Dinámica del Flujo de Leche y la Succión en la Lactancia Materna

La capacidad de mamar es innata en todos los mamíferos. Los bebés aprenden este proceso dentro del útero de sus madres, al succionar y deglutir el líquido amniótico. Dicho aprendizaje se inicia a las 16 semanas de gestación, con la aparición del reflejo de deglución, y se completa hacia las 20 semanas con la aparición del reflejo de succión. El reflejo de succión, completamente desarrollado, que implica la coordinación de la succión, deglución y respiración, aparece en la 32ª semana de embarazo, por lo que la mayoría de los recién nacidos están listos para succionar la leche del seno.

La leche materna es especialmente importante para los bebés que no se encuentran bien. Si tu bebé tiene dificultades para mamar, por ser prematuro, se beneficiará de cada gota de leche materna que puedas darle. Algunos bebés tienen problemas que les impiden alimentarse al pecho, pero pueden seguir tomando tu leche.

La Producción y el Reflejo de Eyección de Leche

La producción y el flujo de la leche materna están determinados por un complejo sistema hormonal. Los estímulos se transmiten a la glándula pituitaria de la madre, la cual libera prolactina, una hormona responsable de la producción de leche en los alvéolos. La succión del bebé también provoca la liberación de oxitocina, otra hormona responsable de la lactancia. Esta estimula la contracción de las células que rodean los alvéolos y la expulsión de la leche en los conductos de la leche, un proceso conocido como reflejo de oxitocina o, popularmente, bajada de leche.

Tus pechos producen más leche si se extrae leche de ellos, idealmente con el bebé, pero también con extracción manual o mecánica. Los pechos llenos son una señal para que el cuerpo reduzca la producción de leche, así que no es en absoluto necesario esperar a que los pechos se «llenen» antes de extraerse la leche, ya que esto supondrá una menor producción de leche a largo plazo. Cuanto más a menudo te extraigas la leche, especialmente en los primeros días y semanas, más leche producirás y mayor será el beneficio para tu producción a largo plazo.

Esquema de la fisiología de la lactancia materna, mostrando la liberación de prolactina y oxitocina y sus efectos en la producción y eyección de leche.

El Reflejo de Eyección: Qué es y Cómo Actuar

El reflejo de eyección es una acción natural y automática. Este suele presentarse a los dos minutos de amamantar al bebé o de succionar con el sacaleches. Algunas mujeres sienten una sensación de hormigueo o calor, mientras que otras no sienten nada en absoluto; ambas sensaciones son normales.

Si no sientes el reflejo de bajada de la leche cuando estés amamantando, sabrás que la bajada está ocurriendo porque notarás un cambio en el patrón de succión del bebé. Los bebés empiezan succionando rápidamente para activar el reflejo de bajada de la leche y luego cambian a una succión más lenta y prolongada cuando la leche fluye y están bebiendo.

A veces, el reflejo de eyección puede producirse en respuesta al llanto de tu bebé o de cualquier bebé. Para evitar que se te derrame la leche, puedes presionar firmemente los pezones con las palmas de las manos por unos cuantos segundos para detener el flujo, o cruzar los brazos sobre tus senos para ser más discreta.

Factores que Influyen en la Bajada de Leche

Gran cansancio, nerviosismo, ansiedad, miedo o dolor pueden inhibir la liberación de oxitocina, bloqueando así la bajada de la leche. La leche, en estos casos, permanece en los alvéolos y no se transporta hacia el pezón.

Para ayudar a estimular el reflejo de eyección, puedes seguir estas recomendaciones:

  • Da el pecho en un lugar tranquilo en el que no te molesten.
  • Prepárate para la toma masajeando suavemente tus pechos. Un masaje desde la axila, a través y bajo el pecho, ayuda a estimular el reflejo de eyección y a prevenir la obstrucción de los conductos lácteos.
  • Si experimentas problemas para conseguir la subida de leche, inclínate hacia delante y balancea suavemente tus pechos.
  • Abraza a tu bebé. El contacto piel con piel estimula la oxitocina.
  • Asegúrate de estar cómoda y que tu bebé esté bien colocado para conseguir un buen agarre.
  • Ten un vaso de agua cerca, ya que la lactancia da sed.
  • Mira a tu bebé cuando lo alimentas.

Cómo el Bebé "Saca" la Leche: Mecanismos de Succión

Cuando el bebé se dispone a mamar, no solo debe abrir la boca, sino también realizar una compleja coreografía para conseguir una succión adecuada y una buena transferencia de leche. El reflejo de enraizamiento del bebé se activa tocando la boca del bebé con el pezón. Al lamer el seno con la punta de la lengua, el bebé estimula la liberación de prolactina y la producción de leche.

La longitud del pezón casi se duplica durante la succión y luego se vuelve a contraer durante la deglución. La lengua del bebé presiona el paladar duro, haciendo que la leche baje, y los labios se presionan contra la areola para crear un vacío en la boca, lo que facilita el flujo de leche a la cavidad bucal. El paladar blando se levanta y la epiglotis cierra la entrada a la laringe, permitiendo que la leche fluya hacia el tracto digestivo.

Lactancia materna | Animación 3D

Anatomía y Seguridad en la Toma

La anatomía de la boca del bebé permite la inhalación, movimientos de succión, deglución y exhalación de forma coordinada (el bebé no respira después de cada secuencia de succión). De esta manera, el bebé puede beber sin riesgo de asfixia, ya que las vías respiratorias y digestivas no se abren al mismo tiempo. Es fundamental asegurarse de que tu bebé respire libremente por la nariz durante la lactancia.

Amamantar a los recién nacidos es muy diferente a amamantar a los niños más grandes. La laringe del bebé está más alta que la del adulto y va descendiendo a medida que crece, lo que hace que sus tractos respiratorio y digestivo estén más separados.

Tipos de Succión del Bebé

Los bebés realizan dos tipos de succión:

  • Succión nutritiva: Es la que utilizan para comer. Se trata de una succión profunda y rítmica que suele durar unos minutos. Durante la succión nutritiva, el niño tiene las mejillas redondeadas y se ve cómo mueve las mandíbulas, además de oírse cómo traga.
  • Succión no nutritiva: Es superficial y rápida, y la realizan hacia el final de la toma. Mientras los bebés la realizan, "practican" para la succión nutritiva y, de paso, van tomando pequeñas cantidades de leche rica en grasa que se acumulan en la boca. Es importante no despreciar ni evitarla.

A medida que el bebé madura y evoluciona, también lo hacen sus patrones de succión y deglución. La succión madura se caracteriza por un ciclo de 10 a 30 succiones sin pausas para respirar, puesto que el niño coordina a la perfección ambos procesos, succión-deglución y respiración.

La Succión Correcta

La succión correcta es aquella que permite al bebé alimentarse de forma óptima y eficaz sin dañar el pecho ni provocar molestias a la madre. Algunos bebés son más susceptibles de una succión incorrecta, como los bebés prematuros, con crecimiento intrauterino retrasado, hipertónicos o hipotónicos (como en el Síndrome de Down). Si un bebé presenta un patrón de succión inmaduro, una vez descartadas las causas patológicas, hay que tener paciencia y esperar a que evolucione.

Para reconducir una situación de succión incorrecta y lograr una succión correcta y placentera, es necesario analizar cada caso, valorar las posibles causas, ponerles remedio o encontrar la forma de compensarlas. Al mismo tiempo, hay que asegurar una ingesta de leche suficiente por parte del bebé y tratar a la madre si fuera necesario.

Variaciones en el Flujo de Leche y la Succión del Bebé

Es normal que la leche baje más de una vez durante las tomas o las sesiones de extracción de leche. Probablemente notarás que la leche fluye rápidamente en los primeros dos minutos, y unos minutos más tarde el flujo se vuelve más lento o se detiene por completo. Cuando el bebé se esté amamantando, cambiará su patrón de succión a una succión más rápida para indicar a los senos que dejen que baje más leche.

Al comienzo de una sesión de lactancia, la leche contiene mucha agua, es baja en calorías y sirve principalmente para calmar la sed del bebé. Luego, el pequeño tiene que trabajar duro, ya que la leche se vuelve más espesa y la bajada es más lenta, pero esta leche satisface las necesidades nutricionales del bebé. Por lo tanto, las sesiones de lactancia terminadas rápidamente y demasiado cortas pueden dejar al bebé hambriento, dar como resultado un aumento de peso deficiente, la pereza del bebé mientras lacta y rechazar la lactancia prolongada. Además, las sesiones cortas de lactancia materna conducen a una mala extracción de la leche, y contribuyen a la estasis de la leche, promoviendo finalmente la inflamación.

Reflejo de Eyección Intenso (Baja Rápida)

Si notas que la leche sale con demasiada fuerza y hace que tu bebé se atragante o balbucee al succionar, podrías tener un reflejo de eyección intenso o fuerte, también conocido como bajada demasiado intensa o rápida. Muchas mamás que tienen una producción de leche excesiva notan que la bajada rápida de leche es más intensa en los primeros minutos de las tomas. Aunque lo más común es que la bajada intensa se dé cuando hay una producción de leche excesiva, el reflejo de eyección intenso también se puede dar cuando la producción de leche es normal.

Para manejarlo, recuéstate y acomoda al bebé sobre el pecho; de esta forma, la gravedad ayudará a que la bajada sea menos fuerte. También puedes activar el reflejo de bajada con las manos o el sacaleches, y luego recoger en un biberón el chorro rápido de leche que sale primero.

Reflejo de Eyección Retardado

Si no ves que la leche fluye a los dos minutos de empezar a dar el pecho o a extraerte leche, es posible que estés teniendo una bajada de leche retardada. Aunque es muy poco frecuente, esto puede ocurrir si te sientes estresada o tienes dolor con el agarre o al extraerte la leche. Si estás amamantando al bebé, asegúrate de que el agarre sea cómodo. Haz lo posible por relajarte.

Importancia de las Tomas Nocturnas

Alimentar a los bebés por la noche es particularmente importante, especialmente en los primeros días después del nacimiento. La comida nocturna contiene una mayor cantidad de grasa y, por lo tanto, es más calórica. Es fundamental prestar atención a si el bebé succiona activamente o solo tiene el pezón en la boca. Hay niños que comen con avidez y violencia, que sacian su sed rápidamente, y 5 a 7 minutos de lactancia pueden ser suficientes para ellos.

La Extracción de Leche: Un Apoyo al Flujo

Extraerse la leche a mano o con un sacaleches te ayuda a establecer y mantener la producción de leche si estás separada de tu bebé o si este no se está amamantando bien. Muchas mujeres deciden extraerse leche cuando vuelven a su puesto de trabajo remunerado; esa leche se vive en muchas ocasiones como un hilo de unión entre madre y bebé, como una forma de cuidar a tu bebé en la distancia.

La leche materna se puede extraer y almacenar en cualquier momento del día: en las primeras horas tras el parto para estimular el pecho si hay separación madre-hijo, o cuando hay separación madre-niño durante el periodo de lactancia. La leche se puede extraer de forma manual o utilizando extractores.

Técnicas y Frecuencia de Extracción

Para la extracción manual, se recomienda realizar un masaje circular alrededor del pecho, presionar de la periferia en dirección al pezón, y luego con dos dedos sobre la areola durante cinco segundos. También puedes colocar los dedos pulgar e índice a 3 centímetros de la base del pezón, realizar presión en dirección al tórax y comprimir el pecho entre el pulgar y el resto de los dedos.

En caso de extracción por separación madre-hijo (por ingreso del niño al nacer, antes de instaurarse la lactancia), se debe hacer cada 3 horas durante el día y cada 4 horas por la noche durante el primer mes. Posteriormente, se pueden espaciar las extracciones nocturnas. Los primeros 2-3 días, solo se obtendrán unas gotas de leche llamada calostro, que es muy rico en elementos de inmunidad y, por lo tanto, muy beneficioso.

En caso de extracción puntual por no poder dar alguna toma, se deben respetar los horarios de las tomas del bebé. Para preparar una reserva por previsión de separación madre-hijo (ej. vuelta al trabajo), se recomienda acabar de vaciar los pechos tras la toma del bebé.

Fotografía o esquema de cómo realizar la extracción manual de leche materna.

Aumento de la Producción de Leche

El método más eficaz para aumentar la producción es aumentar la estimulación. Si no hay problemas específicos, se produce la cantidad de leche que se demanda. Si tras dar el pecho estimulamos con el sacaleches o de forma manual, aumentaremos la producción ya que nuestro organismo interpretará que precisa producir más cantidad. Si te extraes leche para vaciar los senos después de cada toma porque aún te sientes llena, le estás diciendo a tu cuerpo que produzca más leche, y de este modo el exceso de producción y la bajada de leche intensa empeoran.

Almacenamiento y Descongelación

Si no vas a utilizar la leche de forma inmediata, identifica el recipiente con la fecha y la cantidad extraída. Para descongelarla, es preferible hacerlo en el menor tiempo posible y lo más cerca de la toma. Puedes hacerlo, por ejemplo, al baño maría sin fuego (sumergiendo el recipiente en agua calentada previamente), o en la nevera, sacándola del congelador con antelación.

Desafíos Orales y Dentales en la Lactancia

Mordisqueo Durante la Lactancia

Muchas madres deciden que la aparición del primer diente es el momento de dejar de amamantar, generalmente porque el bebé ha mordisqueado el pecho al final de una sesión o por temor a que lo haga. Sin embargo, un lactante activo no muerde porque su lengua cubre sus dientes inferiores. Muchos bebés con dientes (o aquellos a quienes les están saliendo) nunca muerden cuando son amamantados.

Si a su bebé le ha salido un diente y le preocupa que pueda morderla al final de una toma:

  • Mantenga el dedo listo para interrumpir la succión y retire su pecho tan pronto como el bebé termine su succión rítmica (y antes de que empiece a quedarse dormido o a jugar).
  • Si ya la ha mordido, diga "no" con firmeza y, a continuación, retírelo de su pecho. Intente hacerlo de la manera más delicada y práctica posible, ya que demasiado enojo o distracción puede llamarle la atención lo suficiente como para que desee repetir el experimento. Una vez que el bebé entienda que si muerde no tomará más el pecho, aprenderá a contener el impulso.
  • Mientras tanto, no se olvide de ofrecerle un anillo de dentición de una sola pieza cuando no esté tomando el pecho.

Consideraciones sobre la Alimentación con Biberón

Aunque las tetinas de los biberones pueden crear confusión en los bebés, dado que se bebe diferente de un biberón de cómo se mama de un pecho, no parece ser el caso en lactancias más establecidas. Sí que es frecuente, no obstante, que bebés de más de 4 meses rechacen el biberón cuando se les ofrece leche. Si usamos un biberón, es importante elegir una tetina de recién nacido con el agujerito pequeño y ofrecer el biberón al ritmo del bebé. En general, suelen aceptar la leche mejor si se la ofrece alguien que no sea mamá.

Es difícil determinar la cantidad de leche que debe tomar un bebé amamantado cuando se le separa de su madre; dependerá en gran medida de su edad, de lo bien alimentado que esté de antemano y del tiempo que se le deje. La mayoría de los bebés amamantados toman entre 60 y 120 ml unas 8 a 10 veces al día. Es poco probable que un bebé amamantado tome 240 ml de leche materna en una sola toma.

Salud Bucal del Lactante

Una vez que hayan comenzado a salirle los dientes a su bebé, es importante tener en cuenta que incluso los lactantes a veces son susceptibles a la caries del biberón (BBTD, por sus siglas en inglés), una de las principales causas de caries dentales en los lactantes que también pueden provocar un daño grave en los dientes permanentes más adelante. La caries del biberón se produce porque los dientes quedan cubiertos por un líquido que no es agua durante largos períodos, y esto ocurre con mayor frecuencia entre los bebés que se duermen con un biberón de fórmula o jugo.

Las investigaciones demuestran que la leche materna por sí sola no produce caries. Sin embargo, los lactantes que se duermen mientras toman el pecho con leche sin tragar en la boca también son vulnerables a las caries. Después del primer año, pueden aparecer caries en niños pequeños que reciben líquidos azucarados en un biberón o que toman el pecho y comen alimentos con azúcar y carbohidratos. Propóngase sacar el pecho de la boca de su bebé una vez que él o ella se haya dormido.

Consejos para Promover la Salud Dental

  • Limpie las encías al menos una vez al día, desde el nacimiento, incluso antes de que le haya salido algún diente, con una gasa limpia humedecida o con el dedo limpio, especialmente después de la alimentación.
  • Después de que salgan los dientes, limpie las encías y los dientes con un trozo de gasa o un paño húmedo después de las comidas y antes de acostarse.
  • Una vez que pueda cepillarle los dientes, comience a usar muy poca cantidad (el tamaño de un grano de arroz) de pasta dental con fluoruro y un cepillo de dientes para niños de cerdas suaves para la limpieza diaria (dos veces al día). El fluoruro es un elemento importante para proteger los dientes de su hijo de las caries.
  • Se deberá evitar impregnar el chupete en sustancias dulces, así como que el bebé se quede dormido tomando el biberón, ya que puede favorecer la aparición de caries.
  • Además, se debe pedir cita con un dentista infantil al año de edad del bebé o en los seis meses siguientes a la erupción del primer diente.
  • Los padres deberán ayudar y supervisar al niño mientras se lava los dientes, ya que no será hasta los 7-8 años cuando pueda hacerlo por sí solo de manera correcta.

Cuándo Buscar Apoyo Profesional

Si tiene dolor en el pecho cuando se extrae leche y/o enrojecimiento alrededor de la areola acompañado de fiebre, consulte a su médico. El fracaso inicial de la lactancia materna puede estar asociado con dolor, pezones invertidos o planos. Durante la alimentación, el bebé a veces traga el aire que se acumula en el tracto digestivo y puede causar cólicos o hinchazón.

Si la succión del bebé es incorrecta o inmadura, si hay dificultades persistentes con el agarre, o si la madre experimenta molestias significativas, es recomendable consultar con un especialista en lactancia. También es importante pedir cita con un dentista infantil al año de edad del bebé o en los seis meses siguientes a la erupción del primer diente para un cuidado bucal adecuado.

tags: #chorros #de #leche #sacados #con #la