Alice Campello, reconocida modelo e influencer, ha compartido abiertamente su trayectoria y los desafíos de la maternidad a través de sus redes sociales, ofreciendo una visión sincera de su recuperación posparto y las dificultades emocionales y físicas vividas. Al igual que otras figuras públicas que han roto el silencio sobre las complejidades de esta etapa, Alice ha abordado sin filtros los aspectos menos glamurosos de ser madre.
La Recuperación Tras Múltiples Partos
La experiencia de Alice Campello con la recuperación posparto ha variado significativamente con cada uno de sus cuatro hijos. Tras dar la bienvenida a sus gemelos, Alessandro y Leonardo, en julio de 2018, la recuperación fue relativamente más sencilla. Sin embargo, con el nacimiento de su tercer hijo, Edoardo, el 29 de septiembre, y especialmente con su cuarta hija, Bella, en enero de 2023, la situación fue considerablemente más complicada.
A las preguntas de sus seguidores sobre la recuperación de una cesárea, Alice respondió: "Depende porque cada persona es un mundo. Pero, esta vez a mí me costó bastante bastante bastante más." La italiana enfatiza que la dificultad no solo fue a nivel físico, sino también mental. "No solo recuperarme de la cesárea sino también a nivel mental. Es bastante complicado después de un embarazo, la parte emocional y física también", explicó, añadiendo: "Yo después de dar a luz a Ale, Leo y con Edo también, estaba híper híper híper sensible y con mucho mucho mucho dolor de la cesárea, muchísimo".
A pesar de que sus perfiles virtuales suelen mostrar momentos de felicidad, Alice Campello busca normalizar las adversidades que se enfrentan durante el posparto. Reconoce tener una "genética privilegiada" al no engordar y poseer un metabolismo rápido, lo que le permite no obsesionarse con la dieta. "No me cuido nada. Lo importante es ser felices", aconseja, incluso bromeando con las chocolatinas y caramelos en su mesilla de noche. Respecto a la pérdida de peso, su filosofía es "despacito y con buena letra": "Me estoy recuperando pero con tranquilidad. Todavía tengo barriguita, ahora esto tumbada por eso no se ve tanto".

Las Complicaciones Críticas Tras el Nacimiento de Bella
El nacimiento de su cuarta hija, Bella, el 9 de enero de 2023, fue un evento que cambió la vida de Alice y su familia. Aunque el parto inicialmente parecía haber transcurrido sin problemas, Alice sufrió graves complicaciones que la llevaron a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica Universidad de Navarra. Su esposo, Álvaro Morata, fue quien comunicó la noticia a través de Instagram, expresando el susto que vivieron: "La mamá, desafortunadamente y después de que el parto haya ido muy bien, ha empezado a tener complicaciones que nos han asustado mucho. Ahora mismo está en la UCI cuidada por los mejores médicos y poco a poco se está recuperando muy bien (...) ella es muy fuerte".
El Relato de una Experiencia Cercana a la Muerte
Tras recibir el alta, Alice Campello ofreció un testimonio detallado de lo sucedido en una entrevista en el programa italiano Verissimo, revelando que estuvo al borde de la muerte. "Tengo la imagen en mi cabeza de levantarme la sábana y ver una hemorragia. Tuve una hemorragia fuerte y fue terrible. Los médicos no podían detenerla y permanecí doce horas en el quirófano, donde me entubaron", confesó. En ese tiempo, Alice perdió el conocimiento y al despertar, se dio cuenta de la gravedad de la situación. Necesitó 17 transfusiones de sangre, y la última esperanza para detener el sangrado fue un "globo" uterino. "Si este no hubiera parado el sangrado, habrían tenido que extirparme el útero y, de lo contrario, habría muerto", aseguró.
La liada de Alice Campello a Morata a las 4 de la madrugada | Diario As
Esta dramática experiencia la llevó a reflexionar sobre la importancia de la donación de sangre: "De todo esto he aprendido la importancia de donar sangre. Si no fuese por las personas que donan sangre, yo no estaría aquí".
Explicación Médica de las Complicaciones
La ginecóloga Alexandra Henríquez ha explicado en el programa 'Y ahora Sonsoles' que este tipo de complicación, conocida como atonía uterina, es más común de lo que se piensa, especialmente en partos múltiples o tras varios embarazos. La atonía uterina ocurre cuando el útero no se contrae adecuadamente después del parto, impidiendo la hemostasia y provocando una hemorragia posparto severa. Se define como la pérdida de más de 500 mililitros de sangre en el alumbramiento o en las 24 horas siguientes (1.000 ml en caso de cesárea).
Los profesionales de la Sociedad Española de Enfermería de Urgencias y Emergencias describen la atonía uterina como una "verdadera emergencia, pues este sangrado origina shock y es la principal causa de muerte materna en todo el mundo, especialmente en países en vías de desarrollo".

La solución que salvó la vida de Alice fue el Balón de Bakri (BB), un método innovador y no invasivo para manejar las hemorragias obstétricas. Diseñado en 1999, este dispositivo de aproximadamente 54 cm de diámetro se introduce en el útero y se llena con solución salina para ejercer presión sobre las paredes uterinas y detener el sangrado. Si esta técnica no hubiera funcionado, la extirpación del útero habría sido la única alternativa.
Otros Riesgos y Síntomas en el Puerperio
El puerperio, o posparto, es una etapa crucial donde pueden surgir diversas complicaciones que requieren atención médica inmediata. Además de la hemorragia vaginal, existen otros signos de alarma:
- Fiebre alta: Una temperatura de 39ºC o más, que persiste por más de 24 horas, puede indicar una infección.
- Dolor abdominal intenso: Aunque el reacomodo del útero causa dolor, una intensidad elevada podría señalar que la placenta no se ha expulsado completamente.
- Problemas mamarios: Enrojecimiento, endurecimiento, hinchazón o calor en uno de los senos, junto con malestar y fiebre, pueden ser signos de mastitis o una obstrucción en el conducto lactífero.
- Dolor o hinchazón en extremidades: Dolor, hinchazón, calor localizado o enrojecimiento en pantorrillas o muslos pueden indicar flebitis (infección en las venas) o trombosis venosa (coágulo de sangre).
- Síntomas urinarios: Ardor o quemazón al orinar, o necesidad frecuente de orinar, requieren consulta médica.
Secuelas y Recuperación Estética
A pesar de su recuperación completa, Alice ha lidiado con algunas secuelas físicas de su ingreso. Ha mostrado en Instagram "notables manchas" en sus manos, fruto del vendaje que cubrió sus extremidades por la vía intravenosa. Ha recurrido a tratamientos de láser para reducir estas marcas y también se ha sometido a procedimientos estéticos en el abdomen para mejorar la apariencia de estrías y combatir la diástasis abdominal, una consecuencia común del embarazo que le costó trabajo recuperar después de su primer embarazo. "Crys Dyaz y yo hemos hecho un trabajo específico, pero me costó un poquito porque del primer embarazo me quedó una diástasis muy grande y mi tripa no se recuperaba del todo. Poco a poco, haciendo mucho trabajo recuperé también esa parte", cuenta.
Para el cuidado de la piel, la italiana menciona su marca, MASQMAI, como clave para mantener hidratado tanto el cuerpo como el rostro, y aunque no tiene rituales especiales, le gusta aplicarse cremas por la mañana.
Maternidad, Identidad y Bienestar Mental
La maternidad ha transformado a Alice en muchos sentidos. "La maternidad me ha cambiado en muchos sentidos. Soy mucho más sensible. Antes era mucho más independiente", explica. Confiesa que "al principio me costó sinceramente, pensaba que iba a nacer el niño y todo iba a ser super fácil y no es así". El cambio corporal también fue un desafío: "Todos los cambios son duros, por ejemplo, ver tu cuerpo cambiar no es fácil. Yo me veía con una tripa enorme y veía mi piel que se estaba rompiendo, veía estrías y decía ‘no me voy a recuperar nunca’… Y al final cuando ves a tus hijos se te olvida todo. Piensas, he creado vida, y es lo más bonito del mundo. Ahora me da igual si tengo la tripa mal, tengo tres hijos preciosos".
Alice ha reconocido haber padecido "mini depresiones posparto" después de cada embarazo y se sinceró en una entrevista para Forbes Woman sobre su percepción inicial: "No estaba preparada para ser madre. Creo que no estaba preparada. Te dicen: 'No duermes, es cansado…'. Pero no sabía lo que iba a pasar a mi mente y a mi cuerpo". El último posparto, especialmente, la afectó profundamente. Con una "personalidad muy fuerte", le costó permitirse mostrar debilidad: "Al día siguiente estaba intentando estar con mis hijos haciendo ver a todo el mundo que estaba bien, que no necesitaba a nadie. Y no es así. Tenía que haber vivido mi duelo".
Para su bienestar, Alice ha encontrado la clave en el ejercicio. Junto a su entrenadora, Crys Dyaz, trabajó duro durante y después de sus embarazos, incluyendo pilates. "Entrené y me vino increíble. Porque cuando nació mi tercer hijo vi mi cuerpo recuperarse mucho más rápido", y destaca los beneficios psicológicos: "Lo veo fundamental, también mentalmente. Mi energía y mi tiempo también lo sacaba para mi".

La maternidad también la ha llevado a una reconexión consigo misma, dándose cuenta de la importancia de su propia identidad más allá de ser "la mujer de" Álvaro Morata. "He aprendido a darme mi espacio, a escucharme y a compaginar mejor mis hijos y mi trabajo". En sus hijos (Alessandro, Leonardo, Edoardo y Bella) encuentra la felicidad y el equilibrio: "Me da paz el hecho de saber que con mis hijos y en mi trabajo hago todo lo que puedo, que en mi relación he hecho todo lo que podía hacer, que con mis padres intento estar lo más presente posible. Dar el máximo y no tener remordimientos es algo que te hace estar tranquila. Luego las cosas pueden irte bien o mal, pero tú sabes que has puesto empeño".
Actualmente, Alice Campello se enfoca en su bienestar personal y el de sus hijos, incluso en medio de una separación de Álvaro Morata. "Mi objetivo ahora no es volver con él, sino estar bien. Que mis hijos estén bien, que vivan todo de la mejor manera posible, pero sobre todo estar bien yo. Y él también. Es mi familia y siempre lo será", afirmando que su relación sigue siendo de respeto mutuo y comunicación.
Mirando al futuro, Alice no descarta la posibilidad de tener una niña, confesando: "Estamos intentándolo a ver si sale todo bien y tenemos suerte. Me gustaría mucho tener una niña. Estoy enamorada de mis hijos, vivo por mis hijos, me encanta pasar tiempo con ellos, son como mis minis amigos, pero necesito una niña en mi vida".