel en el interior de la boca. Los cortes en el labio suelen sanar con rapidez. Las encías, la lengua y los labios tienen un gran suministro de sangre, por lo que, cuando se produce un corte en esta zona, es posible que sangre mucho. Sin embargo, estas zonas también son propensas a cicatrizar rápido y es menos probable que se necesiten puntos allí en comparación con otras partes del cuerpo.

Identificación y Características de los Cortes Labiales
Incluso los cortes pequeños en los labios pueden causar una diferencia notoria en el borde o el perfil de los labios. Este tipo de heridas podrían requerir puntos para que el borde quede parejo y para disminuir el riesgo de cicatrices. Los cortes que se producen en las comisuras de la boca, donde se juntan el labio superior y el inferior, pueden sangrar mucho. Los cortes que se producen dentro de la boca, aun si parecen grandes, suelen sanarse por sí solos sin necesidad de puntos. Sin embargo, si están muy abiertos y podría quedar comida en ellos, se necesitarán puntos.
Primeros Auxilios para Cortes en los Labios
Acciones Inmediatas
Para el cuidado de cortes y heridas, primero, tranquilice al niño. Lávese bien las manos. Haga presión con un apósito o un paño limpio durante varios minutos para detener el sangrado. Si el sangrado es excesivo, mantenga la presión durante al menos 10 minutos sin detenerse para mirar el corte. Si el paño se empapa en sangre, póngale otro paño encima y no quite el paño original. Tenga presente que las heridas en la cara suelen sangrar mucho, incluso en circunstancias normales.
Limpieza y Cuidado Posterior
Si la herida está en los labios o alrededor de la boca, lávela bien con agua y jabón en cuanto deje de sangrar. No frote la herida. Elimine todas las partículas de suciedad y deje caer agua corriente sobre la zona durante varios minutos, ya que un corte o rasguño sucio que no se limpia bien puede dejar una cicatriz. Si la herida está dentro de la boca, enjuague bien la zona con agua fría durante varios minutos, elimine todas las partículas de suciedad y luego haga esto: dé a su hijo una paleta de helado o un cubo de hielo para que chupe a fin de reducir el sangrado y la hinchazón, o aplíquele hielo o una compresa fría en la zona por entre 10 y 20 minutos a la vez.
Revise la zona todos los días y manténgala limpia y seca. No sople la herida, ya que puede fomentar el crecimiento de microbios. Si su médico le indicó cómo cuidar el corte de su hijo, siga las instrucciones de su médico. Después de las primeras 24 a 48 horas, lave la zona de alrededor del corte con agua limpia 2 veces al día. Si el médico le recetó antibióticos a su hijo, déselos según las indicaciones; no deje de dárselos solo porque su hijo se sienta mejor. Sea prudente con los medicamentos, lea y siga todas las indicaciones de la etiqueta.
Si se aplicaron puntos de sutura, no los quite usted mismo. Los puntos de sutura ayudan a que el corte sane y podrían disolverse por sí solos o requerir extracción profesional. El corte puede dejar una cicatriz que se volverá menos visible con el tiempo. El médico pone especial cuidado en cerrar el corte de modo que los bordes estén alineados. Si el corte fue muy profundo y atravesó la piel, puede que el médico haya colocado dos capas de puntos de sutura; la capa más profunda une la parte inferior del corte y estos puntos se disolverán. Los puntos de sutura en la capa superior son los que pueden verse sobre el corte.
Los enjuagues de agua salada tibia inmediatamente después de las comidas pueden ayudar con la sanación en niños más grandes. Haga que su hijo coma alimentos blandos que sean fáciles de masticar y evite los alimentos que puedan causarle escozor. Los moretones, las ampollas o la hinchazón en los labios se pueden tratar chupando paletas heladas o cubos de hielo o aplicando una compresa fría durante 10 a 15 minutos cada 1 a 2 horas, durante las primeras 24 horas.
PRIMEROS AUXILIOS para padres y cuidadores | Heridas y quemaduras en bebés y niños
Cuándo Buscar Atención Médica
El proveedor de atención médica de su hijo le brindará orientación sobre el tratamiento de los cortes y las heridas en la boca que requieren más que un tratamiento simple en casa. En general, busque atención médica rápida para su hijo si los cortes y las heridas en la boca presentan estas características:
- Sangran sin detenerse después de aplicar presión directa durante 10 a 15 minutos.
- Son profundos o miden más de ½ pulgada (1.27 cm).
- Son grandes y están en la cara.
- Fueron causados por una herida punzante o un objeto sucio u oxidado.
- Tienen desechos incrustados, como suciedad, piedras o grava.
- Son irregulares o tienen los bordes separados.
- Fueron causados por una mordedura humana o de animal.
- Son sumamente dolorosos o usted cree que puede haber una fractura o una lesión en la cabeza o el hueso.
- Se ve un diente flojo o roto (esto puede tratarlo mejor un dentista).
- Presentan signos de infección, como aumento del calor, enrojecimiento, inflamación o supuración de líquido.
- Van desde el interior de la boca y la atraviesan hacia afuera.
- Atraviesan el borde o el contorno del labio.
Además, busque atención médica para su hijo en los siguientes casos:
- El niño no recibió la vacuna antitetánica en los últimos 5 años, o usted no está seguro de cuándo la recibió por última vez.
- Le preocupa la herida o tiene alguna pregunta.
- Si, a pesar de aplicar estas medidas, el bebé continúa con los labios resecos o se acompaña de otros síntomas.
La atención de seguimiento es una parte clave del tratamiento y la seguridad de su hijo. Asegúrese de hacer y acudir a todas las citas, y llame a su médico si su hijo está teniendo problemas.
Mantenimiento y Prevención de los Labios Resecos en Recién Nacidos
Los labios resecos en los bebés pueden ser un problema que causa molestias, llegando a afectar su alimentación y horas de sueño. La piel de los más pequeños es muy delicada, especialmente en la zona semimucosa externa de los labios. No es de extrañar, pues, ver los labios resecos en niños, sobre todo si se exponen al viento, a zonas de baja humedad o al calor de la calefacción en invierno.
Causas de los Labios Resecos
Los labios resecos son un signo de deshidratación en bebés, aunque también pueden ser causados por otras razones menos graves. Los bebés están compuestos entre 70 a 80% de agua, pero tienen una mayor facilidad de perder líquido y deshidratarse. A pesar de que el cuerpo del bebé se compone de un 75% de agua, este suele perder mucho líquido a lo largo del día por medio de la orina, las deposiciones, el sudor, el llanto o la respiración, lo que puede provocar deshidratación y, consecuentemente, labios secos.
Otros factores externos que pueden desencadenar labios resecos en los bebés son el polvo o sustancias que puedan entrar en contacto y originar alergias o irritaciones. Algunas infecciones o deficiencias de vitaminas también pueden causar inflamación y resequedad. El babeo continuo o el hábito de lamerse los labios pueden presentar labios inflamados y resecos; esta costumbre empeora la situación, ya que tienden a morderse y arrancarse las escamas adheridas. La dificultad extra para hidratar los labios por el contacto de la mascarilla también debe considerarse.
Estrategias de Hidratación y Cuidado Labial
Mantener al bebé hidratado es primordial para evitar la aparición de los labios resecos y contribuir a la salud general de la piel. En los niños menores de 6 meses, basta con ofrecer el pecho o el biberón tantas veces como lo solicita el bebé para mantenerlo hidratado y prevenir la deshidratación. En niños mayores, se pueden ofrecer otros líquidos, además de la leche, para hidratarlos continuamente.
- Leche Materna: Es una solución práctica para hidratar los labios resecos del bebé. Solo debe colocar un poco de leche en los labios del niño después de amamantarlo. Esto humedece los labios del recién nacido y puede prevenir el desarrollo de una infección por grietas o cortes.
- Aceites Naturales: El aceite de oliva o el aceite de coco son buenos productos para tratar los labios secos. Antes de acostar al pequeño, puede aplicar en sus labios un poco de aceite de oliva empapado en un algodón. El aceite de coco, que contiene ácido láurico, también ayuda a prevenir este problema; solo tiene que aplicar con los dedos un poco de aceite en los labios del niño. Varias aplicaciones al día bastarán para solucionar este problema.
- Cremas Hidratantes y Bálsamos Labiales: Utilice cremas para hidratar los labios del bebé cuando sea necesario para prevenir la resequedad. Puede aplicarle varias veces al día una pequeña cantidad de crema hidratante, preferiblemente derivada del petróleo y soluble en agua. También es recomendable adquirir un bálsamo labial natural especial para bebés o niños, que protegerá los labios del recién nacido de los efectos de secado del sol, el viento y el frío. El bálsamo se puede aplicar con un bastoncillo de algodón, cubriendo solo el área afectada.
- Protección Solar: Es importante proteger a los bebés de los rayos ultravioletas del sol siempre que salgan de casa. Use protector solar (con factor de protección de por lo menos 15) sobre los cortes y las heridas que ya sanaron para prevenir la formación de cicatrices, pero no lo use durante 1 o 2 semanas después de la lesión, ya que todavía se está sanando. Aplique un labial con protección solar cada día antes de salir a la calle.
- Humidificador: Un humidificador es un aparato que puede incrementar los niveles de humedad en el hogar. Colocándolo en la habitación del bebé, eliminará el aire seco que produce la resequedad labial, lo que contribuirá a una piel más hidratada y a un aire más puro para el bebé, beneficiando su salud general.
- Paño Húmedo: Una opción sencilla es pasar un paño limpio mojado en agua por los labios agrietados del bebé. Solo hay que darle pequeños golpecitos con el paño húmedo sin frotar, ya que podría irritar o dañar aún más la zona. El agua tiene un pH neutro, lo que evita que el bebé se pase la lengua por los labios para mojarlos en saliva, que contiene enzimas digestivas ácidas que irritarían aún más los labios agrietados.
- Ambiente Controlado: Mantenga una buena temperatura en el hogar, especialmente en la habitación del bebé. Cubra al bebé con ropa adecuada y protéjalo siempre del sol y del viento, incluso dentro de casa.

Prevención de Lesiones Labiales
Siga estos consejos para prevenir las lesiones en la boca de los niños:
- Enséñele a no caminar ni correr nunca mientras sostiene algún objeto en la boca.
- Enséñele a no chupar ni masticar objetos duros, filosos ni puntiagudos, como los lápices.
- Enséñele a no poner la cara cerca de la boca de un animal.
- Haga que su hijo use un protector bucal para actividades deportivas que puedan provocar lesiones.