Medicina Neonatal: Cuidado Integral desde el Nacimiento

La Pediatría es la especialidad médica que estudia al niño y sus enfermedades, abarcando desde el nacimiento hasta la adolescencia. Dentro de ella, se distinguen varios periodos clave: el recién nacido, el lactante, el párvulo, el escolar y la adolescencia. La medicina neonatal se enfoca específicamente en la salud y el bienestar de los recién nacidos.

La Atención Pediátrica del Recién Nacido

Seguimiento Pediátrico Inicial

La atención al recién nacido comienza con un seguimiento integral a través de programas de revisiones de salud. Se establece un calendario de visitas que abarca desde el momento del nacimiento, con especial énfasis durante el primer año de vida, donde los bebés son vistos una vez al mes. Durante este proceso, se realiza un seguimiento detallado del crecimiento y desarrollo psicomotor del paciente, se planifica la introducción de la alimentación complementaria y se completa el calendario vacunal.

Las vacunas sistemáticas se ofrecen de forma gratuita. También se dispone de otras vacunas con el mismo coste que en cualquier farmacia, disponibles de forma inmediata y sin necesidad de reserva previa. Adicionalmente, se realiza la valoración de cualquier eventualidad que pueda ocurrir al recién nacido y el seguimiento de pacientes tras el alta hospitalaria o después de haber sido valorados en el Servicio de Urgencias.

Un servicio crucial es la realización de potenciales auditivos para aquellos recién nacidos que no han pasado el primer cribado en maternidad, asegurando una detección temprana de posibles problemas.

Atención de Urgencias Pediátricas

Se dispone de un servicio de urgencias pediátricas las 24 horas del día, los 365 días del año, con un pediatra especialista presencial. Esta atención continuada está disponible para todas las urgencias de niños desde los 0 hasta los 15 años. El sistema incluye un triaje del paciente por enfermería en menos de 15 minutos desde su llegada, clasificando la gravedad para optimizar la atención, especialmente de pacientes críticos. Los boxes de visita y la sala de espera de pediatría están separadas de la zona de adultos para mayor confort y seguridad.

Unidades Especializadas en Neonatología

Unidad de Neonatología en Maternidad

En la planta de maternidad se ofrecen diversos servicios esenciales para el recién nacido. Esto incluye la revisión al nacimiento y antes del alta de todos los recién nacidos, además de una visita diaria para la detección y resolución de posibles incidencias. Se proporciona un importante apoyo a la lactancia materna, puericultura básica e información vital para los primeros días de vida.

Dentro de esta unidad se realizan pruebas diagnósticas fundamentales como la medición de bilirrubina transcutánea, pruebas analíticas básicas, y la extracción de muestras para el cribado metabólico. También se lleva a cabo el cribado de cardiopatías críticas durante las primeras 24 horas de vida y el cribado auditivo neonatal durante el ingreso hospitalario.

Se respeta al máximo el contacto piel con piel, demorando la somatometría (peso, talla, perímetro craneal) y la primera revisión pediátrica, siempre que las condiciones médicas lo permitan, para no interferir en los momentos iniciales, cruciales para el apego y el establecimiento de la lactancia materna.

Se dispone de un PROGRAMA DE ALTA PRECOZ con protocolos específicos para el alta antes de las 24 horas de vida y otro para el alta entre las 24 y 48 horas, asegurando siempre el seguimiento posterior del recién nacido en las consultas de pediatría. Se ofrece información escrita sobre los cuidados del recién nacido, el apoyo a la lactancia materna, la extracción de leche materna y el proyecto ACUNA para el seguimiento del recién nacido prematuro tardío.

Esquema de las pruebas de cribado neonatal al nacer

Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN)

El equipo de pediatría garantiza la cobertura asistencial de los pacientes neonatales, incluyendo la asistencia y eventual necesidad de reanimación en sala de partos y quirófano. Los pediatras que forman parte del equipo poseen formación específica en neonatología, lo que les permite atender las emergencias y patologías más habituales del periodo neonatal.

Según el sistema de clasificación de las unidades neonatales, estas unidades se corresponden con un NIVEL IIB. Las especificaciones de este nivel incluyen:

  • Capacidad de realizar reanimación avanzada en sala de partos y quirófano de cesáreas.
  • Posibilidad de administración de fluidos y fármacos por acceso venoso (periférico o central).
  • Capacitación para realizar ventilación mecánica, radiografías, drenaje de neumotórax y administración de surfactante.
  • Posibilidad de practicar oxigenoterapia y presión positiva continua en vía aérea (CPAP) nasal.
  • Posibilidad de practicar ventiloterapia convencional durante aproximadamente 24 horas.
  • Posibilidad de practicar una exanguinotransfusión parcial.
  • Posibilidad de administrar nutrición parenteral total.
  • Capacitación para el manejo de recién nacidos con procesos leves-moderados de una edad gestacional superior a 32 semanas y peso de nacimiento superior a 1.500 gramos.
  • Garantizar el traslado a otros centros de referencia, bajo criterios de derivación previamente establecidos.
Foto de bebés en incubadoras en una UCIN

Filosofía de Atención Centrada en la Familia

Puertas Abiertas y Participación Parental

Las unidades de Cuidados Intensivos Neonatales y Cuidados Intermedios tienen las puertas abiertas a los padres las 24 horas del día. Los padres no son considerados visitas, sino que forman una unidad con el recién nacido, pudiendo entrar y salir sin restricciones y permanecer dentro de las unidades el tiempo que deseen. Se busca un ambiente favorable para el desarrollo del recién nacido y una estancia cómoda para los padres.

Existe también un horario de visitas por la tarde para hermanos y otros familiares de primer grado, aunque con algunas restricciones, para que puedan conocer y visitar al recién nacido.

Fomento del Método Canguro y Lactancia Materna

Se anima a los padres a permanecer el mayor tiempo posible con sus hijos en las unidades y a realizar el método canguro con sus bebés, reconociendo su importancia para el desarrollo. Se da mucha importancia a la lactancia materna en todas las edades gestacionales, especialmente en los recién nacidos prematuros. Todo el personal ha recibido la formación necesaria y está capacitado para ayudar a los padres que optan por esta forma de alimentación. Para ello, se cuenta con un Comité de Lactancia Materna que vela por la formación del personal y el fomento de esta práctica.

Ilustración del método canguro

Programas de Seguimiento y Subespecialidades Pediátricas

Seguimiento del Recién Nacido Prematuro

Existe un programa específico para el seguimiento de los niños prematuros, tanto moderados como tardíos, en coordinación con el equipo de neonatólogos. Este programa asegura una atención continua y especializada tras el alta.

Atención a Patologías Respiratorias Pediátricas

Se cuenta con especialistas en patología respiratoria pediátrica, ofreciendo seguimiento a condiciones como la displasia broncopulmonar en prematuros, malformaciones congénitas pulmonares y de la vía aérea, y fibrosis quística. Las técnicas y pruebas específicas incluyen espirometría basal, test de broncodilatación, educación para el manejo de cámaras de inhalación y aerosolterapia.

Neurología Pediátrica y Desarrollo Psicomotor

La especialidad de neurología pediátrica abarca un amplio abanico de patologías neurológicas. Es fundamental el manejo de condiciones como el retraso del desarrollo psicomotor. Además, se dispone de un programa específico para el seguimiento de los niños prematuros, tanto moderados como tardíos, en estrecha coordinación con el equipo de neonatólogos. Las técnicas y pruebas específicas incluyen electroencefalogramas, pruebas de imagen (TAC, RNM), consejo genético en alteraciones sindrómicas y estudios neurofisiológicos y genéticos.

Dentro de las técnicas específicas pediátricas relevantes, se incluye la extracción de muestras para el estudio de Metabolopatías, fundamental en el periodo neonatal.

Consideraciones sobre el Virus Sincitial Respiratorio (VSR) en Neonatos y Lactantes

Gravedad y Grupos de Riesgo

El Virus Sincitial Respiratorio (VSR) es el microbio más común que causa infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias en los bebés y en los niños pequeños. Aunque en adultos y niños sanos mayores suele ocasionar síntomas leves similares a los del resfriado, puede ser mucho más serio en bebés, especialmente en aquellos que pertenecen a ciertos grupos de alto riesgo (como prematuros, niños con enfermedad pulmonar crónica, enfermedad cardíaca congénita o sistema inmunológico debilitado). Las infecciones por VSR pueden derivar en condiciones graves como bronquiolitis y neumonía, y en muy raras ocasiones, pueden ser mortales en bebés.

Cualquier problema respiratorio en un bebé debe considerarse una emergencia médica y requiere atención inmediata. Los brotes de VSR suelen ocurrir del otoño a la primavera.

Prevención y Vacunación

El VSR se disemina a través de diminutas gotitas que van al aire al toser o estornudar, y también por contacto directo o indirecto con superficies contaminadas. Para ayudar a prevenir la propagación, es fundamental mantener una buena higiene de manos y evitar el contacto con personas enfermas, especialmente para los bebés.

Las vacunas de VSR ayudan a proteger a los niños y adultos mayores contra la infección. Se recomienda la vacuna para:

  • Bebés menores de 8 meses que nacieron durante la primera temporada de VSR o que entran en ella.
  • Niños entre 8 y 19 meses que tienen alto riesgo de enfermedad grave por VSR e ingresan a la segunda temporada de VSR.
  • Mujeres de 32 a 36 semanas de embarazo y que entran a la temporada de VSR. La vacunación materna protege al bebé durante los primeros meses de vida.

La mayoría de los bebés menores de 8 meses que nacieron 14 días o más después de que su madre se vacunara contra el VSR no necesitan vacunarse contra este virus. En casos de infección, las infecciones leves suelen desaparecer en una o dos semanas sin tratamiento específico. Los antibióticos no son efectivos contra el VSR. En casos graves, la hospitalización puede ser necesaria, con tratamientos que incluyen oxígeno complementario, aire humidificado, aspiración de secreciones nasales y líquidos intravenosos, pudiendo requerir un respirador.

Señales del virus sincitial respiratorio (VSR) en bebés | AAP

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