La tos es una respuesta natural del organismo que ayuda a mantener despejadas las vías respiratorias y a eliminar flemas del cuerpo. Si bien es una función protectora, la tos en niños puede ser motivo de preocupación para los padres, especialmente cuando se asocia con otros síntomas o cuando afecta a poblaciones vulnerables como los bebés o las mujeres embarazadas.
Comprendiendo la tos en niños
La tos en sí misma rara vez causa problemas a niños mayores de un año. Sin embargo, puede debilitar rápidamente a un niño, por lo que es crucial prestar atención a sus características y a cómo el bebé respira y actúa para identificar la causa subyacente. La labor principal no es detener la tos, sino descubrir su origen.
Existen diversos tipos de tos, cada uno con sus posibles orígenes:
Tos durante un resfriado
Los resfriados comunes suelen ir acompañados de tos seca o con secreciones, la cual puede persistir incluso después de la desaparición de otros síntomas. Generalmente, no es motivo de alarma, pero se debe consultar al pediatra si se presentan:
- Tos tan intensa que los labios adquieren un tono más oscuro y hay dificultad para respirar.
- El ataque de tos finaliza con un "silbido" al inhalar.
- Fiebre de 38º C o más alta por más de 48 horas, especialmente si el niño parece enfermo.
- Respiración rápida (más de 40-50 veces por minuto) o hundimiento de la piel entre las costillas al respirar.
- El niño tiene menos de 4 meses de edad.
Tos que comienza repentinamente
Este tipo de tos suele ser indicativo de un objeto extraño en las vías respiratorias (alimento, juguete, moneda). Los bebés que pueden coger objetos corren mayor riesgo. Si se sospecha de un objeto atorado, se debe evitar introducir los dedos y, si se sabe, realizar la maniobra de Heimlich. De lo contrario, se debe mantener al niño calmado y llamar inmediatamente al pediatra o servicios de emergencia.
Si no se trata de un objeto extraño y la tos es repentina, perruna, acompañada de ronquera, babeo e insistencia por enderezarse, podría ser epiglotitis, una condición seria que requiere atención médica inmediata.
Tos perruna
La "tos perruna" es un síntoma de varias infecciones virales del tracto respiratorio superior, como el crup o infecciones de las cuerdas vocales (laringe) y vías respiratorias (tráquea). Aunque a menudo se puede tratar en casa con vapor, se debe contactar al pediatra si:
- El niño tiene menos de seis meses.
- Presenta fiebre de 39º C o más alta.
- La tos aparece repentinamente.
- Respira ruidosamente entre ataques de tos cuando está en reposo.
- El niño está pálido o demacrado.
Se recomienda una cita con el pediatra al día siguiente si el niño tiene menos de 1 año, ha tenido episodios de crup sin mejoría por más de tres días, ha tenido tres ataques de crup al día durante dos o más días, o rechaza líquidos.
Tos en bebés menores de 3 meses
En bebés tan pequeños, la tos puede indicar algo serio como neumonía o bronquitis. Se debe consultar al pediatra rápidamente si la tos persiste por más de una hora, o llamarlo de inmediato si comenzó repentinamente o si hay fiebre superior a 38º C.
Tos con fiebre alta
Una tos acompañada de fiebre de 39º C o más puede ser indicativa de neumonía, especialmente si hay respiración rápida, letargo o rechazo de líquidos. Contactar al pediatra inmediatamente. Un cambio significativo en el comportamiento, junto con fiebre, también puede ser una señal de neumonía.
Tos con dificultad para respirar
Este es siempre un motivo de preocupación. Se debe contactar al pediatra de inmediato. Si la dificultad es grave o repentina, llamar a emergencias. Las señales de alarma incluyen:
- Respiración muy rápida (40-50 veces por minuto).
- Hundimiento de la piel entre las costillas o sobre la clavícula al respirar.
- Rechazo a recostarse por dificultad para respirar o agitación.
- Incapacidad para tragar líquidos o rechazo de los mismos.
- Babeo excesivo.
- Estiramiento del cuello al respirar.
- Dificultad para dormir más de una hora seguida.
- Piel pálida, labios oscuros y falta de color sonrosado.
Tos con sangre
Generalmente se debe a irritación nasal reciente. Si no es el caso, se debe contactar al pediatra de inmediato.
Tos que empeora durante la noche
Esto suele deberse a secreciones nasales y sinusales que irritan la garganta al estar acostado. Si el niño duerme toda la noche, es poco probable que sea algo grave. Si la tos interrumpe el sueño, se puede elevar la cabecera de la cuna o colchón con almohadas, pero nunca colocar almohadas o muchas mantas en la cuna por el riesgo de SMSL o dificultad respiratoria.
Tos que empeora durante el día y mejora en reposo
A menudo se debe a una infección o alergia, empeorando con la actividad, el aire frío o la tensión. Puede durar hasta 3 semanas y no requiere atención médica a menos que aparezcan otros síntomas. Si persiste por un mes, consultar al pediatra.
Tos con sonidos extraños al inhalar (estridor)
El estridor puede indicar un problema serio en las vías respiratorias superiores. Se debe llamar al pediatra. La atención médica inmediata es necesaria si hay respiración ruidosa en reposo, dificultad para respirar, rechazo a recostarse, babeo, o problemas para tragar.

Si un niño respira profundamente después de un ataque de tos severo y emite un silbido, podría tener pertussis (tos ferina), especialmente si no está completamente vacunado. La pertussis puede ser mortal, por lo que se debe contactar al pediatra inmediatamente.
Tos con sonidos extraños al exhalar (sibilancias)
Las sibilancias indican una obstrucción en las vías respiratorias inferiores, posiblemente por infección, alergia o un objeto extraño. Se debe contactar al pediatra para obtener instrucciones.
Tos que produce vómitos
Es más común en menores de 1 año que no pueden eliminar las flemas. Si se acompaña de dificultad para respirar, cambio de color en los labios o un silbido al final del ataque de tos, llamar al pediatra de inmediato.
Tos que perdura por más de un mes
Aunque a menudo es resultado de infecciones recurrentes, se debe consultar al pediatra para descartar alergias, infecciones crónicas u otros problemas. Es útil informar sobre afecciones respiratorias en personas cercanas al niño.
Tos en el contexto familiar y social
Es importante mantener a los niños alejados de personas con tos infecciosa activa. Los recién nacidos tienen cierta protección a través de la leche materna, pero después de los seis meses, su sistema inmunológico se desarrolla y deben ser protegidos, especialmente de la tos fuerte.
Los fumadores representan un riesgo significativo, ya que son más propensos a infecciones pulmonares y el humo debilita el sistema respiratorio de los niños. Mantener a los niños alejados de ambientes con humo de cigarrillo es crucial.
Los adultos, especialmente los mayores, pueden ser portadores de tuberculosis. Un examen cutáneo puede descartar dudas sobre personas con tos crónica. Se recomienda que el personal de guardería y personas nuevas en el entorno del niño se hayan sometido a este examen.
Cómo calmar la tos
Aunque la mayoría de las toses no requieren tratamiento intensivo, existen medidas para aliviar el malestar:
- Vapor: Sentarse en un baño cerrado con agua caliente corriendo puede calmar la tos, especialmente la del crup. Los nebulizadores y humidificadores también pueden ser útiles en ambientes secos.
- Posición elevada: Elevar la cabecera de la cuna o cama puede aliviar la tos nocturna.
- Hidratación: La ingesta de líquidos ayuda a mantener las secreciones delgadas y húmedas.
- Medicamentos: Los medicamentos para la tos simple pueden ayudar, pero se debe consultar al pediatra antes de administrar cualquier fármaco. No se deben dar gotas para la tos a niños menores de cuatro años.

Antes de llamar al médico
Si un niño presenta síntomas graves (aspecto enfermo, palidez, cambios de comportamiento drásticos o síntomas de urgencia), no dudar en contactar al pediatra. Si no es una emergencia, reunir información útil:
- Duración y tipo de tos.
- Otros síntomas (fiebre, vómitos, problemas de sueño) y su gravedad.
- Ingesta de líquidos.
- Factores que mejoran o empeoran la tos.
- Enfermedades en familiares o cuidadores.
- Frecuencia respiratoria y signos de dificultad (hundimiento de la piel).
- Sonido de la tos o respiración.
- Estado de vacunación del niño.
Tos y el embarazo: impacto en el feto
Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios inmunológicos que la hacen más vulnerable a infecciones. La tos y los resfriados son comunes, pero generalmente no representan un peligro para el feto. El bebé está preparado para las vibraciones de la tos materna y puede moverse en respuesta, pero esto no causa daño ni asfixia.

Cambios en el sistema inmunitario durante el embarazo: La inmunosupresión durante la gestación protege al feto, pero aumenta la susceptibilidad de la madre a infecciones. Es crucial buscar atención médica rápida y evitar automedicarse, ya que muchos fármacos son perjudiciales durante el embarazo.
Tratamiento de la tos durante el embarazo: Las infecciones virales son causas comunes. El tratamiento se enfoca en aliviar síntomas y evitar complicaciones. Los antibióticos no son efectivos para infecciones virales. Se recomiendan:
- Alimentación sana rica en frutas y verduras.
- Suplementos de minerales y vitaminas (especialmente C).
- Abundante ingesta de líquidos.
- Ejercicio físico leve.
- Paracetamol para fiebre o malestar general, bajo supervisión médica.
Cuándo buscar atención médica durante el embarazo: Si los episodios de tos aumentan en frecuencia o intensidad, no ceden tras unos días, o si se acompaña de fiebre igual o superior a 39° C, expectoración muco purulenta, dolor en el pecho o sibilancias respiratorias.
Otros factores que afectan al feto: El estrés, la tristeza y la angustia materna pueden generar cambios hormonales que aumenten el riesgo de parto prematuro o bajo peso al nacer. Cuidar la salud emocional es fundamental para el desarrollo intrauterino del bebé.
Vacunación y prevención
Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de complicaciones graves por la gripe. La vacuna contra la gripe es la mejor protección y se recomienda en cualquier etapa del embarazo. También se recomienda la vacuna Tdap (tos ferina) durante el tercer trimestre.
Los bebés pueden vacunarse contra la gripe a partir de los 6 meses. Es importante que todos en el hogar se vacunen para proteger al bebé. Las vacunas no provocan gripe; los anticuerpos tardan unas dos semanas en desarrollarse.
Se deben desmentir mitos peligrosos sobre las vacunas, especialmente los que circulan en internet. La vacuna en aerosol nasal no se recomienda para embarazadas.
VACUNACIÓN ANTIGRIPAL EN LACTANTES, NIÑOS Y NIÑAS. Vacunación en EMBARAZADAS | Cecova TV
Consideraciones finales
La tos es una parte natural de la vida y una respuesta protectora del organismo. Si bien la mayoría de las toses son inocentes, es crucial identificar los síntomas y buscar atención médica cuando sea necesario, especialmente en niños pequeños, bebés y durante el embarazo. La hidratación adecuada, el vapor y, cuando sea indicado, la consulta médica son pilares para el manejo de la tos.