Posición Transversal del Bebé: Riesgos y Manejo Durante el Embarazo

La presentación fetal, o la ubicación del bebé en el útero al nacer, está determinada por la parte de su cuerpo colocada para salir primero y puede afectar la forma en que se produce el parto. En rigor, se distinguen principalmente dos tipos de presentaciones: la cefálica (cabeza abajo) y la podálica (nalgas o pies primero). Sin embargo, existen otras posibilidades, como la posición transversal.

Diagrama de las diferentes presentaciones fetales: cefálica, podálica y transversal

¿Qué es la Posición Transversal del Bebé?

En una posición transversal, el bebé está acostado horizontalmente en el útero, es decir, de lado con respecto al canal de parto. Puede estar mirando hacia arriba (hacia la cabeza de la madre) o hacia abajo (hacia los pies de la madre). La cabeza del bebé queda a un lado del vientre de la madre y el cuerpo atraviesa el útero.

Esta posición es muy habitual hacia la mitad del embarazo, pero los bebés suelen girarse según avanza la gestación. Alrededor de un 1% de los bebés a término se presentan en esta situación, lo que implica una orientación de lado respecto al canal de parto e imposibilita su salida natural.

Variaciones de la Posición Transversal

Cuando el bebé está de costado, la espalda puede ubicarse de varias maneras:

  • Hacia abajo, en dirección al canal de parto.
  • De costado, con un hombro orientado hacia el canal de parto.
  • Hacia arriba, con las manos y los pies en dirección al canal de parto.

Causas y Factores de Riesgo de la Posición Transversal

Aunque muchos bebés están de costado al principio del embarazo, pocos permanecen en esta posición cuando comienza el trabajo de parto. Hay diversas condiciones que pueden aumentar el riesgo de que el bebé se encuentre en posición transversal al final del embarazo:

  • Malformaciones uterinas o pélvicas: En madres primerizas, una malformación de la pelvis o el útero, o la existencia de un fibroma en el útero, pueden ser motivos principales.
  • Parto prematuro: Un parto antes de la fecha prevista puede aumentar la posibilidad de esta posición.
  • Pérdida de elasticidad uterina: En madres que han dado a luz en más de cinco ocasiones, el deterioro de la elasticidad de las paredes del útero puede contribuir.
  • Alto índice de líquido amniótico (polihidramnios): Un exceso de líquido puede dar al bebé demasiado espacio para moverse, dificultando que se fije en una posición estable.
  • Embarazo múltiple: En embarazos de gemelos o mellizos, la falta de espacio y la interacción entre los bebés pueden llevar a que uno o ambos se coloquen en posición transversal.
  • Cicatrices y adherencias uterinas: Estas pueden restringir el movimiento del bebé o impedir su giro.

Riesgos y Complicaciones en el Parto

Si el bebé permanece en posición transversal hasta el final del embarazo o el inicio del parto, esta situación puede ser peligrosa. La posición transversal imposibilita un parto vaginal natural, ya que ninguna parte del cuerpo del bebé está alineada para salir primero por el canal de parto. En estos casos, si el bebé no logra voltearse antes del parto, la forma de parto más segura y, a menudo, la única indicada, es la cesárea programada para evitar riesgos innecesarios tanto para la madre como para el bebé.

Esquema de las complicaciones que pueden surgir con una posición fetal transversal durante el parto

Manejo y Técnicas para Corregir la Posición Transversal

La mayoría de los bebés cambian de postura y se mueven dentro de la bolsa amniótica durante todo el embarazo. A medida que aumentan de tamaño y se acerca el momento del parto, suelen colocarse con la cabeza hacia abajo en un 95% de los casos. Sin embargo, si el bebé se mantiene en posición transversal, existen opciones para intentar corregirla.

Versión Cefálica Externa (VCE)

La Versión Cefálica Externa (VCE), o versión externa, es el procedimiento más conocido y se lleva a cabo en torno a la semana 37 de embarazo para conseguir que un bebé en presentación podálica o transversa se coloque en cefálica. Consiste en una maniobra que el médico realiza desde el exterior, ejerciendo una suave pero firme presión sobre la pared abdominal de la madre para deslizar la cabeza y el trasero del bebé, facilitando que gire sobre sí mismo y se coloque en posición cefálica.

Antes de la VCE, se realiza una ecografía para determinar la postura exacta del bebé y se monitoriza el latido fetal. Es una técnica segura y el porcentaje de éxito para girar a los bebés en esta posición es alto, aunque varía según si se trata de un primer embarazo o no. Si la bolsa amniótica tiene mucho líquido, el bebé dispone de más espacio, lo que puede facilitar la VCE.

¿Qué es la versión cefálica externa (VCE)?

Requisitos y Consideraciones para la VCE:

La VCE debe ser realizada por una persona experta, puede resultar molesta, y no se puede practicar en todos los casos. Los requisitos incluyen:

  • Solo se puede plantear en partos de un único bebé.
  • La mujer no debe tener contraindicaciones para el parto vaginal.
  • No debe haber placenta previa, malformaciones uterinas, preeclampsia grave, infecciones u otros factores que impliquen un compromiso fetal.

Otras Técnicas para Favorecer el Giro del Bebé

Además de la VCE, existen algunas prácticas que la madre puede realizar para intentar que el bebé adopte una posición más favorable:

  • Actividades en el agua: Bucear, nadar boca abajo o simplemente flotar con la barriga sumergida. El entorno de gravedad cero que proporciona el agua puede ayudar a que el bebé, también relajado, gire.
  • Masajes y relajación: El estrés puede ser una de las causas que dificultan que el bebé se coloque de cabeza. Masajes que relajen el cuerpo pueden tener un efecto similar al del agua, animando al bebé a girar.
  • Caminar a cuatro patas: Esta postura puede ayudar a que el bebé adopte la posición correcta.
  • Moxibustión: Esta técnica tiene como función principal estimular el flujo sanguíneo y la contracción del útero. Se efectúa entre la semana 34 y 36 de forma continua para que el bebé vaya girando.

¿Qué Hacer si el Bebé No Gira?

Si se acerca la fecha probable de parto y el bebé sigue en posición transversal a pesar de los intentos de recolocación, el equipo médico seguramente indicará que la mejor opción es decantarse por una cesárea para evitar riesgos innecesarios. Es fundamental seguir las recomendaciones del equipo médico, ya que ellos asumen la responsabilidad de asistir el embarazo y el parto, velando por la salud materna y fetal.

Aunque una cesárea no sea el plan original, es importante recordar que el objetivo principal es asegurar el bienestar de la madre y el bebé. El médico guiará a los padres para tener el mejor parto posible, independientemente de la vía de nacimiento. Siempre es bueno saber que, si el bebé no está bien colocado, hay muchas cosas que se pueden intentar para promover una buena posición, y en última instancia, contar con el apoyo y la experiencia del equipo médico.

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