Es una de las preocupaciones más comunes entre las madres lactantes: el bebé mama un rato de manera activa y luego parece que se duerme, dando la impresión de que deja de comer y lo que hace es usar el pecho como un chupete. Esta situación genera dudas, ya que muchas veces se escucha la recomendación de no permitirlo y retirar el pecho si el bebé ya ha comido. La frase "te usa de chupete" es una de las que más se repiten, porque es un comportamiento que realizan casi todos los bebés.
La percepción de que el bebé "usa" el pecho de esta manera a menudo se ve como algo negativo, llevando a la creencia de que es importante quitarle el pecho, puesto que aparentemente no está haciendo nada productivo o beneficioso. Sin embargo, es fundamental entender si esta percepción es correcta.

Comprendiendo la Dinámica de la Succión en el Pecho
Cuando se ofrece el pecho al bebé, este comienza a succionar de manera rápida y enérgica. Este tipo de succión, similar a tocar un timbre con prisa, tiene un propósito clave: desencadenar el reflejo de eyección de la leche. Las madres experimentan este reflejo como un cosquilleo o una sensación de bajada de la leche.
Transición de Succión: de Nutritiva a Afectiva
Una vez que se produce el reflejo de eyección de la leche, el bebé cambia la manera de succionar. Su succión se vuelve más rítmica y profunda, menos acelerada. Es en este punto, cuando comienza esta segunda fase de la toma, que suelen surgir los comentarios y las dudas: "el bebé ya no come", "te usa de chupete", "es mejor que lo saques", "traga aire". Estas afirmaciones suelen generar incertidumbre sobre cómo actuar.
Mitos y realidades de la lactancia
La Succión Afectiva: Más Allá de la Alimentación
El bebé continuará con este tipo de succión más lenta, que tradicionalmente se ha llamado succión no nutritiva. Sin embargo, cada vez se acepta más la opción de denominarla succión afectiva (de afecto). Es crucial entender que ambas succiones, la nutritiva (rápida, para obtener leche) y la afectiva (lenta, para confort y seguridad), forman parte integral de la misma experiencia de lactancia; son las caras de la misma moneda.
El bebé necesita ambas: una para alimentarse y la otra para relajarse, consolarse y sentirse seguro. Es importante destacar que, durante la succión afectiva, el bebé sigue comiendo, aunque el flujo de leche sea menor. Esta succión más lenta permite al bebé regular su ingesta, calmarse y fortalecer el vínculo con su madre. Por lo tanto, la idea de que el bebé "usa" el pecho como un "chupete" de manera negativa es un malentendido común, ya que este comportamiento es una parte normal y necesaria del desarrollo y bienestar del lactante.