Guía completa para retirar el chupete de tu hijo

El chupete es una herramienta de consuelo y alivio para los bebés, especialmente durante su primer año de vida, ayudándoles a dormir mejor y a calmar rabietas. De hecho, la succión es un reflejo innato, ya que durante el tiempo en el útero, los bebés suelen succionar su dedo pulgar. Esta acción se convierte en una manía que les relaja y consuela, pasando de usar el dedo a utilizar un chupete a medida que crecen.

Sin embargo, aunque el chupete tiene beneficios, como la disminución del riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante, no se puede utilizar para siempre. Llega un momento en que esta necesidad va desapareciendo y, aunque quitar el chupete puede ser duro tanto para padres como para hijos, es un paso necesario. La clave es hacerlo de forma gradual, ya que una retirada drástica no ayudará al niño a acostumbrarse a vivir sin él.

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¿Cuándo y por qué retirar el chupete?

Edad recomendada para la retirada

Los pediatras y logopedas recomiendan comenzar a retirar el chupete entre los 12 y los 18 meses, y no prolongar su uso más allá de los dos años. Es importante esperar a que el bebé cumpla el primer mes de vida para comenzar su uso, cuando la lactancia materna ya se haya regulado correctamente.

Si bien cada niño tiene su propio ritmo, los expertos insisten en la importancia de retirarlo antes de que los dientes definitivos empiecen a salir. Aunque a muchos padres les sorprende la noticia de que deben quitar el chupete a los dos años, pensando que es muy pronto, es un paso fundamental para el desarrollo del niño.

Efectos negativos del uso prolongado

El uso prolongado del chupete puede ser perjudicial para la dentadura y la mandíbula del niño. Los efectos negativos pueden variar en cada niño, pero incluyen:

  • Interferencia en la lactancia materna: Puede afectar el establecimiento adecuado de la lactancia.
  • Malformaciones en los dientes y la mandíbula: Puede alterar la alineación de los dientes, provocando maloclusiones, mordida abierta o cruzada que podrían requerir ortodoncia.
  • Infecciones bucales: Como la candida albicans.
  • Infecciones de oído: Son comunes debido al uso del chupete.
  • Retraso en el habla: El objeto impide que el bebé mueva la lengua de forma natural, afectando la articulación de ciertos fonemas.
  • Respiración bucal: Fomenta la respiración por la boca en lugar de por la nariz, lo que puede derivar en infecciones respiratorias.

Marta Prada, especialista en pedagogía Montessori, explica que a los pequeños les cuesta dejar el chupete porque se convierte en un objeto de apego que les permite calmarse y relajarse. La succión no nutritiva libera endorfinas, produciendo una sensación de bienestar y alivio. Por ello, las noches y los momentos de sueño son especialmente difíciles durante la retirada.

Estrategias para retirar el chupete de forma respetuosa

Padre e hijo despidiéndose de un chupete con globos

Para lograr que el niño se deshaga del chupete sin traumas, es fundamental la paciencia, el cariño, la empatía y la confianza. Una vez tomada la decisión, es crucial no dar marcha atrás.

Momentos clave y preparación

  1. Elegir el momento adecuado: Evita periodos de grandes cambios como la adaptación a la guardería, la retirada del pañal o la llegada de un nuevo hermano.
  2. Involucrar a todos los cuidadores: Indica con claridad a todas las personas que cuidan al niño la estrategia que vais a seguir.
  3. Mentalizarse para el "síndrome de abstinencia": El niño podrá mostrarse más nervioso o con más llanto, por lo que los padres deben estar preparados para este momento.
  4. Anticipar el proceso: Habla con el niño, explicándole que ya es mayor y que por ello van a dejar de usar el chupete, enfatizando las ventajas de ser mayor. Se pueden usar razones objetivas como que no les deja hablar bien, descoloca los dientes o impide cantar.

Métodos para la retirada gradual

La retirada gradual es la mejor opción. Aquí se presentan diversas iniciativas y métodos:

  • Reducción progresiva:
    • Empieza por el día: es más fácil retirarlo en las horas de juego que durante la noche. Una vez acostumbrado, se retira de la noche.
    • Limitar su uso: inicialmente, úsalo solo para dormir. Luego, solo para las siestas pero no para las noches.
    • "Descanso del chupete": Esconder el chupete a ratos durante el día o pactar periodos sin él.
  • Hablar y convencer:
    • Explicar la situación: El pediatra Gabriel Ruiz sugiere convencer al niño de que ya es lo suficientemente "mayor" y explicarle la situación.
    • La razón real: La razón para retirar el chupete es que llevarlo demasiado tiempo puede afectar a los dientes. Hablar con el niño sobre esto, ajustando la profundidad de la conversación a su edad.
  • Rituales de despedida:
    • El ritual de la caja: Compra una caja bonita con el hijo, introduce todos los chupetes dentro y llévenlos a la casa de un bebé pequeño (un primo, amigo, vecino) para regalárselos. Celébralo como un gran acontecimiento y recuérdale el momento cuando pida el chupete.
    • El ritual del globo: Ata todos los chupetes a la cuerda de un globo de helio y suéltenlo juntos, haciendo una cuenta atrás. Recuérdale la escena cuando pida el chupete, explicando que "los chupetes ya no pueden volver del cielo".
    • Dar las gracias al chupete: Despedirse del chupete agradeciéndole todo lo que les ha dado, a lo Marie Kondo.
  • Sustitución y apoyo:
    • Sustituir por otro ritual nocturno: Leer un cuento, cantar una nana o dar masajes y caricias a la hora de dormir.
    • Ofrecer otro objeto de apego: Un peluche, una mantita u otro objeto que le proporcione seguridad puede hacer la transición más llevadera. Sin embargo, hay que evitar pasar la dependencia a otro objeto.
    • Cuentos específicos: Leer libros que abordan la retirada del chupete, como "Los chupetes de Charlotte", "Edu ya no necesita chupete" o "Rita ya no lleva chupete". Los cuentos también se pueden escenificar con muñecos. Marta Prada publicó "Chupe te dejo", que ayuda a los niños a identificarse con el proceso del protagonista.
    • Consuelo emocional: Abrazos, palabras cariñosas y contacto físico para reforzar la cercanía emocional y compensar la ausencia del chupete.
  • Técnica del corte gradual: Cortar poco a poco la punta del chupete cada día, haciendo ver que no se dan cuenta. Si el niño pregunta, decir que es debido a sus dientes que van creciendo.
  • Limitar el uso a una persona: Si el niño asocia el chupete a varios momentos, limitar su consuelo a una única persona (papá, mamá u otro cuidador principal) y solo en momentos específicos con esa persona.
  • Refuerzo positivo: Reconocer el esfuerzo del niño al dejar el chupete y los sentimientos que puede generarle. Por ejemplo, "¡has conseguido estar sin el chupete durante toda la tarde!". Un sistema de pegatinas por cada logro puede ser motivador sin necesidad de grandes premios.

Errores a evitar durante la retirada del chupete

Centro Lingua y Marta Prada advierten sobre estrategias contraproducentes que pueden generar más ansiedad en el niño:

  • No menospreciar: Evita frases como "Eres un bebé" o "Los niños grandes ya no usan chupete", ya que esto puede generar inseguridad.
  • No usar el miedo: Decir que "un monstruo se lo llevará" o "le hará daño en los dientes" genera miedo en lugar de comprensión. Los argumentos ficticios contribuyen a la inseguridad y desconfianza.
  • No hacerlo de forma brusca: Retirar el chupete de golpe es traumático, ya que es un objeto que le ha dado seguridad. La retirada debe ser progresiva.
  • No ceder ante el llanto: Es normal que el niño llore y se frustre. Si se cede, el mensaje que recibe es que el llanto es la solución para recuperarlo.
  • No ignorar sus necesidades: Evitar técnicas drásticas donde se chantajea, amenaza o ignora el llanto del niño hasta la extenuación. Es importante que se sientan acompañados y comprendidos.
  • Evitar comparaciones y juicios de valor: No comparar con otros niños ni usar expresiones como "con el chupete estás muy feo" o "el chupete es de bebés".
  • Evitar sustituir el chupete por otro objeto de apego: Esto solo traslada la dependencia.

Si el niño tiene dificultades para dejar el chupete y hay señales de problemas en la mordida o el habla, es recomendable buscar ayuda profesional de un logopeda.

La retirada del chupete es un paso importante en el desarrollo del niño. Requiere paciencia, cariño y evitar métodos bruscos. La clave está en hacerlo progresivamente, reforzar su autoestima y ofrecer alternativas de consuelo, adaptándose siempre a la personalidad y ritmo de cada niño.

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