Las despedidas con llantos y rabietas son habituales en los primeros años de la vida de un niño. Aunque la ansiedad por separación es perfectamente normal en el desarrollo de un niño, puede ser inquietante tanto para el bebé como para los padres. Entender lo que está viviendo su hijo y disponer de algunas técnicas de afrontamiento puede ayudarlos a sobrellevar esta etapa.

¿Qué es la Ansiedad por Separación en Bebés?
La ansiedad por separación es un término que se utiliza para describir una respuesta emocional y conductual que algunas personas, especialmente los niños, experimentan cuando se enfrentan a la separación de las personas a las que están emocionalmente vinculados, como padres, cuidadores u otros seres queridos. Esta ansiedad puede manifestarse en diversas edades, pero es más comúnmente asociada con los bebés y los niños pequeños.
Esta etapa supone una parte normal del desarrollo infantil, relacionada con el desarrollo normal del apego. Antes de los ocho meses, los bebés son tan nuevos en este mundo que carecen de un sentido de lo que es normal y seguro, y de lo que puede ser peligroso. Como resultado, nuevos escenarios o personas no parecen atemorizarlos. Sin embargo, a medida que los bebés crecen, comienzan a reconocer a sus cuidadores principales y a depender de ellos para satisfacer sus necesidades físicas y emocionales. Es por eso que separarse de ellos puede desencadenar temores en los bebés.
¿Cuándo se Manifiesta la Ansiedad por Separación?
La ansiedad por separación se suele presentar en algún momento entre los 6 y 18 meses de edad. Los bebés pueden mostrar señales de ansiedad por separación a una edad tan temprana como los 6 o 7 meses, pero para la mayoría esta fase tiene su auge entre los 12 y los 18 meses, y disminuye alrededor de los 2 años de edad.
El Sentido de la Permanencia del Objeto
Este concepto está relacionado con el sentido de permanencia del objeto que comienza a desarrollarse entre los 4 y los 7 meses. Antes de esto, el bebé pensaba que su figura de apego y él eran un solo objeto, y que aquello que no está y no ve es que no existe. Pero a partir de los 7-9 meses, los bebés desarrollan el sentido de permanencia de un objeto y comienzan a darse cuenta de que las cosas y las personas existen aunque ellos no las puedan ver. Los bebés aprenden que, cuando no pueden ver a su cuidador, significa que se ha ido. No entienden el concepto del tiempo, de modo que no saben que esa persona volverá, y se pueden alterar y sentir inquietos en su ausencia. Por ejemplo, para un bebé da lo mismo que su cuidador esté en la cocina, en la habitación de al lado o en la oficina, y es posible que llore hasta que esa persona vuelva a su lado.

Manifestación entre los 8 y 12 Meses
Entre los ocho meses y el año de edad, los niños se están volviendo cada vez más independientes, pero se sienten todavía más inseguros cuando se separan de sus padres. Es en esta etapa cuando se desarrolla la ansiedad de separación, y los niños se ponen nerviosos y alterados cuando uno de sus padres intenta irse. Independientemente de que usted vaya a la habitación de al lado durante unos segundos, deje a su bebé con un cuidador por la tarde o lo lleve a un jardín de infancia, su pequeño podría reaccionar llorando, aferrándose a usted y resistiéndose a que lo atienda otra persona.
La edad exacta a la que aparece la ansiedad de separación puede variar de un niño a otro. Algunos niños pueden presentarla más adelante, entre los 18 meses y los dos años y medio, mientras que otros nunca llegan a experimentarla.
Influencias Culturales
En cierto modo, las actitudes respecto a los bebés y las separaciones son culturales. Los países occidentales tienden a enfatizar la autonomía desde una edad muy temprana, pero en muchas otras culturas los bebés casi nunca se separan de su madre en su primer año de vida.
Síntomas y Manifestaciones Comunes
Es difícil pasar por alto los signos de que un bebé está pasando por ansiedad o angustia por separación. Los síntomas de la ansiedad por separación en bebés pueden variar en intensidad y duración, e incluyen:
- Llanto inconsolable y rabietas: El bebé llora y protesta cuando el cuidador primario se aleja o intenta dejarlo con otra persona.
- Aferramiento: El niño se aferra fuertemente al cuidador y se resiste a ser atendido por otra persona.
- Inquietud y malestar: El bebé se siente alterado e inquieto en ausencia del cuidador.
- Renuencia a dormirse: El niño muestra dificultad para conciliar el sueño sin su cuidador primario cerca.
- Cambios en el apetito: Algunos bebés pierden el apetito o tienen dificultades para comer.
- Quejas físicas repetitivas: Aunque es más común en niños mayores, pueden presentarse.
Desarrollo emocional del bebé
Duración y Evolución
La duración de la ansiedad por separación varía según el niño y su temperamento. En algunos casos, se dará de forma más intensa que en otros; en algunos podrá durar semanas, mientras que en otros pasarán meses hasta que mejore.
La ansiedad por separación tiene varios picos en los meses posteriores a su inicio. Generalmente, suele haber un pico importante entre los 7-9 meses y luego otro a los 14 y 18 meses. Usualmente, esta fase finaliza cuando los niños tienen alrededor de 2 años de edad, ya que a esta edad comienzan a comprender que los padres pueden estar fuera de su vista ahora, pero que van a regresar más tarde. Esto también les da a los niños la oportunidad de desarrollar habilidades de afrontamiento y un poco de independencia, además de probar su independencia.
Aun después de que el niño haya superado esta etapa, la ansiedad por la separación puede retornar durante períodos de estrés. La mayoría de los niños experimentan algún grado de ansiedad por la separación cuando se enfrentan a situaciones que no son familiares, en especial cuando se separan de sus padres.
Sentimientos de los Padres ante la Ansiedad por Separación
La ansiedad por separación también es difícil para los padres, sobre todo si el bebé llora desesperadamente cuando se alejan de él o si parece preferir a uno de los padres. Puede ser agradable sentir que su hijo, por fin, le corresponde con el apego que siente por usted. Pero también es posible que se sienta culpable por tomarse tiempo para sí mismo, dejar a su hijo con un cuidador o irse a trabajar. Y puede empezar a sentirse agobiado por la gran cantidad de atención que su hijo parece exigirle. Es normal que se sienta así.
Solo recuerde que la ansiedad por separación es una fase normal que no durará para siempre. Tenga en cuenta que el hecho de que su hijo no quiera que usted se vaya es un buen signo de que se ha establecido un apego saludable entre ambos. Con el tiempo, su hijo acabará por recordar que, cuando usted se va, siempre vuelve, y eso será suficiente para que se quede tranquilo mientras usted esté fuera.
Cómo Afrontar la Ansiedad por Separación en Bebés
Hay varias medidas que puede tomar para ayudar a su bebé durante la fase de separación por ansiedad:
Estrategias para Padres y Cuidadores
- Elija el momento adecuado: Intente no empezar a llevar a su hijo a una guardería o jardín de infancia donde lo cuidará una persona desconocida entre los ocho meses y un año de edad, cuando es más probable que aparezca la ansiedad por separación por primera vez. Así mismo, intente no separarse de su hijo cuando esté cansado, tenga hambre o esté inquieto. De ser posible, programe el momento de sus salidas para después de las siestas o de las comidas de su hijo.
- Practique la separación gradual: Haga prácticas con su hijo sobre estar separados el uno del otro y vaya presentándole, poco a poco, personas y lugares nuevos. Comience por dejar a su bebé con otra persona por períodos cortos de tiempo y ve aumentando gradualmente la duración de las separaciones.
- Use cuidadores familiares: Si tiene que dejar a su bebé, por ejemplo para volver a su trabajo, trate de dejarlo con personas a quienes conozca bien, como su papá, abuela o tía. Aun así, su bebé podría protestar, pero es probable que se adapte más fácilmente a su ausencia si está rodeado de caras bien conocidas.
- Familiarización con nuevas personas y lugares: Si piensa dejar a su hijo al cuidado de un familiar o de una nueva niñera, invite a la persona antes para que pasen un tiempo los dos juntos mientras usted está en la misma habitación. Pídale a la niñera que visite a su hijo y juegue con él varias veces antes de dejarlos solos la primera vez. Si su hijo va a empezar a ir a una nueva guardería o centro de preescolar, visiten el lugar juntos varias veces antes de dejarlo allí durante el horario completo.
- Establezca una rutina de despedida: Cree un ritual sencillo para despedirse de su bebé y sígalo al pie de la letra cada vez que se separe de él. Las rutinas predecibles ayudan a su hijo a desarrollar confianza en usted y en su propia capacidad de superar la separación.
- Despedidas cortas y positivas: Mantenga la calma y sea coherente. Despídase con un beso y un abrazo, y asegúrele que volverá pronto. Concédale toda su atención al despedirse y, cuando diga que se va, hágalo; si vuelve, solo empeorará las cosas. Procura no demostrar nervios ni tristeza si tu bebé empieza a llorar, por lo menos no lo hagas delante de él.
- Siempre diga adiós: Es tentador desaparecer mientras su hijo está entretenido, pero es importante despedirse siempre y decirle que se va y que volverá. Resista el impulso de salir a hurtadillas por la puerta trasera, ya que su bebé se sentirá peor si cree que de pronto desapareció. Un simple "Regreso muy pronto, corazón" seguido de un abrazo rápido y un beso puede lograr maravillas.
- Cumpla sus promesas: Es importante que se asegure de regresar cuando haya prometido hacerlo. Así, su hijo desarrollará la confianza de que puede sobrellevar ese tiempo de separación.
- Confíe en el cuidador: Por muy difícil que le resulte separarse de su hijo mientras llora y grita su nombre, es importante que confíe en que su cuidador podrá hacerse cargo de la situación. Para cuando usted esté entrando en su automóvil, es posible que su hijo ya se haya tranquilizado y esté jugando con otras cosas.
- Distracción para el cuidador: Si está cuidando a un niño ajeno que está experimentando ansiedad de separación, intente distraerlo con una actividad o un juguete, o con canciones, juegos o cualquier otra cosa divertida. Responda a las preguntas del niño de forma simple y directa para tranquilizarlo, por ejemplo: "Tus padres volverán en cuanto terminen de cenar. Es normal que los extrañes, pero juguemos a algo divertido".
- Juegue a "cucú-tras": Este juego ayuda a los bebés a comprender la permanencia de las personas, de modo que comprenda que aunque no te vea, sigues estando ahí.
- Valide sus sentimientos: Es importante reconocer y validar los sentimientos del bebé. Explíquele cuánto tardará en regresar utilizando conceptos que su hijo pueda entender (por ejemplo, después del almuerzo).
Manejo de la Ansiedad por Separación Durante la Noche
El miedo de su bebé de estar separado de usted en la noche es muy real para él, así que haga lo más que pueda para mantener el tiempo que pasan juntos antes de la hora de acostarlo lo más cariñoso, tranquilo y divertido posible. Además:
- Pase tiempo adicional acurrucada con su bebé antes de que se duerma, leyendo, abrazándolo y cantándole bajito.
- Si su bebé llora por usted después de que lo acueste, está bien que vaya a verlo, tanto para tranquilizarlo como para asegurarse de que está bien. Pero trate de hacerle visitas "breves y aburridas" y aprenderá a volver a dormirse sin mucha ayuda suya. A la larga podrá quedarse dormido solo.
Cuándo Buscar Ayuda Profesional
En la mayoría de los niños, la ansiedad por separarse de sus padres o de un cuidador se supera sin necesidad de recibir atención médica. Sin embargo, si a su hijo nunca lo ha cuidado nadie más que usted, si es tímido por naturaleza o está sometido a otros factores estresantes, su ansiedad de separación podría ser peor para él que para otros niños.
Confíe en su instinto. Si la ansiedad de separación intensa se mantiene durante la etapa de preescolar, la escuela primaria o más adelante, e interfiere con las actividades cotidianas de su hijo, hable con su médico. Podría ser un signo de un problema más complejo que se conoce como Trastorno de Ansiedad de Separación. Los niños con este trastorno tienen miedo de alejarse de su familia y, con frecuencia, están convencidos de que les va a ocurrir algo malo.

Algunas señales de alerta incluyen:
- Si su hijo se niega a estar con un cuidador en concreto o a ir a determinada guardería.
- Muestra otros signos de tensión, como dificultades para conciliar el sueño o pérdida del apetito.
- Si la ansiedad por separación aparece de repente en un niño mayor, podría haber otro problema, como acoso escolar (o bullying) o maltrato.
Si las pautas básicas no funcionan, o los padres tienen dificultades para lidiar con este malestar, sería necesario que un psicólogo especializado estudiara el caso en profundidad para descubrir las dinámicas internas que están interfiriendo, el carácter del bebé o si puede haber alguna patología subyacente. En estos casos es importante consultar con un especialista en salud mental que pueda orientar a los padres para mejorar la situación.