La diabetes gestacional es una condición crónica que se caracteriza por niveles elevados de glucosa en la sangre, apareciendo por primera vez durante el embarazo. Es un problema de salud pública significativo, que en Argentina tiene una prevalencia de entre el 6 y el 7%, trepando al 13% en las comunidades nativas. En España, las tasas superan el 30% de los embarazos, afectando a más de 100.000 españolas cada año. Esta patología se debe a la intolerancia a los hidratos de carbono, ya que los cambios hormonales y fisiológicos durante la gestación intentan satisfacer las necesidades de glucosa tanto de la madre como del feto, y en algunas mujeres esta desregulación desencadena la enfermedad. Por tener una severidad variable, resulta fundamental, en primer lugar, su diagnóstico durante el embarazo y, en segundo término, el tratamiento correspondiente.
Beneficios Generales del Aceite de Oliva para la Salud
El aceite de oliva es conocido por sus numerosos beneficios para la salud. Es una fuente rica de grasas saludables, antioxidantes y compuestos antiinflamatorios. Estos elementos contribuyen a proteger el organismo de enfermedades cardiovasculares, reducir la inflamación y fortalecer el sistema inmunológico.

Mecanismos de Acción del Aceite de Oliva en el Control Glucémico
La relación entre el aceite de oliva y la diabetes ha sido objeto de numerosos estudios científicos en los últimos años. Los resultados han demostrado que el consumo regular de aceite de oliva puede tener efectos beneficiosos en el control de la enfermedad. El aceite de oliva contiene una variedad de componentes que han demostrado tener efectos positivos en la salud de las personas con diabetes:
- Mejora de la sensibilidad a la insulina: El aceite de oliva es rico en ácidos grasos monoinsaturados, especialmente en ácido oleico. Estas grasas saludables son conocidas por ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la resistencia a esta hormona en las células del cuerpo.
- Estabilización de los niveles de azúcar en la sangre: El consumo de aceite de oliva se ha asociado con la estabilización de los niveles de azúcar en la sangre. Las grasas saludables presentes en el aceite de oliva ayudan a ralentizar la absorción de glucosa en el torrente sanguíneo, evitando picos bruscos de azúcar.
- Reducción del riesgo cardiovascular: Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales complicaciones asociadas con la diabetes. El aceite de oliva, gracias a su contenido de antioxidantes y compuestos antiinflamatorios, puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades del corazón. Además, puede tener un efecto positivo en los niveles de colesterol, especialmente en el aumento del colesterol bueno (HDL) y la reducción del colesterol malo (LDL).
- Control del peso corporal: El aceite de oliva puede ser un aliado para el control del peso corporal, lo cual es crucial en el manejo de la diabetes. A diferencia de otras grasas, el aceite de oliva proporciona una sensación de saciedad duradera, lo que ayuda a controlar el apetito y evitar los antojos.
Estudios Científicos Relevantes sobre Aceite de Oliva y Diabetes Gestacional
El Estudio San Carlos de Prevención de la Diabetes Gestacional (España)
Un estudio realizado por investigadores del grupo que lidera el doctor Alfonso Calle en el Hospital Clínico San Carlos, publicado en 2016 en la prestigiosa revista Plos One, ha demostrado que una buena alimentación basada en la dieta mediterránea, suplementada con aceite de oliva virgen extra y frutos secos desde el principio de la gestación, reduce la aparición de Diabetes Gestacional y de eventos adversos que pueden afectar al embarazo, el parto y la salud de la madre y del recién nacido.
Metodología
Este estudio, coordinado por el Servicio de Endocrinología y Nutrición, invitó a participar a todas las mujeres gestantes que acudieron a su primera visita gestacional, con anterioridad a la semana 12 de gestación y que tenían unos niveles de glucemia rigurosamente normales. Para su realización, se distribuyeron a las 1.000 mujeres gestantes sanas en dos grupos de 500:
- Grupo control: Recibió el tratamiento nutricional habitual, basado en la dieta mediterránea, pero limitando el consumo de aceite de oliva a menos de 4 cucharadas al día y el de frutos secos a menos de 2 veces por semana.
- Grupo de intervención: Se le recomendó consumir más de 4 cucharadas diarias de aceite de oliva virgen extra y pistachos de forma diaria. Para ello, se les suministró de forma gratuita 10 litros de aceite de oliva virgen extra y 2 kilos de pistachos en las semanas 12 y 24-28 del embarazo, para asegurar que dispusieran de suficiente cantidad de AOVE para utilizarlo de forma diaria en la preparación de todos los alimentos (sofreír, rehogar, freír o aderezar) y suficiente cantidad de pistachos para consumir al menos 25 gramos diarios.
El resto de las recomendaciones sobre alimentación y ejercicio físico fueron idénticas para ambos grupos de mujeres.
Resultados
Los resultados obtenidos pusieron en evidencia que las mujeres del grupo de intervención mostraron mayor adherencia a la dieta mediterránea que las del grupo control. Este patrón de alimentación:
- Redujo en un 30% la aparición de Diabetes Gestacional.
- Disminuyó a la mitad la necesidad de tratamiento con insulina.
- Produjo una disminución significativa en las tasas de prematuridad, de cesáreas urgentes, de infecciones de orina y de trauma perineales en la madre.
- Redujo los casos de recién nacidos pequeños y grandes para la edad gestacional.
- Además, estas madres no ganaron peso durante la gestación.
Alfonso Calle, jefe de grupo del CIBERDEM y jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del hospital, explicó que son conocidos los beneficios metabólicos, antiinflamatorios, inmunitarios y antitrombóticos que produce la ingesta de los frutos secos y del aceite de oliva virgen extra, y que estos también se producen durante la gestación. En nutrición, tan importante es lo que se come, como en lugar de qué se come. "Las mujeres que disponen de aceite de oliva virgen extra y lo utilizan como única fuente de grasa para cocinar, consumen más sofritos caseros y menos comerciales, y más verduras y ensaladas, es decir, alimentos con menor densidad calórica", explicó este especialista. Asimismo, "las mujeres que consumen pistachos diariamente ingieren menor número de snacks comerciales u otros aperitivos ricos en grasas trans". El Dr. Calle Pascual sostiene que estudios como este van a imponer un cambio en la forma de abordar esta enfermedad en todo el mundo, justificando la recomendación universal del consumo de aceite de oliva virgen extra durante el embarazo.
Qué es la DIETA MEDITERRÁNEA y cuáles son sus beneficios para la salud 🌿 Con María Dueñas
Investigación en Argentina sobre Aceite de Oliva Extra Virgen en Gestantes con Diabetes Gestacional
En Argentina, la Dra. Elba Morales, el estudiante Oscar Robledo Foschiatti y la Dra. Silvia Lapertosa investigan un tratamiento a base de aceite de oliva para controlar la diabetes gestacional. El estudiante Oscar Robledo Foschiatti propuso, como parte de una Beca de EVC-CIN, controlar en pacientes gestantes con diagnóstico de diabetes gestacional la adición de este alimento a la dieta, que ya tuvo buenos resultados en laboratorio.
Antecedentes
El trabajo que lleva adelante Foschiatti tiene como antecedentes estudios realizados fuera de la gestación, que muestran cómo dietas ricas en aceite de oliva extra virgen previenen el riesgo cardiovascular en población general y poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Quizás el antecedente más avanzado a nivel experimental es el realizado por la codirectora del proyecto, Dra. Alicia Jawerbaum (investigadora del CONICET) y la Dra. Silvia Lapertosa. Utilizando modelos murinos (ratones) con diabetes y preñez, demostraron la capacidad que tiene una dieta en base a aceite de oliva extra virgen de regular de forma nutrigenómica a los receptores nucleares PPAR. Estos receptores tienen a su cargo el control de la utilización metabólica de la glucosa y su activación potencia los efectos de la insulina. En consecuencia, ese trabajo en laboratorio permitió comprobar que la dieta en base a aceite de oliva permite regular los parámetros metabólicos, prooxidantes y proinflamatorios a nivel embrionario, fetal, placentario y postnatal.
Metodología y Resultados Preliminares
Foschiatti evalúa el efecto de la adición dietaria de tres cucharadas soperas (36 g) diarias de aceite de oliva extra virgen sin cocinar en mujeres con diabetes gestacional. Se trata de un estudio multicéntrico, prospectivo y aleatorizado, en el que serán evaluadas 120 pacientes con diagnóstico de diabetes gestacional, 60 de las cuales serán sometidas al tratamiento.
Las pacientes que se incorporan al estudio son mayores de 18 años de edad que cursan la semana 29 de embarazo y con diagnóstico de diabetes gestacional. Luego de la explicación y firma del consentimiento, realizarán una consulta inicial con el servicio de nutrición. De forma aleatoria se les asigna un grupo de tratamiento dietario (con o sin adición de 36 g de aceite de oliva extra virgen). A las pacientes del grupo con adición de aceite de oliva se les indica tres cucharadas soperas diarias de AOVE sin cocinar, en las comidas principales: almuerzos y cenas. Todas las pacientes son evaluadas a lo largo del estudio por nutricionistas, con una frecuencia mínima mensual. Un análisis preliminar de los datos de 145 pacientes que finalizaron su embarazo (semana 26,6 ± 0,3 de embarazo al ingreso) mostró que, al ingreso al estudio, los grupos con y sin adición de aceite de oliva no mostraron diferencias en la edad materna, peso, IMC, glucemia en ayunas, glucemia poscarga y perfil lipídico. Al comparar los grupos a término del embarazo (semana 37), no se observaron cambios en los parámetros evaluados del metabolismo hidrocarbonado, pero sí una reducción significativa de la trigliceridemia y el colesterol total en el grupo con adición de aceite de oliva en relación al control (p<0,05).

Recomendaciones para el Consumo de Aceite de Oliva durante el Embarazo
Para incorporar el aceite de oliva de manera adecuada en la dieta, es recomendable optar por el aceite de oliva virgen extra (AOVE), ya que es el de mayor calidad y conserva todos los nutrientes y antioxidantes. Su proceso de extracción es más natural y no incluye tratamientos químicos. Otros tipos de aceite de oliva, como el virgen o el refinado, también pueden ser beneficiosos, pero el AOVE se considera de la más alta calidad. Es importante evitar los aceites refinados, que han perdido gran parte de sus beneficios durante el proceso de refinamiento.
Aunque el aceite de oliva es saludable, es importante consumirlo con moderación. Una cucharada de aceite de oliva (15 ml) proporciona aproximadamente 120 calorías. Es importante tener en cuenta las necesidades calóricas individuales y no exceder la cantidad recomendada. La cantidad recomendada de aceite de oliva puede variar según las necesidades individuales y las pautas dietéticas establecidas por un profesional de la salud. Sin embargo, estudios como el de San Carlos sugieren promover un consumo de más de 4 cucharadas diarias, y la investigación argentina evalúa 3 cucharadas soperas diarias.
El aceite de oliva es un excelente aliado en la cocina. Puede utilizarse para saltear, freír, aderezar ensaladas o incluso como base para salsas caseras. Es ideal para cocinar a temperaturas moderadas, ya que a altas temperaturas, el aceite de oliva puede descomponerse y perder algunas de sus propiedades beneficiosas. Una forma sencilla de incorporarlo en la dieta es utilizarlo como aderezo para ensaladas, verduras al vapor o incluso en tostadas. También puedes agregarlo a tus batidos o smoothies saludables para obtener un extra de grasas saludables.
El aceite de oliva es una excelente opción para reemplazar grasas saturadas y grasas trans poco saludables en la dieta. Sin embargo, es importante consumir una variedad de grasas saludables, como las presentes en nueces, aguacate y pescados grasos, para obtener todos los nutrientes necesarios. Es importante recordar que el aceite de oliva es un complemento y no debe ser el único alimento principal de la dieta. En general, el aceite de oliva es seguro para la mayoría de las personas con diabetes y puede ser beneficioso tanto para las personas con diabetes tipo 2 como para aquellas con diabetes tipo 1.
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