La ingesta de alcohol durante el embarazo es una de las principales causas de trastornos congénitos y del desarrollo anormal del recién nacido. Sin embargo, esto se puede prevenir completamente evitando beber alcohol durante las semanas de gestación.
El alcohol consumido por la embarazada puede llegar a los tejidos y órganos fetales a través de la sangre. Una vez ingerido, el alcohol atraviesa la placenta y llega al bebé a través del cordón umbilical. Esto puede causar aborto o muerte del recién nacido.

Riesgos del consumo de alcohol durante el embarazo
El consumo de alcohol durante el embarazo puede tener efectos devastadores en el desarrollo del feto. La secuela más grave es el Síndrome Alcohólico-Fetal (SAF), una afección que puede manifestarse de diversas formas, desde discapacidades físicas y cognitivas hasta problemas de conducta y aprendizaje.
Síndrome Alcohólico-Fetal (SAF) y Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF)
El SAF es la manifestación más grave dentro de un espectro más amplio de afectaciones conocidas como Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF). Estos trastornos engloban una serie de alteraciones que pueden ser leves o graves, e incluyen:
- Características faciales anormales: pliegue naso-labial liso, labios finos, ojos pequeños.
- Microcefalia o alteraciones en el desarrollo del cerebro.
- Estatura baja.
- Peso bajo.
- Déficit en la coordinación.
- Conductas de hiperactividad y déficit de atención.
- Alteración en la memoria.
- Dificultades de aprendizaje.
- Déficit de razonamiento.
- Problemas de succión y de sueño en los bebés.
- Problemas de visión y audición.
- Problemas cardiovasculares, renales u óseos.
Incluso el consumo de pequeñas cantidades de alcohol durante el embarazo puede dar lugar al Efecto Alcohólico Fetal (EAF), una expresión incompleta del SAF con síntomas comunes de menor gravedad. En algunos casos, el bebé puede aparentemente no verse afectado, pero esto no descarta la posibilidad de daños subyacentes.
Los síntomas característicos del SAF incluyen:
- Retraso de crecimiento antes y después del nacimiento (baja talla y bajo peso).
- Problemas del funcionamiento del sistema nervioso central, que pueden manifestarse como dificultades cognitivas, conductuales, de socialización y de aprendizaje.
- Malformaciones craneales, como la disminución del tamaño de la cabeza.
- Malformaciones faciales: cavidades oculares pequeñas, caída de los párpados, estrabismo, nariz pequeña con puente nasal ancho y labio superior fino.

Otros efectos del alcohol en el desarrollo fetal
Además de los síntomas físicos y neurológicos asociados al SAF, el consumo de alcohol durante la gestación puede impactar negativamente en el desarrollo cognitivo y conductual del bebé. Los niños cuyas madres consumieron alcohol durante el embarazo pueden presentar:
- Retraso en el lenguaje y en las habilidades motoras.
- Problemas en el aprendizaje y la atención.
- Problemas de comportamiento, como hiperactividad, impulsividad o dificultad en el control de las emociones.
El alcohol consumido por la mujer embarazada pasa directamente al bebé, atravesando la barrera placentaria. Al cabo de una hora, la madre y el bebé tienen la misma concentración de alcohol en sangre. El cuerpo del bebé descompone el alcohol mucho más lentamente que el de un adulto, lo que significa que el nivel de alcohol en su sangre permanece elevado por más tiempo, pudiendo dañar el cerebro y otros órganos de forma permanente.
Consumo de alcohol y lactancia materna
Los efectos perjudiciales del alcohol no se limitan al periodo de gestación; también son perjudiciales durante la lactancia. Si la madre bebe alcohol mientras lacta, este pasará a través de la leche materna y llegará al bebé.
Existen creencias erróneas sobre los posibles beneficios del consumo de alcohol durante la lactancia. Por ejemplo, no es cierto que el alcohol incremente la producción de leche materna ni mejore su calidad. Por el contrario, representa un claro perjuicio para el bebé.
¿Qué cantidad de alcohol es segura durante el embarazo?
No existe ninguna cantidad mínima de alcohol durante el embarazo que se considere segura. Por lo tanto, no se puede tomar ni una copa de vino ni una cerveza mientras la mujer esté embarazada. Cuanto mayor sea la cantidad de alcohol ingerida, más graves serán los posibles trastornos.
Nadie sabe cuál es la "cantidad" de alcohol cuyo consumo durante el embarazo es "arriesgado" frente a la cantidad de alcohol cuyo consumo es "seguro". El consumo de alcohol parece ser más dañino durante los primeros 3 meses del embarazo; sin embargo, tomar alcohol en cualquier momento del embarazo puede ser perjudicial.
Un trago se define como:
- 12 onzas de cerveza
- 5 onzas de vino
- 1.5 onzas de licor
La cantidad que se bebe es tan importante como la frecuencia con la cual se bebe. Incluso si usted no bebe con frecuencia, tomar una gran cantidad una vez puede ser dañino para el bebé. Las borracheras (5 o más tragos en una ocasión) incrementan enormemente el riesgo de que el bebé desarrolle algún daño relacionado con el alcohol.
Las bebedoras empedernidas (aquellas que toman más de 2 bebidas alcohólicas al día) están en mayor riesgo de dar a luz a un hijo con síndrome de alcoholismo fetal. Cuanto más beba usted, más aumentará el riesgo de daño para el bebé.
Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal - TEAF - Sus efectos en el desarrollo neurológico
¿Qué ocurre si tomo alcohol antes de saber que estoy embarazada?
Durante los primeros días de embarazo, incluso antes de percibir la falta de menstruación, el embrión sufre rápidos cambios en su desarrollo. Este es un periodo especialmente sensible a cualquier tipo de tóxico, incluida la exposición al alcohol. Cualquier agresión podría alterar este proceso evolutivo del embrión y producir problemas en el mismo.
Si una mujer ha tomado una o varias copas antes de saber que estaba embarazada, algo que es bastante frecuente, no debe preocuparse en exceso. Sin embargo, es fundamental dejar de consumir alcohol tan pronto como se conozca el embarazo. Cuanto antes se deje de beber, más saludable será el bebé. Si existe preocupación sobre el consumo de alcohol, se recomienda hablar con un médico para evaluar la situación.
¿Qué bebidas se pueden beber estando embarazada?
Lo más recomendable durante el embarazo es promover el consumo de agua, evitando sustituirla por bebidas azucaradas o edulcoradas. Los zumos naturales pueden ser una buena opción, aunque es más saludable tomar las frutas sin triturar. Las frutas y verduras frescas contribuyen a la correcta hidratación.
Se debe evitar el consumo de alcohol, así como reducir el de café y té.
¿Cuándo consultar a un médico?
Si una mujer está embarazada y no puede dejar de beber, debe pedir ayuda a su obstetra, médico de atención primaria u otro profesional de la salud. También puede ser beneficioso hablar con un profesional de la salud mental.
Debido a que el diagnóstico temprano puede ayudar a reducir el riesgo de algunas dificultades en niños con síndrome alcohólico fetal, es importante que los padres informen al profesional de la salud de su hijo si la madre consumió alcohol durante el embarazo. En casos de adopción, si no se conoce el historial de consumo de alcohol de la madre biológica, es importante estar alerta a posibles indicadores.