La infertilidad, definida como la imposibilidad de lograr un embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección, se utiliza indistintamente con el término subfertilidad. Se estima que entre el 30% y el 80% de los casos de subfertilidad masculina podrían estar relacionados con el estrés oxidativo en los espermatozoides. Este fenómeno ocurre cuando las especies reactivas del oxígeno (ROS) superan las defensas antioxidantes naturales del semen, dañando las células reproductivas. Los niveles elevados de ROS pueden ser provocados por factores ambientales (temperaturas extremas, radiación electromagnética, pesticidas, polución), de estilo de vida (alcohol, tabaco, estrés, obesidad, dieta deficiente), así como por infecciones, enfermedades autoinmunes y crónicas.
Aunque existen estudios sobre el efecto de los antioxidantes en la subfertilidad masculina, la evidencia disponible es limitada y no concluyente. Sin embargo, se sugiere que la suplementación con antioxidantes en hombres podría incrementar las posibilidades de obtener un recién nacido vivo tras tratamientos de reproducción asistida.
Componentes Clave para la Fertilidad Masculina
Existen diversos nutrientes que desempeñan un papel crucial en la fertilidad y reproducción masculinas:
- Zinc: Contribuye a la fertilidad y reproducción normales, además de ayudar a mantener niveles adecuados de testosterona.
- Selenio: Al igual que el zinc, favorece la fertilidad y reproducción normales.
- Cobre y Vitamina E: Ayudan a proteger las células del daño oxidativo.
- Maca Andina: Estudios sugieren que puede aumentar la cantidad de esperma móvil y mejorar la movilidad de los espermatozoides.
Es importante recordar que los complementos alimenticios no deben sustituir una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable. Se debe respetar la dosis diaria recomendada y mantener los productos fuera del alcance de los niños.
Suplementación en el Embarazo: Un Enfoque Detallado
En la actualidad, la generación actual dispone de abundantes recursos para una alimentación saludable, así como de una amplia gama de suplementos alimenticios. En el contexto del embarazo, la suplementación no es una novedad, siendo el ácido fólico un mínimo establecido durante años. La aparición de un embarazo gemelar puede generar dudas sobre las necesidades nutricionales específicas.
Es fundamental comprender que, si bien la alimentación diaria es la base principal para cubrir los requerimientos de nutrientes, vitaminas y minerales, la suplementación juega un papel importante, especialmente en gestaciones múltiples. La alimentación sigue siendo la piedra angular, pero ciertos suplementos son necesarios para optimizar la salud materna y fetal.

Ácido Fólico: Más Allá de la Prevención de Defectos del Tubo Neural
El ácido fólico es esencial para prevenir defectos del tubo neural, como la espina bífida, pero su rol en el embarazo va mucho más allá. Está directamente implicado en el desarrollo del ADN y la replicación celular, procesos vitales para la formación de un nuevo ser humano. Idealmente, la suplementación debería iniciarse tres meses antes de la concepción para asegurar niveles óptimos al inicio de la gestación, momento en que se cierra el tubo neural.
Las recomendaciones más recientes sugieren buscar formas activas del ácido fólico, también conocidas como folatos o 5-MTHF. Estas formas son mejor absorbidas y aprovechadas por el organismo, siendo similares a las presentes de forma natural en los alimentos. Los suplementos tradicionales y alimentos fortificados suelen contener ácido fólico en su forma sintética, que requiere ser metabolizado por el cuerpo. Por ello, al elegir un multivitamínico para el embarazo, es preferible optar por aquellos que especifiquen "ácido fólico activo" o alguna de sus formas activas.
La cantidad recomendada de ácido fólico activo para gestaciones únicas sin patologías es de 400-500 mcg. En casos de embarazo múltiple, las necesidades pueden ser mayores, por lo que es crucial consultar con un profesional de la salud para determinar la dosis adecuada.
Yodo: Crucial para el Desarrollo Neurológico
El yodo es indispensable para el correcto funcionamiento de todos los órganos, y en el embarazo, es fundamental para la formación del sistema nervioso de los fetos. Las dosis habituales de los multivitamínicos y suplementos de yodo proporcionados por la seguridad social suelen ser de 200 mcg de yoduro potásico. Sin embargo, la dosis recomendada en embarazos múltiples es de aproximadamente 250 mcg/día. Por ello, además de la suplementación, se aconseja una dieta rica en yodo, incluyendo pescado azul, lácteos, yema de huevo y el uso de sal yodada.
Hierro: Transporte de Oxígeno y Bienestar Materno
El hierro es un mineral esencial para la fabricación de las moléculas que transportan oxígeno en el cuerpo. Su suplementación puede ser necesaria, aunque a veces presenta inconvenientes como molestias digestivas. Variar la presentación o formulación del hierro prescrito puede ser de ayuda. La dieta sigue siendo una fuente importante de hierro, por lo que no se debe descuidar.
Vitamina D: Más Allá de la Exposición Solar
La vitamina D, obtenida a través de la dieta (pescados grasos, yema de huevo, alimentos fortificados) o la exposición solar, es fundamental. La vida moderna, con menor exposición al sol y el uso de protectores solares, puede llevar a un déficit. En el embarazo, la deficiencia de vitamina D se asocia con un mayor riesgo de diabetes gestacional, preeclampsia, bajo peso al nacer y abortos recurrentes. Aunque actualmente se determina en embarazadas con factores de riesgo, muchos profesionales abogan por su determinación en todas las gestantes, especialmente en casos de embarazo gemelar.
Ácidos Grasos Omega-3 (DHA y EPA): Beneficios Integrales
Los ácidos grasos omega-3, particularmente el DHA y el EPA, ofrecen beneficios cardiovasculares, inmunológicos, nerviosos y antiinflamatorios, además de influir positivamente en el estado de ánimo. Las necesidades en embarazos múltiples oscilan entre 300-500 mg/día, y los multivitamínicos de embarazo suelen aportar alrededor de 200 mg por cápsula.
Vitamina C: Apoyo Inmunológico y Formación de Colágeno
La vitamina C, conocida como la vitamina "anti resfriados", es precursora del colágeno, esencial para la salud de cartílagos, huesos y dientes, y para una cicatrización adecuada. Además, favorece la absorción de hierro. Las dosis recomendadas para embarazos múltiples varían entre 15 mg/día en el primer trimestre y 30 mg/día para el resto de la gestación. Se encuentra en alimentos de origen animal y, en menor medida, en cereales integrales.
Inositol: Potencial Mejora de la Fertilidad
El inositol, especialmente en combinación con d-chiroinositol, puede ser beneficioso para la fertilidad. Esta combinación suele ser más efectiva y se recomienda buscar suplementos que la contengan en una proporción de 40:1 de myoinositol y d-chiroinositol.
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Alimentos que Favorecen la Fertilidad
La alimentación juega un papel decisivo en la concepción y puede facilitar el embarazo. Algunos alimentos clave a tener en cuenta incluyen:
- Productos frescos y naturales: Frutas, verduras y hojas verdes son ricas en antioxidantes que protegen los óvulos. Preferiblemente ecológicos para evitar pesticidas.
- Proteína vegetal y animal: La proteína vegetal (legumbres) se asocia con menos problemas para concebir. La proteína animal aporta hierro, esencial para la fertilidad. Opciones recomendadas incluyen pollo, carne roja (una vez por semana) y marisco.
- Ácido fólico: Presente en vegetales de hoja oscura, legumbres, vísceras y frutas como aguacate y plátano. Ayuda a reducir fallos en los óvulos.
- Productos lácteos enteros: Una porción diaria de leche, yogur o queso puede aumentar la fertilidad.
- Pescado azul: Rico en vitamina D, mejora el desarrollo de los óvulos. Se recomienda evitar el atún por su contenido de mercurio.
- Chocolate negro: Una onza diaria puede ayudar a reducir el estrés, que inhibe la hormona de la ovulación.
- Semillas de calabaza: Ricas en hierro hemínico, pueden disminuir problemas de concepción.
- Cereales integrales: Conservan nutrientes esenciales para la fertilidad como vitaminas del grupo B, hierro y antioxidantes.
Se aconseja reducir el consumo de azúcar blanco, harinas refinadas, café, té, alcohol y conservas, ya que pueden afectar negativamente los ciclos de ovulación y la fertilidad.