El "Cártel del Pañal": Fraude, Sanciones y Reclamaciones Millonarias
El denominado 'cártel del pañal' fue una trama que pactaba precios superiores a los del mercado para enriquecerse a costa de las administraciones. Lo escatológico despierta fácilmente la risa infantil, pero este fraude fue muy serio. El Ejecutivo asturiano se estudia ya emprender acciones para reclamar una indemnización muy potente, de hasta 18 millones de euros, por este fraude. El Principado es una de sus víctimas.
Confirmación del Fraude y Empresas Implicadas
La estafa fue confirmada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que alertó de las prácticas de pacto de precios, y luego ratificada por el Tribunal Supremo que dio validez a las multas propuestas por la comisión, sumando hasta 60 millones de euros.
En la mafia de los pañales estaban multinacionales como Essity y el Grupo Hartmann Laboratorios Indas o la patronal Fenin. A partir de una solicitud de clemencia de Arbora & Ausonia (ahora Procter & Gamble), la CNMC descubrió y sancionó un cártel en la comercialización de absorbentes para la incontinencia urinaria grave en adultos (S/DC/0504/14 AIO).
Según la CNMC, el cártel se extendió durante dieciocho años (1996 a 2013) e involucró a ocho empresas y a la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), además de cuatro directivos, que fueron sancionados con multas por importe total de 60.000.000€.
Las empresas sancionadas son: FENIN, Arbora & Ausonia, S.L.U., Procter & Gamble España, S.A., The Procter & Gamble Company, Laboratorios Indas, S.A.U., Domtar Lux Holdings, S.A.R.L., S.C.A. Hygiene Products, S.L., S.C.A., Barna Import Médica y Algodones del Bages. Según recogió el diario El País, varias de estas compañías reconocen haber sido multadas, aseguran que han colaborado con la investigación pero niegan que participaran en ningún tipo de reunión.

El Delator y las Consecuencias Legales
Fue entonces cuando una de las compañías implicadas decidió denunciar. En la trama del pañal hubo también un delator, no por ninguna guerra de bandas sino porque con el estallido de la Gran Recesión, en el año 2010 el Gobierno decretó una rebaja de precios y la mayoría de empresas dejaron la organización, pero además Procter & Gamble -un auténtico gigante, dueño de marcas como Ariel, Evax, Tampax, Gillette, Fairy o Don Limpio- decidió confesar para que la multa fuera menor. Fue precisamente Procter & Gamble, la empresa que fue multada con la mayor cuantía (unos 68 millones de euros) la que desveló esta práctica irregular para acogerse al programa de clemencia y librarse de la sanción.
Los absorbentes para la incontinencia urinaria han sido y siguen siendo la mayor partida del consumo total de productos sanitarios incluidos en la prestación farmacéutica del Servicio Nacional de Salud destinados a pacientes no hospitalizados. Según la CNMC, las empresas -que sumaban una cuota del mercado del 95 %-, con apoyo de la Federación, llegaron a acuerdos para fijar los precios de los absorbentes financiados por el sistema nacional de salud para adultos no hospitalizados.
Reclamaciones de las Comunidades Autónomas
Las peticiones de otras comunidades superan con mucha cantidad las de Asturias. Cataluña y Andalucía reclaman más de 500 millones de euros cada una. Después de que el Tribunal Supremo rechazara las últimas apelaciones de empresas multadas por la CNMC, la Xunta de Galicia ha confirmado la reclamación a las entidades que forman parte del llamado 'cártel de los pañales para adultos'. Aunque inicialmente esa reclamación se ha estimado en 150 millones de euros para facturas de entre 2004 y 2013, la cifra puede crecer, ya que se estudia extender la reclamación a ocho años atrás. Ya en enero pasado, la Xunta envió una reclamación por vía administrativa a todas las empresas que formaban parte de este cártel y, ahora, "trabaja en la presentación de la reclamación por vía judicial".
El Uso del Pañal en la Escuela Infantil: Respeto al Ritmo Madurativo vs. Normativas Escolares
La adaptación siempre es un momento delicado, pero puede resultar mucho más estresante cuando la escuela exige que las criaturas vayan sin pañal. Muchas familias intentan enseñar a controlar los esfínteres a sus hijos aprovechando el verano, pero la cuestión es si es conveniente o si se debe respetar el proceso madurativo individual de cada niño. Hay una norma tácita que dice que en P1 y P2 se entiende que el niño vaya con pañal pero que en P3 eso ya no puede ser y es responsabilidad de los padres quitárselo.
El Control de Esfínteres: Un Proceso Madurativo
El control de esfínteres es un proceso madurativo que puede producirse hacia los 2 años o incluso antes en algunos (pocos) niños, o a los 4, y no quiere decir ni que el niño sea más o menos inteligente ni que sus padres lo hayan hecho mejor o peor. No es vagancia de los padres que un niño vaya todavía con pañal; son los primeros interesados en que vaya sin él (por muchos motivos, empezando el económico). Es respetar los procesos madurativos de nuestro hijo porque, aunque pequeña, sí, también es una persona y merece todo nuestro respeto.
El control de esfínteres no se puede enseñar. Es fruto de una maduración en la que hay implicados aspectos neurológicos, musculares, afectivos y emocionales. Es una conquista interna. Lo único que podemos enseñar es lo cultural que rodea al control de esfínteres (cómo usar el orinal o el váter, cómo limpiarnos, cómo quitarnos y ponernos la ropa, etc.). Pero no podemos enseñar a cerrar o abrir los esfínteres a voluntad. Toda acción que vaya encaminada a acelerar la llegada de este momento, aunque se haga con cariño o intentando disimular nuestra intención, está suponiendo para la criatura enfrentarse a una petición adulta que no puede satisfacer, y esto conlleva problemas, incluso que se alcance todavía más tarde este control de esfínteres.
CONTROL DE ESFÍNTERES EN AUTISMO ft. ANDREA ORELLANA - AEP | Ep. 02
¿Es Legal la Prohibición del Pañal en la Escuela?
El colectivo "Respetar La Infancia" denuncia que estas presiones pueden resultar perjudiciales y lucha por cambiar el trato que se da a niños y niñas en las escuelas. La iniciativa surgió como fruto de una sensación de injusticia, impotencia y quemazón interna entre educadoras y familias que se sienten solas ante equipos docentes desactualizados o con una mirada poco sensible.
La diferencia que se observa entre las escuelas respecto al tema del pañal se debe a que ni la ley orgánica ni las distintas administraciones educativas (en ninguna comunidad autónoma) se han pronunciado claramente acerca de esto. Como consecuencia, lo que abunda es que los centros educativos piden a las familias que quiten el pañal y que en caso de “escape”, alguien del entorno familiar venga a cambiar.
- ¿Es legal pedir a las familias que traigan a sus hijos sin pañal? No, no lo es. La ley dice, claramente, que se deben respetar los ritmos madurativos y que se debe garantizar el bienestar del alumnado.
- ¿Es legal negar la asistencia al centro a una criatura cuya familia no quiere obedecer la norma de “traer sin pañal”? No, al menos en centros públicos, ya que no es requisito para escolarizar el haber adquirido control de esfínteres.
La LOE (modificada por la LOMLOE) recoge afirmaciones que se pueden interpretar en el sentido de que sí es responsabilidad de los docentes atender la higiene infantil. Muchos docentes se niegan a asistir la higiene argumentando que esta tarea no está recogida entre sus funciones docentes (legisladas por el artículo 91 de la LOE/LOMLOE). Esto no es cierto, ya que no se menciona de manera explícita este aspecto, pero sí se hace mención al desarrollo integral del alumnado. El defensor del pueblo ya se pronunció al respecto en 2007, con las siguientes declaraciones “se han formulado sendas recomendaciones a las Consejerías [...], dirigidas a instar la adopción de las medidas precisas para que en todos los casos los alumnos reciban, en el ámbito de los centros docentes y utilizando su propios medios, la atención que precisen en el aspecto indicado".
Consecuencias de Forzar los Ritmos y la Perspectiva Pikleriana
Forzar los ritmos de control de esfínteres puede tener diversas consecuencias, entre las más visibles: encopresis, miedo al orinal o al váter, retenciones de la caca o el pipí o infecciones de orina. Otras más sutiles incluyen la desconexión con las señales de su cuerpo, baja autoestima o sentimientos de abandono y rechazo por parte de las personas adultas.
Emmi Pikler fue una de las primeras pedagogas en estudiar este momento, entendiendo que la base de su pedagogía Lóczy es la confianza en la capacidad del propio niño a desarrollarse sin la intervención del adulto. En Lóczy, hace años, hicieron una investigación con más de 100 niños y niñas, partiendo de la idea de que es el niño quien controla el proceso sin ningún tipo de enseñanza, adiestramiento o condicionamiento adulto.
Según la mirada pikleriana, controlar los esfínteres tiene que ver con la construcción de un YO sólido, con el desarrollo de la personalidad y con la voluntad de querer dejar el pañal. Por tanto, tiene que haber voluntad, una fuerte autoestima y un apoyo comprensivo del adulto, ya que es una decisión que debería poder tomar cada criatura cuando esté preparada para asumir todo lo que implica este proceso.

Señales de Preparación y Parámetros de Normalidad
Partimos de la idea de que las "señales" deberían ser una ayuda para que el adulto sepa desde dónde acompañar este proceso. A nivel motriz, una de las señales que podemos observar es que el niño sea capaz de sentarse y permanecer así sobre una superficie elevada, como tendrá que hacer en el orinal o WC. Fisiológicamente, debe estar preparado para detectar que hay ganas, retener, dejar lo que está haciendo y llegar hasta el baño para evacuar de forma adecuada. Habla de sí mismo, dice su nombre, emplea las palabras YO y MI. Pide ayuda al adulto si lo necesita. Y, sobre todo, debe haber voluntad por parte de la criatura para dejarlo, porque estamos hablando de su proceso, de su cuerpo y de sus necesidades.
Se considera normal no controlar esfínteres hasta los 5 años (DSM-V, Asociación Española de Pediatría). Los ritmos de desarrollo los marca cada criatura y no la escuela. En palabras de Laura Estremera, “el DSM IV, que es el manual que utilizan los clínicos e investigadores de las ciencias de la salud para diagnosticar los distintos trastornos mentales, establece como trastorno de eliminación cuando un niño no controla las heces a partir de los 4 años y la orina a partir de los 5 años”. Esta horquilla de la “normalidad” también se constató en el estudio de Pikler Lóczy antes mencionado, encontrando niños sanos que alcanzan el control a los 2 y otros a los 5 años.
El Impacto de las Ratios y la Responsabilidad del Adulto
Una queja habitual en muchas escuelas es que con las ratios que manejan es imposible tener en las aulas criaturas que aún lleven pañales. Las ratios tan elevadas de las escuelas son violencia sistémica a criaturas y a docentes. Dejar a un niño o niña sucio, en el aula o en otro lugar fuera del aula, hasta que alguien de su familia venga, es cuanto menos violencia. Como expresó la educadora Paola de la Cruz, la verdadera innovación vendrá cuando las escuelas se conviertan en lugares sin violencia para la infancia, y no solo pegar es violencia. No debemos cargar sobre las criaturas la responsabilidad que no estamos asumiendo como personas adultas. Ese niño o esa niña que permanece sucio o sucia, o que se enfrenta a las burlas y comentarios de compañeros y docentes, está haciéndose cargo de una situación que le sobrepasa.
Nuestra sociedad es adultocéntrica y adultocrática, ignoramos la cultura de la infancia, olvidamos que la infancia es un estado de la persona humana, con una identidad propia, que no debe comportarse como una persona adulta sino precisamente como lo que es, un niño y una niña. Además, parece que no terminamos de comprender que esa verdadera autonomía solo se alcanzará después de un periodo de una total dependencia, después de habernos sentido sostenidos, cuidados y respetados.

Recursos y Experiencias para Familias y Educadores
El colectivo "Respetar La Infancia" ofrece una guía para padres que enfrentan esta situación. Esta guía incluye:
- Modelo de informe pediátrico para presentar en el centro educativo.
- Pautas para actuar con la escuela.
- Consejos para encontrar familias en la misma situación.
El informe pediátrico hará ver al equipo directivo que un profesional sanitario avala que vuestra criatura está teniendo un desarrollo completamente sano aunque todavía no controle esfínteres. Esto despertará conciencias y, sobre todo, servirá de prueba ante futuros problemas, dejando testimonio de que la familia ya informó de la situación de su criatura, y que si el colegio no puso remedio, es responsabilidad del centro.
Las experiencias de padres demuestran la diversidad de situaciones. Algunos, como en el caso de gemelos en Baleares, han logrado un acuerdo flexible con el colegio, permitiendo el uso del pañal fuera del centro hasta que los niños adquirieran confianza. Otros padres, como Emma, se han plantado ante la negativa de la escuela a aceptar el pañal, defendiendo el respeto por el proceso de maduración de sus hijos.
Como se puede colaborar con el colectivo "Respetar La Infancia" o estar al tanto de sus acciones: Se puede colaborar de diversas formas. Como integrante de los grupos territoriales, difundiendo sus publicaciones o hablando de ellos a otras familias y educadoras. Su principal medio de comunicación es Telegram. Allí tienen un canal de difusión y un chat (Pañal en la escuela).
Es importante conversar con la dirección del centro y dejar clara la postura de los padres en las reuniones, ya que no hay ninguna norma que prohíba el pañal. Es fundamental ir todos a la una en favor de los niños y si hay que cambiar el sistema, cambiarlo.