La colocación de catéteres venosos centrales (CVC) en pacientes pediátricos representa un desafío clínico significativo. Esto se debe a las particularidades anatómicas y fisiológicas de esta población, así como al elevado riesgo de complicaciones asociadas al procedimiento. Un catéter venoso central se define como aquel cuya porción distal se localiza en una vena central, específicamente en el tercio proximal de la vena cava superior (VCS), la vena cava inferior (VCI) o la aurícula derecha (AD), independientemente del sitio de punción o ingreso.
La incorporación sistemática del ultrasonido (USG) como herramienta médica ha transformado este procedimiento, ofreciendo mayor seguridad, eficacia y precisión. Permite una visualización directa de las estructuras vasculares, optimizando la precisión técnica y reduciendo la incidencia de eventos adversos.
Importancia de la Guía Ecográfica en Pediatría
El uso del ultrasonido se ha consolidado como un estándar de atención internacional para la colocación de CVC en pacientes pediátricos. Diversas organizaciones y guías clínicas respaldan esta práctica:
- La Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos (SECIP) recomienda el uso sistemático de la ecografía en la canalización vascular, ya que incrementa la tasa de éxito al primer intento, reduce fallos de canalización, minimiza punciones arteriales erróneas y previene complicaciones.
- Las guías del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) establecen desde 2002 el uso del USG en tiempo real como estándar para la colocación de CVC en pediatría.
- La Association for Vascular Access (AVA) enfatiza que la ecografía mejora la precisión de la punción, reduce intentos fallidos y complicaciones, y debe ser realizada por profesionales con formación específica en ecografía vascular pediátrica.
- El World Congress on Vascular Access (WoCoVA) promueve el concepto de “uso global del ultrasonido”, que incluye la evaluación preprocedimiento, la canalización ecoguiada, la navegación y localización de la punta del catéter, así como la detección de complicaciones inmediatas y tardías.
Actualmente, el uso de guía ecográfica se considera obligatorio para la canalización venosa central en neonatos y niños. Los únicos dispositivos que no requieren ecografía para su inserción son el catéter venoso umbilical (UVC) y los catéteres epicutaneocava (CEC) en neonatos.

Fundamentos Físicos del Ultrasonido
El ultrasonido médico se basa en la emisión de ondas mecánicas de alta frecuencia, generadas por la vibración de un cristal piezoeléctrico contenido en el transductor. Estas ondas se propagan a través de los tejidos corporales con una frecuencia que supera los 20.000 Hz (20 kHz), límite superior del sonido audible por el ser humano.
- La velocidad de propagación del sonido en tejidos blandos se estima en 1.540 m/s.
- La impedancia acústica varía según la densidad y compresibilidad del medio; los sólidos presentan alta impedancia, mientras que los líquidos y tejidos blandos tienen menor impedancia.
- Cuando el haz ultrasónico encuentra una interfase entre tejidos con diferentes impedancias, parte de la energía se refleja y regresa al transductor como eco.
Tipos de Transductores y Ecogenicidad
La elección del transductor depende de la profundidad del vaso y del tamaño del paciente. En accesos venosos centrales, se prefieren transductores lineales de alta frecuencia (5-15 MHz) por su excelente resolución para estructuras superficiales como la vena yugular interna o la femoral.
La ecogenicidad describe la capacidad de los tejidos para reflejar las ondas de ultrasonido:
- Las estructuras anecoicas (sin ecos) se visualizan en negro, como la luz vascular.
- Las hipoecoicas (reflejo débil) se ven en gris oscuro, como el músculo.
- Las hiperecoicas (reflejo intenso) aparecen en blanco brillante, como la aguja o el hueso.
Durante la colocación del CVC, la vena yugular interna se visualiza como una estructura anecoica, ovalada y compresible, mientras que la arteria carótida es hipoecoica, redonda y no compresible.
Artefactos Ecográficos
Los artefactos ecográficos pueden ser útiles o nocivos, y su reconocimiento es clave para una interpretación correcta:
- La sombra acústica ocurre cuando el haz choca con una interfase muy ecogénica (litiasis, hueso), impidiendo la visualización posterior.
- El refuerzo posterior se produce al atravesar medios anecoicos como vasos o quistes, generando un halo hiperecogénico detrás.
- La reverberación aparece como múltiples líneas hiperecoicas paralelas, típicas en interfases aire-tejido, y puede minimizarse ajustando la ganancia.
- La imagen en espejo simula estructuras duplicadas por reflexión en interfases curvas muy ecogénicas.
A medida que el haz ultrasónico se propaga por tejidos más profundos, su energía disminuye por absorción y dispersión, fenómeno conocido como atenuación.
Principios Técnicos de Orientación Ecográfica
Una colocación segura y eficaz del CVC requiere el cumplimiento riguroso de principios técnicos de orientación ecográfica. La alineación espacial debe ser precisa, asegurando que el lado izquierdo y derecho del paciente coincida con la orientación del transductor y la visualización en pantalla. La orientación anatómica del transductor debe mantenerse uniforme durante el procedimiento.
Planos de Visualización
- Plano transversal (corte corto): El transductor se coloca perpendicular al eje del vaso, generando una imagen circular.
- Plano longitudinal (corte largo): El transductor se alinea paralelamente al vaso, produciendo una imagen cilíndrica.
- Plano oblicuo: Combina las ventajas de los planos transversal y longitudinal, permitiendo la visualización simultánea de la vena y la arteria.
Principio de Triangulación
El principio de triangulación es una herramienta clave para mejorar la precisión en abordajes fuera de plano, especialmente en pacientes pediátricos, donde la anatomía vascular es más superficial, de menor calibre y con mayor variabilidad.
La triangulación se basa en una relación geométrica entre tres elementos: la profundidad del vaso, la distancia desde el transductor al punto de punción y el ángulo de entrada de la aguja. Cuando la profundidad del vaso es igual a la distancia lateral desde el transductor al punto de inserción, y se utiliza un ángulo de entrada de 45°, la aguja debería alcanzar el vaso justo en el plano ecográfico. Esta configuración genera un triángulo rectángulo con lados iguales, y permite calcular la longitud del trayecto de la aguja mediante el teorema de Pitágoras.
Este principio permite al operador anticipar el momento en que la aguja debe aparecer en el plano ecográfico, facilitando su visualización como un punto hiperecogénico en abordajes fuera de plano. En pediatría, esta estrategia es particularmente útil para minimizar movimientos innecesarios, reducir el número de intentos y evitar lesiones vasculares o extravasaciones.

Criterios de Selección del Catéter
La selección del catéter venoso central (CVC) en pacientes pediátricos debe considerar múltiples factores:
- Peso corporal del paciente.
- Localización del vaso elegido.
- Tipo de acceso (percutáneo, quirúrgico).
- Duración prevista del tratamiento.
Actualmente, los dispositivos están fabricados principalmente de poliuretano, un material que ofrece ventajas clínicas como alta biocompatibilidad, resistencia al acodamiento, buena fuerza de tensión y tolerancia a diversos agentes químicos. Los catéteres pueden ser de uno, dos o tres lúmenes, con capacidades de flujo variables según el calibre.
Calibre del Catéter y Diámetro Vascular
La elección del calibre debe basarse en la evaluación ecográfica del vaso. Es crucial procurar que el diámetro externo del catéter no exceda un tercio del diámetro interno del vaso. Exceder esta proporción incrementa significativamente el riesgo de trombosis. El uso del ultrasonido permite medir con precisión el diámetro vascular y seleccionar el calibre más adecuado.
En contextos de terapia intensiva pediátrica, se recomienda limitar el uso de algunos CVC a un máximo de 21 días.
Localización Óptima de la Punta del CVC
La correcta ubicación de la punta del CVC es esencial para asegurar su funcionamiento óptimo y minimizar complicaciones. En abordajes por vía yugular o subclavia, se recomienda que la punta se sitúe en el tercio inferior de la vena cava superior, idealmente en la unión con la aurícula derecha o en su porción superior. Cuando el procedimiento se realiza bajo guía ecográfica, es posible confirmar la localización de la punta en tiempo real.
Riesgos del Posicionamiento Incorrecto
- Una localización demasiado proximal en la vena cava superior puede favorecer la aparición de flebitis por soluciones de alta osmolaridad.
- Una ubicación excesivamente distal en la aurícula derecha podría inducir arritmias, lesión valvular o taponamiento cardíaco.
En pacientes pediátricos, se debe considerar el crecimiento corporal, ya que una punta mal posicionada puede migrar con el tiempo hacia zonas no deseadas (como la vena subclavia o las venas renales), generando complicaciones trombóticas o la necesidad de recambio prematuro del CVC.
El Protocolo GAVeCeLT
La colocación de CVC en pacientes pediátricos exige una técnica rigurosa, estandarizada y adaptada a las particularidades anatómicas y fisiológicas. El protocolo GAVeCeLT, desarrollado por Pittiruti et al., propone un conjunto estructurado de medidas para la inserción de catéteres venosos centrales en neonatos, lactantes y pacientes pediátricos.
Componentes Clave del Protocolo GAVeCeLT
- Evaluación ecográfica preprocedimiento: Exploración bilateral de las venas centrales (yugulares internas, subclavias y femorales) para seleccionar el vaso óptimo, identificar su profundidad y descartar variantes anatómicas.
- Punción guiada en tiempo real: Se realiza bajo condiciones de esterilidad quirúrgica, con una disposición ergonómica que mantenga al paciente, al operador y al ultrasonido en el mismo plano visual. El transductor se sostiene con la mano no dominante, mientras que la aguja y la jeringa se manejan con la mano dominante.
- Localización no radiológica de la punta: Confirmación de la correcta posición de la punta del catéter sin necesidad de radiografía post-procedimiento.
- Fijación sin suturas: Se sugiere emplear sistemas de anclaje subcutáneo en lugar de suturas tradicionales para garantizar la estabilidad del dispositivo y prevenir complicaciones.
- Protección del sitio de salida: Adaptación de túneles si es necesario para alejar el punto de salida de áreas con alto riesgo de contaminación.
Este protocolo, complementado con prácticas avanzadas como la confirmación ecocardiográfica funcional con prueba de burbujeo, mejora la seguridad y eficacia de la canalización venosa central.
3D Cómo hacer: Inserción ecoguiada de Catéter en Yugular Interna (Largo) - Ultrasonido SonoSite
Diferenciación de Arterias y Venas por Ultrasonido
Una de las complicaciones más importantes y peligrosas del cateterismo venoso central es la punción arterial involuntaria. Por ello, diferenciar arterias de venas en el escaneo ecográfico es crucial para evitar una punción accidental.
Características Ecográficas
En modo ecográfico 2D:
- Las arterias suelen poseer una forma más circunferencial, con paredes más gruesas, resultan menos compresibles que las venas y son pulsátiles.
- Las venas suelen poseer una forma más ovalada, generalmente de mayor tamaño que las arterias, y la mayoría varían su tamaño con la respiración. Son más fácilmente compresibles.
El modo Doppler a color aporta información sobre la existencia y movimiento del flujo sanguíneo, permitiendo localizar regiones con flujo anormal o identificar la naturaleza arterial/venosa del vaso.
Detección de Complicaciones
La evaluación ecográfica también es fundamental en la detección de complicaciones tempranas y tardías. En la detección de trombos, por ejemplo, se puede observar una imagen ecogénica heterogénea que ocupa total o parcialmente la luz venosa, y un signo prácticamente patognomónico es la imposibilidad de comprimir la luz vascular por completo.
Herramientas adicionales como el protocolo ECHOTIP-Ped y la ecocardiografía funcional con prueba de burbujeo son destacadas por mejorar la seguridad y eficacia de la canalización venosa central en neonatos y niños.