Agarre Correcto del Pezón en el Recién Nacido para una Lactancia Exitosa

Una vez que la madre y el bebé están en la posición correcta, el paso siguiente es guiarlo hacia el pecho de manera que pueda aferrarse correctamente y alimentarse. Un agarre eficaz es crucial para amamantar con éxito, ya que evita los pezones adoloridos, asegura un suministro suficiente de leche y estimula una producción abundante.

Esquema con pasos detallados para un agarre correcto al amamantar

La Importancia de un Buen Agarre

Un agarre adecuado es fundamental para que el bebé reciba la cantidad de leche necesaria y para evitar molestias en la madre. Si el agarre no es correcto desde el principio, la lactancia puede ser dolorosa y menos eficiente. Es normal sentir una ligera molestia la primera vez que el bebé se agarra al pecho y tal vez incluso en las primeras tomas, pero una vez que empieza a alimentarse constantemente no se debe sentir dolor. El dolor después del primer minuto de amamantar es señal de un agarre incorrecto y debe corregirse inmediatamente.

Consecuencias de un Agarre Deficiente

  • Pezones adoloridos, irritados o agrietados en la madre.
  • El bebé no vacía el pecho de forma eficaz, lo que puede llevar a una ganancia de peso reducida.
  • Menor suministro de leche.
  • Mayor riesgo de sufrir obstrucciones en los conductos galactóforos y mastitis.
  • El bebé puede quedarse dormido durante las tomas y parecer insatisfecho por no ingerir suficiente leche.

Un experto también puede comprobar si el bebé tiene anquiloglosia (frenillo lingual corto) o cualquier otro problema físico que pueda dificultar el proceso de agarre.

Factores Clave para un Agarre Exitoso

La clave para un agarre exitoso implica que el bebé tenga suficiente pecho dentro de su boca para que el pezón llegue hasta la parte trasera de la boca y sus encías y lengua compriman la areola, cubriendo aproximadamente una o dos pulgadas desde la base del pezón.

Preparación y Entorno

A muchas madres les gusta sentarse en una mecedora o en un sillón acogedor con apoyabrazos. Los escabeles y los almohadones pueden ofrecer más comodidad. Los almohadones especiales para amamantar o los almohadones con apoyabrazos para amamantar en la cama pueden ser de gran ayuda. Es importante prever un buen apoyo en la zona lumbar y cervical mediante cojines o similar.

Madre amamantando a su bebé en un sillón cómodo con almohadas de apoyo

Posicionamiento de la Madre y el Bebé

La postura, la posición y el agarre correcto del pecho son claves para conseguir una lactancia placentera y eficaz. No hay posiciones mejores que otras; la “mejor” postura es la que permite al bebé conseguir una buena transferencia de leche y mamar con eficacia. La postura, sea la que sea, debe ser cómoda para la madre para evitar tensiones en los hombros o en los brazos. Es fundamental acercar al bebé al pecho, en lugar de inclinar el pecho hacia el bebé.

5 posturas para dar el pecho

Posiciones Comunes para Amamantar

  1. Posición de cuna: La primera posición que muchas madres utilizan. Sujete al bebé entre los brazos, con la cabeza apoyada en el pliegue del brazo y la nariz del bebé frente al pezón. Gire al bebé de costado para que su abdomen esté en contacto con el suyo.
  2. Posición de cuna cruzada: Similar a la de cuna, pero la madre usa la mano del mismo brazo para sujetar su pecho y con el otro brazo rodea la espalda del bebé, sosteniendo la cabeza, el cuello y el hombro. Permite más control sobre el agarre y es cómoda para madres con cesárea.
  3. Posición acostada: La madre se recuesta de lado con el bebé también de lado, mirándola. La nariz del bebé debe quedar frente al pezón. Se puede usar una manta enrollada detrás del bebé para ayudar a acomodarlo cerca.
  4. Posición de canasto o de pelota (agarre tipo rugby): Para madres con cesárea, senos grandes o bebés pequeños. Coloque un cojín cerca de su cuerpo. Sostenga al bebé boca arriba con el brazo, con la palma de la mano sujetándole el cuello. El costado del cuerpo del bebé debe quedar junto al costado del suyo, con sus pies y piernas debajo de su brazo.
  5. Posición de caballito: El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno. Útil en casos de grietas, reflujo gastroesofágico, labio leporino o fisura palatina, prematuros o problemas de hipotonía.
  6. Posición de crianza biológica (reclinada): La madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel. Permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda.

En cualquier posición, la cabecita del bebé debe tener cierta movilidad. No debemos sujetar su cabeza de forma firme, ni empujarle desde ella hacia el pecho.

Guía del Bebé Hacia el Pecho

Cuando el bebé abra bien la boca, no sólo un poco, sino como si estuviera bostezando, atráigalo hacia usted rápidamente y coloque su boca totalmente abierta en su pecho. Este movimiento de guía debe ser rápido pero suave. Recuerde que debe atraer a su bebé a su pecho, no empujar el pecho en su boca.

Pasos para un Agarre Correcto

  1. Alineación del bebé: Asegúrese de que la cabeza, el cuello y la columna del bebé estén alineados y que no estén torcidos. Su mentón debe mirar hacia arriba, y no estar caído hacia el pecho.
  2. Estimular la apertura de la boca: Sujete al bebé cerca de usted, con el pezón a la altura de su nariz. Pase el pezón con delicadeza por su labio superior o haga que su barbilla toque el pecho para animarle a abrir bien la boca. (Si su boca sigue cerrada, roce su labio de nuevo, presione suavemente hacia abajo en su barbilla con su dedo índice y abra su propia boca también, pues su bebé podría imitarla). Cuanto más abierta esté la boca, más fácil será conseguir un agarre correcto.
  3. Acercar al bebé al pecho: Cuando el bebé haya abierto bien la boca y tenga la lengua por encima de la encía inferior, acérquelo a su pecho, apuntando el pezón hacia la parte superior de la boca. El mentón del bebé debe ser lo primero que entre en contacto con su pecho. Es importante que el bebé introduzca una buena parte de la areola en la boca, con el labio inferior y la mandíbula cubriendo la mayoría de la parte inferior de la areola. No pasa nada si se ve parte de la areola fuera de la boca, ya que las areolas y los bebés tienen diferentes tamaños.
  4. Mantenimiento del contacto: Mantenga al bebé cerca de usted, con el mentón en contacto con su pecho. La nariz de un recién nacido puede girar hacia arriba para poder respirar fácilmente mientras está enganchado al pecho, y puede aprender a coordinar la succión y la respiración de forma sencilla.

Técnica de Sujeción del Pecho (C-hold)

En la mayoría de los casos, será necesario sostener su pecho, por lo menos durante los primeros días, para que su bebé lo agarre adecuadamente. Con su mano libre, coloque cuatro dedos debajo de su pecho y su pulgar en la parte superior para presentar el pezón a su bebé. Asegúrese de que sus dedos estén bien detrás de la areola para que no le estorben a su bebé al momento de agarrarse al pecho. Puede hacer una compresión leve en el pecho con sus dedos para facilitar que su bebé se agarre, estrechando la areola y haciendo que el pezón sobresalga.

Es importante mantener los dedos de la mano de apoyo alejados de la mandíbula inferior del bebé para que pueda pegar bien su barbilla al pecho.

Identificación de un Buen Agarre

Cuando el bebé se agarra bien al pecho, sus mandíbulas se juntarán sobre su areola y sus labios se sellarán sobre su pecho. Su barbilla y probablemente su nariz tocarán su pecho. Ayudarle a aferrarse de forma un poco asimétrica, de manera que un poco más de su areola esté en su boca en el lado del labio inferior y un poco menos en el lado del labio superior, colocará su pezón de manera que apunte al paladar del bebé.

Signos de un Agarre Correcto

  • El mentón del bebé toca el pecho.
  • La boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola (no solo el pezón).
  • Los labios están hacia afuera (evertidos), en forma de “pescadito”.
  • Las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona.
  • No hay dolor en la madre después del primer minuto.
  • La succión comienza con tomas cortas y rápidas para estimular el flujo de leche, para luego volverse más lenta y profunda, con algunas pausas.
  • Se observa movimiento de la mandíbula del bebé y se pueden escuchar la succión y la deglución.
  • Después de la toma, el pezón debe salir alargado, pero sin estar aplastado o deformado.
Ilustración de un bebé con agarre correcto al pecho, mostrando labios evertidos y boca bien abierta

Corrección de un Agarre Incorrecto

Si su bebé no se aferra correctamente la primera vez, despréndalo suavemente al deslizar su dedo dentro de su boca y presionando hacia abajo su pecho para interrumpir la succión. No intente jalarlo para retirarlo de su pecho, ya que esto puede ocasionar dolor en el pezón. Siga practicando esta técnica hasta que usted y su recién nacido la dominen.

Señales de un Agarre Incorrecto

  • Depresiones en las mejillas del bebé cuando succiona.
  • Sonidos de "clics" durante la succión.
  • Labio enrollado hacia adentro.
  • El bebé mueve su cabeza frecuentemente o no traga en absoluto.
  • La madre siente dolor o pellizcos durante la toma.
  • El bebé succiona en el pezón sin introducir una parte considerable de la areola en la boca.

Si el agarre de su bebé es flojo o duele, o si empieza a morder el pezón o a pasar la lengua por su extremo, retírelo del pecho y vuelva a intentarlo. En caso de dificultades persistentes, no dude en pedir ayuda a las enfermeras del hospital, pediatras, médicos de familia o especialistas en lactancia.

Indicadores de que el Bebé Come lo Suficiente

Los pañales de su bebé son excelentes indicadores de si está ingiriendo lo que necesita. Puesto que la primera leche (calostro) es concentrada, es posible que el bebé solo moje uno o dos pañales hasta que comience a bajar la leche, lo que suele ocurrir unos 3 o 4 días después del nacimiento.

Signos de Suficiente Ingesta de Leche

  • El bebé moja entre ocho y doce pañales al día (un buen punto de referencia durante el primer mes para estimular la producción de leche).
  • Mueve el vientre dos o más veces al día, y su excremento tiene el aspecto de semillas amarillentas. Esto ocurre después de cada toma durante las primeras 4 semanas. Después de aproximadamente un mes, los bebés amamantados mueven menos veces el vientre.
  • El bebé muestra un patrón de succión eficaz: succiones rápidas al principio para estimular la bajada de la leche, seguidas de succiones lentas y profundas con pausas, donde se observa la mandíbula moviéndose y se escuchan degluciones.

Si el bebé parece estar tomando una cantidad suficiente de leche, pero continúa succionando durante una hora o más, es posible que esté mamando para consolarse más que para alimentarse. En estos casos, se puede ofrecer el pulgar o la mano para que succione, o considerar un chupete una vez que la lactancia esté correctamente establecida (generalmente después del primer mes).

Consideraciones Adicionales

La lactancia materna es una experiencia única y beneficiosa tanto para la madre como para el bebé, pero no siempre es un proceso fácil. En centros como el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, se fomenta el contacto piel con piel desde el nacimiento para fortalecer el vínculo madre-hijo y facilitar un agarre exitoso desde el primer momento.

Los bebés nacen con un fuerte instinto de supervivencia y se apartan de cualquier cosa que les obstruya las vías aéreas, por lo que no es necesario pinzar el pecho con los dedos ni apartar la nariz del bebé.

La lactancia materna no es un proceso totalmente instintivo en el ser humano, sino que precisa de un aprendizaje social. Algunos factores físicos, tanto por parte del bebé (frenillo lingual corto, retrognatia) como de la madre (tamaño y orientación del pecho o el pezón), pueden dificultar un correcto agarre. En algunos casos, será necesaria una intervención externa (como cortar un frenillo corto).

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