La lactancia materna y las disfunciones orales en el recién nacido

La lactancia materna es un proceso complejo que combina instinto, biología e influencia cultural. Requiere un periodo de aprendizaje y adaptación mutua entre la madre y el bebé. Sin embargo, diversos factores relacionados con la díada, las prácticas hospitalarias o las experiencias orales iniciales pueden dificultar este proceso, provocando lo que se conoce como disfunciones orales.

Esquema explicativo de la mecánica de succión correcta y los puntos de apoyo orales del bebé en el pecho.

¿Qué son las disfunciones orales?

Las disfunciones orales engloban problemas con orígenes diversos que pueden alterar la succión, deglución y respiración del lactante. Es común observar conductas atípicas durante la toma, incluso en bebés nacidos a término y sin patologías previas. Estas dificultades, si no se detectan en el periodo neonatal, pueden derivar en hábitos difíciles de corregir.

Las disfunciones suelen clasificarse en:

  • Primarias: Alteraciones intrínsecas del desarrollo.
  • Secundarias: Modificaciones del patrón de succión causadas por factores externos negativos.

La anquiloglosia o frenillo lingual corto

La anquiloglosia (lengua anclada) es una anomalía congénita donde el frenillo lingual es inusualmente corto, restringiendo los movimientos de la lengua (protrusión, elevación y lateralización). Se estima que afecta entre el 1,7% y el 4,8% de los recién nacidos.

Clasificación de la anquiloglosia

Los tipos nos ayudan a disponer de una descripción común:

  • Tipo 1 (Anterior): Inserción en la punta de la lengua.
  • Tipo 2 (Anterior): Inserción unos milímetros detrás de la punta.
  • Tipo 3 (Posterior): Componente submucoso y tejido fibroso.
  • Tipo 4 (Posterior): No hay frenillo visible, pero la lengua está anclada al suelo de la boca con un aspecto compacto.
Tabla comparativa visual que ilustra los cuatro tipos de frenillo lingual y su nivel de restricción motriz.

Impacto en la díada madre-hijo

La movilidad lingual es crítica para una succión eficaz. Cuando existe anquiloglosia, las consecuencias pueden ser:

  • Para la madre: Dolor, grietas en el pezón, conductos obstruidos, infecciones y posible hiperproducción o hipogalactia compensatoria.
  • Para el niño: Mal agarre, tomas interminables, irritabilidad, gases, escasa ganancia de peso y posibles problemas respiratorios o de maloclusión dental a futuro.

Abordaje y tratamiento

No toda anquiloglosia requiere cirugía. Si el bebé aumenta de peso y la madre no siente dolor, no es necesaria ninguna intervención. En casos de dificultades, se recomienda primero la evaluación por parte de profesionales especializados (matronas, asesoras de lactancia o IBCLC) para mejorar la postura y el agarre.

Intervención quirúrgica: Frenotomía

Si la lactancia sigue siendo dolorosa o ineficaz, la frenotomía (o frenectomía) es el tratamiento definitivo. Es un procedimiento rápido, generalmente ambulatorio y sin necesidad de anestesia en frenillos anteriores. En los tipos posteriores (3 y 4), la intervención puede ser más compleja y requerir sedación.

Tratamiento tras la cirugía de anquiloglosia o frenectomía lingual. 👅👶🏼

Otras causas y factores influyentes

Además del frenillo corto, existen otras condiciones anatómicas que afectan la lactancia:

  • Labio leporino y fisura palatina: Dificultan el sellado del pecho y la presión negativa.
  • Retrognatia o micrognatia: Mandíbula pequeña que impide un agarre profundo.
  • Macroglosia: Lengua de tamaño superior al normal.
  • Traumas del parto: Pueden comprimir nervios craneales (glosofaríngeo, vago e hipogloso), afectando la succión.

En el ámbito de la fisioterapia y la osteopatía pediátrica, se observa que la estimulación de la cavidad oral puede favorecer la función motriz, optimizar el proceso de deglución y coordinar la respiración, especialmente cuando existen deformaciones craneales derivadas del nacimiento.

tags: #alba #lactancia #materna #lengua #mal #colocada