Campaña Europea por el Derecho al Aborto: Información General

La campaña europea por el derecho al aborto busca asegurar el acceso universal a servicios de interrupción del embarazo seguros y legales en todo el continente, abordando los múltiples obstáculos que enfrentan las mujeres y personas gestantes. El impulso a esta iniciativa logró un importante espaldarazo tras una votación del Parlamento el pasado mes de diciembre, y ha generado un amplio debate sobre la necesidad de un mayor compromiso de la Unión Europea en este ámbito.

Manifestación en apoyo al derecho al aborto, pancartas con mensajes de libertad reproductiva

La Iniciativa Ciudadana Europea "Mi Voz, Mi Decisión"

Un elemento central de esta movilización es la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) "Mi voz, Mi decisión", un mecanismo que permite a los ciudadanos pedir a la Comisión Europea que proponga nueva legislación. Esta iniciativa logró reunir 1.124.513 firmas en los 27 países de la UE, lo que demuestra el amplio apoyo social a la causa. Además de atraer un gran número de firmas, la iniciativa también suscitó una gran atención en internet. Como declaró Nika Povz, directora de comunicación de la campaña, "una fuerte presencia en internet fue realmente una de las herramientas cruciales de esta campaña, desde la recogida de firmas hasta la presión".

Para sus promotores, la iniciativa quiere ser mucho más que una demanda puntual. Un aspecto clave es la propuesta de activar un mecanismo financiero europeo que brindaría apoyo a las mujeres que se vieran obligadas a viajar a otro Estado miembro para abortar. Este mecanismo incluiría la financiación para las mujeres que deseen desplazarse desde sus países de origen, donde el aborto esté prohibido, a otros en que puedan practicarse y garantizar que puedan regresar de manera segura. El FSE+ cuenta con un presupuesto de 142.700 millones de euros para el periodo 2021-2027, lo que podría ofrecer una vía para esta financiación.

De momento, trabajan ya coordinadamente ocho países en esta campaña: Polonia, Francia, Austria, Croacia, Irlanda, Finlandia, España y Eslovenia (este último fue el instigador a través del Instituto 8 Marec). El debate concluyó con la adopción por parte del CESE de su dictamen, por amplia mayoría, sumándose a las peticiones de mayor compromiso de la UE en este terreno.

Panorama Actual del Acceso al Aborto en Europa

Hoy en día, mujeres en toda Europa enfrentan obstáculos al intentar acceder a servicios de aborto seguros, anticonceptivos y servicios de apoyo. El objetivo de esta campaña es lograr una resolución del Parlamento Europeo que elimine estos obstáculos, garantizando que las normas de derechos humanos relacionadas con el acceso al aborto legal y seguro sean respetadas por cada Estado miembro. En particular, la campaña tiene como objetivo asegurar que los estados miembros faciliten el acceso a anticonceptivos asequibles y a servicios de apoyo para mujeres, y que el procedimiento de interrupción del embarazo sea oportuno, eficaz, seguro y profesional si es la opción elegida.

Obstáculos y Restricciones

Algunos países de la UE tienen leyes muy restrictivas sobre el derecho al aborto. Aunque Europa es la región del mundo donde el derecho al aborto está reconocido en las legislaciones de la mayoría de países, y muchos han mejorado el acceso en la última década, persisten graves restricciones. Por ejemplo:

  • En Malta, el aborto está prohibido incluso en el caso de violaciones.
  • En Polonia, solo se puede abortar en tres casos muy restrictivos o si el embarazo es causa de violación o pone en riesgo la vida de la mujer.
  • En Andorra, el aborto está prohibido en todas las circunstancias, incluso cuando el embarazo es fruto de una violación, y las mujeres se arriesgan a ir a la cárcel.
  • En Austria, el aborto no es gratuito.
  • En Italia, el gobierno no está impidiendo la presencia en las clínicas de movimientos antiabortistas, y la objeción de conciencia está muy extendida.
  • En Hungría, se han adoptado medidas gubernamentales para socavar el derecho de autodeterminación de las mujeres, y quienes buscan un aborto son obligadas a escuchar los latidos del corazón del feto.
  • En Grecia o Bulgaria, la principal preocupación está relacionada con la falta de programas de educación sexual y el acceso a anticonceptivos.
  • En España, aunque se retiró un proyecto de ley restrictiva, sigue habiendo preocupación por posibles enmiendas que obstaculicen la participación de la sociedad civil, y muchas mujeres continúan desplazándose a otras comunidades autónomas para poder ejercer el derecho al aborto.

Kika Fumero, una de las coordinadoras en España del movimiento Mi voz, Mi decisión, junto a la periodista Cristina Fallarás, ha explicado que el caso de las mujeres maltesas o polacas, o el de Austria donde no es gratuito, ilustran la necesidad de la gratuidad en el aborto y la financiación de desplazamientos. "No eres libre cuando no puedes tomar decisiones sobre lo que haces con tu propio cuerpo", afirman los defensores de la campaña.

Infografía sobre las leyes de aborto en diferentes países europeos, con un mapa o un gráfico comparativo

Siete Obstáculos Clave para el Acceso al Aborto Seguro

Un análisis de la situación en Europa identifica siete obstáculos clave que dificultan el acceso al aborto, afectando de manera desproporcionada a grupos marginados socialmente, como mujeres de bajos ingresos, refugiadas, migrantes, adolescentes, mujeres con discapacidad, personas LGBTIQ+ y trabajadoras sexuales. Estos obstáculos son:

1. Penalización del aborto

Las personas que ayudan a abortar fuera del marco legal corren el riesgo de ser procesadas, multadas o incluso ir a la cárcel. En 20 países europeos, la penalización también se aplica a las mujeres que se someten a un "aborto ilegal". Según Isabel Tanzer, de la asociación de voluntariado Changes for Women, la asequibilidad está estrechamente ligada a la criminalización: "Eliminar el aborto del Código Penal permitiría que los abortos fueran cubiertos por el seguro médico, porque actualmente este no puede cubrir algo que está penalizado."

En algunos países -como Estados Unidos, Sierra Leona, Polonia y Marruecos- abortar o ayudar a alguien a abortar está penalizado. Las leyes que restringen el aborto varían de un país a otro y hay algunos países, como Guinea Ecuatorial y Zambia, que imponen la pena de cadena perpetua. La penalización del aborto empeora la situación para las personas que ya están marginadas.

Aborto sin pena--Historia de Yojany/Yojany's story | de Ipas

2. Denegación del servicio por motivos de conciencia

Este es uno de los obstáculos más repetidos, con la consecuencia de retrasos o denegación de la atención al aborto debido a la falta de regulación clara de dicha objeción. En Italia o Croacia, las negativas de este tipo están muy extendidas. Ljerka Oppenheim de la Asociación para la Protección y Promoción de los Derechos Humanos “Sofija”, señala que las mujeres que buscan abortar a menudo son víctimas de abusos en los hospitales: "Por ejemplo, una mujer de nueve semanas puede ser enviada de un hospital a otro o recibir información incorrecta hasta que sea demasiado tarde para obtener el procedimiento legalmente. En ese momento, se ve obligada a buscar atención médica fuera del país, como en Eslovenia". En Rumanía, el personal médico del sistema de salud pública alega cada vez más objeciones religiosas o morales para evitar realizar abortos, al mismo tiempo que redirigen a las personas a su consulta privada, donde los servicios están disponibles, pero a un mayor coste.

3. Requisitos médicos injustificados

Al menos 12 países europeos siguen imponiendo un período de espera obligatorio antes de acceder a abortos legales, mientras que 13 países imponen el asesoramiento obligatorio. Seis países (Alemania, Albania, Bélgica, Hungría, Letonia y Portugal) mantienen tanto los períodos de espera obligatorios como el asesoramiento obligatorio. Teresa Bombas, de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia de Portugal, dice que en su experiencia los periodos de espera obligatorios son totalmente innecesarios, ya que "la mayoría de las mujeres que acuden al hospital para abortar ya han tomado una decisión".

4. El coste y la falta de cobertura

En países como Alemania, Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, Letonia, Montenegro, República Checa, Rumania, Bosnia y Herzegovina, Macedonia del Norte, Kosovo y Serbia, el aborto a petición de la persona embarazada debe ser costeado de su bolsillo. En Viena, un aborto puede costar alrededor de 400 euros en un hospital público, mientras que en el oeste del país puede ascender a entre 700 y 1.600 euros, "lo cual es mucho dinero para la mayoría de las mujeres", según la asociación Changes for Women, que ha creado un fondo de solidaridad en Austria.

5. Acceso insuficiente o inexistente al aborto farmacológico y a la telemedicina

El aborto médico con pastillas no es una opción en Albania, Bosnia y Herzegovina, Liechtenstein, Malta, Montenegro, Macedonia del Norte, Polonia, Serbia, Eslovaquia y Turquía. La telemedicina no se ofrece ampliamente en toda Europa. La ginecóloga Silvana Agatone cuenta que en Italia solo tres regiones (Toscana, Emilia-Romaña y Lacio) ofrecen un aborto farmacológico, señalando las dificultades para conseguir la aprobación de protocolos en los hospitales.

6. Límites gestacionales (plazos) y necesidad de viajar

Los límites temporales de gestación, combinados con otras barreras, hacen que las embarazadas se vean obligadas a viajar a otros países siempre que cuenten con los medios económicos necesarios. La directora de la oficina en Berlín de DaMigra, una organización que agrupa a asociaciones de mujeres migrantes, relata: "Muchas mujeres me han contado que, por ejemplo, mientras corren contra el reloj para cumplir con el plazo legal para un aborto, llegan a la clínica casi al límite, creyendo que todo saldrá bien, que lograrán abortar y que todo terminará bien. Pero, en cambio, salen aún más traumatizadas porque el personal médico las discrimina, las somete a racismo y prejuicios".

Un ejemplo es el caso de Louise*, quien, a pesar de la despenalización del aborto en Irlanda del Norte, no pudo acceder a servicios de aborto al vivir en una localidad remota. Viajar a Inglaterra, donde el acceso es más fácil, no era una opción debido a los costos: "Sentí que no me quedaba otra elección. Viajar a Inglaterra costaba más de 200 libras y después habría tenido que explicar por qué viajaba allí".

7. Narrativas sobre el estigma, la vergüenza y los estereotipos de género

Socavan los esfuerzos para ver el aborto como un derecho y como una atención médica esencial. Estos, junto a las barreras de acceso en la práctica, siguen dificultando la decisión de abortar, sobre todo para las mujeres y niñas de los grupos marginados socialmente. Además, los grupos antiderechos y antigénero, coordinados y bien dotados de recursos, intensifican sus esfuerzos para influir en las políticas y leyes restrictivas como parte de una agenda política más amplia para socavar la igualdad de género y los derechos de las mujeres. Camille Kumar, directora general de la Red de Apoyo al Aborto en el Reino Unido, denuncia que el éxito de estos movimientos significa que, incluso en países donde el aborto es accesible, las barreras están aumentando nuevamente, lo que lleva a un mayor aislamiento y estigma para las mujeres.

La filósofa feminista Adriana Cavarero postula que las mujeres tienen el poder no solo de engendrar, sino también de no engendrar, un poder "absoluto que custodia el espacio humano del devenir del mundo". A pesar de los avances, esta concepción de la maternidad hace que el aborto siga acompañado de estigma, vergüenza y estereotipos de género.

Mujer levantando el puño en una marcha por los derechos de las mujeres, rodeada de otras manifestantes

Avances y Buenas Prácticas Recientes

A pesar de los desafíos, se han logrado importantes avances que pueden servir de buenas prácticas. Según el Atlas Europeo de Políticas sobre el Aborto 2025, varios países han tomado medidas para garantizar el derecho al aborto seguro:

  • Francia lo ha convertido en un derecho constitucional en 2024.
  • Irlanda, Irlanda del Norte y San Marino han derogado prohibiciones de aborto casi totales.
  • Dinamarca (2025), Noruega (2024) y España (2023) aumentaron los límites gestacionales para el aborto a petición de la embarazada.
  • Luxemburgo (2025) y España (2023) eliminaron requisitos médicos injustificados, incluidos los períodos de espera obligatorios o el asesoramiento obligatorio.
  • Aumentó el acceso a la telemedicina y a abortos médicos autogestionados en Reino Unido (Inglaterra, Escocia, Gales), Francia y Países Bajos.
  • El parlamento de Suiza legisló en 2025 para garantizar que las compañías de seguros suizas cubran todos los costes a partir de 2027.
  • Iniciativas para consagrar el derecho y la libertad de las mujeres a abortar en las constituciones nacionales se están dando en Luxemburgo (2025) y España (todavía solo como iniciativa del gobierno).

Estos desarrollos positivos demuestran que es posible avanzar hacia un acceso más amplio y seguro al aborto, consolidando los estándares de derechos humanos.

El Rol de la Sociedad Civil y el Llamamiento de Amnistía Internacional

Esta campaña es una iniciativa de organizaciones de la sociedad civil como Rights International Spain, Hungarian Civil Liberties Union, Coalición Italiana para los Derechos Civiles y Políticos (CILD), Human Rights Monitoring Institute (Lituania), Polish Helsinki Foundation for Human Rights, Association for the Defence of Human Rights in Romania (Helsinki Committee), Hellenic League for Human Rights, Greek Helsinki Monitor y Bulgarian Helsinki Committee. Estas organizaciones, junto a activistas y pensadoras feministas, han sido cruciales para el progreso alcanzado.

Amnistía Internacional, a través de su informe, hace un llamamiento a los gobiernos y a las instituciones de la Unión Europea para que cumplan sus obligaciones y aseguren el acceso al aborto en virtud del derecho internacional de los derechos humanos. El objetivo es mostrar los riesgos y las barreras que en Europa obstaculizan la libre decisión de las mujeres de abortar, especialmente ante agendas políticas regresivas, y contribuir al apoyo de la sociedad civil europea al derecho al aborto.

El Derecho al Aborto como Cuidado Esencial y Autonomía Corporal

El aborto es un procedimiento médico que pone fin al embarazo, considerado un cuidado de salud básico que necesitan millones de mujeres, niñas y otras personas que pueden quedarse embarazadas. Todas las personas tienen derecho a la autonomía corporal, que es otro motivo por el que toda persona que pueda quedarse embarazada debe tener la posibilidad de abortar. Además, es un elemento clave de la autonomía reproductiva, que comprende el derecho a decidir cuándo y cómo tener hijos, a determinar si se desea o no un embarazo y en qué momento, a interrumpirlo o continuarlo, así como a tomar cualquier otra decisión relacionada con el propio cuerpo y la salud reproductiva.

Cuando el aborto se trata como un delito y se lleva al código penal, estos derechos se vulneran. Sabemos que penalizar el aborto no impide que se lleven a cabo, solo hace que sean menos seguros. Los abortos inseguros son la tercera causa de muerte materna evitable en el mundo.

La creación de un futuro mejor en el que el derecho al aborto esté garantizado para todas las personas no termina con la despenalización del aborto. Las personas se enfrentan a toda clase de barreras, y los servicios de salud, en general, son menos accesibles a las personas de bajos ingresos, refugiadas y migrantes, LGBTI e indígenas y racializadas. Las mujeres y niñas cisgénero no son las únicas personas que necesitan acceder a servicios de aborto; las iniciativas para mejorar el acceso deben tener en cuenta las necesidades específicas de las personas LGBTI, que probablemente sufran formas interseccionales de discriminación y estigma. Necesitamos tu ayuda para lograr cambios auténticos y efectivos, construyendo un futuro en el que se respete el derecho al aborto.

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