Vehículos Autónomos y la Revolución de la Accesibilidad

Desde hace más de medio siglo, películas de ciencia ficción nos han mostrado vehículos que conducen sin conductor y coches voladores, concebidos como una fantasía hasta el momento irrealizable. Sin embargo, la realidad de los vehículos autónomos o robóticos está cada vez más cerca. Estos vehículos son aquellos que no necesitan de la intervención del ser humano para poder navegar un mapa y llegar a un destino sin percances.

La base de la independencia de un vehículo autónomo es la inteligencia artificial (IA). Las redes neuronales detectan patrones en los datos que se integrarán en los algoritmos de machine learning. Ya en 2009, Google decidió apostar por el desarrollo de la conducción autónoma con un proyecto llamado Google Self-Driving Car Project. Actualmente, el vehículo Waymo está en fase de pruebas, concretamente, en forma de taxi, conocido como robotaxi.

Esquema de un vehículo autónomo con sus diferentes sensores (cámaras, radares, LiDAR) y su sistema de IA para la percepción del entorno.

La Conducción Autónoma: Concepto, Niveles y Beneficios Generales

La conducción autónoma se puede definir como «la capacidad de un coche para conducir parcial o totalmente por sí mismo, con intervención humana limitada o nula». Dentro de los sistemas de automatización tenemos diferentes niveles. Las automatizaciones condicional y alta se registran en las categorías de vehículos de nivel 3 y de nivel 4, respectivamente.

El vehículo autónomo tiene sus grandes partidarios, entre ellos muchos gigantes tecnológicos interesados en desarrollar un producto rompedor, pero también sus detractores. Uno de los grandes hitos a los que aspiran empresas como Waymo es a reducir drásticamente los accidentes de tráfico. Una de sus grandes ventajas es su interconexión entre diferentes fuentes de información, incluyendo la nube.

Los conductores también pasarían a ser pasajeros, por lo que no habría necesidad de estar continuamente atentos a lo que pasa en la carretera. Los coches autónomos pueden conducir de manera más eficiente, lo que puede llevar a una reducción en el consumo de combustible y, por lo tanto, a una menor emisión de gases contaminantes. El desarrollo de la conducción autónoma va ligado al de nuevas soluciones ecosostenibles como son los coches eléctricos o de hidrógeno.

Al principio, muy pocas personas podrán costearse los primeros prototipos de coches autónomos que salgan al mercado. Esto limita su accesibilidad para muchos consumidores.

Superando Barreras: La Conducción Autónoma para Personas con Diversidad Funcional

La conducción autónoma surge como una gran revolución en la vida diaria de personas con diversidad funcional, mayores o con movilidad reducida. Según la Organización Mundial de la Salud, más de mil millones de personas, es decir, el 16 % de la población mundial, tienen algún tipo de discapacidad. Más de 25 millones de estadounidenses tienen discapacidades que dificultan viajar fuera de sus hogares.

Las personas con diversidad funcional, mayores o con movilidad reducida, a menudo les supone un desafío desplazarse de forma autónoma por varios motivos como pueden ser impedimentos físicos o psiquiátricos, el deterioro de las capacidades de la conducción o que no existan opciones de transporte público accesibles en sus zonas de residencia. Históricamente, las empresas automotrices han producido vehículos que son inaccesibles o que cuestan miles de dólares para adaptar a un conductor con discapacidades. Los servicios de transporte tradicionales son notoriamente inaccesibles y a menudo se niegan a prestar servicio a personas con discapacidades.

Mayor Independencia y Acceso a Servicios

Como principal ventaja, y quizá más obvia, los usuarios que no puedan conducir por algún impedimento ahora sí podrán hacerlo porque, en la mayoría de los casos, no habrá volante y, de haberlo, no será requisito esencial usarlo. La ausencia de volante o salpicadero permitirá que puedan construirse vehículos con puertas más anchas y suelos planos para las personas que utilizan dispositivos de asistencia, o disponer de un mayor espacio para implementar interfaces de usuario adaptativas para personas con diferentes habilidades y necesidades.

Gracias a la conducción autónoma, los usuarios con diversidad funcional podrán recuperar la independencia perdida debido a sus limitaciones o necesidades. El poder desplazarse libremente sin depender de familiares, amigos u otras personas contribuirá a mejorar la autonomía de estos usuarios.

Esta nueva autonomía que brindará la conducción autónoma puede facilitar considerablemente el acceso a servicios esenciales como servicios de salud o educativos e incluso puede influir en las decisiones de vivienda, ya que las personas con discapacidades o movilidad reducida dispondrán de un abanico de posibilidades de residencia mucho más amplio. La conducción autónoma también puede facilitar el acceso a oportunidades laborales y educativas al proporcionar un medio de transporte flexible y accesible, eliminando barreras para una participación más activa en la sociedad.

Viajes Más Relajados y Personalizados

Otro de los grandes beneficios que puede proporcionar la conducción autónoma para personas con diversidad funcional es la de tener viajes más relajados y menos estresantes. Los usuarios no tendrán que preocuparse por la conducción, podrán realizar viajes largos sin preocuparse por la fatiga asociada a la conducción y podrán planificar los viajes, adaptándose a sus necesidades y horarios individuales.

El Amanecer de la Movilidad: Explorando el Fascinante Mundo de los Vehículos Autónomos

Iniciativas y Avances en la Accesibilidad de Vehículos Autónomos

Diversas empresas y organizaciones están trabajando activamente para asegurar que los vehículos autónomos sean inclusivos y accesibles para todos, abordando las necesidades específicas de las personas con movilidad reducida.

Waymo: Pionero en Servicios Autónomos y Red de Accesibilidad

Entre las iniciativas más recientes, destaca sin duda la de Waymo, una empresa dedicada a la conducción autónoma y que puso en marcha el primer servicio de vehículos autónomos del mundo. Actualmente da servicio en las ciudades estadounidenses de Phoenix y San Francisco; y próximamente lo hará en Los Ángeles y Austin.

La empresa californiana ha creado la Red de Accesibilidad de Waymo, en la que se asocia directamente con organizaciones que apoyan a personas de todas las edades con diversidades funcionales físicas, visuales, cognitivas y sensoriales. Desde Waymo se destaca el esfuerzo por normalizar y hacer accesible esta tecnología, proporcionando una nueva sensación de seguridad y liberación.

May Mobility y Via: Transporte Público Accesible en Áreas Rurales

El pasado octubre de 2022, May Mobility, un desarrollador de tecnología para conducción autónoma; y el proveedor de tecnología de transporte Via, colaboraron en el proyecto goMarti para la puesta en marcha de una flota de vehículos autónomos accesibles en silla de ruedas en Grand Rapids (Minnesota), convirtiéndose así en el primer programa de transporte público que utiliza sistemas de conducción autónoma conformes a la Ley de Discapacidad Estadounidense en una zona rural de Estados Unidos.

La Universidad de Michigan, una de las universidades pioneras en la investigación sobre conducción autónoma, ha lanzado un programa piloto junto a May Mobility (Detroit ADS) en el que tres lanzaderas híbridas funcionarán durante 50 horas a la semana y darán servicio a aproximadamente un centenar de personas discapacitadas o mayores de 65, en la ciudad de Detroit. Todos los vehículos cumplirán la Ley de Estadounidenses con Discapacidad y podrán transportar sillas de ruedas.

Cruise: Diseño Modular para la Inclusión

Cruise apuesta por solucionar el problema de la accesibilidad, afirmando que ha tomado en serio el problema de la accesibilidad desde el primer día, contratando a un gerente de programa de accesibilidad a tiempo completo para su flota de vehículos autónomos en San Francisco. Cruise afirma que construyó el Origin, su primer vehículo autónomo diseñado específicamente, con la modularidad en mente. Ha sido modificado para incluir una rampa retráctil, así como espacio adicional en el interior y abrazaderas en el suelo para usuarios de sillas de ruedas.

Hasta ahora, solo puede acomodar a personas que utilizan marcas específicas de sillas de ruedas, como Permobil M-Series, Quantum Q6 Edge y sillas SM Quickie Q500 / 700M / Q7. La nueva variante accesible comenzará las pruebas en circuito cerrado próximamente.

Aspectos Tecnológicos y Desafíos de Integración

Un coche autónomo es, en esencia, un vehículo capaz de circular sin intervención humana, tomando decisiones en función de lo que ocurre a su alrededor. Para ello, se requiere una combinación de tecnologías avanzadas. Por un lado están los sensores, las cámaras, los radares y la cámara infrarroja (que aumenta la visión por la noche sin cegar a otros conductores). Todo esto le permite saber qué tiene alrededor, detectar otros coches, a los peatones, las señales y las líneas de la carretera.

Luego está la parte menos visible, que es la que realmente marca la diferencia. Toda esa información se procesa al instante y el sistema decide qué hacer: si frenar, acelerar, girar o mantener la trayectoria. Y a partir de ahí se abre otra capa más: la conexión con el entorno. En los modelos más avanzados, el coche no solo reacciona a lo que ve, sino que también puede “hablar” con otros vehículos o con la propia vía.

En el mercado actual no hay coches que se conduzcan solos de forma autónoma en cualquier situación. Lo que sí hay son vehículos con sistemas muy avanzados de asistencia a la conducción que, en determinados momentos, pueden encargarse de tareas concretas como mantener la velocidad, seguir el carril o gestionar el tráfico en autopista. Para que un coche pudiera conducirse completamente solo haría falta algo más que tecnología a bordo. También sería necesario un entorno capaz de “entenderse” con el vehículo: infraestructuras conectadas, intercambio de datos en tiempo real y sistemas basados en inteligencia artificial.

Además, incluso en los desarrollos más avanzados, hay un límite claro: el coche solo puede reaccionar ante situaciones que tiene previstas. Si se encuentra con algo que no reconoce, puede pedir al conductor que retome el control. Esto subraya la importancia de que la tecnología de detección y percepción del entorno sea lo suficientemente sofisticada para reconocer y responder a una amplia gama de usuarios y situaciones, incluyendo a personas en sillas de ruedas o con otros dispositivos de asistencia.

Marco Legal y Regulatorio en España

En España, los coches autónomos ya no son cosa del futuro, pero tampoco una realidad completa. Durante años, hablar de coches sin conductor sonaba casi a ciencia ficción. Actualmente, ya se están realizando pruebas reales en carretera bajo la supervisión de la Dirección General de Tráfico (DGT). Sin embargo, una cosa está clara: no todo lo que se llama “coche autónomo” lo es realmente, y tampoco todo está permitido.

La legislación sigue partiendo de una idea básica: tiene que haber un conductor responsable del vehículo en todo momento. En España, de hecho, no puedes circular libremente con un coche completamente autónomo. Lo que sí existe son pruebas autorizadas, en condiciones muy controladas y bajo la supervisión de la DGT. De hecho, estos vehículos deben ir identificados con una señal visible: la llamada etiqueta roja de la DGT. No es un distintivo ambiental, sino una forma de indicar que ese coche forma parte de un programa de pruebas de conducción automatizada.

A esto se suma otro debate que sigue abierto: el de la responsabilidad en caso de accidente. Si conduce el coche, pero falla el sistema, ¿quién responde? ¿El conductor, el fabricante o el desarrollador del software? Un aspecto crucial en el futuro de la conducción autónoma para personas con diversidad funcional será la regulación legal que marquen cada uno de los gobiernos. Los gobiernos pueden desempeñar un papel muy importante en la regulación de los vehículos y en garantizar que sean accesibles para esta comunidad.

Mirando al Futuro: Investigación y Diseño Inclusivo

Aunque celebremos los actuales avances, es esencial que se sigan realizando estudios sobre la tecnología autónoma, y que estos no solo aborden los vehículos y sus características, sino todo el trayecto. Las soluciones de diseño accesibles para los sistemas autónomos deberán adaptarse a las necesidades, circunstancias y preferencias de cada grupo.

La investigación futura en diversos grupos de personas con diversidad funcional deberá incluir más estudios de ingeniería y estudios experimentales prospectivos de mayor calidad para evaluar los resultados de la accesibilidad. Con la llegada de los vehículos autónomos, hay una oportunidad única para corregir la tendencia histórica de producir vehículos inaccesibles y construir un futuro de movilidad verdaderamente inclusivo desde cero.

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