Información sobre antitusígenos pediátricos y sus dosis

Frente a un paciente con tos, lo primero es preguntarse por qué está tosiendo. Una vez descartadas causas importantes de patología, se pueden considerar alternativas terapéuticas. Los antitusivos se clasifican principalmente según su mecanismo de acción: de acción central (que actúan sobre el sistema nervioso) y periféricos (que ejercen una acción anestésica o analgésica sobre las terminaciones nerviosas bronquiales).

Esquema comparativo de los mecanismos de acción de antitusígenos centrales frente a periféricos

Antitusivos de acción central

Estos fármacos se dividen en narcóticos y no narcóticos. Es fundamental destacar que la supresión de la tos en algunas enfermedades respiratorias pediátricas puede ser peligrosa, por lo que su uso debe ser evaluado cuidadosamente.

Antitusivos narcóticos

Incluyen fármacos como la morfina, codeína, dionina, dehidrocodeidona y metadona. Poseen propiedades analgésicas, sedativas y euforizantes, con riesgo de adicción y efectos adversos como depresión respiratoria, náuseas y vómitos. Su uso está contraindicado en menores de dos años debido a su bajo margen de seguridad.

  • Codeína: Deriva de la morfina pero presenta menor toxicidad. La dosis antitusígena en niños va de 0,2 a 1 mg/kg/día, fraccionado cada seis horas, con un tope de 60 mg/día.

Antitusivos no narcóticos

No producen adicción ni deprimen el centro respiratorio. Aunque existen diversos fármacos, pocos cuentan con estudios clínicos controlados estrictos que avalen su eficacia.

  • Dextrometorfano: Es un derivado de la morfina que no actúa sobre receptores opioides. Su eficacia es similar a la codeína con menores efectos secundarios.
  • Noscapina: Alcaloide del opio sin propiedades analgésicas. La dosis en niños es de 1 mg/kg/día, dividida en tres a cuatro tomas.
  • Clobutinol: Posee una potencia equivalente a la codeína (60 mg de clobutinol equivalen a 40 mg de codeína). La dosis pediátrica es de 3 a 6 mg/kg/día, dividida en tres dosis.
  • Promolate: Disponible en supositorios de 100 mg; su dosis es de 60 mg/kg/día.

Cómo tratar la tos en los niños

Antitusivos de acción periférica

Actúan sobre los receptores en las terminaciones nerviosas bronquiales donde se inicia el reflejo de la tos.

  • Levodropropizina: Actúa inhibiendo las vías aferentes que median el reflejo. Las dosis recomendadas van de 2 a 3 mg/kg/día, repartidas en tres tomas.
  • Oxolamina: Se le postula un efecto antiinflamatorio, aunque no existe evidencia científica sólida que lo demuestre. Las dosis oscilan entre 3 y 5 mg/kg/día, fraccionadas cada 8 horas.

Consideraciones sobre eficacia y seguridad

Existe un importante efecto placebo en el tratamiento de la tos, influenciado por el control central y los neurotransmisores opioides endógenos. Estudios han demostrado que, en infecciones respiratorias agudas, gran parte de la mejoría es atribuible al placebo. Además, no se dispone de estudios científicos bien controlados que avalen la eficacia y seguridad de los antitusivos narcóticos en pediatría.

Es necesario educar a los padres sobre la falta de efectos antitusivos probados y el riesgo potencial de estos productos. Si se decide utilizar medicación, se recomienda emplear fármacos puros y evitar las combinaciones, que son poco seguras y carecen de respaldo científico.

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