El aborto inducido es la interrupción deliberada de un embarazo que se realiza de forma premeditada por medio de un procedimiento médico o de medicamentos. Este procedimiento busca extraer el contenido del útero y requiere de expertos capacitados para evitar riesgos.

Aborto Inducido vs. Aborto Espontáneo
Es fundamental diferenciar el aborto inducido del aborto espontáneo. Este último es la pérdida involuntaria de un embarazo antes de la semana 20 de gestación, cuando el embarazo termina por sí solo. Alrededor del 10% al 20% de los embarazos diagnosticados terminan en un aborto espontáneo, aunque este número podría ser mayor dado que muchos casos ocurren en etapas tempranas y pasan desapercibidos.
La mayoría de los abortos espontáneos se deben a problemas cromosómicos que conllevan un desarrollo anormal del feto, a menudo resultado de errores que ocurren por casualidad. Factores como la edad materna avanzada, antecedentes de abortos espontáneos, afecciones de salud crónicas, anomalías uterinas, tabaquismo, abuso de alcohol o drogas, y un peso no saludable pueden aumentar el riesgo. Ante la mínima sospecha de aborto espontáneo, se recomienda acudir al centro de salud para recibir atención médica.
Seguridad y Prevalencia del Aborto Inducido
En los países donde el aborto es legal y se practica en un hospital o clínica a cargo de un profesional de la salud capacitado, el procedimiento es seguro y las complicaciones son poco frecuentes. De hecho, existen menos complicaciones después de un aborto que después de un parto a término. Las complicaciones graves ocurren en menos del 1% de las mujeres que se someten a un aborto, siendo las tasas más bajas en las primeras etapas del embarazo y en entornos con acceso seguro a la atención médica. El aborto inducido no supone un riesgo añadido para el feto o para la mujer en embarazos posteriores.
A nivel mundial, cerca del 13% de las muertes de mujeres embarazadas se deben a abortos inseguros, la mayoría de los cuales ocurren en países donde el aborto es ilegal. En Estados Unidos, aproximadamente la mitad de los embarazos son no deseados, y alrededor del 40% de los embarazos no intencionados terminan en un aborto quirúrgico o médico. El 93% de los abortos se realizan antes de las 13 semanas de embarazo.
Evaluación y Preparación Previa al Aborto
Antes de un aborto, se realizan varios exámenes para confirmar el embarazo, estimar su duración y evaluar la salud de la mujer:
- Un examen pélvico para confirmar el embarazo y calcular las semanas de gestación.
- Una prueba de GCH en orina o en sangre para confirmar el embarazo.
- Un examen de sangre para verificar el tipo sanguíneo. Las mujeres con sangre Rh negativa pueden necesitar una inyección especial de inmunoglobulina Rho(D) para prevenir problemas en futuros embarazos, si el feto tiene sangre Rh positiva. Este tratamiento reduce el riesgo de que el sistema inmunitario de la mujer produzca anticuerpos que puedan dañar glóbulos rojos fetales. La inmunoglobulina no es necesaria antes de las 12 semanas de embarazo.
- Una ecografía para verificar la edad gestacional y la ubicación del feto en el útero. A menudo, la ecografía se emplea para determinar la edad del feto, pero a veces la evaluación realizada por un profesional de la salud puede determinar la edad durante el primer trimestre.
Si la mujer presenta factores de riesgo, como una enfermedad cardíaca o pulmonar, convulsiones o antecedentes de cesáreas, puede requerir una evaluación adicional. Antes de un aborto quirúrgico a las 12 o más semanas de embarazo, las mujeres pueden necesitar usar medicamentos o pequeños dispositivos (dilatadores) para ablandar y dilatar el cuello uterino, lo que ayuda a reducir el riesgo de complicaciones. Además, se administran antibióticos eficaces contra las infecciones del aparato reproductor antes de un aborto quirúrgico.
Métodos de Aborto Inducido
Los métodos de aborto incluyen el aborto quirúrgico y el aborto con medicamentos. La elección del método depende de lo avanzado del embarazo, el acceso a la atención médica y la preferencia personal de la mujer. Se suele realizar una ecografía para evaluar el tiempo de embarazo. En general, los abortos en clínica son más rápidos que los abortos con medicamentos.
ABORTO. Enfoque Médico. CAUSAS. TIPOS DE Aborto.
1. Aborto Quirúrgico (en Clínica)
El aborto quirúrgico implica la extracción del contenido del útero a través del cuello uterino. Es un procedimiento que puede usarse para la mayoría de los embarazos y se realiza en un centro de salud. Existen dos tipos principales:
- Aborto por aspiración (o Legrado por Aspiración / Método Karman): Es el tipo más común. Se utiliza una aspiración suave para vaciar el útero. Este procedimiento generalmente dura entre 5 y 10 minutos.
- Dilatación y evacuación (D&E): Se utilizan herramientas médicas y de aspiración para vaciar el útero, especialmente en etapas más avanzadas del embarazo. Este procedimiento toma entre 10 y 20 minutos.
Procedimiento General del Aborto Quirúrgico
- La mujer se acuesta en una camilla, y sus pies se apoyan en estribos para posicionar las piernas.
- Se ofrecen opciones de anestesia, que pueden incluir anestesia local para los abortos tempranos (donde aún pueden presentarse cólicos pélvicos), sedación moderada (medicamentos que alivian el dolor y relajan a la mujer manteniéndola consciente) o sedación profunda para embarazos más avanzados. En muy pocas ocasiones, se necesita anestesia general. El proveedor puede anestesiar el cuello uterino para reducir el dolor.
- Se colocan varillas pequeñas llamadas dilatadores en el cuello uterino para ensancharlo suavemente. A veces, se coloca laminaria (tallos de algas marinas desecadas) o un dilatador sintético en el cuello uterino el día antes del procedimiento para ayudar a dilatarlo lentamente. También se pueden administrar fármacos como el misoprostol (una prostaglandina) para dilatar el cuello uterino.
- Se introduce un espéculo en la vagina para visualizar el cuello uterino.
- Se introduce un tubo o una sonda en el útero y se utiliza una aspiradora especial (que puede ser una jeringa de mano o una máquina de aspiración) para extraer los tejidos del embarazo.
- En algunos casos, se utiliza una cureta, un instrumento pequeño y afilado, para raspar las paredes uterinas y asegurar la eliminación de cualquier tejido restante. Este paso debe usarse rara vez y con cuidado para reducir el riesgo de cicatrización e infertilidad, un trastorno conocido como síndrome de Asherman.
- Todo el procedimiento se controla por ecografía.
- Después del procedimiento, la mujer permanece en una sala de recuperación durante unas horas y se le pueden dar medicamentos para ayudar a que su útero se contraiga y un antibiótico para disminuir el riesgo de infección.
2. Aborto con Medicamentos (Farmacológico)
El aborto con medicamentos utiliza fármacos para estimular las contracciones del útero y expulsar su contenido. Este método puede completarse en casa durante el primer trimestre del embarazo (hasta 12 semanas). En embarazos más avanzados, la mujer debe ser ingresada en un hospital o clínica para tomar los medicamentos abortivos. En Estados Unidos, en 2023, el aborto con medicamentos representó el 63% de toda la atención del aborto.
Fármacos y Proceso
Los fármacos empleados para inducir el aborto son la mifepristona (RU 486), seguida de una prostaglandina, como el misoprostol.
- La mifepristona, administrada por vía oral, neutraliza la acción de la hormona progesterona, que es la encargada de preparar el revestimiento interno del útero para el embarazo. La mifepristona también hace que el útero sea más sensible al misoprostol.
- Las prostaglandinas, como el misoprostol, son sustancias semejantes a las hormonas que estimulan las contracciones uterinas. Se pueden usar junto con mifepristona y se administran manteniéndolas en la boca (junto al carrillo o debajo de la lengua) hasta que se disuelvan o colocándolas en la vagina.
La mifepristona y una dosis de misoprostol tienen aproximadamente un 95% de efectividad en embarazos de 8 a 9 semanas. La efectividad disminuye ligeramente en embarazos de 9 o más semanas, pero mejora con una dosis adicional de misoprostol y con dos dosis adicionales después de las 11 semanas de gestación. Es importante cumplir una serie de requisitos, como no padecer ciertas enfermedades, para optar por este método.
Los médicos confirman la finalización del aborto mediante ultrasonidos, un análisis de sangre para medir la gonadotropina coriónica humana (hCG) o una prueba de embarazo en orina. Si el aborto con medicamentos no tiene éxito, puede ser necesario un aborto quirúrgico.
La principal ventaja de este método es evitar cualquier acto quirúrgico. El inconveniente es la necesidad de acudir al menos dos o tres veces al centro sanitario para confirmar su efectividad.
Razones para Considerar un Aborto
La decisión de terminar un embarazo es muy personal y puede estar motivada por diversas razones:
- Decisión personal de no llevar el embarazo a término.
- El feto presenta un defecto congénito grave, un problema genético o alteraciones incompatibles con la vida.
- El embarazo puede ser perjudicial para la salud física o mental de la mujer.
- El embarazo fue producto de un evento traumático como una violación o incesto.
Se deben ofrecer recursos de salud mental a las mujeres que lo necesiten. Para ayudar a sopesar las opciones, es recomendable analizar los sentimientos con un terapeuta o proveedor de salud, y el apoyo de un miembro de la familia o un amigo también puede ser de gran ayuda.
Complicaciones y Efectos Secundarios
Las complicaciones del aborto legal son muy poco frecuentes. El riesgo de complicaciones guarda relación con el método utilizado y el avance del embarazo.
Complicaciones del Aborto Quirúrgico
Cuando los abortos quirúrgicos son practicados por profesionales de la salud, las complicaciones son poco frecuentes. Los riesgos incluyen:
- Perforación uterina: El útero o el cuello uterino puede sufrir un desgarro (perforación) debido a un instrumento quirúrgico en menos de 1 de cada 1000 abortos. Una lesión del intestino u otro órgano es aún más rara.
- Sangrado excesivo: Puede producirse un sangrado intenso durante el procedimiento o inmediatamente después en 6 de cada 10 000 abortos.
- Infección: Riesgo de infección del útero o de las trompas de Falopio.
- Cicatrización: En muy escasas ocasiones, el procedimiento o una infección posterior ocasionan la formación de tejido cicatricial en el revestimiento interior del útero, lo que da lugar a esterilidad. Este trastorno se denomina síndrome de Asherman.
- Reacción a la anestesia: Problemas relacionados con los medicamentos o la anestesia.
- Tejido retenido: No extraer todo el tejido, lo cual requiere otro procedimiento.
Los efectos secundarios habituales incluyen sangrado vaginal (menor que en el aborto farmacológico), dolor abdominal, mareo y cansancio debido a la anestesia y náuseas.
Complicaciones del Aborto con Medicamentos
La mifepristona y el misoprostol tienen efectos adversos. Los más habituales son:
- Dolor pélvico de tipo cólico.
- Sangrado vaginal, que puede ser abundante y durar hasta 10 días.
- Problemas gastrointestinales como náuseas, vómitos y diarrea.
- Cansancio.
Complicaciones Comunes a Ambos Métodos
Puede haber sangrado e infección si una parte de la placenta se queda dentro del útero.
Cuidados Post-Aborto y Recuperación
La recuperación física generalmente se presenta en unos pocos días, según la etapa del embarazo. El sangrado vaginal puede durar de una semana a 10 días, y los cólicos suelen durar uno o dos días. Después del procedimiento, se pueden administrar medicamentos para ayudar a que el útero se contraiga.

Es fundamental seguir las instrucciones sobre cómo cuidarse en casa y solicitar citas de control. Después de un aborto, la mujer debe volver a la clínica pasadas unas dos semanas para comprobar que todo esté bien. La anticoncepción puede iniciarse inmediatamente después de un aborto realizado antes de las 28 semanas de embarazo. Si la mujer desea prevenir futuros embarazos, se pueden iniciar los anticonceptivos, incluyendo un dispositivo intrauterino (DIU) de cobre o que libera levonorgestrel, tan pronto como haya finalizado el aborto.
Es importante saber que la mujer puede quedar embarazada antes de su próxima menstruación, que ocurrirá de 4 a 6 semanas después del procedimiento. Por ello, se deben tomar medidas para prevenir el embarazo, especialmente durante el primer mes después del procedimiento.
Marco Legal y Procedimientos del Aborto en España
En España, la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) está regulada por la Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, también conocida como Ley de Plazos, vigente desde el 5 de julio de 2010.
Puntos Clave de la Ley Española
- La interrupción voluntaria del embarazo debe hacerse antes de las 14 semanas de gestación.
- Debe ser realizada por un médico especialista en un centro sanitario público o privado acreditado.
- La mujer debe ser mayor de edad para decidir abortar libremente. En caso de ser menor de edad, es necesario el consentimiento firmado de sus padres o representantes legales.
- El aborto es una prestación sanitaria incluida en los servicios del sistema público de salud y, por tanto, sin coste para la mujer con tarjeta sanitaria en vigor.
- Los profesionales sanitarios tienen el derecho a ejercer la objeción de conciencia. En este caso, el médico tiene la obligación de derivar a la paciente a otro profesional dispuesto a realizar el procedimiento en el menor tiempo posible, garantizando el derecho al aborto de la paciente.
Excepciones al Plazo de las 14 Semanas
La Ley Orgánica 2/2010 contempla excepciones para realizar la IVE hasta las 22 semanas de gestación en los siguientes casos:
- Existe un riesgo para la vida o la salud de la embarazada.
- El feto presenta graves anomalías y/o enfermedades incurables.
- El feto presenta alteraciones incompatibles con la vida.
Después de las 22 semanas, la interrupción solo es legal si se detecta una anomalía fetal incompatible con la vida o una enfermedad extremadamente grave e incurable confirmada por un comité clínico.

Vías para Abortar en España: Seguridad Social o Clínica Privada
Una mujer que decida someterse a una IVE en España puede hacerlo a través de la Seguridad Social (gratuito) o en una clínica IVE privada (de pago).
Aborto a través de la Seguridad Social
El procedimiento es gratuito para la mujer con tarjeta sanitaria en vigor. Los trámites burocráticos pueden durar aproximadamente 7 días. Los pasos generales son:
- Acudir a una Clínica Acreditada para iniciar los trámites. Se valora el embarazo con una ecografía y se calculan las semanas de gestación.
- Se da una cita en la unidad de IVE del Servicio de Salud de la Comunidad Autónoma para hacer los trámites. La mujer debe acudir con DNI y tarjeta sanitaria.
- Pasan al menos 72 horas (tiempo de reflexión) hasta que los trámites se realizan.
- Finalmente, pasan 3 o 4 días más por trámites administrativos de la clínica.
- El procedimiento y los métodos son los mismos que en la vía privada y se realiza en una clínica IVE acreditada.
Aborto en Clínica IVE Privada
La principal ventaja es que el tiempo de espera se reduce significativamente al no requerir trámites burocráticos prolongados. Los pasos son:
- Primera visita: Se realiza una ecografía para calcular la edad gestacional, se valora el historial médico y se informa del método más adecuado.
- Intervención: La mujer regresa a la clínica para el procedimiento, sin necesidad de esperar los 3 días de reflexión que marca la ley para la Seguridad Social.
El precio del aborto en una clínica IVE privada varía entre 350-450€, dependiendo del centro, las semanas de embarazo y el método. A veces, este precio incluye la colocación de un método anticonceptivo como el DIU o el implante anticonceptivo.
Preguntas Frecuentes sobre el Aborto
¿Puedo decidir yo misma el método para abortar?
En principio, sí, siempre valorando las recomendaciones del médico, quien informará a la mujer sobre la técnica más adecuada en función de las semanas de gestación y su estado de salud. La Ley General de Sanidad Española (14/1986) establece que la paciente debe ser informada de forma oral y por escrito de su diagnóstico, pronóstico y alternativas de tratamiento.
¿Puedo quedarme estéril si me realizan un aborto?
No. Siempre y cuando el aborto sea realizado por profesionales médicos con experiencia, no tiene por qué haber ningún riesgo. Es fundamental seguir todos los cuidados recomendados por el médico después de la intervención, como no mantener relaciones sexuales antes de los 15 días, para evitar infecciones. El aborto no tiene ningún efecto negativo en la fertilidad futura de la mujer.
¿Puedo comprar las pastillas abortivas en la farmacia?
No. Los medicamentos utilizados para provocar un aborto, como la mifepristona (RU-486) o el misoprostol (Cytotec), solamente pueden adquirirse en las clínicas IVE autorizadas para ello. Además, el aborto farmacológico siempre debe ser supervisado por personal médico cualificado.
¿La interrupción voluntaria del embarazo en España tiene algún coste?
El coste depende de si la mujer decide abortar por la Seguridad Social o en una clínica IVE privada. Si se tramita por la Seguridad Social, es gratuito, pero implica una espera aproximada de 7 días. En una clínica privada, el coste se sitúa entre los 350-450€, pero el proceso es más rápido. En ambos casos, el tiempo de gestación debe ser inferior a las 14 semanas para que la mujer pueda decidir abortar libremente.