La Maternidad Real de Alma Obregón: Una Experiencia Transformadora

Alma Obregón, reconocida pastelera y runner, ha compartido su vivencia más personal y trascendental: la maternidad. Con sus dos pequeños, Bruno y Lola, y posteriormente Chloe, ha descubierto que los "ingredientes secretos" de la vida son el amor y el cariño. Sus hijos, a quienes considera sus creaciones más perfectas, son el eje central de un nuevo enfoque en su trayectoria, dejando momentáneamente la repostería para adentrarse en la publicación de su libro Maternidad Real.

"Maternidad Real": Un Libro para Desmitificar

El Propósito Detrás de la Obra

En Maternidad Real (Editorial Planeta, 2020), Alma Obregón deja a un lado los libros de recetas a los que tenía acostumbrados a sus seguidores para narrar la experiencia vital de ser madre, a la que describe como "la experiencia más emocionante de mi vida". La autora comparte su vivencia para ayudar a todas esas madres en su camino, sintiendo la responsabilidad de hablar y explicar "todo aquello que no se cuenta". Para Alma, ser madre ha sido la experiencia más empoderadora que hubiese podido imaginar. El libro huye de los consejos, de los discursos culpabilizadores o paternalistas, evidenciando dos embarazos totalmente diferentes y dos hijos (Bruno y Lola) que también lo son.

Portada del libro

La Realidad Frente a la Idealización Social

Desde los primeros compases de la obra, se aprecia la honestidad de la autora, quien habla sin tapujos con dulzura y cariño. Uno de los mayores riesgos que corremos es el de pensar que la maternidad es lo que vemos en las redes sociales: una sucesión de familias y casas perfectas, donde la realidad del día a día se esconde tras filtros. La autora abre la obra con una interesante reflexión sobre cómo en nuestra sociedad se ha idealizado el embarazo, el parto y hasta el postparto, haciendo que cualquier parecido entre nosotras y los bebés y las mamás de película sea pura coincidencia. "Para mí ser madre ha sido la experiencia más empoderante que hubiese podido imaginar, y muy pronto tú también vas a vivirla. Te lo avanzo desde ya: ser madre no te anula, no hace que tu esencia desaparezca, no te convierte en una sombra de tus hijos. Ser madre es fascinante".

Estereotipos y Presiones sobre la Madre Perfecta

Alma Obregón insiste en que la maternidad está sometida a un bombardeo constante de estereotipos, tanto en películas y series como, principalmente, en redes sociales, sobre lo que se considera una madre perfecta. Esta visión idealizada presenta a madres "superwoman" que pueden con todo: entregadas a sus hijos y a su trabajo, siempre impecables, con la casa ordenada, los hijos bien educados, sin perderse ni una visita al gimnasio y con todo bajo control. Según la autora, estos estereotipos son irreales y fuerzan a las madres a encajar en modelos que no tienen por qué corresponderse con su realidad, generando únicamente culpabilidad y la sensación de no estar a la altura. La mujer, en general, está muy presionada en todos los aspectos de su vida, y con la maternidad, esta presión se incrementa, exigiendo perfección física y social incluso en el puerperio.

Infografía sobre los mitos y realidades de la maternidad

Los Embarazos de Alma Obregón: Bruno, Lola y Chloe

Experiencias Únicas en Cada Gestación

Alma Obregón ha vivido tres embarazos, tres partos y tres pospartos muy diferentes con sus hijos Bruno, Lola y Chloe. Ella insiste en que cada embarazo es único, y así lo ha comprobado con sus pequeños.

  • En el embarazo de Bruno, el primer trimestre estuvo marcado por un cansancio extremo y náuseas continuas, que solo las patatas fritas y el batido de fresa lograban mantener a raya. El aumento de peso fue considerable, unos 15 kg, y la autora recobró toda su energía en el último trimestre.
  • Por su parte, el embarazo de Lola fue todo lo contrario al comienzo, con una energía desbordante, pero también con pérdida de peso y náuseas perpetuas con cada bocado. A partir de la semana 18, con el estómago finalmente asentado, llegó el cansancio y, en semanas posteriores, los dolores. “Me sentía como una bomba a punto de explotar”, recuerda.
  • Aunque no se detallan las particularidades del embarazo de Chloe en el texto original proporcionado, se menciona que fue su tercer embarazo, añadiendo a su rica experiencia materna.

En el podcast, Alma deja un momento la repostería para compartir sus relatos de parto de Bruno (en 2016), Lola (en 2019) y Chloe (en 2021).

Foto familiar de Alma Obregón con sus hijos

Miedos y Angustias Durante la Espera

Nada prepara para el propio embarazo porque las hormonas de cada madre son únicas. En el caso de Alma, las primeras semanas de sus embarazos fueron de angustia constante, intensificada por los sangrados en ambas ocasiones. “La verdad, no creo que haya solución a todos estos miedos más allá de abrazarlos. Entender que son normales. Al fin y al cabo, nos están preparando para algo que conlleva la maternidad… Vivir con el miedo constante a que algo le pueda pasar a nuestros pequeños. Un miedo que no nos impide continuar con nuestro día a día, pero que está en el fondo de nuestro cerebro a cada momento. A partir de que nazca te vas a pasar el día valorando cada riesgo; adelantándote a cada situación de peligro”, narra Alma Obregón. Los primeros meses, cuando nadie sabe si se está embarazada o "te has pasado con el dulce", fueron los más duros para la autora. Para combatir estos miedos, Alma aconseja aprovechar para abstraerse de la vida real. La autora recorre los hitos del embarazo en términos médicos, desde la prueba con el positivo en la intimidad del hogar (ella se hizo cuatro para estar segura), la primera ecografía, hasta la analítica a las 12 semanas.

El Parto y el Postparto: Desafíos y Aprendizajes

La Singularidad de Cada Parto

Alma Obregón insiste en que cada parto es un mundo y se desarrolla de forma única, como lo ha vivido ella misma con la llegada de sus dos pequeños, Bruno y Lola. Su parto de Bruno fue un momento de gran tensión. En un punto, el doctor pronunció la frase: «Alma, vamos a tener que hacer una cesárea. Ya no podemos usar más la ventosa sin perjudicar al bebé y está claro que no se va a girar». Alma se quedó en shock, pero pidió empujar dos veces más. Con gran determinación, logró que Bruno naciera. Después, mientras le cosían un pequeño desgarro, una enfermera preguntó: «Pero hija, qué bruta... tú has dicho que lo sacabas y lo has sacado... ¿tú de dónde eres?». Ante su respuesta: «De Bilbao», todos en el paritorio se rieron a carcajadas.

La autora reflexiona sobre cómo las madres a veces se torturan con las decisiones tomadas durante el parto. "Yo me torturaba al ver la cabecita deformada de Bruno, pensando que quizá si hubiera sabido empujar mejor o si hubiera rechazado la epidural no habrían necesitado usar ventosa. También tengo una amiga que se sentía menos madre por haber sido mamá por cesárea. ¡Nada más lejos de la realidad! No importa si tu bebé ha llegado al mundo exterior por cesárea o por parto vaginal, con epidural o sin ella. Lo importante es que ahora está aquí y ha comenzado tu increíble (y agotadora) aventura de ser mamá”.

Ilustración que representa diferentes momentos del parto

La "Cuarentena" y la Depresión Postparto

La maternidad debería ser una experiencia empoderadora, pero Alma Obregón relata cómo tras el parto existen esas semanas de las que nadie habla: la cuarentena. Durante este periodo, los dolores, el cansancio y la angustia que producen los miedos de los primeros meses de vida del bebé van a marcar la rutina diaria. Los bebés no vienen con un manual, por lo que toca aprenderlo todo desde cero. No debemos olvidarnos tampoco de la depresión postparto, mucho más común de lo que imaginamos y otro de los temas tabú. Los síntomas incluyen llanto excesivo, dificultad para relacionarse con el bebé, aislamiento, cambio en las pautas de sueño, sentimientos de inutilidad, vergüenza, culpa o insuficiencia. La autora nos insta a buscar ayuda en estas situaciones, sin vergüenza ni sentimiento de culpa.

Hitos en la Crianza: Primer Año y Más Allá

El Primer Cumpleaños: Disfrutar Frente a la Perfección

El primer cumpleaños marca un hito tanto en la vida del bebé como en la de la mamá. Alma Obregón aconseja relajar las expectativas para este evento y centrarse en que el bebé y la madre pasen un buen rato, ya que de nada sirve una fiesta de ensueño si el bebé se la pasa llorando. La preparación de las fiestas de primer cumpleaños de sus hijos fue muy distinta:

  • La de Bruno, planificada con meses de antelación, resultó estar lejos de lo ideado, con el pequeño llorando durante más de una hora. Alma reflexiona: “soy idiota, tres meses preparando esto para que el pobre pase un mal rato. (…) Viéndolo con perspectiva, hubiera preferido disfrutar más y preocuparme menos”.
  • Gracias a la experiencia previa, la fiesta de Lola fue perfecta. “En la fiesta me centré en disfrutar y en que ella disfrutara también. No en preocuparme porque todo estuviera «de Pinterest»”.

El Destete: Un Acto de Amor y Resistencia

Pasado el primer año, puede que llegue otro gran paso: el destete, otro de los temas tabú sobre la aventura de ser madre. Alma Obregón reflexiona sobre cómo "a la gente le fastidia tanto algo tan natural como que un bebé se alimente del pecho de su madre solo porque ya no sea recién nacido", especialmente cuando el bebé es más autónomo. Lo más importante es no hacer caso a esas voces que se sienten extrañadas, confusas o molestas porque el bebé siga enganchado al pecho. En este periodo se incrementan las frases manidas de los "opinólogos" sobre lactancia materna, como “¿pero este niño aún sigue tomando teta?”, “ya es mayorcita para seguir con el pecho, ¿no?”, o el clásico “es que esto ya es vicio”.

Alma Obregón recalca que es la madre la que tiene la última palabra sobre la alimentación de sus hijos. Un buen consejo que brinda es "ponerse las orejeras" y hacer oídos sordos a esas palabras negativas, además de recordar las recomendaciones de la OMS sobre la alimentación complementaria a partir de los seis meses.

Consejos de Alma Obregón para Madres y Futuras Madres

Nutrición para el Embarazo: Recetas Saludables

Durante su participación en el evento #MamáFit, Alma Obregón, con su estilo fresco e inimitable, compartió consejos y recetas perfectas para embarazadas, destacando la importancia del ácido fólico.

Ensalada de quinoa (para 3 o 4 personas)

  • 200g de quinoa
  • 2 aguacates
  • 4 cucharadas de granos de granada
  • Un puñado de almendras crudas peladas
  • Un puñado de semillas y frutos secos variados crudos
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • Un chorrito de vinagre o zumo de limón
  • Sal

Esta ensalada está cargada de ácido fólico, "uno de esos nutrientes que durante el embarazo necesitamos especialmente, lo solemos tomar en cápsulas pero también podemos incorporarlo mediante alimentos en nuestra dieta" nos cuenta Alma.

Muffins de plátano y avena

  • 220 g de harina integral de trigo
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 200 g de plátano
  • 60 ml de aceite suave de oliva
  • 80g de dátiles (a ser posible medjoul)
  • 2 huevos
  • 60 ml de leche de avena
  • Una cucharada de copos de avena, para decorar
Foto de una ensalada de quinoa y muffins de plátano como ejemplos de alimentación saludable para el embarazo

Crianza Consciente y Disciplina Positiva

Alma Obregón se muestra fiel defensora de la crianza consciente y la disciplina positiva. Comparte su experiencia, reforzando la idea de que, partiendo de la base del amor y el entendimiento, se puede comprender el comportamiento de los hijos y reconducirlo si es necesario, siempre desde el respeto y la positividad, y no desde el castigo o la amenaza.

Cómo Lidiar con los Consejos no Solicitados ("Ponerse las Orejeras")

Uno de los consejos más importantes que Alma ofrece es "ponerse las orejeras" y hacer oídos sordos a los comentarios negativos o consejos no solicitados. Reconoce que no es fácil, especialmente con las hormonas "patas arriba" en el postparto, cuando un comentario desafortunado puede ser muy doloroso. Siempre pone el ejemplo de la lactancia materna, lo dura que es al principio hasta que se establece, y cuánto daño hacen los comentarios de personas que no saben nada pero que se ven en el derecho de opinar. Esto también aplica a quienes critican la lactancia artificial. Alma enfatiza que solo una madre sabe lo que es mejor para ella y su bebé, y debemos recordarnos a diario que nadie mejor que nosotras para saber qué hacer.

La Importancia de la Empatía y el Respeto Mutuo

Alma aboga por cambiar el discurso y respetar todos los modelos de crianza, aunque sean diferentes a los nuestros. Cree que como madres tenemos la responsabilidad de ponernos en la piel de la otra mamá, de pensar si a nosotras nos hubiera gustado o ayudado ese consejo y, sobre todo, de empatizar y respetar. Recomienda alejarse de las opiniones de terceros y centrarse en disfrutar del amor incondicional hacia el bebé, y de lo que significa ser mamá y papá, sin que nada ni nadie lo empañe.

La Paternidad en la Maternidad Real: La Experiencia de Lucas

El epílogo del libro versa sobre paternidad real y refleja la experiencia de Lucas, el papá de Bruno y Lola, y pareja de la autora. Lucas afirma: “Yo siempre había sabido que quería ser padre, pero es verdad que era algo que no dependía de mí al cien por cien”. Para él, se trata de buscar el equilibrio entre seguir disfrutando de las cosas que estaban presentes en la vida anterior a la paternidad e incorporar las nuevas tareas y responsabilidades. También implica tener la paciencia suficiente mientras el hijo va alcanzando las etapas que le permiten sumarse a sus actividades.

Reflexiones Personales sobre el Cambio y el Amor Incondicional

Alma Obregón confiesa que la maternidad la ha cambiado al 100%. Sus prioridades han cambiado, ha empezado a entender la vida de otra forma y a poner por delante de todo a su familia y, sobre todo, a su pequeño Bruno. Sinceramente, es lo mejor que le ha pasado en la vida, nunca había sentido un amor tan infinito e incondicional. Además, la maternidad ha unido muchísimo a Lucas y a ella, haciendo de ellos un verdadero equipo. Lo que más le sorprendió de la maternidad fue el amor incondicional por sus hijos. Siempre fue una persona muy independiente, dando muchísima importancia a su trabajo y a correr, su gran pasión. Trabajaba a todas horas, iba de un lado a otro sin parar. Y entonces nacieron sus hijos, y todo pasó a segundo plano. Le sigue apasionando su trabajo y le encanta correr, pero ahora ellos van por delante de todo. Es una sensación maravillosa a la vez que aterradora.

En el plano más personal y con un toque de humor, Alma, golosa por naturaleza, reconoce que es Lucas quien pone cordura a su lista de la compra, mientras ella mete sus caprichitos, especialmente ahora que está embarazada y no puede evitarlos. Cuando le preguntan por un "tip de Malamadre", Alma comparte entre risas una anécdota de compras con Bruno: él se comió durante el recorrido tres bolsitas de puré de frutas, una caja de arándanos, un bote de aceitunas sin hueso y medio bote de Lacasitos para entretenerse, aclarando que al salir, pagó todo. En cuanto a la organización de comidas diarias, Alma se organiza muy bien para Bruno, preparando sus tuppers sanísimos para la guardería, pero para ella y Lucas, a menudo se da cuenta de que no ha pensado nada para su propia comida. Su receta "más conseguida de Malamadre" es la ensalada campera, que le "salva la vida" con invitados y se puede preparar con antelación.

Alma también ha adaptado su rutina de ejercicio durante el embarazo. Le gustaría seguir corriendo, pero no se encuentra cómoda con la tripa y el suelo pélvico, así que camina a muy buen ritmo y hace algún trote de vez en cuando, además de haber comenzado yoga y sesiones de ejercicios con Mamifit.

Sus miedos con la llegada de un nuevo bebé (Chloe) se centran en no acordarse de cómo cuidar a un recién nacido y, sobre todo, en que Bruno pueda sufrir, sintiéndose mal o triste. Esta preocupación la "obsesiona" y ha "frito" a Lucas con el tema, aunque Bruno está emocionado con la llegada de su hermanita.

Un sueño o meta que siempre está ahí para Alma es "irme a vivir a las montañas y tener unas cabras y vivir de hacer queso de cabra. Vale, no creo que lo llegue a hacer nunca pero es algo que me encantaría". Para las madres que se culpan por no llegar a todo, Alma les diría que no están solas, porque ella también se culpa.

Foto de Alma Obregón en un momento de reflexión o disfrutando de la naturaleza

tags: #alma #obregon #embarazo