El uso del chupete está ampliamente instaurado en la sociedad actual y se le atribuye la capacidad de calmar al lactante. Cuando a un recién nacido se le introduce algo en la boca, ya sea el pezón de la madre, una tetina, su propia mano o el dedo de un familiar, el bebé tiende a succionar. Esa succión suele llevar al niño a un estado de calma y tranquilidad. Esto es debido a que cuando el bebé succiona segrega una sustancia química que le produce sensación de tranquilidad y bienestar. De hecho, el chupete nace con la misión de calmar y reconfortar al bebé.
Breve Historia del Chupete
Durante la Edad Moderna y la Edad Contemporánea era habitual usar juguetes hechos de coral, marfil o huesos o trozos de tela con algo dulce en su interior para que los niños succionaran. A partir del siglo diecinueve, los primeros «chupetes» que aparecen fueron telas rellenas con diversos materiales, como azúcar moldeado en forma de tetinas que se daban a chupar a los lactantes.
En el siglo diecinueve también proliferaron unos anillos de goma que eran usados para chupar y morder, y que calmaban el llanto del bebé (conocidos como "Baby comforter"). Sin embargo, tuvimos que esperar hasta comienzos del siglo XX para descubrir el chupete tal y como lo conocemos ahora.
El primer chupete moderno se patentó en los Estados Unidos en septiembre de 1900 bajo el nombre de "Auntie pacifier". El farmacéutico neoyorkino Christian W. Meinecke presentó una patente que consistía en una tetina de goma adherida a un escudo que impedía que el bebé se la tragara y que tenía asas en la parte trasera.

Materiales y Tipos de Tetinas
Desde el inicio de su uso, el chupete se ha perfeccionado, cambiando su forma y materiales. Los materiales principales utilizados hoy en día son la silicona y el látex (o caucho), cada uno con sus propias propiedades:
- Silicona: Es un producto químico de color blanco transparente. Los chupetes de silicona resisten más la luz solar, son transparentes y sintéticos, no modifican su color con el tiempo y son más higiénicos. Al contrario del látex, la silicona no absorbe olores ni sabores y no varía el tamaño con el uso, aunque tiende a adoptar el color de los alimentos con los que entra en contacto. Aunque es muy resistente, es menos flexible, por lo que si se rasga puede llegar a estropearse. Es menos adecuado para niños a los que ya se les han despuntado los primeros dientes.
- Látex o Caucho: Se trata de un producto 100% natural, pues se extrae de la corteza del Heveas Brasilensis. Es de color ámbar y es un material resistente, blando y muy elástico. Sin embargo, es higroscópico, es decir, absorbe el agua y retiene olores, por lo tanto, muestra alteraciones con el uso y las esterilizaciones. Es de color amarillento-marrón, se oscurece con el tiempo y se desgasta con la luz solar directa. Puede, en algunos casos, producir alergias.
La elección del material es personal, ya que no hay uno intrínsecamente "mejor" que otro, sino que cada uno posee propiedades diferentes.
Formas de Tetinas
Todo invento suele acarrear algún inconveniente, y se observó muy pronto tras el invento de los primeros chupetes modernos que estos tienen la capacidad de deformar la cavidad oral y la posición de los dientes en la mandíbula. Con ánimo de evitar que los chupetes deformen la cavidad oral de los bebés, los fabricantes desarrollaron con el tiempo diferentes tipos de tetinas que prometen ser más respetuosas con la boca del bebé:
- Tetina de forma redonda o de cereza: Es la forma más tradicional, esférica y voluminosa. La goma es más estrecha en la parte donde se conecta con el escudo y se ensancha gradualmente tomando forma redonda.
- Tetina de forma anatómica: Es la forma más popular, imita la forma del pezón materno durante la succión. Su diseño permite un correcto desarrollo del paladar y la arcada dentaria.
- Tetina de forma simétrica o fisiológica: Es la forma más novedosa. Aplanada y simétrica en ambos lados, sigue el criterio de adaptación para el paladar similar al de la forma anatómica, aunque menos exacto en su diseño. Queda siempre correctamente colocada en la boquita, ejerciendo la mínima presión sobre el paladar.

Seguridad y Uso Responsable del Chupete
Para que un chupete sea seguro debe cumplir con las normas fijadas por organismos de estandarización. Por ejemplo, en España, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria indica que deben cumplir con las normas fijadas por AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) en 2003. Estas normas establecen que un chupete seguro debe estar hecho de material plástico, tener bordes redondeados, poseer una anilla o tirador que permita extraerlo de la boca y la tetina no puede ser superior a 3,3 cm.
El uso del chupete para calmar el deseo de succión del bebé es una práctica muy habitual. Sin embargo, no debe recurrirse al chupete cada vez que el niño llore. Se recomienda intentar no utilizar el chupete en los primeros días de vida. Es importante ser consciente de que, en torno al hijo, se pone en marcha una maquinaria de marketing que puede crear necesidades no reales.
Recomendaciones de Higiene y Mantenimiento
- Nunca mojes el chupete en miel u otra sustancia dulce antes de dárselo al niño, esto le puede causar caries de biberón.
- Un chupete sucio constituye un foco de infecciones. Nunca limpies el chupete con tu propia saliva, metiéndolo en tu boca antes de dárselo al niño.
- Por razones de higiene y seguridad se recomienda cambiar los chupetes cada mes y medio o dos meses.
- Las tetinas de látex, aunque son naturales y muy resistentes, se deforman y absorben olores. Es importante revisar el chupete antes de ofrecérselo al bebé y retirarlo ante cualquier signo de deterioro, incluso si este se produce antes del tiempo indicado.
- Cuando las tetinas se ponen pegajosas es una indicación de que el látex, un material natural, se está degradando. Este síntoma puede aparecer a las 4 semanas de uso.
- Se recomienda almacenar las tetinas lejos de fuentes de calor y luz solar. También se debe evitar hervirlas durante mucho tiempo, ya que esto puede provocar el envejecimiento acelerado y, por tanto, que el látex pierda sus propiedades.
- Una vez esterilizado y la tetina esté completamente seca, el chupete debe guardarse en un recipiente limpio, seco y tapado. No deben almacenarse en lugares húmedos y/o a temperatura elevada.
- El látex, al ser un material higroscópico que retiene la humedad, y un uso y/o esterilización continuado puede variar su tamaño, lo cual es normal.
Tv Crecer- Mamaderas y chupetes: seguridad e higiene
Accesorios: Los Sujetachupetes
Los sujetachupetes o broches son complementos prácticos, pero es crucial seguir las indicaciones de seguridad:
- No se pueden esterilizar ni introducir en microondas. Se pueden lavar con agua y jabón específico.
- Por seguridad, las cadenas de los broches no se pueden alargar, ya que el bebé podría ponérsela alrededor del cuello y resultar peligroso.
- Los sujetachupetes no son complementos de succión y no están pensados para ser introducidos en la boca. A pesar de ello, todos los sujetachupetes tienen unos orificios para permitir la aireación en caso de que el bebé se lo introduzca en la boca.
Tendencias y Chupetes de la Suerte: Un Vistazo al Pasado
Las modas, incluso en artículos infantiles, surgen cada año y a menudo recordamos con cariño las que pertenecen a nuestra niñez. Los "chupetes de la suerte" eran una de esas tendencias populares, especialmente arraigadas en la herencia de los años ochenta, aunque el concepto de un amuleto podía evocar épocas anteriores como los 70s.
Denominarlos «de la suerte» era una estrategia de marketing para aumentar su valor percibido, una táctica que sigue funcionando hoy en día. Sin embargo, estos chupetes no otorgaban ninguna suerte real y su poder como amuleto era discutible, ya que no eran la representación de objetos tradicionales de buena suerte como patas de conejo o tréboles de cuatro hojas.
Estos chupetes, además de colores, tenían distintos tamaños, lo que alegraba a los aficionados a elaborar abalorios. Aunque hoy puedan parecer horteras, encajaban perfectamente en una época de chaquetas con hombreras, peinados imposibles y accesorios vistosos.
Estas modas nostálgicas nos recuerdan cómo, en diferentes épocas, se nos han vendido productos con un valor añadido sentimental o de tendencia. Al volver la vista atrás, es interesante observar cómo las tendencias en productos infantiles han evolucionado, manteniendo siempre la base de su función original.
