La interrupción del embarazo ha generado una controversia significativa, principalmente en los ámbitos legal y ético. Una cuestión central en este debate, y en la mente de quienes lo abordan, es el estatus moral del embrión y el feto, así como el momento en que se considera que comienza la vida.
La British Medical Association (BMA) señaló en un informe que "la cuestión de cuándo empieza la vida se ha debatido durante años y continúa siendo un tema en el cual los miembros de la sociedad tienen visiones opuestas". Los médicos británicos concluyeron que "probablemente nunca sea posible alcanzar un acuerdo sobre esta cuestión", en un informe elaborado ante una posible reforma legal en ese país.

El Inicio de la Vida Humana: Perspectivas Científicas y Legales
El momento preciso del inicio de la vida humana sigue siendo una pregunta fundamental para la ciencia, las religiones y el derecho. El origen de las disidencias en el debate sobre el aborto radica en la pregunta: ¿en qué momento ocurre el inicio de la vida?
La Ciencia y la Concepción
La ciencia, que construye su camino hacia el conocimiento en base a certezas, se ha visto complejizada por la consolidación de las técnicas de reproducción humana asistida para determinar el preciso eslabón de ese despertar a la vida: si es tempranamente en la concepción, en la fase de la fecundación o en el estadio más avanzado de la implantación del embrión en el seno materno.
La biología molecular, la embriología médica y la genética han aportado luz para responder a la antigua pregunta sobre el inicio de la vida humana. La ciencia actual avala que la vida empieza con la fusión del espermatozoide y el óvulo, conocida como fecundación (del latín, fecundare: fertilizar).

Manuales científicos sobre embriología, como el de Sadler Langman, explican que "una vez que el espermatozoide ingresa en el gameto femenino, los pronúcleos masculino y femenino entran en contacto estrecho y replican su ADN". Esta unión genera una nueva célula, el cigoto. Esta nueva célula posee una identidad genética propia, diferente a la de sus progenitores, y la capacidad de regular su propio desarrollo, el cual, si no se interrumpe, alcanzará todos los estadios evolutivos del ser vivo hasta su muerte natural.
Durante las horas que dura la fecundación, el ADN de ambos progenitores se fusiona para alcanzar la estructura y patrón propios del nuevo individuo. Con la fecundación, se pone en marcha el motor de desarrollo embrionario que inicia una nueva vida. Este nuevo ser vivo, ya un embrión, se divide en dos células, cada una con una finalidad biológica definida; luego en tres, luego en cuatro, y así sucesivamente hasta formar un organismo completo y estructurado.
Perspectiva Biológico-Celular
Desde el punto de vista biológico-celular, la unión de las células óvulo y espermatozoide genera el comienzo del proceso de la reproducción, lo que se considera la concepción. Desde la primera célula, el nuevo cuerpo humano ya está constituido, iniciando un proceso continuo de formación y cambio que obedece a distintos procesos químicos y físicos. Está bien descrito cómo esa primera célula se comporta como un organismo entero, polarizada en forma de cabeza y cuerpo, para desarrollar lo que somos.

El Corazón del Embrión
El corazón del embrión comienza a latir entre el día 17 y 21 después de la fecundación. Esto significa que cuando una mujer comienza a sospechar que está embarazada, el esbozo de corazón de su embrión ya está latiendo. El latido del embrión se puede observar mediante ecografía vaginal a las 5 o 6 semanas y mediante ecografía abdominal a las 7 u 8 semanas.
El Cerebro en Desarrollo
El desarrollo del cerebro humano es mucho más lento y continúa formándose durante la infancia, a diferencia de los animales. Durante este tiempo, las células nerviosas se dividen frenéticamente. Cuando el telencéfalo se diferencia del resto del tubo neural (en torno a la quinta semana), no es más que dos globos huecos que deben 'llenarse' de células nerviosas (inicialmente, células madre capaces de diferenciarse en cualquier tipo de neurona o de célula glial). En el segundo trimestre, comienza la migración de las células que formarán la materia gris, desplazándose por la preplaca, que actúa como 'autopista' para las neuronas hacia su lugar en la corteza.
La actividad cerebral eléctrica no comienza hasta el final de la semana 5 y 6 (entre los 40 y 43 días de gestación). Es entre la semana 8 y 10 cuando se inicia el verdadero desarrollo del cerebro, con la proliferación y migración de neuronas y el desarrollo de la comisura anterior, la primera conexión interhemisférica. Los polos temporal y frontal del cerebro se desarrollan entre las semanas 12 y 16. La superficie del córtex aparece plana durante el tercer mes, pero al final del cuarto mes aparecen los surcos. Hacia la semana 13 el feto empieza a moverse. En la semana 17 se forman numerosas sinapsis. El desarrollo sináptico no se dispara hasta el día 200 (semana 28) de gestación, aproximadamente.

A las 22 semanas, el encefalograma ya muestra cierta actividad cerebral, aunque intermitente. Dos semanas después, la señal será continua, y es entonces cuando aparecen patrones básicos de sueño y vigilia. En la semana 26, las células nerviosas han llegado a su destino, se diferencian y desarrollan sus ramificaciones (axones y dendritas), y comienza a formarse el 'circuito': "Se establecen las primeras conexiones. No es un proceso acabado, pero permite que haya unas funciones que van a ser el primordio de nuestra función cerebral", aclara Eduard Gratacós, jefe de Medicina Materno-Fetal en el Hospital Clínic de Barcelona.
Se ha observado que los fetos en el tercer trimestre tienen cierta habilidad de 'aprender', es decir, de acostumbrarse a estímulos determinados e, incluso, dar respuestas de memoria a corto plazo. Por ejemplo, un estudio en fetos de 35-36 semanas mostró que, al aplicar repetidas veces una vibración sobre el abdomen de la gestante, estos ya no se sobresaltaban tanto como en la primera ocasión.
Percepción del Dolor Fetal
Se considera que el feto puede percibir dolor a partir de las 26 semanas de gestación. En este momento, cuenta con los circuitos necesarios para sentirlo y se producen reacciones bioquímicas similares a lo que consideramos dolor. Las reacciones en los meses previos no son dolor. Pueden producirse reacciones automáticas ante un estímulo molesto, como una aguja, pero "una cosa es que responda a estímulos externos y otra que tenga sensación de dolor. Esta percepción requiere una participación importante del córtex cerebral", precisa Elena Carreras, jefa de la Unidad de Medicina Materno-Fetal del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
Existen terminaciones nerviosas que se forman en torno a la séptima semana de gestación, pero estas son solo el primer tramo del sistema de alarma del dolor. La conexión del tálamo (el punto de entrada en el cerebro de los estímulos sensoriales) con la corteza cerebral -"vital para el procesamiento sensorial"- es el último paso de este complejo circuito. Alrededor de las semanas 12 y 16 de gestación, las fibras nerviosas salen del tálamo hacia las células de la subplaca, situadas en la 'autopista' de la corteza. Estas son las conexiones más inmaduras.
Es necesario un periodo de espera para que la corteza cerebral madure un poco más y luego invada la materia gris. A partir de ese momento, hay constancia de que los 'cables' para enviar la señal de dolor están formados. Las dudas sobre este tema han quedado patentes en dos revisiones recientes sobre el dolor fetal, publicadas en el 'British Medical Journal' y el 'Journal of the American Medical Association'. De hecho, el autor del primer trabajo concluyó que el feto no puede sentir dolor, pues "por definición no es simplemente la respuesta a un estímulo nocivo, sino una experiencia consciente. El limitado sistema neural del feto no puede avalar tales experiencias cognitivas, afectivas y evaluativas".
Aunque no se puede saber con certeza si, una vez 'desplegado el circuito', el feto realmente siente dolor, la comunidad científica ha optado por un "principio de prudencia". Esto significa que, cuando se realizan operaciones prenatales sobre el feto (habitualmente a partir de la semana 24), se administra un cóctel de fármacos para que no se mueva, no se altere el ritmo cardíaco y, por si acaso, no sufra.
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Viabilidad Fetal
El límite de la viabilidad fetal, es decir, el umbral a partir del cual un recién nacido puede sobrevivir en unas circunstancias aceptables, ha disminuido drásticamente. En los años 70, pocos prematuros sobrevivían con menos de 30 semanas. Actualmente, los especialistas consideran que, en los países desarrollados, un recién nacido puede sobrevivir sin secuelas problemáticas a partir de la semana 24 de gestación, y en algunos casos, desde la semana 23.
La viabilidad fetal no solo es un umbral cambiante a lo largo del tiempo, sino que sigue dependiendo de cada caso concreto. Por ejemplo, Amillia, una niña estadounidense, nació tras 22 semanas en el útero materno y con solo 284 gramos, lo que fue un caso excepcional.
Estatus Moral del Feto
La British Medical Association señaló que "las implicaciones prácticas [de esta aproximación gradual] es que, a medida que el feto se desarrolla, y por consiguiente gana estatus moral, mayor justificación hace falta para finalizar la gestación."
Aborto: Tipos, Causas y Consideraciones
El término "aborto" se refiere a la interrupción de un embarazo. Es importante distinguir entre el aborto espontáneo (natural) y el aborto inducido (provocado).
Aborto Espontáneo o Natural
El aborto espontáneo es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación, o la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos. Cuando la pérdida se produce en un estado de gestación más avanzado, se denomina muerte fetal intrauterina.
Según las estadísticas, los abortos espontáneos son bastante frecuentes, ocurriendo entre el 10% y el 20% de los embarazos, principalmente en el primer trimestre. En muchas ocasiones, la mujer ni siquiera es consciente de que estaba embarazada.
Tipos de Aborto Espontáneo
- Esporádico vs. recurrente: según si ha ocurrido de forma puntual o si se han producido varios abortos (aborto de repetición).
- Clínico vs. subclínico: según si ocurre en estadios avanzados o de forma muy temprana, cerca de la implantación (aborto bioquímico o microaborto), que a menudo se confunde con una menstruación.
- Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no se aprecia el embrión dentro del saco gestacional (huevo huero). En el segundo, se observa el embrión, pero ha detenido su desarrollo (aborto retenido o diferido).
- Completo vs. incompleto: según si se consigue eliminar todo el contenido uterino o si quedan restos fetales dentro del útero.
Causas del Aborto Espontáneo
Las causas de la pérdida gestacional pueden ser fetales o maternas:
- Causas fetales: Los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales razones por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
- Causas maternas: Alteraciones en la cavidad uterina, infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes.
La gravedad de estas complicaciones aumenta con factores de riesgo como:
- Dieta incorrecta o insuficiente.
- Consumo de tabaco o alcohol.
- Desequilibrio hormonal.
- Infecciones de transmisión sexual.
- Problemas de salud como enfermedades cardíacas congénitas, renales o de la tiroides.
- Fiebre alta.
- Tener un DIU colocado en el momento de la concepción.
Síntomas de Amenaza de Aborto
Aunque no siempre conducen a la pérdida gestacional, ciertos síntomas pueden indicar una amenaza de aborto:
- Sangrado vaginal abundante y con coágulos.
- Aparición de dolores o molestias poco comunes de intensidad media-alta.
- Dolor abdominal y cólicos fuertes.
- Fiebre.
- Debilidad.
Ante cualquiera de estos signos, es crucial contactar de inmediato con especialistas.
Tratamiento del Aborto Involuntario
En caso de amenaza de aborto, se suele indicar reposo en cama y sedantes uterinos, y en algunos casos, progesterona. Si el aborto se produce, generalmente no requiere tratamiento específico, ya que el feto y las estructuras gestacionales son expulsados. Si no es así, puede ser necesaria una evacuación mediante un curetaje o legrado uterino, o la inducción con medicamentos como el Misoprostol.

Aborto Inducido o Provocado
Un aborto inducido es un procedimiento médico para terminar un embarazo no deseado mediante la extracción del feto y la placenta del útero. Puede ser un aborto con medicamentos o un procedimiento quirúrgico.
Las razones para considerar un aborto incluyen:
- Decisión personal de no llevar el embarazo a término.
- El feto tiene un defecto congénito grave o un problema genético.
- El embarazo puede ser perjudicial para la salud de la madre.
- El embarazo fue producto de un evento traumático como una violación o incesto.
Antes de un procedimiento de aborto, se pueden realizar exámenes como:
- Examen pélvico para confirmar el embarazo y estimar las semanas.
- Prueba de GCH en orina o sangre.
- Examen de sangre para verificar el tipo sanguíneo y determinar si se necesita una inyección de Rho(D) Inmunoglobulina.
- Ultrasonido para verificar la edad gestacional y la ubicación del feto.
Procedimiento de Aborto Quirúrgico
Durante el procedimiento:
- La paciente se recuesta en una camilla, y se le pueden administrar sedantes.
- Se posicionan las piernas en estribos para visibilizar la vagina y el cuello uterino.
- El cuello uterino puede ser anestesiado y dilatado con varillas o laminaria.
- Se introduce una sonda en el útero y se utiliza una aspiradora especial para extraer los tejidos del embarazo.
- Se puede administrar un antibiótico para disminuir el riesgo de infección.
Después del procedimiento, se pueden dar medicamentos para ayudar a que el útero se contraiga.
Riesgos y Recuperación
Un procedimiento de aborto es muy seguro, y las complicaciones son poco comunes, incluyendo:
- Daño al útero o al cuello uterino.
- Perforación uterina.
- Sangrado excesivo.
- Infección del útero o de las trompas de Falopio.
- Cicatrización del interior del útero.
- Reacción a medicamentos o anestesia.
- No extraer todo el tejido, lo que requiere otro procedimiento.
La recuperación física suele durar unos pocos días, aunque el sangrado vaginal puede persistir una semana o 10 días, y los cólicos uno o dos días. Es posible quedar embarazada antes de la siguiente menstruación (4 a 6 semanas después del procedimiento), por lo que se recomienda tomar medidas anticonceptivas.
Aborto Terapéutico
El aborto terapéutico es aquel que se realiza por razones médicas, tales como:
- Riesgo para la vida de la madre.
- Protección de la salud física o mental de la madre.
- Riesgo de enfermedad congénita o genética grave.
- Embarazos múltiples, para reducción embrionaria y viabilidad.
- Riesgo grave para la futura vida del bebé (malformación o alto riesgo de muerte dolorosa al nacer o poco después).
Aborto Séptico
Se habla de aborto séptico o infectado cuando el revestimiento del útero o cualquier producto restante de la concepción resultan infectados, lo que puede ocurrir si quedan restos de tejido fetal o placentario en el útero después de un aborto incompleto.
Síndrome del Gemelo Evanescente
Es posible perder a uno de los fetos durante un embarazo múltiple, fenómeno conocido como el síndrome del gemelo evanescente o desaparecido. Se identifica durante las ecografías del primer trimestre, cuando uno de los embriones es más pequeño, carece de latido cardíaco o ya no es visible. El cuerpo de la madre reabsorbe naturalmente el feto que detiene su desarrollo temprano, sin generar complicaciones para la mujer ni afectar la viabilidad del feto restante.
Consideraciones Legales y Sociales del Aborto
La Mirada del Código Civil y los Tratados Internacionales
El Código Civil y Comercial argentino, articulado con la Constitución Nacional y los Tratados internacionales con jerarquía constitucional, establece que el derecho a la vida se protege desde la concepción. Sin embargo, el debate irresuelto y que ahora se amplifica es desde qué preciso momento se produce la concepción.
Para la legislación nacional, desde el momento de la concepción (que ocurre en el seno materno), esa persona ya es un ser humano y posee todos los derechos. Solo los derechos patrimoniales los adquirirá irrevocablemente si nace con vida.
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La abogada Daniela Arnolfo, experta en bioderechos, señala que "el punto álgido es que justamente la concepción es un término científico-biológico. Y no hay un criterio unánime -tampoco desde la ciencia- sobre cuándo se produce la concepción".
Corrientes de Pensamiento sobre el Inicio de la Vida
En Argentina, existen tres corrientes para abordar el inicio de la vida en el debate sobre el aborto:
- Corriente del ovocito pronucleado: Plantea que desde el momento en que el núcleo del espermatozoide ingresa en el óvulo, hay concepción. Defiende la vida desde su estadio más temprano.
- Corriente de la singamia: Considerada intermedia, establece que la vida humana comienza cuando se fusionan las dos células (gametos) para crear un nuevo individuo con un genoma derivado de ambos progenitores, formando el cigoto con un solo núcleo.
- Corriente de la anidación: Propone una mirada más tardía, diciendo que existe concepción desde el día 14, cuando el cigoto se implanta en la madre. Quienes postulan esta corriente consideran lo anterior al día 14 como pre-embrión. Arnolfo opina que "esta última corriente es extrema… y tiene mucho que ver con una mirada inclusiva hacia las técnicas de reproducción humana asistidas, bajo el concepto de que hasta que el embrión no anidó dentro de la madre, el cigoto no puede ser considerado una persona".
Un fallo reciente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el caso Arttavia Murillo contra Costa Rica establece que el comienzo de la vida se produciría con la anidación del embrión. Este fallo sentaría un precedente importante para el caso argentino, y todo indica que se tomará como base la opinión de la CIDH para profundizar el debate académico y legislativo sobre la conceptualización de la concepción.
El Aborto y la Iglesia Católica
En 2016, el Papa Francisco fijó la postura de la Iglesia católica al anunciar que, durante la celebración del jubileo de la Misericordia, concedería a los sacerdotes "la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y arrepentido de corazón". Mabel Bianco, presidenta de FEIM, calificó esto como lo que la Iglesia católica "siempre debió haber hecho", argumentando que las mujeres que abortan lo hacen por muchos factores que exceden sus propios deseos y circunstancias.
Contexto Latinoamericano y la Violencia Obstétrica
El Comité contra la Tortura (CAT) de Naciones Unidas ha estipulado que los Estados con una prohibición absoluta del aborto exponen a mujeres y niñas a ser humilladas y tratadas con crueldad. En América Latina, países como República Dominicana, El Salvador, Chile, Nicaragua, Honduras, Haití y Surinam tienen prohibiciones absolutas, y la región posee el porcentaje más alto de aborto inseguro en el mundo, según la OMS.
En Argentina, existen mujeres en situación de embarazo, parto y puerperio que son maltratadas, criminalizadas y vulneradas en sus derechos humanos (violencia obstétrica). La deuda pendiente es un debate interdisciplinario sobre el aborto que involucre a autoridades gubernamentales, legisladores y la sociedad en su conjunto. Diariamente, cerca de 300 bebés nacen de madres menores de 20 años en Argentina, representando el 15% del total de nacimientos, la mayoría de estos embarazos no planificados.
Manejo de la Información y Apoyo
Acceso a Información y Ecografías
Existen muchas páginas web donde se puede obtener información sobre el estado de desarrollo prenatal del hijo. Además, el médico que realice la ecografía debe mostrarla si se solicita, ya que forma parte de la información necesaria para tomar una decisión tan importante como abortar o continuar con el embarazo. Es fundamental conocer exactamente la edad gestacional, pues esta información es crucial para la salud actual y futuros embarazos.
Recuperación Emocional tras un Aborto
La recuperación de la mujer después de un aborto espontáneo suele tardar varias semanas. Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no caer en depresión, ya que el aborto representa un duro golpe para la futura madre, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales. No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto; existen grupos de apoyo y terapias especializadas.