La manera de vivir la sexualidad en cada cultura es completamente increíble, y en cada rincón del mundo el sexo adquiere un significado muy distinto. Los rituales a la hora de practicarlo son, en ocasiones, inverosímiles. Explorar estas prácticas nos permite asombrarnos de la diversidad cultural.
La Diversidad de Significados: Sexualidad, Fertilidad y Tierra
Es uno de los grandes temas y una de las preocupaciones esenciales de las culturas africanas, ya se trate de la fertilidad femenina o de la fertilidad de las tierras. El fruto del vientre de la madre y el fruto de la madre tierra han sido una constante a lo largo de la historia, reflejándose incluso en textos como el Antiguo Testamento, donde se menciona que "el Señor, tu Dios mantendrá contigo la alianza y será fiel al juramento que hizo a tus antepasados." En estas palabras bíblicas parecen encontrar un reflejo las tradiciones africanas.
La Fertilidad en las Culturas Africanas: Mujer y Tierra
La fertilidad de la mujer está, con frecuencia, asociada a la fertilidad de los campos. Muchos pueblos africanos viven de la tierra, y solo una tierra fértil puede garantizar su subsistencia. Por ello, numerosos son los ritos y ceremonias con bailes de máscaras que se les dedican, especialmente en el momento de las siembras y en el de las cosechas.

Símbolos y Ritos de Fertilidad
La mujer estéril es considerada una desgracia en la familia y en el clan. Es la mayor vergüenza y tragedia que puede pesar sobre una mujer, pues al no tener descendencia, nunca podrá ser elevada a la categoría de antepasado, su espíritu permanecerá errante y no tendrá derecho a las obsequias fúnebres de aquellos que han dejado descendencia. Al igual que las estatuillas dedicadas a favorecer la fecundidad de la mujer, numerosas son también las máscaras talladas y consagradas para que, mediante las plegarias y los ritos adecuados (los conocidos ritos agrarios), las potencias del más allá sean favorables concediendo la fertilidad de las tierras.
En muchas etnias africanas, como los Nandji, Fanti, Ashanti o Mossi, las mujeres mandan fabricar unas muñecas que, una vez consagradas, favorecerán la fertilidad y preservarán la salud durante los embarazos y los partos. Desde niñas, se entrenarán para ser madres con estas muñecas. Las llamadas muñecas Biiga son fabricadas por los Mossi de la región de Bulsa.

Existen también figuras utilizadas en los ritos destinados a la procreación y a la estimulación de la potencia fecundadora masculina. Los Doayo, que habitan en la Provincia del Norte del Camerún, en el departamento de Benué-Garoua, son un ejemplo de estos pueblos. La expresión "AKWA BA", que significa "bienvenido" en la mayoría de las etnias del grupo Akan, refuerza la idea de la continuidad y el recibimiento de la vida.
Rituales de Eyaculación y Transmisión de la Fuerza Vital
Aunque la diversidad cultural africana hace complicado generalizar, existen ejemplos notables de rituales que implican la eyaculación para la transmisión de fuerza y crecimiento, aunque no siempre se ubiquen geográficamente en el continente africano, sino en culturas con creencias similares sobre la vitalidad.
Los Hombres Etoro de Nueva Guinea
En Nueva Guinea se encuentran los hombres Etoro. En esta zona, los hombres son separados completamente de las mujeres durante 10 años, hasta que hayan practicado sexo oral con los mejores guerreros, tragándose obligatoriamente el semen, antes de poder acostarse con las mujeres. Esta práctica es realizada por la creencia de que les ayudará en su crecimiento y les proporcionará gran fortaleza.
Tribu Guerrera Tolai
Los Guerreros Sambia de Papúa Nueva Guinea
En Papúa Nueva Guinea, los guerreros de la tribu Sambia (seudónimo de una tribu de la provincia de Eastern Highlands) adquieren su poder y energía gracias a la ingesta ritual de semen. El antropólogo Gilbert Herdt, tras convivir con los Sambia entre 1972 y 1974, detalló en su ensayo "Sambia Sexual Culture" los rituales homosexuales que practican para conseguir el completo desarrollo de los niños y convertirlos en fieros guerreros.
Se cree que los niños débiles solo se transformarán en viriles guerreros si ingieren grandes cantidades de esperma. Estas inseminaciones, de los adultos a los niños, se producen por vía anal y, sobre todo, por felaciones. Para ellos, este proceso es tan fundamental como el amamantamiento por parte de las madres en los primeros meses de vida. Los niños son separados de sus madres a la edad de 7 u 8 años y pasan a las 'bachelor’s houses' (casas de licenciatura), donde permanecen hasta la edad de 14 o 15, momento en el que pasan de ser inseminados a inseminadores. Otras tribus de la zona, como los Etoro, también piensan que los niños nacen sin semen y que, por tanto, los adultos deben suministrárselo.
Fertilidad de la Tierra y Estructuras Sociales: La Tribu Dani
La tribu de los Dani, también en Nueva Guinea, prorroga el acto sexual dos años después de su matrimonio y cinco años después del nacimiento de los hijos. Además, en esta región se practica la Poliandría, donde una sola mujer se casa con todos los hermanos de una misma familia (poliandria fraternal).
La razón es muy sencilla: en esta zona la tierra es muy escasa para poder disfrutar de una gran agricultura y ganadería. Si una familia tiene más de un hijo varón, surge el problema del reparto de las tierras. Para evitarlo, la solución fue una esposa para todos sus hijos, creando una gran familia y manteniendo las tierras sin tener que ser repartidas, lo que demuestra la estrecha relación entre la fertilidad humana, la organización social y la disponibilidad de recursos naturales.
En resumen, la fertilidad, ya sea de los campos como de las personas, es uno de los temas centrales y recurrentes en las sociedades tradicionales africanas y otras culturas que comparten estas profundas conexiones con la tierra y la continuidad de la vida.