¿Es posible un embarazo después de un aborto?

Muchas mujeres, tras sufrir un aborto o una pérdida gestacional, se cuestionan si podrán volver a lograr el embarazo o si, por el contrario, el aborto habrá afectado a su fertilidad. La respuesta es afirmativa: sí, es posible quedarse embarazada después de una interrupción voluntaria del embarazo (IVE) o un aborto espontáneo. Sin embargo, la facilidad para quedar embarazada después de un aborto puede variar según diversos factores, y no hay una respuesta única para todas las mujeres.

Es importante destacar que los síntomas después de un aborto pueden variar significativamente entre las mujeres, incluyendo síntomas físicos y emocionales. Independientemente del tipo de aborto, se deben seguir las recomendaciones de un profesional y realizar el seguimiento necesario, prestando atención a signos de complicaciones como fiebre persistente, sangrado abundante o dolor severo.

Tipos de aborto y su impacto en la fertilidad

El aborto es la pérdida del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Esto puede ocurrir de forma espontánea (aborto involuntario) o inducida (aborto voluntario). En función de ello, el efecto del aborto sobre la fertilidad y el organismo de la mujer puede ser de mayor o menor gravedad.

Infografía: Tipos de aborto (espontáneo e inducido), sus causas y métodos

Aborto espontáneo o involuntario

Llamamos aborto espontáneo a la pérdida del embarazo antes de las 20 semanas. Este tipo de aborto se produce de manera natural y, en muchas ocasiones, la paciente es consciente de que lo está sufriendo porque empieza a tener sangrado y dolor abdominal intenso. Lo más habitual es que ocurra en las primeras semanas de gestación. La mayoría de los abortos espontáneos no son causados por algo que la madre haya hecho o dejado de hacer, sino que son situaciones imprevisibles y, con mucha frecuencia, inevitables.

Las causas de los abortos espontáneos son variadas:

  • Problemas cromosómicos: El bebé obtiene la mitad de su información genética (en forma de cromosomas) del óvulo y la mitad del espermatozoide. Esa foto de material genético se conoce como cariotipo y consta de 46 cromosomas. Cuando alguno de los dos gametos -óvulo o espermatozoide- aporta un exceso o defecto de cromosomas, se producen problemas. Esos problemas de cariotipo suelen derivar en abortos precoces, y son responsables de más del 50% de las pérdidas tempranas de embarazos. Los problemas con los cromosomas se vuelven más comunes en los embarazos de personas de mayor edad. Cuanto mayor sea la edad del hombre o de la mujer no determina alteraciones en sus cromosomas, ya que esta información es igual desde el nacimiento, pero sí aumenta el riesgo de problemas cromosómicos en el embrión.
  • Alteraciones hormonales: El ciclo menstrual funciona con una precisión de relojero gracias a un eje hormonal. Cualquier alteración de ese eje hace que el reloj se pare o funcione mal, lo que puede ser causa de abortos espontáneos.
  • Infecciones o enfermedades crónicas: Determinadas infecciones o enfermedades crónicas mal controladas también pueden dar lugar a abortos espontáneos. Dentro de las primeras, la más frecuente es la vaginosis bacteriana, que es una alteración del equilibrio de la flora bacteriana de la vagina. Ejemplos de enfermedades crónicas pueden ser una diabetes mal controlada y afecciones que implican el útero.

Aproximadamente del 10% al 15% de los embarazos derivan en un aborto espontáneo, aunque es probable que la cantidad sea mayor, ya que muchos suceden antes de que la persona se entere del embarazo. La mayoría de estos abortos son casos puntuales y no impiden que ocurra un nuevo embarazo. Sin embargo, la excepción la encontramos en los abortos recurrentes, cuyas causas son variadas y, en muchas ocasiones, desconocidas.

En muchos casos de aborto espontáneo, especialmente en los más avanzados, se requiere realizar lo que se conoce como legrado. Se trata de una técnica ginecológica que consiste en practicar un raspado de las paredes uterinas para eliminar posibles tejidos embrionarios que hayan quedado en el útero. Al ser una intervención quirúrgica, el legrado uterino podría comprometer la fertilidad de la mujer si no se realiza correctamente. Sin embargo, realizar un legrado no es necesario en todos los casos y no siempre va a afectar a la fertilidad de la mujer. Lo más común es que muchas mujeres tengan un aborto espontáneo temprano sin que ello afecte a su fertilidad.

Aborto inducido o voluntario (IVE)

El aborto inducido es lo que se conoce como interrupción voluntaria del embarazo (IVE), pues es la propia mujer la que decide poner fin a la gestación.

En estas situaciones, el desarrollo embrionario se suele detener mediante pastillas, lo que se llama aborto químico. Sin embargo, si ocurre más allá de las ocho primeras semanas de embarazo, habrá que realizar una cirugía y recibirá el nombre de aborto quirúrgico. Cuando es necesario practicar una cirugía para detener el embarazo, se pueden aplicar dos métodos:

  • Aspiración: Es lo más común si el aborto se provoca antes de la semana 12. Consiste en eliminar el embrión/feto por succión mediante una jeringa o una bomba de vacío. Esta intervención requiere anestesia local o general.
  • Dilatación y curetaje: Se realiza cuando la aspiración no es posible. Se trata de provocar la apertura del cuello uterino y eliminar parte del revestimiento de la cavidad uterina mediante raspado (curetaje o legrado). El procedimiento es muy similar a los casos de legrado tras aborto espontáneo.

Al igual que en el aborto involuntario, cuanto más temprano se realice, menor riesgo supondrá. También es fundamental que lo lleve a cabo un profesional experimentado para evitar posibles consecuencias negativas.

La fertilidad después de un aborto: Desmontando mitos

No. La evidencia científica no indica que el aborto cause esterilidad ni reduzca la fertilidad futura. En la mayoría de los casos, un aborto no afecta negativamente a embarazos futuros.

¿Afecta el aborto a futuros embarazos?

En líneas generales, la probabilidad de lograr un embarazo va a ser la misma tras sufrir un aborto. Además, las mujeres que han sufrido algún aborto a lo largo de su vida tienen la misma probabilidad de quedar embarazada que las mujeres que no han tenido abortos. El embarazo tras un aborto espontáneo no suele suponer un problema para la mayoría de las mujeres. Sin embargo, el aborto provocado y el aborto involuntario con legrado sí podrían llegar a suponer un riesgo para la fertilidad femenina si no se practican de forma adecuada o si surgen complicaciones.

Tras un aborto, el cuerpo puede retomar su funcionamiento normal con rapidez. La facilidad para quedar embarazada después de un aborto puede variar según diversos factores, incluyendo la recuperación física, la razón detrás del aborto anterior y la edad de la mujer. Si abortas sin complicaciones, puedes quedarte embarazada muy pronto. Puedes ovular hasta siete días después de un aborto, lo que significa que si mantienes relaciones sexuales sin protección, es posible que te quedes embarazada antes de tu siguiente periodo.

En cuanto al riesgo de parto prematuro en embarazos posteriores, no existe un consenso claro, ya que los estudios disponibles ofrecen resultados contradictorios.

Complicaciones que pueden afectar la fertilidad

Sin embargo, si se sufren complicaciones del aborto, estas pueden afectar a la capacidad para quedarse embarazada en el futuro. Aunque un aborto realizado correctamente es un proceso de bajo riesgo, utilizar métodos no profesionales para provocar el aborto puede tener graves consecuencias en la mujer, no solo respecto a su fertilidad, sino en su salud general. La mayoría de profesionales sanitarios califican el aborto como un procedimiento de bajo riesgo y sin efecto grave sobre la fertilidad y la consecución de futuros embarazos. De hecho, si el aborto ha sido normal y sin complicaciones, en una exploración ginecológica no debería ni siquiera reconocerse que la mujer ha pasado por esta situación. A pesar de ello, no deja de ser una intervención y, como tal, tiene sus riesgos.

Algunas de las complicaciones que pueden causar infertilidad o dificultades para futuros embarazos incluyen:

Diagrama del aparato reproductor femenino mostrando posibles complicaciones del aborto como cicatrices o infecciones

Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP)

La Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP) es una infección de los órganos reproductores femeninos, que incluyen el útero, el cuello uterino, la vagina, los ovarios y las trompas de Falopio. Las bacterias de la gonorrea o la clamidia son las más frecuentes causantes de la EIP, pero existen otras. Cada vez que se abre el cuello uterino, como durante un aborto médico o un aborto quirúrgico, las bacterias causantes de la EIP pueden desplazarse más hacia el aparato reproductor. La infertilidad se produce debido a la cicatrización, una complicación de la EIP. La cicatrización puede bloquear las trompas de Falopio impidiendo el embarazo o provocando un embarazo ectópico en el futuro (una emergencia médica que se produce cuando el embarazo está fuera del útero).

Síndrome de Asherman

El síndrome de Asherman es un tejido cicatricial adherido (adherencias) en el útero que puede deberse a un aborto por traumatismo del útero durante el raspado quirúrgico de la pared uterina. La cicatrización adherente en el síndrome de Asherman provoca dificultades para quedarse embarazada o mantener el embarazo.

Histerectomía

Una histerectomía es una operación para extirpar el útero, lo que hace imposible quedarse embarazada en el futuro. De cada 10.000 mujeres que abortan, 1,4 sufren complicaciones lo bastante graves como para requerir una histerectomía.

Otros principales efectos secundarios de un aborto que pueden derivar en infertilidad son: rasgado de las zonas del aparato reproductor femenino, hemorragia vaginal, infección del tracto genital, daño en el cérvix, desgarro o perforación en el útero, y abscesos dentro del abdomen. En el caso de que se realice un aborto quirúrgico, además del riesgo de lesionar el útero, se podría causar daños en otros órganos como el intestino y la vejiga, requiriendo cirugías adicionales para reparar el órgano dañado.

Recuperación y preparación para un nuevo embarazo

Son muchas las mujeres que, tras sufrir un aborto o pérdida gestacional, se cuestionan si podrán volver a lograr el embarazo o si, por el contrario, el aborto habrá afectado a su fertilidad. En cualquier caso, no debemos olvidar que sufrir un aborto puede resultar para los pacientes en una situación de estrés y afectar a su estado emocional.

Síntomas después de un aborto (físicos y emocionales)

Los síntomas después de un aborto pueden variar significativamente. En términos de un aborto espontáneo temprano (menos de 10 semanas), el sangrado puede durar alrededor de una o dos semanas. Además, es normal que el dolor abdominal se prolongue durante varios días. No obstante, cuando se trata de un aborto médico a través de medicamentos, este proceso se puede alargar. En la mayoría de casos, una vez se haya completado la expulsión, las molestias suelen desaparecer progresivamente. Si hay molestias importantes se pueden tomar analgésicos.

Por otro lado, los síntomas emocionales a veces pueden pasar desapercibidos por muchos, pues pueden resultar de menor relevancia para la percepción social. El aborto espontáneo puede causar sentimientos fuertes de pérdida; usted y su pareja también pueden sentirse tristes, ansiosos o culpables. Tómense un tiempo para hacer el duelo y, si están deprimidos, hablen con un profesional de atención médica para recibir tratamiento.

¿Cuándo es el mejor momento para intentar un nuevo embarazo?

Después de un aborto, el cuerpo puede retomar su funcionamiento normal con rapidez. Puede haber un embarazo tan solo dos semanas después de un aborto espontáneo. Sin embargo, es habitual preguntarse cuándo se puede tener relaciones después de un aborto y cuándo es seguro buscar un nuevo embarazo. Existen dos motivos concretos para la precaución: existe un riesgo importante de infección durante los primeros días, y además durante la estimulación vaginal del coito se producen contracciones en el útero que pueden hacer que se produzca un sangrado abundante e inesperado.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda esperar unos seis meses para buscar de nuevo el embarazo, existen numerosos estudios que indican que cuanto antes se vuelva a gestar, menores serán las probabilidades de sufrir un nuevo aborto u otras complicaciones gestacionales. Las recomendaciones de la OMS se basan fundamentalmente en aspectos emocionales, pues el aborto es un duro trauma y es conveniente haber superado este duelo y estar preparado para afrontar el nuevo embarazo con ilusión. Por su parte, los estudios que indican que no es necesario esperar para concebir de nuevo tras el aborto se basan en aspectos fisiológicos del cuerpo femenino.

En cualquier caso, es importante consultarlo con el médico. Muchos especialistas recomiendan esperar una media de dos menstruaciones para volver a intentarlo. Sin embargo, esto depende mucho del tipo de aborto que haya ocurrido y de las consecuencias del mismo tanto a nivel físico como emocional. Una vez que se sienta en la capacidad de tener otro embarazo, consulte con el profesional de atención médica para que le guíe. Si has sufrido un aborto y quieres volver a intentarlo, ¡no te rindas!

Como puedes ovular tan rápidamente después de un aborto, es esencial tomar todas las precauciones para evitar un embarazo inesperado si no se desea. Tras un aborto, se pueden utilizar casi todos los métodos anticonceptivos de forma segura. Por ejemplo, el DIU se puede insertar inmediatamente después de un aborto quirúrgico o suele colocarse en una cita de seguimiento, una vez confirmado que el aborto se ha completado correctamente y que no existen complicaciones. En el caso de usar anticonceptivos hormonales (cosa que se recomienda para evitar embarazos no deseados), es importante saber que la hormona del embarazo desaparece progresivamente.

Si la regla no baja en el periodo esperado tras un aborto, y una vez superado ese tiempo, es probable que se trate de un nuevo embarazo, ya que los test de embarazo convencionales podrían presentar falsos datos mientras la hormona del embarazo aún está disminuyendo.

Abortos recurrentes: Cuándo buscar ayuda especializada

La mayoría de los abortos espontáneos que tienen las personas en embarazo ocurren una sola vez. La mayoría logran tener embarazos saludables después. El riesgo de un aborto espontáneo en un embarazo futuro es aproximadamente del 20% después de haber tenido uno antes. Después de dos abortos espontáneos seguidos, el riesgo de tener otro se incrementa a aproximadamente 25%. Después de tres o más abortos espontáneos seguidos, el riesgo de tener otro es de alrededor del 30% al 40%.

Si se producen abortos recurrentes (considerado a partir de 3 o más pérdidas gestacionales), es fundamental visitar a un especialista en fertilidad para que valore dónde está el origen del problema y encuentre la causa de los abortos. Cuando se realizan estudios por abortos de repetición, en aproximadamente un 5% de las parejas se encuentra que uno de los miembros es portador de una alteración en sus cromosomas que no conocía.

Después de uno o más abortos espontáneos, el profesional de atención médica puede sugerirle algunas pruebas para descubrir la causa antes de intentar nuevamente otro embarazo. Las pruebas podrían incluir las siguientes:

  • Análisis de sangre: Para descubrir si las hormonas o el sistema inmunitario no están funcionando como deberían.
  • Pruebas cromosómicas: Tanto la mujer como su pareja podrían solicitar un análisis de sangre para determinar si sus cromosomas son un factor determinante. Si hay tejidos del aborto espontáneo, también se les pueden hacer pruebas.
  • Otras pruebas de imagen: Como una ecografía o una resonancia magnética, histeroscopia o histerosalpingografía, para descubrir enfermedades que afectan al útero, como la dilatación uterina que puede debilitar el útero y dar lugar a insuficiencia cervicouterina o cuello incompetente.

Si no se puede identificar la causa de los abortos espontáneos, no se rinda. La mayoría de las personas que tienen más de un aborto espontáneo logran tener embarazos saludables en el futuro.

¿Es posible que un aborto afecte a la fertilidad de la mujer?

Tal y como nos dice el Dr. Quea Campos: "Si se tiene dos abortos, sean consecutivos o no, hay que hacer un estudio para determinar las razones por las cuales tenemos esos abortos o más. Sin embargo, la fertilidad comprometida por los abortos no está."

En el caso de un aborto diferido o retenido (detención del desarrollo embrionario sin expulsión), se deberá realizar un aborto inducido, generalmente mediante dilatación y curetaje o medicamentos. En cualquier caso, se deberá realizar de una forma adecuada y por parte de un especialista para evitar que ello afecte a la fertilidad de la mujer.

Hormona antimulleriana y reserva ovárica

¿Es posible que un aborto afecte a la fertilidad de la mujer?

La hormona antimulleriana es un excelente marcador de la reserva ovárica, es decir, de la cantidad de óvulos disponibles en un momento determinado de nuestra vida. Los niveles de esta hormona van descendiendo con el paso del tiempo, aunque su bajada más drástica sucede a partir de los 35 años de edad, aproximadamente, hasta llegar a agotarse por completo una vez alcanzada la menopausia. Sin embargo, el hecho de haber tenido un embarazo y un aborto no afecta a la cantidad de hormona antimulleriana.

¿Qué hacer para aumentar la probabilidad de un embarazo saludable?

Muy a menudo, no hay nada que pueda hacer para prevenir un aborto espontáneo. Sin embargo, tomar decisiones de un estilo de vida saludable es bueno para usted y su bebé. Algunas recomendaciones incluyen:

  • Tomar un suplemento diario de vitaminas prenatales o de ácido fólico. Lo ideal es que comience unos meses antes de la concepción.
  • Alcanzar un peso saludable antes de que haya un embarazo.
  • Durante el embarazo, hacer ejercicio y seguir una dieta saludable.
  • Limitar la cafeína a 200 mg por día, lo que equivale a 1 o 2 tazas de café regular.
  • No beber alcohol, tampoco fumar ni consumir drogas.

El impacto emocional en embarazos posteriores

Cuando se tiene otro embarazo después de un aborto espontáneo, probablemente se sentirá alegría y preocupación. Lograr otro embarazo puede ayudarle a sanar. Sin embargo, tal vez siga sintiendo preocupación o depresión aunque haya nacido un hijo sano. Hable sobre sus sentimientos y permítase sentirlos plenamente. Acuda a su pareja, familiares y amigos en busca de apoyo. Si tiene problemas para sobrellevarlo, consulte al profesional de atención médica o a un consejero para obtener apoyo y orientación. Asimismo, es importante que la mujer no se culpabilice por lo sucedido y pueda aceptarlo, ya que en muchos casos el aborto se produce por causas ajenas a la madre.

Eres fuerte y preciosa. Confiamos en que tomes la mejor decisión para ti y tu futuro.

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