La antropología de la crianza y la maternidad es un campo de estudio fascinante que explora cómo las diferentes culturas abordan el embarazo, el parto, la lactancia, el cuidado infantil y la construcción de roles parentales. A través de la perspectiva antropológica, se desvelan las complejidades de lo que se considera "natural" en la crianza, revelando la profunda influencia de los valores culturales y las estructuras sociales en estas experiencias.
La Figura del Padre en la Crianza: Perspectivas Evolutivas
La antropóloga evolutiva y primatóloga Sarah Blaffer Hrdy, en su obra 'El padre en escena', se propuso rastrear la historia de la crianza masculina. Su interés surgió al observar a su yerno cuidando a su nieta "de una forma que nosotros venimos a llamar maternal".
Descenso de Testosterona y Beneficios de la Implicación Paterna
Según Hrdy, cuando un padre pasa tiempo con sus hijos, experimenta un descenso de testosterona. Aunque en ciertas esferas se valora la "masculinidad" asociada a altos niveles de testosterona, la antropóloga argumenta que la implicación paterna en la crianza trae consigo beneficios significativos. En casi todas las especies animales, los machos viven menos que las hembras debido a la selección sexual darwiniana, que los ha seleccionado para competir por el territorio. "Una de las razones por las que los machos mueren a edades más tempranas que las hembras es que se involucran en más peleas y guerras", señala Hrdy.
Las ideas extendidas de que los hombres deben ser fuertes para ser masculinos no les están haciendo ningún favor. El Premio Nobel Angus Deaton y Anne Catherine Case han mostrado que muchas muertes masculinas por sobredosis o suicidio se deben a la falta de sentirse necesitados o queridos. "Todas esas cosas se podrían resolver si los hombres se involucran más en el cuidado de los hijos", afirma Hrdy, añadiendo: "¡Si un hombre quiere ser amado y adorado sin reservas, que cuide a un bebé!".
Relación Facultativa y Activación Cerebral
La relación de los hombres con sus hijos, a menudo facultativa, implica una deliberación sobre "si deberían ayudar" o "si el bebé realmente los necesita". Sin embargo, estudios en parejas homosexuales, donde ambos padres cuidan al bebé desde el nacimiento sin la participación de una mujer, han revelado hallazgos interesantes. "En los cerebros de estos padres, en las partes más antiguas, el sistema lipídico, la amígdala y el hipotálamo se activaron", explica Hrdy. "Estas son las mismas áreas emocionales del cerebro que se activan en la madre". Este descubrimiento, notable en la historia de los mamíferos, demuestra la capacidad biológica de los hombres para desarrollar respuestas de apego similares a las de las madres, especialmente en un contexto donde los biberones permiten la supervivencia sin leche materna.
La diversidad en la ciencia es crucial para superar los sesgos, como el androcentrismo. Es necesario contar con científicos de diferentes orígenes y experiencias para una comprensión más objetiva de fenómenos complejos.

El Instinto Maternal: ¿Mito o Realidad Construida?
La noción del instinto maternal es objeto de debate en la antropología. Darcy Lockman lo considera una farsa, mientras que Sarah Blaffer Hrdy prefiere hablar de un instinto que "hay que descubrir y provocar".
Procesos Fisiológicos y Apoyo Social
Durante el embarazo, las hormonas progesterona y estrógeno aumentan, y se produce un incremento de oxitocina durante el parto, haciendo a la madre más susceptible a las señales del bebé. No obstante, si la madre carece de apoyo social, la formación de vínculos puede verse comprometida. "Algunas madres se dan por vencidas nada más nacer", un fenómeno visible incluso en regiones como Texas, donde se han documentado abandonos de bebés.
Hrdy sostiene que una madre involucrada y con apoyo social se "volverá adicta a su bebé". En los hombres, sin los cambios hormonales del embarazo, estas respuestas toman más tiempo en desarrollarse, pero igualmente producen lo que se ha dado en llamar instinto maternal. "Yo no creo que ese instinto sea algo automático, como un interruptor que apagas o enciendes, sino que tiene que ser provocado", enfatiza. La capacidad neuronal existe en los hombres para responder como una madre, un potencial que se está activando con las nuevas formas de crianza.
La importancia del apoyo psicológico durante el embarazo y la maternidad
Antropología Feminista de la Crianza: Cuestionando el Androcentrismo
Las antropólogas feministas han desempeñado un papel fundamental al cuestionar el androcentrismo en las etnografías tradicionales. Margaret Mead, en 1935, afirmó que los rasgos de personalidad "masculinos o femeninos" están tan débilmente ligados al sexo como la vestimenta o las maneras.
Críticas a Margaret Mead y la Importancia de la Perspectiva Femenina
El trabajo de campo de Mead en Samoa, aunque exitoso, fue criticado por Derek Freeman, quien buscaba fundamentos biológicos universales. Sin embargo, Nancy Scheper-Hughes defendió la relevancia de su etnografía, destacando que Mead, como mujer joven entrevistando a mujeres jóvenes, pudo establecer una confianza que otros no lograron. Los antropólogos hombres, durante mucho tiempo, entrevistaron principalmente a hombres, sesgando la visión de la cultura y haciendo invisibles los roles femeninos. "Evans-Pritchard trataba a las mujeres igual que a vacas: omnipresentes e importantes, pero igual de mudas para decir algo relevante sobre su cultura", recuerda Scheper-Hughes citando a Ardener.
La antropología del género surgió no solo por la ausencia de mujeres en las etnografías, sino por la escasa representación de su visión del mundo, como señaló Henrietta Moore. Esta revisión feminista de la teoría antropológica abordó la universalidad de la opresión, el origen del patriarcado, las dicotomías público-privado y naturaleza-cultura, y los conceptos de sexo-género. También transformó los métodos y técnicas de investigación, dando lugar a la genealogía feminista, el conocimiento situado y la interseccionalidad.
Feminismos Decoloniales y la Maternidad
Autores de los feminismos decoloniales, como Karina Ochoa, Aura Cumes y María Lugones, han criticado la aplicación de teorías feministas occidentales como marcos universales en contextos no europeos. En el ámbito de la maternidad, existe un "consenso" en el feminismo occidental que, paradójicamente, no siempre aplica la interseccionalidad al considerar las experiencias maternas. A menudo, se habla "de las madres sin las madres", ignorando sus vivencias y las violencias que las atraviesan.
Algunas autoras feministas, al recuperar etnografías de Margaret Mead en Nueva Guinea, se centran en tribus como las Mundugumor, que mostraban violencia y desapego hacia sus hijos, para demostrar que las mujeres también pueden ejercer roles "masculinos" o la "inexistencia del instinto materno" a través de casos de infanticidio. Sin embargo, este enfoque pasa por alto la importancia de analizar lo que la maternidad significa para las mujeres, en lugar de invisibilizarla.
Por ejemplo, Aurelia Martín señala que Malinowski, al privilegiar el rol materno en la sociedad trobiandesa, asoció a las mujeres con la naturaleza y la biología, ignorando su participación en el trabajo y la cultura. Es crucial reconocer que en muchas sociedades no existe la dicotomía "productivo-reproductivo" y que el maternaje puede ser considerado un trabajo y generador de cultura y prestigio social.
El trabajo de Annette Weiner sobre la contribución económica y cultural de las mujeres trobiandesas fue esencial, pero igualmente necesario sería un estudio sobre sus procesos sexuales y reproductivos, crianza y maternidades, y cómo estos organizan la sociedad. No se debe permitir que la maternidad se convierta en un sinónimo de pasividad, como señalaba Beauvoir.

Margaret Mead y la Crianza Respetuosa
La obra 'Sexo y temperamento' de Margaret Mead, releída por María José Garrido (Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación, Licenciada en Antropología Social y Cultural, y Licenciada en Prehistoria y Arqueología), se revela como una "oda a la crianza respetuosa". Su trabajo subraya cómo el trato a la infancia es fundamental para el modelo de sociedad. Mead describe tres sociedades, enfocándose en el papel de padres y madres.
Culturas Arapesh y Mundugumor: Contrastes en la Crianza
- Arapesh: Las mujeres cargan a sus bebés en contacto con su cuerpo y amamantan constantemente hasta los tres o cuatro años. Consideran inconcebible dejar llorar a un bebé y se preocupan por el destete prematuro. La prioridad es el bienestar infantil, resultando en una sociedad pacífica y con un fuerte sentido de comunidad.
- Mundugumor: Los hombres rechazan a las mujeres embarazadas, y ellas desprecian al bebé, especialmente si es niña. Cargan a sus bebés en canastas duras y amamantan de forma brusca. Esta sociedad se caracteriza por la desconfianza, individualidad y violencia.
Estos ejemplos ilustran cómo cada sociedad, a través de sus patrones culturales de crianza, moldea a los individuos y sus valores.
Etnopediatría: Una Ciencia Holística de la Infancia
La etnopediatría, una ciencia nacida en los años 90 y poco conocida en el ámbito hispanohablante, analiza las formas de criar en distintas culturas y sus consecuencias en el desarrollo infantil, la salud y las enfermedades. Universidades como Emory, Harvard y California cuentan con líneas de investigación en esta disciplina.
Modelos de Crianza y Valores Culturales
Los etnopediatras han concluido que los modelos de crianza, o etnoteorías parentales, transmitidos por cada sociedad, determinan la salud de niños y adultos, así como características sociales como el grado de violencia. Cada sociedad, a través de sus estilos de crianza, transmite los valores que necesita, moldeando a los individuos desde la infancia. La forma de tratar a los niños, como ya señalaba Margaret Mead, refleja la estructura de cualquier sociedad.
En las sociedades occidentales, se observa una medicalización y patologización de procesos vitales como el embarazo y el parto, que se convierten en enfermedades que requieren intervención. La etnopediatría estudia todos los ámbitos de la infancia en diferentes sociedades: embarazo, parto, lactancia, alimentación, contacto físico, sueño y llanto.
Biología vs. Cultura en la Crianza
Esta disciplina interdisciplinar unifica la biología evolutiva, la psicología del desarrollo y la antropología cultural para ofrecer una visión holística. La etnopediatría ha demostrado que la dicotomía entre biología y cultura es clave para entender la salud y la enfermedad. Mientras la biología de Homo Sapiens ha cambiado poco desde el Pleistoceno, las respuestas culturales a las necesidades infantiles han variado enormemente. Existe un desajuste entre las necesidades biológicas universales de los niños y las respuestas culturales de crianza, lo que condiciona su desarrollo y la salud de las sociedades. Se necesita una perspectiva biocultural para prevenir trastornos y enfermedades contemporáneas.
En el último siglo, el modelo de crianza occidental se ha caracterizado por:
- Embarazos y partos con alto índice de intervencionismo médico, superando las recomendaciones de la OMS.
- Lactancia artificial a horas establecidas.
- Introducción pautada de alimentos triturados, limitando la experimentación.
- Escaso contacto físico.
- Independencia forzada para dormir.
- Consideración del llanto como algo sin importancia que debe ignorarse.
- Creencia de que los bebés pueden ser atendidos por cualquier persona.
Las generalizaciones sobre la naturaleza humana se basan a menudo en sociedades WEIRD (occidentales, educadas, industrializadas, ricas y democráticas), un ejemplo de etnocentrismo.

Valores en Sociedades Tradicionales e Industrializadas
Los etnopediatras han encontrado diferencias entre las sociedades tradicionales y las industrializadas en cuanto a valores predominantes:
- Tradicionales: Énfasis en el grupo, ayuda mutua, cooperación, solidaridad social, reciprocidad, integración social.
- Industrializadas: Individualismo, competitividad, independencia, propiedad privada.
Estos rasgos impactan directamente en el grado de respeto o confrontación con las necesidades de los bebés y niños. Todas las normas de crianza (lactancia, alimentación, sueño, llanto, contacto físico) transmiten los valores del grupo, gestando la cosmovisión y el carácter en la infancia.
Necesidades Universales de la Infancia
Las necesidades universales de la infancia incluyen:
- Embarazo y parto respetuosos con la fisiología humana.
- Necesidad de exterogestación por la prematuridad y vulnerabilidad de la especie.
- Lactancia a demanda y autorregulación en la alimentación.
- Contacto físico.
- Atención en el sueño y el llanto.
- Presencia para establecer un apego adecuado.
Estas son estrategias de adaptación y supervivencia seleccionadas durante la evolución. Sin embargo, en sociedades que equiparan conciliación con institucionalización desde el nacimiento, la biología pierde, con consecuencias negativas para la salud. La poca importancia que la sociedad occidental concede a la maternidad y la infancia se manifiesta en la relegación de la lactancia materna a espacios inadecuados, la no aceptación de niños en ciertos lugares públicos y la prohibición de su entrada en otros. Esto refleja una sociedad que "reniega de su futuro", a diferencia de otras culturas donde los niños son un bien colectivo.
La etnopediatría coincide con las neurociencias y otras disciplinas en la importancia de la etapa perinatal para la salud a lo largo de toda la vida.
Experiencias de Crianza en Comunidades Indígenas: El Caso Runa
La antropóloga italiana Francesca Mezzenzana compartió su experiencia de vivir con su hijo de cuatro meses en un poblado indígena Runa en el Amazonas ecuatoriano. Esta vivencia transformó su perspectiva académica y materna.
Una Decisión Instintiva y el Encuentro con Digna
Mezzenzana, quien ha trabajado en la Amazonía ecuatoriana desde 2011, decidió llevar a su hijo para que conociera a la familia de su pareja. Describió a Digna, la abuela de su esposo, como una "mujer fuerte, sabia" (sinchi warmi) que crio 12 hijos y poseía un profundo conocimiento de la selva.
El encuentro entre Digna y el bebé fue muy cariñoso. Digna, al ver a Mezzenzana intentar meter a su hijo en un portabebés moderno, preguntó a su esposo: "¿Qué está haciendo? El niño no puede mover la cara, solo ve el pecho de su mamá". Esta pregunta, lejos de ser un juicio, invitó a la reflexión sobre las narrativas culturales detrás de las prácticas de crianza.

Proteger del Mundo vs. Ver el Mundo al que Pertenecen
Mezzenzana había partido de la idea occidental de que su hijo "necesitaba ser protegido del mundo". Sin embargo, para los Runa, los niños "necesitan ver el mundo al que pertenecen". Ellos los cargan en la espalda o en la cadera para que vean "hacia afuera", una práctica que encierra una filosofía de vida. En las comunidades Runa, los niños participan activamente en la vida social desde recién nacidos, sin la noción de que el mundo es "demasiado" para ellos.
La idea occidental de que las experiencias en la primera infancia son clave para el éxito del desarrollo cognitivo y emocional es una obsesión reciente, desarrollada en los últimos 50-60 años, que genera una fuerte culpabilización en las madres. Los Runa, en cambio, tienen una visión más flexible del desarrollo humano, sin el paradigma de que todo en los primeros tres años es irreversible.
Crianza Colectiva y la Percepción de la Muerte
La comunidad Runa observó a Mezzenzana, agotada y concentrada exclusivamente en su hijo. Con humor y preocupación, le decían: "Pobre bebé ¿qué harás cuando tu mamá se muera? Te vas a quedar solo en este mundo", y se llevaban al niño para que no estuviera solo con ella. Este acto, que para Mezzenzana al principio causó ansiedad, la hizo reflexionar sobre la importancia de la crianza colectiva y la confianza en otros. La crianza Runa es un acto colectivo porque los niños se convertirán en quienes cuidarán de su gente y de su selva, viviendo en paz con sus vecinos. Son "ayllu, familia, comunidad".
La idea de una relación "madre-hijo exclusiva y preponderante" y la necesidad de atender los deseos de los niños "siempre y con prontitud" son ajenas a la familia Runa. Mezzenzana habla del "individualismo suave" que se observa en las élites occidentales, donde los niños son vistos como frágiles y sus egos deben ser cultivados constantemente.
Los niños Runa están involucrados en la vida de los adultos y aprenden sobre la muerte a temprana edad. "Todo lo que vive tiene un inicio y un fin, las plantas, nosotros", le dijo su comadre al hijo de Mezzenzana. Para los Runa, la muerte y el dolor son parte de la vida, una actitud que contrasta con la visión occidental de la muerte como "el fin del mundo".
Cultura y Maternidad: Un Desafío a los Prejuicios
La antropóloga Dolores Juliano señala que la hiperbolización de la maternidad en la sociedad occidental la ha transformado de una opción posible a un "mandato instintivo y esencialista". Este "sistema mítico de naturalización" asigna a las mujeres el amor maternal, el amor romántico y la pasividad sexual, sobrevalorando su capacidad reproductiva y cuidadora. Esto genera una demanda en la reproducción asistida y la adopción, opciones legítimas pero que, al mismo tiempo, refuerzan la idea de la maternidad como un "destino o premio mayor".
Desmontando el Lazo Biológico del Instinto Maternal
Juliano propone desmontar el supuesto lazo biológico del instinto maternal desde la antropología, observando las diferencias en el amor maternal en distintos contextos socioculturales, y desde la historia, que muestra cómo la maternidad ha evolucionado (ej. el abandono de niños entre los siglos XVI y XIX). Si fuera algo puramente natural, debería aparecer de forma persistente en cada grupo social.
El feminismo y la maternidad no se contradicen. Pensar la maternidad desde una perspectiva no patriarcal implica cuestionar las bases esencialistas del mito del instinto maternal, aceptando que es una construcción que nos influencia. Las mujeres pueden ser creadoras de proyectos igualmente importantes. La maternidad es un proyecto atractivo, pero opcional. Es crucial reconocer que la maternidad ha sido usada como práctica social en redes de poder patriarcales y capitalistas, vinculando a las mujeres a la responsabilidad exclusiva de la crianza. El desafío es reformular la maternidad y la paternidad para tomar decisiones propias, ser mujeres y madres sin que uno de los ámbitos sea el único camino de realización. Esto implica transformar las jerarquías de género, revalorizando el trabajo de cuidado y cuestionando la hipervaloración del trabajo productivo.
La importancia del apoyo psicológico durante el embarazo y la maternidad
Culturas Matriarcales y su Influencia en la Crianza
Aunque no hay consenso sobre la existencia de grupos matriarcales en el sentido de una primacía política femenina, se han documentado sociedades donde las mujeres tienen un gran poder económico y social, y la toma de decisiones se basa en el consenso. En estos contextos, las mujeres son la base de la estructura social.
Ejemplos de Sociedades con Modelos Centrados en la Mujer
- Iroqueses (Brown, 1975): Mujeres controlaban la economía local y las alianzas.
- Negeri Sembilan (Malasia): Mujeres propietarias tradicionales de los campos de arroz.
- Minangkabau (Indonesia): Sociedad matrilineal con énfasis en la inclusión de lo maternal en la vida cotidiana.
- Ache (Paraguay): Matrilocales, la pareja convive con la familia de la mujer.
- Nayar (India): Viven en grupos domésticos encabezados por mujeres; los niños son cuidados por el grupo, a menudo sin conocer a su genitor.
- Mosuo (China): Grupos matrifocales donde los hombres ostentan el poder político, pero designados por las mujeres.
La división del trabajo basada en género y edad siempre ha existido, pero a partir del Neolítico, con la agricultura, surgió la separación entre los ámbitos público y privado, y las mujeres fueron apartadas de la producción, sentando las bases de las desigualdades sociales y el patriarcado. La guerra es rara en sociedades de cazadores-recolectores y en sistemas con filiación y residencia materna, donde la presión sobre los recursos es menor. Existe una clara relación entre patriarcado y violencia (guerras, infanticidio femenino, asesinatos por dote, clitoridectomía, violencia doméstica).
Hacia una Crianza Respetuosa: Recuperando el Sentido Común
No es necesario buscar modelos de crianza ideales en otras culturas, sino retomar prácticas que hasta hace poco eran comunes en la nuestra, como la lactancia prolongada en zonas rurales. Se trata de "recuperar el instinto, el sentido común y la confianza en nosotras y en nuestros hijos".
Elementos de otras culturas, como el colecho hasta edades avanzadas (norma en Japón), podrían adaptarse. Lo ideal es buscar un equilibrio entre las necesidades biológicas de los niños y las culturales de los adultos. Si no hay otra opción que la guardería, se puede compensar al niño, entendiendo su necesidad de más tiempo con los padres. Cada cultura tiene sus razones y se adapta a un medio concreto, lo que no debe obviarse.
María José Garrido, antropóloga especializada en crianza, resalta la importancia de continuar explorando estas cuestiones.
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