El colecho es la práctica de crianza que consiste en dormir con el bebé o el niño pequeño en la misma cama. Si bien es una tradición ancestral en muchas culturas que busca fortalecer el vínculo afectivo y facilitar la lactancia materna, su seguridad es objeto de debate constante en la comunidad médica debido a los riesgos asociados con el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) y la asfixia accidental.

¿Qué dicen los organismos internacionales?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF recomiendan que los bebés permanezcan hasta los 6 meses de vida -e idealmente hasta el año- en la misma habitación que los padres. Sin embargo, esto se refiere a la cohabitación (dormir en la misma habitación), no al colecho en la misma cama. Compartir la habitación permite a los padres estar atentos, facilita la lactancia y permite una rápida respuesta ante cualquier necesidad del bebé sin los peligros que implica compartir el lecho.
Beneficios y riesgos del colecho
A favor de esta práctica, algunos padres señalan que el colecho promueve el apego, la regulación de la temperatura corporal del bebé y facilita las tomas nocturnas al amamantar sin tener que levantarse. No obstante, diversos estudios, incluyendo informes de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y la Asociación Americana de Pediatría (AAP), advierten sobre factores de riesgo críticos:
- Asfixia y sofocación: Riesgo accidental si la cara del bebé queda cubierta por mantas, almohadas o el cuerpo de un adulto.
- Atrapamiento: Posibilidad de que el bebé quede bloqueado entre el colchón y la pared, cabecero o sábanas.
- Caídas: Peligro de deslizarse fuera de la cama, especialmente si esta es alta.
- Interferencia en el sueño: Puede afectar la calidad del descanso de los padres y la autonomía del niño a largo plazo.
Consejos para los padres de familia y cuidadores: cómo crear un lugar de sueño seguro para el bebé
Recomendaciones para un entorno de sueño seguro
Para reducir al máximo los riesgos, es fundamental seguir las pautas de especialistas. La forma más segura de dormir para un lactante menor de un año es en su propia cuna, boca arriba, en una superficie firme y plana. Si se decide practicar el colecho mediante una cuna de colecho (que se adosa a la cama de los padres), deben seguirse estas directrices:
Medidas de seguridad en el área de descanso
| Elemento | Recomendación |
|---|---|
| Superficie | Firme y plana; evitar sofás, sillones o colchones de agua. |
| Posición | Siempre boca arriba; no se recomienda de lado. |
| Entorno | Cuna libre de peluches, almohadas, sábanas sueltas o protectores acolchados. |
| Temperatura | Ideal de 24º; evitar sobreabrigar al bebé (usar sacos de dormir en lugar de mantas). |
Prohibiciones estrictas
Nunca se debe compartir la cama con el bebé si alguno de los adultos ha consumido alcohol, drogas o medicamentos que induzcan el sueño. Tampoco debe permitirse el colecho múltiple con otros hermanos o mascotas, ya que el riesgo de muerte súbita aumenta significativamente.
El rol de la cohabitación
La cohabitación brinda los beneficios de la cercanía -la madre puede extender el brazo para tranquilizar al bebé o amamantarlo rápidamente-, pero elimina el riesgo de aplastamiento o asfixia. Si el bebé es llevado a la cama de los padres solo para alimentarse, debe ser regresado a su cuna segura inmediatamente después. Es fundamental evitar que los padres se duerman mientras amamantan en lugares peligrosos como sofás, donde el bebé corre un riesgo muy elevado de asfixia por deslizamiento.