Armando Bastida, enfermero de pediatría, padre de tres hijos y referente en el ámbito de la divulgación sobre crianza, se ha convertido en una voz crítica y necesaria. Con más de ocho años de trayectoria como editor, Bastida ha centrado su labor en desmentir mitos y proporcionar información basada en evidencia científica, apoyándose en recomendaciones de entidades como la AEP, la OMS y UNICEF.

El papel del profesional de la salud en la lactancia
La motivación de Bastida para especializarse en este campo surgió de su propia experiencia profesional. Al comenzar a trabajar en pediatría, se dio cuenta de que los consejos que le habían enseñado en la carrera eran insuficientes e, incluso, contraproducentes. "Me di cuenta de que no tenía ni idea, y que con mi ignorancia podía estar ayudando a que alguna lactancia acabara mal", confiesa.
A pesar de su compromiso, su postura ha generado fricciones en el entorno clínico. Al cuestionar prácticas obsoletas, ha enfrentado críticas de colegas y superiores que, en ocasiones, ven sus consejos como una fuente de "dudas razonables" para las madres. Bastida es tajante al respecto: "Es preferible que una madre acuda al grupo de lactancia de su ciudad antes que a su centro de salud, porque casi todo lo que te hayan contado sobre lactancia materna es falso o erróneo".
Mitos y causas del abandono temprano
Bastida sostiene que muchos de los problemas que enfrentan las madres derivan de la falta de formación de los profesionales. Existen numerosas creencias erróneas que, lejos de ser inofensivas, son la principal causa de abandono de la lactancia. Una de las más dañinas es la afirmación de que "algunas mujeres no tienen leche o es de mala calidad", un mito que genera un profundo sentimiento de culpabilidad en la madre al hacerle sentir que no es capaz de alimentar a su hijo.
Sobre el uso del biberón como solución para el descanso nocturno, Bastida advierte sobre el riesgo de la lactancia mixta: "una vez lo das por la noche, ¿por qué no darlo a mediodía cuando también parece que llora bastante?". Esta dinámica puede llevar a que el bebé termine decantándose por el biberón, reduciendo la producción de leche materna al no haber una demanda constante y efectiva.
La implicación del padre en la crianza
La lactancia no es una cuestión exclusiva de la mujer; es un proceso que involucra a todo el núcleo familiar. Bastida enfatiza que la presencia de un padre implicado es fundamental: "una mujer que amamanta puede necesitar el apoyo de su pareja en muchos momentos".
| Factor | Impacto en la lactancia |
|---|---|
| Apoyo emocional | Fundamental para mitigar las inseguridades de la madre. |
| Implicación activa | El padre debe ser una barrera ante las críticas externas. |
| Respeto a las decisiones | Incluso en caso de desacuerdo, debe evitarse el juicio. |
El enfermero destaca que, a diferencia de décadas pasadas, hoy existe un cambio hacia una educación menos autoritaria y más empática. Un "gran padre" es, según Bastida, aquel que es comprensivo, paciente y capaz de respetar los deseos de sus hijos por encima de sus propias expectativas como adulto.

Consejos para una crianza respetuosa
Al ser consultado sobre cómo afrontar las dudas diarias, su consejo principal es sencillo pero profundo: "No hagas caso a nadie que no sea tu bebé". Bastida invita a los padres a observar, escuchar e interpretar las necesidades de sus hijos sin caer en la trampa de tratarlos como adultos. "Si lloran es porque algo les molesta; dejarle llorar es no atender una necesidad básica del bebé", explica.
Finalmente, Bastida subraya la importancia del respeto mutuo y de la independencia emocional dentro de la pareja, recordando que la maternidad y la paternidad deben vivirse desde la información, el consenso y, sobre todo, desde el acompañamiento empático hacia el recién nacido.