El chupete es un objeto muy común en los primeros años de vida que proporciona calma, ayuda a conciliar el sueño y puede ser un recurso valioso en momentos de ansiedad. El reflejo de succión es innato y necesario en los bebés, ya que les aporta seguridad y bienestar. Durante los primeros meses, su uso generalmente no provoca alteraciones; sin embargo, es fundamental comprender cómo sus características influyen en el desarrollo bucodental.

Estructura y anatomía del chupete
Todos los chupetes tienen un funcionamiento similar, pero no son iguales. Comprender sus partes es clave para una elección informada:
- Tetina: Es la parte que el bebé succiona. Puede adoptar formas distintas para imitar el pezón materno o adaptarse a la succión natural.
- Base (o escudo): Actúa como soporte y, sobre todo, como protección para evitar que el bebé se introduzca el accesorio entero en la boca.
- Anilla o arandela: Pieza en forma de aro enganchada a la base que facilita la manipulación del chupete.
Tipos de tetinas y materiales
La elección del material está relacionada con la durabilidad y posibles alergias. Aunque todas las opciones en tiendas confiables cumplen la normativa vigente, sus propiedades varían:
| Material | Características |
|---|---|
| Silicona | Material resistente que no retiene olores ni sabores, fácil de limpiar y duradero. |
| Látex | Muy flexible, se adapta bien a la boca y estimula más al bebé, aunque retiene olores y requiere cambios más frecuentes. |
| Caucho | Presentado como alternativa ecológica y sostenible con menor impacto ambiental. |
Respecto a la forma, la tetina fisiológica busca ser lo más parecida al pezón materno, siendo simétrica por ambos lados. Por otro lado, el chupete tipo cereza presenta una forma tradicional, redonda y simétrica.
Chupetes ortodóncicos frente a convencionales
Los chupetes suelen dividirse en ortodóncicos y no ortodóncicos (convencionales). En estos últimos, la parte que va en la boca es redondeada como un foco. Un estudio publicado en la revista BMC Pediatrics afirma que los bebés que usan chupetes ortodóncicos tienen menos probabilidades de presentar problemas de maloclusión. Esto se debe a que los modelos convencionales requieren un uso excesivo del músculo buccinador, un esfuerzo que no ocurre con los ortodóncicos.
Succion pulgar - Ortodoncia
Uso prolongado y salud bucodental
Aunque el chupete tiene beneficios, como la inducción a la calma y la reducción del riesgo de muerte súbita, su uso prolongado después de los 3 años conlleva consecuencias importantes:
- Mordida cruzada posterior: El hábito puede estrechar el paladar, provocando que los dientes superiores muerdan por dentro de los inferiores.
- Paladar ojival: La presión continua puede modificar la forma del paladar, haciéndolo más alto y estrecho.
- Maloclusiones: Incluyen mordida abierta y sobremordida, lo cual puede requerir tratamientos ortodóncicos interceptivos.
Recomendaciones para los padres
La Asociación Española de Pediatría (AEP) sugiere que el uso del chupete más allá del año puede no ser aconsejable si interfiere con funciones orofaciales. La Academia Estadounidense de Odontología Pediátrica (AAPD) recomienda retirar estos hábitos antes de los 3 años para normalizar la posición dental. Es vital realizar revisiones periódicas, ya que un diagnóstico precoz permite guiar el desarrollo adecuado de los maxilares.
Recuerde siempre comprobar la integridad del objeto: verifique que no existan fisuras o signos de deterioro. Evite el uso de cadenas o cintas colgadas al cuello del bebé y priorice siempre la seguridad y la funcionalidad sobre el diseño.