El acceso a un aborto seguro es un derecho fundamental que debería estar garantizado para toda mujer, niña o persona con capacidad de gestar. La negación de este derecho conlleva la violación de múltiples derechos humanos, incluyendo el derecho a la vida, la salud, la intimidad, la autonomía y la protección contra la violencia y la discriminación.

Avances y Retrocesos Globales en el Acceso al Aborto
En años recientes, se han observado importantes avances hacia la garantía de este derecho en varias regiones. Destacan los logros significativos en México, Argentina, Colombia y Ecuador, países que han legislado recientemente para ampliar el acceso al aborto.
Logros Recientes
- En 2024, Francia se convirtió en el primer país del mundo en incluir explícitamente el aborto como una libertad garantizada en su Constitución.
- Otros países han implementado medidas de protección para pacientes y profesionales de la salud en las inmediaciones de las clínicas que ofrecen servicios de aborto, a menudo sujetos a criminalización y hostigamiento.
Países con Restricciones Severas
A pesar de estos avances, todavía existen naciones donde el aborto sigue estando penalizado o limitado a circunstancias muy específicas. Estos incluyen:
- Nicaragua
- El Salvador
- República Dominicana
- Malta
- Andorra
- Polonia
- Marruecos
Esta situación implica que 700 millones de mujeres en edad reproductiva no tienen acceso a servicios de aborto legales y seguros. Además, el 41% de las mujeres en edad de procrear viven en países con leyes muy estrictas sobre el aborto o donde, a pesar de su legalidad, carecen de medios para ofrecer un aborto seguro y accesible.
Obstáculos Adicionales al Acceso
Además de la legislación restrictiva, las mujeres pueden enfrentar diversos obstáculos como:
- Poca disponibilidad de servicios.
- Costos elevados.
- Estigmatización.
- La objeción de conciencia del personal sanitario, como se ha visto en casos recientes en España o Chile.
- La exigencia de requisitos innecesarios, como el suministro de información engañosa.
Muchas mujeres que desean ejercer su derecho a decidir sobre su embarazo y maternidad se ven forzadas a viajar a otros países o estados, una opción no siempre viable debido a la desigualdad socioeconómica.
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Retrocesos Legislativos y sus Consecuencias
En 2024, Afganistán, Argentina, Chile, Puerto Rico y Rusia implementaron leyes o políticas que reducen el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Esto ha permitido que algunos estados impongan penas de cárcel a mujeres acusadas de abortar y a quienes las asisten, o establezcan restricciones tan severas que, en la práctica, imposibilitan el acceso al aborto.
Al finalizar 2024, el aborto estaba prohibido total o casi totalmente en 19 estados de Estados Unidos, mientras que en 7 se había votado a favor de proteger este derecho. Un estudio sobre mortalidad materna de 2022 confirmó la muerte de al menos dos mujeres en Georgia debido a demoras en la atención médica tras la prohibición del aborto a partir de la sexta semana de gestación.
Existen numerosas barreras que afectan de forma desproporcionada a grupos como personas negras, comunidades racializadas, pueblos indígenas, migrantes en situación irregular, personas transgénero, residentes de zonas rurales y quienes viven en situación de pobreza. La salida de profesionales de la salud de estados con prohibiciones estrictas agrava la falta de servicios de salud reproductiva, especialmente en áreas rurales y de bajos ingresos.
Abortos Inseguros: Un Problema de Salud Pública Global
Imponer restricciones al acceso a un aborto seguro no reduce el número de abortos, sino que incrementa la cantidad de mujeres y niñas que arriesgan sus vidas al someterse a procedimientos en condiciones insalubres. En 2024, la OMS afirmó que seis de cada diez embarazos no deseados terminan en aborto, lo que representa aproximadamente el 30% del total de embarazos a nivel mundial. La tasa de aborto no difiere significativamente entre países donde está prohibido (36 por 1000) y aquellos donde es legal (39 por 1000).
Obligar a una mujer a continuar con su embarazo o a buscar un método de aborto inseguro es una violación de sus derechos humanos. Por ello, es crucial evitar retrocesos en los avances logrados en derechos sexuales y reproductivos.

Análisis Regional: Casos Específicos
España: Brecha entre la Ley y la Realidad
En España, aunque la ley sobre el acceso al aborto establece que la interrupción voluntaria del embarazo se realizará en centros de la red sanitaria pública o vinculados a la misma, la mayoría de los abortos (8 de cada 10) se llevan a cabo en centros privados, creando una significativa barrera de acceso. Esto se debe, en gran parte, a la falta de un mecanismo efectivo para garantizar el acceso al aborto en casos de objeción de conciencia por parte del personal médico. A pesar de que la Ley Orgánica 1/2023 introdujo la obligación de que cada hospital cuente con un registro de personal objetor, en 2024, solo cinco comunidades autónomas disponían de tal registro.
Irlanda del Norte: Despenalización con Impedimentos
Aunque el aborto fue despenalizado recientemente en Irlanda del Norte, la desigualdad, los impedimentos para acceder a los servicios y el estigma continúan impidiendo que las personas reciban la atención necesaria. Muchas mujeres que viven en localidades remotas no pueden acceder a servicios de aborto y viajar a Inglaterra, donde el acceso es más fácil, no siempre es una opción viable debido a los altos costos. Esto lleva a algunas mujeres a adquirir píldoras abortivas por internet y practicarse un aborto, lo cual es ilegal en muchos países, incluyendo Irlanda del Norte.
Polonia: Restricciones Severas y Persecución
En 2020, el Tribunal Constitucional de Polonia eliminó uno de los pocos supuestos en los que el aborto estaba permitido: el defecto fetal grave e irreversible. Actualmente, solo se permite cuando la vida o la salud de la persona embarazada corre peligro o si el embarazo es resultado de violación o incesto. A pesar de las promesas del nuevo gobierno, la legislación no se ha reformado. Quienes se oponen a las restricciones y brindan apoyo para abortos seguros enfrentan persecución. En 2021, la defensora de derechos humanos Justyna Wydrzyńska fue acusada de "ayudar a un aborto" y "posesión de medicamentos sin autorización", siendo el primer caso en Europa de una activista enjuiciada por facilitar píldoras abortivas. Aunque en febrero de 2025 un tribunal polaco resolvió que Justyna no había tenido un juicio justo, la causa no ha sido anulada y el juicio deberá repetirse. En marzo de 2025, Justyna y su movimiento, Abortion Dream Team, abrieron el primer centro en el país para proporcionar información sobre el aborto en otros países, autocuidado y acompañamiento.
Marruecos: Penalización y Consecuencias Devastadoras
En Marruecos, el aborto está penalizado en casi todas las circunstancias. El Código Penal marroquí prohíbe el aborto si no es practicado por un médico o cirujano autorizado y si no se considera imprescindible para proteger la vida o la salud de la embarazada. Las mujeres que intentan o consiguen abortar pueden enfrentar penas de prisión de seis meses a dos años, además de multas y una pena adicional por relaciones sexuales fuera del matrimonio. La legislación también prohíbe difundir información relacionada con el aborto, lo que restringe el acceso a recursos médicos esenciales y limita la capacidad de las mujeres para tomar decisiones informadas. El personal médico que practica abortos ilegales se expone a perder su licencia. Estas restricciones, sumadas a la ausencia de protocolos médicos sobre el aborto legal, dejan a muchas mujeres sin una vía segura y legal. El informe “My life is ruined: The need to decriminalize abortion in Morocco” documenta las consecuencias ruinosas de la penalización, incluso en casos de embarazo resultante de violación, llevando a muchas mujeres a recurrir a métodos clandestinos y peligrosos.
Estados Unidos: Revocación de Roe contra Wade y sus Ramificaciones
El 24 de junio de 2022, el Tribunal Supremo de Estados Unidos revocó la sentencia de Roe contra Wade de 1973, eliminando la garantía federal del derecho al aborto. Esta decisión reactivó un debate mundial y trasladó la decisión de la legalidad del aborto a los estados. La ley de Texas de 2021, que prohíbe el aborto a partir de las 6 semanas de gestación, es un ejemplo de este retroceso. Esta ley no permite excepciones por violación o incesto, y ofrece recompensas de hasta 10.000 dólares a quienes denuncien a quienes ayudan a abortar. A finales de 2024, 19 estados prohibían parcial o totalmente el aborto. Las prohibiciones tienen un impacto desproporcionado en comunidades marginadas. Sin embargo, algunos estados como Oregón, Vermont, Nuevo México, California, Minnesota, Nueva York, Nueva Jersey, Maryland, Alaska y Hawái han logrado proteger el derecho al aborto en sus legislaciones, algunos incluso blindándolo en sus Constituciones.
República Dominicana: Prohibición Total
En República Dominicana, el aborto está prohibido en todos los supuestos. Aunque en 2014 la Cámara de Diputados aprobó un Código Penal que despenalizaba el aborto en tres situaciones (peligro para la vida de la embarazada, feto inviable o embarazo resultante de violación/incesto), esta medida fue anulada por el Tribunal Constitucional. En 2021, la Cámara de Diputados reabrió el debate, pero la mayoría de los diputados votaron en contra de la despenalización.
Estadísticas Globales y Recomendaciones de la OMS
Cada año se provocan cerca de 73 millones de abortos en todo el mundo. Seis de cada diez (61%) de los embarazos imprevistos y tres de cada diez de todos los embarazos (29%) se interrumpen de forma voluntaria. La atención integral para el aborto está incluida en la lista de intervenciones esenciales de la atención de salud de la OMS desde 2020. El aborto, ya sea farmacológico o quirúrgico, es una intervención sencilla y segura cuando es practicada por personal cualificado y con métodos recomendados.
Abortos Seguros versus Abortos Peligrosos
Se estima que el 45% de las interrupciones voluntarias del embarazo realizadas en el mundo entre 2010 y 2014 se llevaron a cabo en condiciones de riesgo, y un tercio en condiciones de gran peligrosidad. Más de la mitad de los abortos peligrosos tuvieron lugar en Asia, principalmente en Asia meridional y central. En América Latina y África, aproximadamente tres de cada cuatro abortos fueron peligrosos. En África, cerca de la mitad se practicaron en condiciones de gran peligrosidad. En contraste, en los países donde el aborto es legal en supuestos amplios, casi 9 de cada 10 abortos se realizaron de manera segura.
La falta de acceso a una asistencia segura, asequible, oportuna y respetuosa para el aborto, junto con el estigma, puede afectar el bienestar físico y psíquico de las mujeres. Las muertes maternas por abortos inseguros suelen clasificarse erróneamente y no se notifican adecuadamente debido al estigma. Mientras la cifra de muertes por abortos seguros es mínima, en regiones con abortos de riesgo son elevadas.
Los abortos peligrosos conllevan riesgos para la salud física como:
- Aborto incompleto.
- Hemorragias.
- Infecciones.
- Perforación uterina.
- Daños en el aparato genital y órganos internos.
Además de las consecuencias para la salud, las leyes restrictivas pueden generar malestar, estigmatización y una carga económica para las mujeres, obligándolas a viajar o a incurrir en otros costos. Se estima que el tratamiento de las complicaciones de los abortos peligrosos cuesta anualmente USD 553 millones a los sistemas de salud de los países en desarrollo.

Ampliando la Atención para un Aborto de Calidad
La evidencia muestra que restringir el acceso al aborto no reduce su número, sino que afecta la seguridad y la dignidad de los procedimientos. Los obstáculos para un aborto seguro y respetuoso incluyen el costo elevado, la estigmatización, la objeción de conciencia del personal sanitario y las exigencias legales injustificadas.
Pilares para una Atención Integral
Para garantizar el acceso a una asistencia de calidad, se deben adoptar medidas a nivel jurídico, sanitario y comunitario, basándose en tres pilares:
- Respeto por los derechos humanos: Incluyendo un contexto normativo y jurídico que respalde el aborto.
- Disponibilidad y accesibilidad de la información: Impartición de educación sexual integral y basada en la evidencia, así como información precisa y sin sesgos sobre el aborto y métodos anticonceptivos.
- Un sistema de salud que funcione correctamente: Que preste apoyo a precios asequibles, incluyendo políticas basadas en la evidencia, cobertura universal de salud, suministro fiable de productos y equipos, disponibilidad de personal cualificado, ofrecimiento de distintos métodos de aborto (hospitalarios, virtuales o autogestionados), formación de profesionales, apoyo y protección contra la estigmatización del personal sanitario, y provisión de métodos anticonceptivos.
Respuesta de la OMS
La OMS proporciona orientaciones técnicas y normativas globales sobre el uso de anticonceptivos, la información y prestación de asistencia para el aborto y la atención posterior. En 2022, publicó directrices actualizadas y unificadas sobre la asistencia para el aborto, con una segunda edición en 2025. Además, la OMS mantiene una base de datos global de políticas sobre el aborto y ofrece asistencia técnica a los países que desean adaptar estas directrices.
El HRP (Programa Especial PNUD/UNICEF/UNFPA/OMS/Banco Mundial) realiza investigaciones sobre la atención clínica, la reglamentación y la estigmatización del aborto, y monitorea las tendencias de abortos peligrosos y sus consecuencias a nivel mundial. La OMS y la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas lanzaron una base de datos de libre acceso con leyes, políticas y normas sanitarias sobre el aborto en diversos países.