Venlafaxina y la Depresión Perinatal: Información Clave para Pacientes y Profesionales

La depresión, especialmente la depresión perinatal (que abarca tanto el embarazo como el postparto), es un problema de salud pública significativo, afectando a las mujeres con una prevalencia superior a la de los hombres durante los años fértiles. Se estima que en algunos países, como Chile, esta brecha de género es aún más pronunciada. La depresión perinatal, si no se trata, puede tener consecuencias negativas para la madre, el entorno familiar y, en particular, para el desarrollo del bebé, tanto en la etapa fetal/lactante como en la vida futura. Reconocer y buscar tratamiento temprano es crucial para mitigar estos riesgos.

Esquema de las conexiones neuronales afectadas por antidepresivos

¿Qué es la Venlafaxina?

La venlafaxina es un medicamento antidepresivo que pertenece a la clase de los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN). Estos neurotransmisores son fundamentales para la comunicación neuronal y regulan funciones vitales como el humor, el sueño, el apetito, la atención y la memoria. La venlafaxina se vende bajo la marca Effexor® y también ha sido utilizada para tratar el trastorno de pánico, la fobia social, la ansiedad, el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), el trastorno de ansiedad social, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el trastorno por atracón, el trastorno bipolar, la neuropatía diabética, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), el trastorno por estrés postraumático, el trastorno disfórico premenstrual y las cefaleas de tipo tensional. También se utiliza en ocasiones para tratar los sofocos en mujeres que han experimentado la menopausia o que están tomando medicamentos para el cáncer de mama.

Administración y Dosis

La venlafaxina debe tomarse vía oral, junto con una comida, siempre en el horario indicado por el médico. Las cápsulas de liberación prolongada deben tragarse enteras, sin partirlas, masticarlas, triturarlas ni colocarlas en agua. Si no se puede tragar la cápsula entera, se puede abrir y rociar todo el contenido en una cuchara colmada de puré de manzana, ingiriendo la mezcla inmediatamente sin masticar, seguida de un vaso de agua para asegurar la ingesta completa del medicamento.

La dosis diaria puede variar entre 37,5 mg y 375 mg, según la respuesta de cada paciente. Es posible que el médico indique iniciar con una dosis baja y aumentarla gradualmente, no más de una vez cada 4 a 7 días. Es crucial tomar venlafaxina exactamente como se lo indicaron, sin aumentar ni disminuir la dosis, ni tomarla con más frecuencia o durante más tiempo del recetado. Podrían pasar varias semanas o más para sentir el beneficio completo del medicamento.

Una breve historia de antidepresivos - Neil R. Jeyasingam

¿Qué hacer en caso de olvidar una dosis?

En caso de olvidar una dosis, tómela tan pronto como se acuerde. Sin embargo, si está cerca la hora de la siguiente dosis, debe saltarse la dosis olvidada y continuar con la dosis normal. No duplique la dosis para compensar la omitida. Si está tomando las cápsulas de liberación prolongada, no tome más de una dosis al día.

Interrupción del Tratamiento

No se debe suspender la venlafaxina sin hablar previamente con el médico. Es probable que el médico recomiende disminuir la dosis gradualmente para evitar síntomas de abstinencia, como nerviosismo, aumento del tono muscular, irritabilidad, patrones de sueño alterados, temblores, dificultad para comer y problemas respiratorios. La interrupción repentina del tratamiento también puede ocasionar somnolencia.

Gráfico de barras mostrando la incidencia de recaídas al suspender antidepresivos

Riesgos y Consideraciones en el Embarazo y Lactancia

Es fundamental que las personas embarazadas o que planean quedar embarazadas discutan con sus proveedores de atención de salud los beneficios de tratar su afección y los riesgos de una enfermedad no tratada durante el embarazo antes de realizar cualquier cambio en la forma en que toman venlafaxina.

Riesgos de la Venlafaxina durante el Embarazo

  • Aborto espontáneo: Un estudio encontró que las personas que toman venlafaxina pueden tener una mayor probabilidad de aborto espontáneo.
  • Defectos de nacimiento: No se sabe si la venlafaxina aumenta la probabilidad de defectos de nacimiento por encima del riesgo de fondo (3-5% en cualquier embarazo). Algunos estudios han sugerido un posible aumento del riesgo, mientras que otros no lo confirman.
  • Parto prematuro y bajo peso al nacer: Algunos estudios han sugerido un aumento en la probabilidad de parto prematuro (antes de la semana 37) y bajo peso al nacer (menos de 2500 gramos) con el uso de venlafaxina, mientras que otros no.
  • Síntomas temporales en recién nacidos: El uso de venlafaxina durante el embarazo puede causar síntomas temporales en los recién nacidos poco después del nacimiento. Estos síntomas, a veces conocidos como abstinencia neonatal, pueden incluir nerviosismo, aumento del tono muscular, irritabilidad, patrones de sueño alterados, temblores, dificultad para comer y algunos problemas respiratorios. En la mayoría de los casos, estos efectos son leves y desaparecen por sí solos, aunque algunos bebés pueden necesitar hospitalización por varios días. Es importante informar a los proveedores de atención de salud si se está tomando venlafaxina en el momento del parto.
  • Hemorragia posparto: Los inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) aumentan el riesgo de hemorragia debido a su efecto sobre la función plaquetaria. Una revisión europea concluyó que existe un ligero aumento del riesgo de hemorragia posparto con el uso de ISRS e IRSN durante el mes anterior al parto. Se estima que el uso de antidepresivos en este período aumenta el riesgo en menos del doble.

Riesgos de la Depresión no Tratada durante el Embarazo

Cuando la depresión no se trata o no se trata adecuadamente durante el embarazo, podría haber una mayor probabilidad de complicaciones. Las embarazadas deprimidas tienen un mayor riesgo de descuidar su embarazo, abandonar los controles prenatales o no seguir correctamente las indicaciones médicas. Además, están más expuestas al abuso de tabaco, alcohol y drogas, lo que puede afectar el resultado obstétrico. Síntomas como la anorexia pueden alterar el aumento de peso y contribuir a resultados adversos.

La investigación actual sugiere que la depresión materna per se puede afectar negativamente el desarrollo fetal, asociándose a factores que predicen pobres desenlaces neonatales, como embarazo pretérmino, bajo peso al nacer, circunferencias craneales más pequeñas y puntajes APGAR más bajos. Posiblemente, el aumento de cortisol plasmático y catecolaminas en pacientes con depresión pueda afectar la función placentaria y el desarrollo fetal.

Estudios han revelado que la presencia de síntomas depresivos persistentes en las madres durante el embarazo se asocia a un retraso en el desarrollo de los niños a los 18 meses de edad. Asimismo, adolescentes cuyas madres tuvieron depresión durante sus embarazos presentaron un riesgo 4.7 veces mayor de estar deprimidos a los 16 años. Esto subraya que la depresión de la gestante puede tener serias consecuencias en la descendencia y aumenta significativamente el riesgo de la mujer de deprimirse en el postparto, poniendo en riesgo la estabilidad familiar.

Venlafaxina durante la Lactancia

La venlafaxina pasa a la leche materna. Aunque rara vez se han reportado efectos secundarios en niños que están amamantando, si se sospecha que el bebé tiene algún síntoma (somnolencia más de lo usual, problemas para aumentar de peso, mareos, inquietud y sudoración excesiva), se debe contactar al proveedor de atención de salud del niño. Si hay preocupación, se pueden tomar los niveles sanguíneos del bebé.

El beneficio de tomar venlafaxina durante la lactancia puede superar los riesgos de una afección de salud mental no tratada. El proveedor de atención de salud puede discutir las opciones de tratamiento más adecuadas.

Fertilidad

No se han realizado estudios en humanos para determinar si la venlafaxina podría afectar la fertilidad masculina. En general, es poco probable que las exposiciones que tienen los padres o donantes de esperma aumenten los riesgos para un embarazo.

Infografía sobre los riesgos y beneficios de la medicación durante la lactancia

Diagnóstico y Tratamiento de la Depresión Perinatal

El estrecho contacto que los profesionales de la ginecoobstetricia y pediatría mantienen con las embarazadas/puérperas proporciona una oportunidad única para diagnosticar y tratar precozmente la depresión perinatal. Este trastorno puede ocasionar consecuencias negativas para la madre, el entorno familiar y, en especial, para el desarrollo de la descendencia.

Diagnóstico

El cuadro clínico de la depresión durante el embarazo es similar al de los episodios depresivos en otras etapas de la vida, incluyendo desánimo, desinterés, deterioro de la autoestima, labilidad emocional, angustia, irritabilidad y desconcentración. Puede haber rechazo o ambivalencia hacia el embarazo, especialmente si no es planificado, así como culpa por no contribuir al bienestar del bebé. Es fundamental diagnosticar episodios de depresión mayor, que requieren, entre otras características, que el desánimo se prolongue por al menos dos semanas.

Desde la versión más reciente de la clasificación de los trastornos mentales (DSM-V) de 2013, el especificador de comienzo de la depresión se denomina "periparto", aplicable a episodios depresivos que se inician durante el embarazo o en las cuatro semanas después del parto. Sin embargo, especialistas en psiquiatría perinatal extienden el término "depresión perinatal" a cuadros depresivos que se inician durante el embarazo o hasta un año después del parto, dada la continuidad de los problemas anímicos y los potenciales efectos en la descendencia.

Para la detección, la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS) es el instrumento de tamizaje más usado a nivel mundial. Es una escala auto administrada de 10 ítems que la mujer responde sobre cómo se ha sentido en los siete días previos, obteniendo un puntaje de 0-3 por pregunta (rango total de 0-30). En Chile, el 95-100% de las madres acepta contestar la escala, y se ha validado una versión en español para embarazadas, con un punto de corte de 12/13.

Como alternativa, la guía del National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) en Reino Unido recomienda las "Preguntas de Whooley": "¿Se ha sentido a menudo desanimada, deprimida o sin esperanza durante el último mes?" y "¿En el último mes, ha sentido a menudo que tiene poco interés por las cosas o que no las disfruta?". Si la respuesta es "Sí", se evalúa una tercera pregunta: "En relación con esto, ¿Siente que necesita o quiere ayuda?". Sin embargo, las Preguntas de Whooley tienen la deficiencia de no indagar sobre pensamientos que involucren riesgo vital, a diferencia de la EPDS.

Diagrama de flujo para el diagnóstico de depresión perinatal

Estrategias de Tratamiento

Con frecuencia, los trastornos depresivos mayores agudos del embarazo no se tratan o se tratan de forma insuficiente. La finalidad de un tratamiento para la depresión en una embarazada es mejorar su estado anímico, minimizando los riesgos para el embrión/feto.

Intervenciones Generales y Psicoterapéuticas

Se debe comenzar con estrategias de orden general, como recomendar la interrupción del consumo de cafeína, nicotina y alcohol, y maximizar las posibilidades de descanso. Pueden ser beneficiosas las técnicas de relajación, las medidas de manejo ambiental y el ejercicio físico.

Muchas pacientes con depresiones leves a moderadas pueden ser tratadas exclusivamente con psicoterapia. Para la ansiedad que acompaña la depresión, son útiles las técnicas de relajación, la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la psicoterapia de apoyo. Para los síntomas anímicos, siempre que no sean intensos, se prefiere la TCC o la Psicoterapia Interpersonal (PIP), usualmente en modalidad individual, pero también grupal. La psicoterapia de orientación psicodinámica es una opción razonable si no se dispone de las anteriores.

Farmacoterapia

En general, se considera el uso de farmacoterapia en embarazadas con depresiones moderadas a severas, gestantes que no han respondido a otros tratamientos o cuando hay una alta probabilidad de recidiva. Aunque no hay estudios sobre la eficacia de los antidepresivos en embarazadas por razones éticas, no hay motivos para creer que la respuesta terapéutica sea diferente a la observada en mujeres no embarazadas. Existen guías para el tratamiento de la depresión durante la gestación.

La venlafaxina es uno de los tipos más comunes de medicamentos que se recetan para la depresión posparto, junto con los ISRS. Para muchas mujeres con DPP, los medicamentos son una parte importante del plan de tratamiento. Cuando la DPP es menos severa, generalmente se recomienda iniciar con terapia conversacional, y se puede agregar medicación si es necesario. Cada caso de DPP es diferente, y encontrar el tratamiento adecuado puede llevar tiempo. Incluso una vez prescrita la medicación, pueden pasar de tres a cuatro semanas antes de que comience a surtir efecto. Es fundamental continuar con el plan de tratamiento hasta que el proveedor de salud recomiende lo contrario, ya que suspender el tratamiento sin consejo médico a menudo lleva a una recaída.

Tabla comparativa de opciones de tratamiento para la depresión perinatal

Efectos Secundarios de la Venlafaxina

La venlafaxina puede causar varios efectos secundarios. Es importante comunicarle a su médico si experimenta alguno de ellos.

Efectos Secundarios Comunes:

  • Somnolencia (no es un efecto secundario común, pero puede ocurrir si se interrumpe el tratamiento bruscamente)
  • Náuseas
  • Boca seca
  • Pérdida de apetito
  • Sudoración
  • Problemas sexuales en varones (disminución del deseo sexual, disfunción eréctil, eyaculación retrasada o ausente)
  • Problemas sexuales en mujeres (disminución del deseo sexual, orgasmo retrasado o incapacidad de tenerlo)
  • Mareos
  • Vómitos

Por lo general, estas reacciones adversas suelen ser leves y tienden a mejorar con el paso del tiempo. Sin embargo, si los síntomas empeoran, es importante avisar al médico.

Efectos Secundarios Graves (buscar atención médica inmediata):

  • Síntomas de alergia: dificultad para respirar, sensación de garganta cerrada, hinchazón en la boca o rostro, urticaria o formación de ampollas en la piel.
  • Sarpullido, urticaria, picazón severa
  • Ritmo cardíaco rápido, fuerte o irregular
  • Dificultad para respirar, tos, dolor en el pecho
  • Convulsiones
  • Sangrado o moretones inusuales
  • Fiebre, sudoración, confusión, rigidez muscular severa o espasmos, náuseas, vómitos o diarrea (síntomas del síndrome serotoninérgico)
  • Alucinaciones (ver u oír cosas que no existen)
  • Coma (pérdida del conocimiento)
  • Períodos de frío y de calor
  • Adormecimiento
  • Ardor, hormigueo o adormecimiento de manos o pies

Es importante llamar al médico inmediatamente si se experimentan síntomas como depresión nueva o que empeora, pensamientos de autolesión o suicidio, preocupación extrema, agitación, ataques de pánico, dificultad para conciliar el sueño o mantenerse dormido, comportamiento agresivo, irritabilidad, actuar sin pensar, agitación severa y excitación frenética anormal. La familia o el cuidador deben estar al tanto de estos síntomas graves.

Acatisia

Algunos pacientes en tratamiento con venlafaxina pueden desarrollar un trastorno llamado acatisia, caracterizado por intranquilidad y la incapacidad de sentarse o quedarse quietos, necesitando mover las piernas. Esto se produce especialmente durante las primeras semanas de tratamiento.

Una breve historia de antidepresivos - Neil R. Jeyasingam

Interacciones Medicamentosas y Advertencias

Antes de tomar venlafaxina, es crucial informar al médico o farmacéutico sobre cualquier alergia al medicamento o a sus componentes, así como sobre cualquier otro medicamento, alimento o sustancia. También se debe informar si se están tomando o se dejaron de tomar en las últimas dos semanas inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), como isocarboxazida, linezolid, azul de metileno, fenelzina, selegilina o tranilcipromina. La venlafaxina no debe combinarse con IMAO.

Ciertos productos de venta libre o a base de plantas pueden interactuar con la venlafaxina, como la hierba de San Juan, el triptófano y la cimetidina (Tagamet®). Siempre se debe consultar al médico o farmacéutico antes de comenzar, suspender o cambiar cualquier medicamento o suplemento mientras se toma venlafaxina.

No se debe conducir un vehículo ni operar maquinaria hasta que se sepa cómo afecta este medicamento. Se debe hablar con el médico sobre el consumo seguro de bebidas alcohólicas durante el tratamiento.

También es recomendable hablar con el médico sobre la realización de un examen de la vista antes de empezar a tomar venlafaxina. Si se experimenta náusea, dolor de ojos, cambios en la visión (como ver aros de color alrededor de luces) e inflamación o enrojecimiento en o alrededor del ojo, se debe buscar tratamiento médico de emergencia de inmediato.

La venlafaxina puede aumentar el riesgo de sangrado, ya que los ISRS y los IRSN afectan la función plaquetaria. Los profesionales sanitarios deben seguir preguntando sobre el uso de antidepresivos, especialmente en mujeres en las últimas fases del embarazo, y considerar los resultados de la revisión en el contexto de los factores de riesgo de hemorragia o trombosis de cada paciente. No se debe suspender la medicación anticoagulante en mujeres con alto riesgo de trombosis como reacción a estos datos, pero sí ser conscientes del riesgo identificado.

Cualquier sospecha de reacción adversa asociada a medicamentos tomados durante el embarazo debe ser notificada.

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