La gestación humana: desarrollo y etapas del embarazo

La gestación, el período comprendido entre la concepción y el nacimiento, representa la primera gran aventura del ser humano y una experiencia de gran significado en la vida de una mujer. Dura una media de 40 semanas, que equivalen aproximadamente a 9 meses (o 10 meses lunares de 28 días), es decir, unos 280 días. Sin embargo, la duración puede variar considerablemente de una mujer a otra, llegando incluso hasta la semana 42. Durante este tiempo, el bebé crece y se desarrolla dentro del útero materno, mientras el cuerpo de la mujer experimenta cambios y transformaciones significativas para acomodar y ofrecer al bebé todo lo que necesita en cada momento.

Es habitual que el embarazo se divida en semanas, meses o trimestres para una mejor comprensión de las distintas etapas.

Definición y cálculo de la edad gestacional

La edad gestacional es el término común utilizado durante el embarazo para describir qué tan avanzado está este. Se mide en semanas, desde el primer día del último ciclo menstrual de la mujer hasta la fecha actual. Un embarazo normal puede ir desde las 38 hasta las 42 semanas de gestación. Los bebés nacidos antes de la semana 37 se consideran prematuros, y después de la semana 42 se consideran posmaduros.

Determinación de la edad gestacional

La edad gestacional puede determinarse antes o después del nacimiento. Antes del nacimiento, los profesionales de atención médica emplean una ecografía para medir el tamaño de la cabeza, el abdomen y el fémur del bebé, lo que ayuda a determinar qué tan bien está creciendo el bebé dentro del útero. Después del nacimiento, se puede medir observando el peso, la talla, el perímetro cefálico, signos vitales, reflejos, tono muscular, postura, y el estado de la piel y el cabello del bebé.

Si las conclusiones de la edad gestacional después del nacimiento corresponden a la edad calendario, se dice que el bebé es apropiado para la edad gestacional (AEG). Los bebés AEG tienen tasas más bajas de problemas y muerte. El peso de los niños de término completo que nacen AEG con frecuencia estará entre 2.500 gramos (cerca de 5.5 libras o 2.5 kilogramos [kg]) y 4.000 gramos (cerca de 8.8 libras o 4 kg).

  • Los niños que pesan menos de 2.500 g se consideran pequeños para la edad gestacional (PEG).
  • Los bebés que pesan más de 4.000 g se consideran grandes para la edad gestacional (GEG).

Cálculo de la fecha de parto estimada (EDD)

Debido a que es complicado establecer el momento exacto de la concepción, generalmente, se cuentan las semanas de embarazo desde el primer día de la última menstruación (fecha de última menstruación o FUR). Así, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación. Para calcular la fecha estimada de parto (EDD), el profesional de atención médica contará 40 semanas de anticipación desde el comienzo de la última menstruación. Es importante recordar que la fecha de parto es aproximada, ya que la mayoría de los bebés nacen entre las 38 y 42 semanas, y solo un porcentaje muy pequeño de mujeres dan a luz el día de parto establecido.

Fases del embarazo por trimestres

Las fases del embarazo se describen en forma de trimestres:

  • Primer trimestre: desde la semana 0 (primer día del último periodo menstrual) hasta la semana 13 más 6 días.
  • Segundo trimestre: de la semana 14 a la semana 27 más 6 días.
  • Tercer trimestre: de la semana 28 hasta el nacimiento.
Infografía con los hitos de desarrollo fetal en cada trimestre

Primer trimestre: la magia del inicio

En este período se produce la concepción y el desarrollo inicial del embrión, con la formación de los órganos cruciales. Es el trimestre de mayor probabilidad de aborto natural, por lo que es esencial que la futura mamá se cuide más.

Semanas 1 y 2: preparación

Puede parecer extraño, pero en las primeras dos semanas del tiempo asignado al embarazo, en realidad no hay un embarazo. La concepción suele producirse unas dos semanas después del inicio de la última menstruación.

Semana 3: fecundación

El esperma y el óvulo se unen en las trompas de Falopio para formar una entidad unicelular llamada cigoto. El cigoto, que generalmente tiene 46 cromosomas, viaja por la trompa de Falopio hacia el útero, dividiéndose y formando un racimo de células conocido como mórula.

Semana 4: implantación

La esfera de células que se divide con rapidez, llamada blastocisto, ha comenzado a introducirse en el endometrio, el revestimiento del útero. Este proceso se llama implantación. El grupo interno de células se convertirá en el embrión, y la capa exterior dará origen a una parte de la placenta, que nutrirá al bebé a lo largo del embarazo. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo, y comienza la liberación de la hormona hCG, detectada por los test de embarazo. Algunas mujeres pueden empezar a experimentar síntomas leves como fatiga, cambios de humor o incluso un ligero sangrado.

Semana 5: aumentan los niveles hormonales

Los niveles de hCG aumentan rápidamente, indicando a los ovarios que dejen de liberar óvulos y produzcan más estrógeno y progesterona. El embrión está formado por tres capas: el ectodermo (piel, sistema nervioso central y periférico, ojos, oído interno), el mesodermo (corazón, aparato circulatorio, huesos, ligamentos, riñones, aparato reproductor) y el endodermo (pulmones e intestinos).

Semana 6: cierre del tubo neural y formación de órganos

El crecimiento es rápido. Se cierra el tubo neural, del que se formarán el cerebro y la médula espinal. Comienzan a formarse el corazón (que ya empieza a latir) y otros órganos primitivos como el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y los brazos. El cuerpo del bebé adquiere una curvatura en forma de C. Los cambios externos en la madre aún no son notables, aunque puede sentir náuseas, vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.

Semana 7: desarrollo de la cabeza y extremidades

El cerebro y la cara del bebé están creciendo. Se empiezan a ver surcos que serán las fosas nasales y se forman las bases de las retinas. Aparecen las formaciones de las extremidades inferiores y los brazos tienen forma de remos.

Semana 8: formación de la nariz y dedos

Los esbozos de las extremidades inferiores toman forma de paletas y comienzan a formarse los dedos. Se desarrollan las partes en forma de concha de las orejas y los ojos se distinguen con claridad. Se han formado el labio superior y la nariz. El tronco y el cuello comienzan a enderezarse. El bebé puede medir alrededor de 11 a 14 mm.

Semana 9: aparición de dedos de los pies y codos

Crecen los brazos y aparecen los codos. Se pueden ver los dedos de los pies y se forman los párpados. La cabeza del bebé es grande, pero el mentón aún no está bien formado. El bebé podría medir un poco menos de 16 a 18 mm.

Semana 10: flexión de codos y separación de dedos

La cabeza del bebé es más redonda y puede flexionar los codos. Los dedos de los pies y las manos se separan y alargan. Los párpados y las orejas continúan desarrollándose. El cordón umbilical es claramente visible.

Semana 11: desarrollo de genitales

La cabeza del bebé aún constituye la mitad de su longitud, pero el cuerpo comienza a crecer. Ahora el bebé se describe oficialmente como un feto. La cara es ancha, los ojos están muy separados, los párpados sellados y las orejas bajas. Aparecen brotes dentarios. Se empiezan a formar glóbulos rojos en el hígado. A finales de esta semana, los genitales externos comienzan a desarrollarse en un pene o un clítoris y labios mayores. El bebé puede medir unas 50 mm y pesar casi 8 gramos.

Semana 12: formación de uñas y maduración facial

Comienzan a crecer las uñas del bebé. El rostro ha adquirido un perfil más desarrollado. Los intestinos están en el abdomen. El bebé podría medir aproximadamente 61 mm y pesar alrededor de 14 gramos. La concentración de la hormona hCG alcanza un pico y luego comienza a descender, lo que suele reducir las náuseas y otros síntomas molestos.

Segundo trimestre: el despertar de los sentidos

Este período se caracteriza por un rápido crecimiento fetal, el despertar de los sentidos y la aparición de los primeros movimientos fetales perceptibles por la madre.

Ecografía 3D de un feto en el segundo trimestre

Cuarto mes: crecimiento acelerado y primeras patadas

El feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y conserva el calor corporal. Sus ojos, aún cerrados y muy separados, ya tienen una forma facial definida y el cuello se distingue. Los músculos permiten el movimiento de succionar, pudiendo chuparse el dedo. El intestino fetal acumula meconio, las primeras heces del bebé. En la semana 16, aparecen las huellas dactilares. Al finalizar este mes, el feto puede medir unos 18 cm y pesar 100 g. La madre puede empezar a sentir los primeros movimientos, un momento emocionante, y experimentar acidez o dolor de espalda debido al crecimiento del útero.

Quinto mes: los sentidos se agudizan

Aparece la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protege la piel del bebé. Los oídos se desarrollan lo suficiente para percibir sonidos externos, incluida la voz materna. Las 4 cavidades cardíacas se delimitan y el corazón late con fuerza. Al finalizar este mes, el bebé puede llegar hasta los 25 cm de longitud y 300 g de peso. La madre puede sentirse más energética, notar cambios en su cabello y uñas, y la aparición de manchas oscuras en la piel por aumento de la melanina. El ombligo puede aplanarse o protruir. Los movimientos fetales pueden ser más perceptibles cuando la madre está tumbada.

Sexto mes: respuesta a estímulos externos

El bebé continúa creciendo, alcanzando aproximadamente de 25 a 35 cm y pesando hasta 750 gramos. Sus movimientos son más notorios y puede responder a estímulos externos como la luz o el sonido. Se forman las cejas, el cabello y las pestañas, y la piel se vuelve más opaca. El bebé hace gestos como abrir y cerrar los ojos o sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpo empiezan a igualarse. La barriga de la embarazada ya es grande, lo que puede causar hinchazón de pies y tobillos, fatiga, aumento de la presión arterial y problemas de sueño debido a la incomodidad.

Tercer trimestre: la espera final

Este es el último tramo del embarazo, donde el bebé madura sus órganos, acumula grasa y se posiciona para el parto, mientras el cuerpo de la madre se prepara para dar a luz.

Fotografía de una mujer embarazada en el tercer trimestre, mostrando el tamaño de la barriga

Séptimo mes: maduración de órganos y ganancia de peso

Empieza el último trimestre. El esqueleto fetal se hace más consistente y el bebé acumula grasa debajo de la piel para regular su temperatura. Sus órganos internos continúan madurando y su sistema inmune se fortalece. En este mes, el feto alcanzará los 40 cm y puede sobrepasar los 1.100 gramos. La madre puede sentir mayor cansancio, pesadez, dificultades para dormir y realizar movimientos, además de más hinchazón en pies y tobillos. El espacio en el útero se limita y la presión sobre la vejiga aumenta, resultando en una mayor frecuencia urinaria y sensación de falta de aliento.

Octavo mes: preparación para el nacimiento

El bebé comienza a perder el lanugo y sigue ganando peso y tamaño, alcanzando cerca del 50% de su peso total al nacimiento. Sus movimientos, aunque limitados, pueden ser visibles por fuera del abdomen materno. La piel adquiere un aspecto más liso y sonrosado. Aunque casi completamente formado, sus pulmones aún no están maduros. Durante este período, el bebé generalmente se coloca en la posición de nacimiento, con la cabeza hacia abajo. La mujer puede experimentar acidez, estreñimiento, y las contracciones de Braxton Hicks (sensaciones de tensión y relajación del útero) que preparan el cuerpo para el parto. El cansancio aumenta debido al peso y las dificultades para descansar.

Noveno mes: la cuenta regresiva

Al finalizar el noveno mes, el feto mide cerca de 50 cm y pesa unos 2.500 g de media. Su cabeza se encaja en la pelvis materna, preparándose para el parto. La piel del bebé es más suave y rosada, gracias a la grasa acumulada y la desaparición del lanugo. Los movimientos del bebé son menores debido a su tamaño y peso, pero deben sentirse a diario, aunque serán más bruscos, como patadas, por el poco espacio. Este mes puede ser largo y molesto para la madre, quien experimenta contracciones más frecuentes y regulares, mientras la ilusión por el parto crece. Sus órganos son completamente autónomos y está listo para salir.

El final del embarazo: esperando el parto

En esta última etapa, el bebé tiene las uñas más largas que sus dedos, pudiendo rascarse. Las contracciones de Braxton Hicks son comunes, diferentes a las de parto verdadero por ser indoloras (aunque molestas), irregulares y no aumentar en frecuencia e intensidad. La rotura de aguas puede producirse en cualquier momento, indicando el inicio del parto. Es crucial tener la bolsa de maternidad lista para acudir al hospital.

Si, a partir de la semana 42, el bebé no ha nacido, el especialista suele provocar el parto, ya que quedarse más tiempo del necesario en el vientre materno puede suponer un riesgo.

TRABAJO DE PARTO PASO A PASO | GuiaMed

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