La llegada de un recién nacido a casa es un momento de gran alegría, pero también de incertidumbre. Con esta guía, te proporcionamos información esencial para cuidar a tu bebé en sus primeros días y meses de vida, desde los exámenes médicos iniciales hasta los cuidados cotidianos en casa.

Primeros exámenes médicos al nacer
Nada más nacer, a tu bebé le harán una serie de exámenes médicos para confirmar que está sano. La primera pregunta que surge es: "¿Está sano?". Para confirmarlo, a tu bebé le realizan sus primeras pruebas médicas.
El test de Apgar
El test de Apgar es el examen clínico que valora la vitalidad del recién nacido en los primeros minutos de vida. Se valoran cinco parámetros:
- Tono muscular
- Esfuerzo respiratorio
- Frecuencia cardíaca
- Respuesta a estímulos
- Coloración
Después del parto, los recién nacidos presentan un incremento de noradrenalina, lo que les lleva a un estado de alerta tranquila, llamado clínicamente periodo sensitivo.
Cuidados esenciales del recién nacido en casa
Una vez en casa, hay varios aspectos fundamentales a tener en cuenta para el bienestar de tu bebé. A pesar de la gran cantidad de productos para bebé disponibles en el mercado, no es necesario comprarlo todo. Simplificando, tu bebé necesita un sitio para dormir, un sitio para bañarse, pañales, algo de ropa y un biberón si no va a ser amamantado.
Preparación del hogar y ambiente
En estos primeros meses, tu casa no necesita grandes adaptaciones. Debe estar bien ventilada, libre de tabaco, a una temperatura de 19-21°C y con un ambiente tranquilo, pero sin un silencio absoluto. El ritmo sueño-vigilia del recién nacido es diferente al nuestro: en unas 3 horas come, está despierto y duerme, y vuelve a empezar. Sin embargo, con los meses se irá adecuando al nuestro; así que debe ir diferenciando cuándo es de día (luz, más ruido, está en zonas comunes…) y cuándo de noche (penumbra/oscuridad, más silencio, duerme en su habitación).
No conviene que haya un exceso de visitas, y menos en tiempos de pandemia. El recién nacido y vosotros debéis adaptaros a la nueva situación y para ello necesitáis tiempo y espacio. Si has optado por la lactancia materna, necesitarás un ambiente tranquilo y sin interrupciones constantes.
Vestimenta adecuada para el bebé
En cuanto a la ropa, debe ser cómoda y de fibras naturales. Evitad lazos y botones cerca de la cara, así como ropa con "pelillo" que, si chupan, les pueda molestar en la boca. La ropa se debe lavar con jabón neutro y sin suavizante. Tened en cuenta que los primeros meses crecen muy rápido y la dejan pequeña enseguida. Organizadla por tamaño y probádsela de vez en cuando para que no se le quede pequeña sin haberla estrenado. Las tallas son orientativas; los tamaños reales varían según el fabricante. Como orientación para saber cuánto debéis abrigarles, tenéis que guiaros por vuestra sensación térmica.
Cuidado del cordón umbilical
Curar el cordón umbilical es otro de los cuidados del bebé fácil de aprender. Nada más nacer, la matrona o el ginecólogo sujeta el cordón con una pinza y lo corta, quedando un pequeño muñón que tarda unos días en secarse y caer, formándose así el ombligo. En general, para la higiene del ombligo solo se indica agua y jabón, pero en ocasiones pueden recomendaros alcohol de 70º.
Higiene y baño del bebé
El bebé se puede bañar desde el primer día. Puede ser todos los días o a días alternos, dependiendo de si es un momento relajante o estresante. El único límite es asegurar su higiene. El baño (o la habitación donde vayáis a bañarlo) debe estar caldeado y sin corrientes. La temperatura del agua debe estar entre 34-38°C. Se coloca una mano sujetando el cuello y la cabeza y con la otra se lava. Es mejor echar el jabón en la mano y aplicarlo donde se necesite (habitualmente genitales, cuello, cabeza) en vez de en el agua. Hay que lavar, pero sin dañar la protección grasa de la piel. Tampoco es necesario usar la esponja en todo el cuerpo, por el mismo motivo. Es mejor tener a mano todo lo que vamos a necesitar porque no podemos dejarlo solo en ningún momento. Es importante secarlo bien después, sobre todo los pliegues, genitales, orejas (sin bastoncillos) y el ombligo.

Corte de uñas
Las uñas pueden cortarse cuando tengamos claro el límite uña-dedo para evitar accidentes.
Higiene de los ojos
Los bebés tienen muchas legañas y es muy frecuente que se despierten con los ojos pegados, completamente sellados por ellas. No es nada importante, pero se deben retirar con mucho cuidado y, sobre todo, nunca intentar abrírselos en seco.
Cambio de pañal y heces
Las deposiciones cambian desde la emisión del meconio en las primeras 24-48 horas hasta las deposiciones "definitivas" hacia el 5º-6º día. El meconio es negro o verdoso oscuro (recuerda a la brea) y muy pringoso. Las deposiciones definitivas varían si el recién nacido se alimenta con leche materna (más pastosas, como la mostaza, en cada toma o cada 3-4 días) o artificial (más compactas, menos numerosas, color ocre pálido, olor más fuerte). En general, las deposiciones pueden ser de cualquier color salvo rojas (como la sangre), blancas (como la tiza) o negras (como el carbón).
La primera micción suele ser en las primeras 24 horas. Es escasa y de color paja, a veces es necesario tocar el pañal porque a simple vista parece seco. No os asustéis si veis manchas anaranjadas los primeros días: son cristales de urato y son normales a esta edad. Cuando cambiéis el pañal en casa, es mejor usar esponja y palangana con agua y jabón y secar bien con una toalla, ya que irrita menos. Las toallitas húmedas se reservan para cuando estéis fuera de casa.
Sueño y seguridad
Para dormir, lo colocaréis con el tronco hacia arriba (la cabeza hacia donde quieran) sobre un colchón firme, sin almohada y sin mucha ropa para cubrirles. Así prevenimos el síndrome de muerte súbita del lactante. En la cuna no debe haber cintas, cadenas, imperdibles… si usa chupete, debe quedar suelto. Si practicáis colecho, es muy importante no fumar y dejarle espacio propio para no aplastarlo en un descuido.
Recomendaciones para el sueño seguro del bebé.
Curiosidades y fenómenos comunes en recién nacidos
Existen numerosos mitos sobre el cuidado de los bebés, pero también hay fenómenos que pueden generar dudas y son completamente normales.
La respiración del recién nacido
¿No te parece curioso el ruido de la respiración de los recién nacidos? Los bebés suelen tener mucha mucosidad. No están resfriados; simplemente se debe a que sus vías respiratorias son más estrechas y se taponan con facilidad.
El llanto del bebé
El llanto forma parte de la vida del recién nacido y sus padres. Sirve para comunicaros que tiene unas necesidades que satisfacer (hambre/sed, frío/calor, sueño, cariño, dolor), para descargar energía y reorganizar su comportamiento. Lo fundamental es no ponerse nervioso. A esta edad, la succión es placentera y es un reflejo (no siempre quiere decir que tienen hambre). Por eso, el chupete les calma y puede usarse una vez instaurada la lactancia materna. Si usa biberón, desde el primer día.
Regurgitaciones
Las regurgitaciones son comunes: la unión entre el esófago y el estómago es todavía inmadura y pueden expulsar “bocanadas” de leche después de las tomas o incluso en otros momentos, sobre todo con los cambios de postura.
Estornudos
Los estornudos ocurren sin que signifique que esté acatarrado o sea alérgico.
Manos y pies fríos y/o azulados
Las manos y los pies fríos y/o azulados no significan necesariamente que tengan frío; la regulación de la temperatura y la vascularización son inmaduras. Para saber si tiene frío, debéis fijaros en la temperatura en el tronco, por ejemplo.
Mancha mongólica
La mancha mongólica se llama así porque es más frecuente en esa raza.
Consideraciones adicionales
Pendientes
Los pendientes pueden ponerse a partir del mes. Las orejas ya están más formadas y nos aseguramos de que queden centrados.
Impacto en los padres
El primer mes es agotador a pesar de lo ilusionados que estéis o la ayuda extra que tengáis. Es normal sentirse agotado física y mentalmente; tengáis que modificar vuestro ritmo de vida.