La hemorragia abundante es una de las complicaciones más preocupantes asociadas al aborto, ya sea espontáneo o inducido. Comprender sus causas, riesgos, tratamientos y las consideraciones especiales para personas con trastornos hemorrágicos es fundamental para garantizar una atención segura y eficaz. A continuación, se detalla información recopilada por especialistas en obstetricia y ginecología, así como por profesionales que atienden a personas con trastornos de la coagulación.
Aborto Espontáneo y Hemorragias
El aborto espontáneo se define como la pérdida de un embarazo antes de las 20 semanas de gestación, siendo la mayoría de los casos durante las primeras 12 semanas. El sangrado y los cólicos son signos frecuentes. Si una persona estaba embarazada y no lo sabía, puede confundir un aborto espontáneo con un período menstrual.
Síntomas y Diagnóstico del Aborto Espontáneo
Los síntomas evidentes de un aborto espontáneo pueden incluir:
- Sangre roja brillante u oscura.
- Calambres abdominales.
- Expulsión de coágulos de gran tamaño y fragmentos de tejido.
Al principio, el sangrado puede ser leve, similar a un período menstrual, pero a medida que el aborto espontáneo continúa, el sangrado suele ser más abundante y de color rojo brillante o rojo oscuro. El dolor tipo cólico puede empeorar a medida que el útero expulsa los fragmentos del embarazo.
Para diagnosticar un aborto espontáneo, los médicos realizarán:
- Una exploración pélvica para evaluar el cuello uterino.
- Una ecografía para verificar si el feto aún está vivo.
- Análisis de sangre para medir los niveles de la hormona del embarazo hCG.

Causas del Aborto Espontáneo
Las causas del aborto espontáneo no siempre son claras y pueden variar según la etapa del embarazo:
Primeras 12 Semanas de Embarazo
Problemas en el feto: Defectos de nacimiento o trastornos hereditarios, como anomalías cromosómicas. La mayoría de los abortos espontáneos tempranos se deben a un defecto grave en el feto.
Genes o cromosomas irregulares: Entre la mitad y dos tercios de los abortos espontáneos en el primer trimestre están relacionados con una carencia o exceso de cromosomas. Esto incluye:
- Embarazo anembrionado: No se forma ningún embrión o el cuerpo lo absorbe.
- Muerte fetal intrauterina: El embrión se forma pero deja de desarrollarse.
- Embarazo molar y embarazo molar parcial: El feto no se desarrolla (embarazo molar) o se desarrolla pero no es viable (embarazo molar parcial) debido a un juego adicional de cromosomas (triploidía).
Semanas 13 a 20 del Embarazo
En esta etapa, a menudo no se encuentra la causa, pero algunos factores incluyen:
- Problemas en los órganos reproductores, como fibromas, tejido cicatricial, un útero bicorne o un cuello uterino débil.
- Incompatibilidad de Rh (madre Rh-negativa y feto Rh-positiva).
- Consumo de sustancias como cocaína, alcohol o tabaco.
- Lesiones graves.
- Infecciones, como las provocadas por citomegalovirus o rubéola.
- Ciertos problemas de salud materna no tratados, como diabetes, hipotiroidismo o hipertensión arterial.
- Afecciones de salud materna: Algunas enfermedades maternas pueden derivar en un aborto espontáneo.
Abortos Espontáneos Repetidos
Si una mujer ha sufrido varios abortos espontáneos, los médicos buscarán problemas como:
- Sangre materna que se coagula demasiado fácilmente.
- Cromosomas anómalos en el feto procedentes del padre o de la madre.
Prevención y Tratamiento del Aborto Espontáneo
Realmente no se puede prevenir un aborto espontáneo. Si se presentan sangrado o dolores tipo cólico en las primeras 20 semanas, se puede recomendar evitar actividad física excesiva y reposo. Si aún quedan fragmentos del embarazo en el útero, los médicos pueden:
- Observar si el útero se vacía por sí mismo.
- Realizar un procedimiento quirúrgico para retirar los fragmentos, como la aspiración (primeras 12 semanas) o el uso de instrumentos quirúrgicos (12 a 20 semanas). Cerca de las 20 semanas, pueden administrarse medicamentos para inducir el parto.
Aborto Inducido y Riesgo de Hemorragia
El riesgo de hemorragia con el aborto inducido es generalmente muy bajo (inferior al 1%). Los riesgos de hemorragia son similares entre el aborto espontáneo y el aborto inducido, así como entre el uso de medicamentos o un procedimiento quirúrgico para interrumpir el embarazo.
Aborto en una Clínica | Planned Parenthood Video
Causas de Sangrado Adicional en el Aborto Inducido
Puede ocurrir sangrado adicional cuando:
- Hay tejido o un coágulo de sangre dentro del útero que impide que se contraiga.
- El músculo uterino no se contrae bien debido a una forma uterina diferente, un funcionamiento anormal (como en caso de infección) o en casos de placenta previa o accreta.
- Se produce una lesión no intencional durante el procedimiento, lo cual es muy poco frecuente.
Manejo de la Hemorragia Postaborto
Los tratamientos para el sangrado adicional son los mismos independientemente de si se tiene un trastorno hemorrágico, e incluyen:
- Succión para vaciar completamente la cavidad uterina.
- Compresión del útero (desde adentro con un globo, desde afuera con masaje externo e interno).
- Medicamentos que inducen contracciones (uterotónicos).
- Uso de medicamentos que ayuden a la coagulación, solo si se resuelve el problema subyacente.
Recomendaciones y Medidas Preventivas
La Sociedad de Planificación Familiar define la hemorragia postaborto como un sangrado excesivo que requiere una respuesta clínica (transfusión, ingreso hospitalario) o un sangrado mayor de 500 ml. Es rara, ocurriendo en 0 a 3 de cada 1000 casos en abortos tempranos con medicamentos o aspiración, y en 0.9 a 10 de cada 1000 casos después de la evacuación endouterina realizada a las 13 semanas o más de gestación.
Se debe preguntar a toda persona que busca servicios de aborto sobre su historial clínico asociado a un riesgo elevado de sangrado, incluyendo complicaciones obstétricas, antecedentes de cesáreas, trastorno hemorrágico, edad gestacional avanzada, muerte fetal, obesidad, edad materna avanzada y placenta previa o accreta.
El personal clínico puede considerar medidas para evitar o prepararse para un aumento de sangrado:
- Evaluar la hemoglobina o el hematocrito antes del aborto.
- Asegurar la pronta disponibilidad de medicamentos uterotónicos.
- Prepararse para una posible transfusión o para referir a la paciente a un establecimiento de salud de nivel superior.
La adición de vasopresina a un bloqueo paracervical antes del procedimiento ha demostrado disminuir la pérdida de sangre y la incidencia de hemorragia postaborto, especialmente en edades gestacionales más avanzadas. La administración de oxitocina antes de procedimientos de dilatación y evacuación (D y E) entre 18 y 24 semanas de gestación también ha reducido la pérdida de sangre y la incidencia de hemorragia.
Manejo de la Hemorragia Postaborto en Caso de Coagulopatía
Cuando se sospecha hemorragia postaborto, el profesional clínico debe evaluar y tratar a la paciente rápida y sistemáticamente. La atonía uterina requiere una respuesta secuencial rápida: masaje uterino, uterotónicos, re-aspiración, taponamiento uterino y, finalmente, medidas quirúrgicas si el sangrado no se controla. Si hay presencia de coagulopatía, como coagulación intravascular diseminada, podría ser necesario administrar productos sanguíneos.
Las medidas quirúrgicas como histerectomía, suturas de compresión uterina, ligadura o embolización de las arterias uterinas, pueden realizarse para tratar un sangrado grave que no puede ser controlado con otras medidas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el manejo inicial de la hemorragia postaborto consiste en reconocer la complicación, estabilizar a la persona y administrar líquidos por vía intravenosa antes de referir a un trabajador o establecimiento de salud correspondiente.
Consideraciones para Personas con Trastornos Hemorrágicos
Si se tiene un trastorno hemorrágico y se necesita un aborto, la cantidad de sangrado podría ser mayor de lo que experimentan otras personas. Aunque la probabilidad de sangrado adicional es baja, la probabilidad de sangrar más justifica estar en un lugar donde se pueda obtener ayuda rápidamente.

Adaptaciones Durante el Procedimiento
Los proveedores pueden realizar adaptaciones si saben que una persona tiene un trastorno hemorrágico:
- Cambiar el tipo de instrumento utilizado para sujetar el cuello uterino.
- Recomendar anestesia por vía intravenosa en lugar de una inyección anestésica alrededor del cuello uterino.
Cuidados Post-Aborto y Trastornos Hemorrágicos
Después de un aborto, la mayoría de las personas sangra por hasta tres semanas, con sangrado moderado a abundante y algunos coágulos en los primeros días, que luego disminuye. En personas con periodos habitualmente abundantes, el sangrado post-aborto puede ser más intenso o prolongado.
Es importante destacar que los analgésicos principales recomendados después del aborto, como ibuprofeno o naproxeno, pueden interferir con la acción de las plaquetas y no se recomiendan para personas con trastornos hemorrágicos. En la mayoría de los casos, la interrupción del embarazo se considera un procedimiento menor y las precauciones y el tratamiento son similares a los de otros procedimientos menores. Generalmente, se trata antes y después del procedimiento con lo necesario para su trastorno específico, a menudo con antifibrinolíticos por varios días.
Los niveles del factor von Willebrand y del factor VIII aumentan con el embarazo, lo que puede influir en la gestión del sangrado.
Otras Complicaciones del Aborto
Además de la hemorragia, aunque muy raras, pueden ocurrir otras complicaciones:
- Aborto incompleto: El útero no se vacía completamente, requiriendo un segundo procedimiento.
- Hematometra: Acumulación de coágulos dentro del útero.
- Lesión cervical: Desgarro del cuello uterino durante el procedimiento quirúrgico.
- Perforación del útero: Un instrumento médico atraviesa la pared uterina, lo cual es raro (menos de 1 en cada 1,000 casos), pudiendo causar infección o sangrado intenso.
- Infección: Puede ocurrir y usualmente se trata con antibióticos. El riesgo varía según el tipo de procedimiento.
- Síndrome de Asherman: Una rara condición de formación de cicatrices y adherencias en el útero después de procedimientos quirúrgicos.
- Reacciones alérgicas y complicaciones relacionadas con la anestesia: Riesgos asociados a cualquier procedimiento quirúrgico que requiere anestesia o medicamentos.
Los proveedores de atención deben entender el cuidado, la complejidad, la compasión y la confianza necesarios al atender a la comunidad LGBTQ+, ya que pueden existir diferentes problemas estructurales/anatómicos y médicos/hormonales.
Recuperación Emocional y Apoyo
Cada persona reacciona de manera diferente a un aborto desde una perspectiva emocional. Los sentimientos pueden variar desde enojo, pena, vacío, culpa y tristeza hasta alivio. La consejería o el apoyo antes y después de un aborto son muy importantes, especialmente si la familia o los amigos no apoyan la decisión, o si el procedimiento se llevó a cabo en secreto o de forma aislada.
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