Experimentar dolor de estómago o cólicos durante la noche es una preocupación común para millones de personas en el mundo. La pregunta de "¿Por qué tengo dolor de estómago a la noche?" no tiene una sola respuesta, ya que las causas pueden ser diversas. La intensidad del dolor no siempre refleja la gravedad de la afección que lo causa; por ejemplo, se podría sentir un dolor abdominal fuerte si se tienen gases o cólicos estomacales debido a una gastroenteritis viral, mientras que afecciones potencialmente mortales como el cáncer de colon pueden causar solo un dolor leve o ningún dolor. Por eso, los científicos y especialistas en salud explican las diferentes causas, cómo prevenirlos y hasta cómo aliviar las molestias.

¿Por Qué el Dolor Abdominal se Intensifica por la Noche?
La posición al acostarse y los hábitos nocturnos pueden influir en la aparición o intensificación del dolor de estómago:
- Digestión y posición: Cenar cerca de la hora de acostarse implica que es más probable que la digestión ocurra mientras se está acostado, lo que facilita que el ácido del estómago regrese al tracto digestivo.
- Trastornos del sueño: Las dificultades y los trastornos del sueño pueden hacer que afecciones como la úlcera, el síndrome del colon irritable y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) sean más probables o empeoren.
- Presión en lesiones: Acostarse también puede aumentar la presión sobre algunas lesiones musculares, articulares u óseas, haciendo que el malestar sea más intenso.
- Períodos de ayuno: La noche suele ser el tramo más largo del día entre comidas, lo que puede exacerbar el dolor cuando el estómago está vacío, como en el caso de las úlceras.
- Digestión lenta: Los gases son una causa muy común de dolor de estómago, especialmente durante la noche, ya que la digestión se hace más lenta.
Causas Comunes de Dolor Abdominal Nocturno
A continuación, se presentan algunas de las causas más frecuentes de dolor estomacal y cólicos que pueden manifestarse o agudizarse durante la noche:
Problemas Digestivos
- Gases y flatulencias: Son un síntoma digestivo muy común resultado de una indigestión, intolerancia alimenticia o alguna enfermedad de mayor gravedad. Fumar, mascar chicle, comer rápidamente o consumir bebidas gaseosas pueden generarlos. En ocasiones, son tan recurrentes que la persona se ve en la obligación de consultar al médico.
- Reflujo ácido y Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE): El reflujo ácido ocurre cuando los ácidos del estómago suben al esófago, causando sensación de ardor, náuseas, vómitos, gases, hinchazón, dolor de garganta y tos. La ERGE es una causa común, y los síntomas suelen intensificarse al acostarse. Los factores que aumentan el riesgo incluyen el alto consumo de alcohol, comer en exceso (especialmente cerca de la hora de acostarse), acostarse demasiado pronto después de comer, el sobrepeso y el consumo de alimentos ricos en grasas, picantes, fritos, junto con chocolate y café.
- Gastritis: Agrupa enfermedades con inflamación del revestimiento del estómago. Generalmente se produce por la misma infección bacteriana que provoca la mayoría de las úlceras estomacales (H. pylori) o por el uso habitual de ciertos analgésicos. Puede ser aguda o crónica, y en algunos casos producir úlceras y un mayor riesgo de sufrir cáncer de estómago.
- Úlceras estomacales e intestinales: Pueden generar ardor y dolor que empeora después de comer, así como cuando el estómago está vacío. La noche suele ser el tramo más largo del día entre comidas. Las causas incluyen la bacteria H. pylori y el uso excesivo o prolongado de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE). En casos extraños, pueden ser causadas por tumores.
- Cálculos biliares: La vesícula biliar, un pequeño órgano debajo del hígado, libera bilis cuyas secreciones pueden acumularse y formar grumos endurecidos. El dolor ocurre cuando estos cálculos provocan una obstrucción. Pueden variar en tamaño desde un grano de arena hasta una pelota de golf. Además del dolor, pueden causar náuseas, vómitos, fiebre, coloración amarillenta de la piel y los ojos, agotamiento inexplicable y heces de color claro. Las comidas grasas o abundantes a menudo empeoran los síntomas.
- Síndrome del Intestino Irritable (SII): Algunas personas con SII experimentan dolor abdominal nocturno. Los síntomas incluyen dolor abdominal y cambios en las deposiciones, así como gases y hinchazón. Una cena abundante puede empeorar el dolor abdominal nocturno en estas personas. Alrededor del 10 al 15% de las personas lo padecen, la mayoría antes de los 50 años.
- Enfermedad celíaca: La alergia al gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno y la espelta, provoca inflamación del intestino delgado, a menudo con calambres y dolor abdominal. Los síntomas generalmente se relacionan con el sistema digestivo e incluyen diarrea, cansancio e hinchazón. Sin embargo, algunas personas no presentan síntomas.
- Enfermedad de Crohn: Es una inflamación del revestimiento del tracto digestivo que causa diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso, anemia y fatiga, entre otros síntomas. Los expertos no saben por qué se desarrolla, pero puede deberse a una reacción autoinmune o a factores genéticos.
- Intolerancias alimentarias: Las personas tienen sensibilidad a ciertos alimentos y no pueden digerirlos ni procesarlos adecuadamente. Los síntomas suelen comenzar poco después de ingerir el alimento, pero pueden aparecer hasta 48 horas más tarde. La intolerancia a la lactosa es una de las más frecuentes y genera dolores y calambres abdominales intensos.
- Estreñimiento: La constipación dificulta la evacuación de las heces. Así, los desechos se acumulan en el colon, lo que provoca distensión, dolor y presión en todo el abdomen. Las heces serán duras, secas y difíciles de evacuar.

Dolor Menstrual y Endometriosis
Los cólicos y dolores pélvicos nocturnos son comunes en mujeres debido a:
- Calambres menstruales (dismenorrea): Los calambres, la hinchazón, los gases y las molestias son comunes durante la menstruación a medida que el revestimiento del útero se desprende, debido a la liberación de prostaglandinas que provocan la contracción del útero. Los síntomas varían de leves a graves y pueden afectar la espalda y las piernas.
- Endometriosis: Con esta afección, un tejido similar al tejido endometrial crece fuera del útero. Esto puede causar dolor intenso o persistente, sangrado y manchado, así como problemas digestivos. Puede hacer que sea más difícil quedar embarazada.
- Ovulación: El dolor durante la ovulación es normal en algunas mujeres.
- Embarazo: Muchas mujeres sienten dolor pélvico durante el primer trimestre del embarazo, que puede confundirse con el dolor menstrual, ya que puede ser agudo o de tipo cólico y suele aparecer y desaparecer. Un embarazo ectópico, donde un óvulo fecundado se implanta y crece fuera de la cavidad principal del útero, es otra causa posible de dolor abdominal.
- Enfermedades de transmisión sexual (ETS): A veces, la causa del dolor abdominal son las ETS.
Cólico Nefrítico (o Renal)
El cólico nefrítico, cólico renal o cólico de riñón es una obstrucción de las vías urinarias causada principalmente por cálculos o piedras, que causa un dolor agudo en el costado, la cintura o en un lateral de la barriga. Cuando el cálculo se encuentra muy cerca de la vejiga, podría confundirse con una infección de orina. El dolor se debe al aumento de la presión dentro de los conductos urinarios. La prevalencia es similar en hombres y mujeres (más comunes los cólicos de ácido úrico en hombres y los de origen infeccioso en mujeres) y suelen darse entre los 30 y los 60 años. Existe mayor predisposición si hay antecedentes familiares, siendo los cálculos de cistina los únicos con un componente hereditario real.

Cólicos del Lactante
Los cólicos en los bebés se caracterizan por un llanto frecuente, prolongado e intenso, o irritabilidad en un bebé sano, que se produce sin razón aparente y, al parecer, no hay forma de aliviarla. Estos episodios suelen producirse durante la noche, cuando los padres están cansados, y se dan entre los 15 días y los 3 meses de vida. Los episodios alcanzan su punto máximo a las 6 semanas y disminuyen de forma significativa después de los 3 o 4 meses.
- Síntomas: Además del llanto repentino e inconsolable, es muy característico que, durante el cólico, los bebés encojan las piernas sobre el abdomen y cierren los puños, mostrándose irritables y enrojecidos. A veces, los síntomas se alivian después de que el bebé expulse gases o tenga una deposición, ya que el gas es probablemente el resultado de la ingestión de aire durante el llanto prolongado.
- Causas: Se desconoce la causa exacta del cólico del lactante; se cree que, más que por una única causa, se produce por la influencia de varias, desde causas digestivas como una inmadurez que dificulte la expulsión de gases, estreñimiento, alteración de la flora intestinal, hasta intolerancia o alergia a las proteínas de la leche de vaca.
- Factores de riesgo: Los bebés nacidos de madres que fumaron durante el embarazo o después del parto tienen un mayor riesgo.
- Complicaciones: El cólico no causa problemas médicos a corto o largo plazo en el niño, pero el estrés de calmar a un bebé que llora a veces ha llevado a los padres a sacudir o dañar a su hijo (Síndrome del Bebé Sacudido), una reacción incontrolada con graves consecuencias.

Prevención del Dolor de Estómago Nocturno
Los consejos para prevenir y controlar el dolor abdominal y estomacal nocturno dependerán de la causa. Sin embargo, se pueden adoptar las siguientes medidas:
- Evitar comer cerca de la hora de acostarse.
- Levantar la cabecera de la cama mientras se duerme (especialmente para quienes sufren de reflujo).
- Evitar alimentos grasos, café o chocolate por la noche.
- Limitar o evitar el consumo de alcohol.
- No comer en exceso.
- Beber mucha agua todos los días para evitar la solidificación de elementos en la orina (previniendo cálculos renales) y mejorar la digestión.
- Comer comidas pequeñas con más frecuencia.
- Hacer ejercicio con regularidad.
- Limitar los alimentos que producen gas.
- Asegurarse de que las comidas sean bien equilibradas y ricas en fibra, consumiendo muchas frutas y verduras.
- Consultar a un doctor sobre los síntomas que podrían indicar una afección subyacente.
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Cómo Calmar el Dolor de Estómago por la Noche
Para aliviar el dolor abdominal leve, se pueden considerar las siguientes medidas de cuidados en el hogar:
- Tomar agua u otros líquidos claros en pequeñas cantidades, como bebidas para deportistas.
- Evitar los alimentos sólidos durante las primeras horas. Si se ha vomitado, esperar 6 horas y luego consumir pequeñas cantidades de alimentos ligeros (arroz, compota de manzana, galletas), evitando productos lácteos.
- Si el dolor se presenta en la parte superior del abdomen después de las comidas, los antiácidos pueden brindar alivio, especialmente si se experimenta acidez gástrica o indigestión.
- Evitar los cítricos, los alimentos ricos en grasa, los fritos o grasosos, productos con tomate, cafeína, alcohol y bebidas carbonatadas.
- Para cólicos causados por gases, se pueden calmar evitando ciertos alimentos o con medicamentos de venta libre.
- Para cólicos menstruales, se pueden usar AINE o aplicar calor (una almohadilla térmica o bolsa de agua caliente) para relajar los músculos de la zona.
- Para cólicos del lactante: Es fundamental mantener la calma. Se puede intentar un suave balanceo en brazos o el porteo. Si hace más de dos horas que ha comido, realizar un suave masaje circular en el abdomen con las piernas flexionadas puede ayudar a expulsar gases. Estudios han demostrado que la ingesta del probiótico Lactobacillus reuteri, sin efectos secundarios, mejora los episodios de cólico del lactante en algunos casos.
- No tomar ningún medicamento sin consultarlo con un proveedor de atención médica.
¿Cuándo Buscar Ayuda Médica?
Casi todos experimentamos alguna vez dolor en el abdomen, y la mayoría de las veces no es algo serio. Sin embargo, si los síntomas persisten o son graves, es crucial buscar atención médica.
Busque Ayuda Médica de Inmediato (Llamar a Emergencias)
Contacte a los servicios de emergencia si presenta:
- Estar actualmente recibiendo tratamiento para el cáncer.
- Incapacidad para evacuar las heces, especialmente si también está vomitando.
- Vómito de sangre o sangre en las heces (en especial, si son de color rojo brillante, marrón o negro oscuro y pegajosas).
- Dolor en el tórax, el cuello o los hombros.
- Dolor abdominal fuerte y repentino.
- Dolor en o entre los omóplatos con náuseas.
- Vientre rígido, duro y sensible al tacto.
- Estar o podría estar en embarazo.
- Haber tenido una lesión reciente en el abdomen.
- Dificultad para respirar.
Otras afecciones asociadas con dolor de estómago intenso y constante que requieren atención médica inmediata incluyen:
- Apendicitis: Comienza como dolor alrededor del ombligo y se desplaza hacia abajo en el lado inferior derecho, empeorando con la actividad o el movimiento.
- Cálculos renales: Dolor agudo y punzante que empieza en la mitad de la espalda y se extiende al estómago y el abdomen, a menudo con sangre en la orina.
- Intoxicación alimentaria: Inicio intenso y repentino de vómitos, náuseas, diarrea y fiebre o escalofríos. Los síntomas que duran más de 24 horas deben ser tratados médicamente.
- Eventos o afecciones cardíacas: Dolor de estómago junto con un aumento del ritmo cardíaco, sudoración, náuseas o vómitos, dificultad para respirar, sensación de hormigueo en los brazos o el pecho, o dolor en la mandíbula y el cuello.
- Hernia hiatal: Ocurre cuando una parte del estómago pasa a la cavidad torácica. Estar acostado puede aumentar los síntomas de reflujo.
- Cáncer de estómago: Puede causar casi todos los síntomas típicamente asociados con dolor abdominal o digestivo general.
Contacte a su Médico de Cabecera
Contacte a su proveedor de atención médica si presenta:
- Molestia abdominal que dura 1 semana o más.
- Dolor abdominal que no mejora en 24 a 48 horas o que se está volviendo más intenso y frecuente y ocurre con náuseas y vómitos.
- Distensión abdominal que persiste por más de 2 días.
- Sensación de ardor al orinar o micción frecuente.
- Diarrea por más de 5 días.
- Fiebre (por encima de 37.7ºC/100°F para adultos o 38ºC/100.4°F para niños) junto con el dolor.
- Inapetencia prolongada.
- Sangrado vaginal prolongado.
- Pérdida de peso inexplicable.
- Incapacidad para retener ningún alimento o líquido.
- Para cólicos del lactante: Si el bebé tiene llanto excesivo o inconsolable, o cualquier otro signo o síntoma de cólico, es necesario programar una cita con el proveedor de atención médica.
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Diagnóstico del Dolor Abdominal Nocturno
Para detectar la causa, su proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico y preguntará acerca de la historia clínica y los síntomas. Los síntomas específicos, la localización del dolor y cuándo ocurre (por ejemplo, si el dolor le despierta por la noche, si aparece después de las comidas o durante la menstruación) le ayudarán a su proveedor a detectar la causa. Otros detalles como el tipo e intensidad del dolor (intenso, agudo, tipo cólico, constante o intermitente), qué lo empeora (comer, estrés, acostarse) o qué lo mejora (tomar leche, una deposición, antiácidos), y los medicamentos que está tomando, son igualmente importantes.
Los exámenes que pueden realizarse para un diagnóstico preciso incluyen:
- Exámenes de sangre, orina y de heces.
- Estudios de imagen: Ecografía abdominal, radiografía del abdomen, tomografía computarizada (TC), enema opaco, serie GI (gastrointestinal) superior y de intestino delgado.
- Procedimientos endoscópicos: Endoscopia de vías digestivas altas (sonda que va desde la boca, pasa por el esófago, el estómago y la parte superior del intestino delgado), colonoscopia o sigmoidoscopia (sonda que va desde el recto hasta el colon).
- Otros: Electrocardiografía (ECG) o rastreo cardíaco (si se sospecha un origen cardíaco).