El embarazo es una etapa de grandes cambios fisiológicos y biomecánicos en el cuerpo de la mujer, que a menudo pueden venir acompañados de molestias y dolores. Afortunadamente, técnicas no invasivas como el vendaje neuromuscular, también conocido como kinesiotaping o kinesiotape, ofrecen una solución efectiva para aliviar estas condiciones y mejorar el bienestar de la futura madre. Pero, ¿qué es exactamente este vendaje y cómo puede ayudar durante el embarazo y el posparto?
¿Qué es el Vendaje Neuromuscular (Kinesiotaping)?
El kinesiotape es una cinta elástica de algodón con un adhesivo que se coloca sobre la piel de una manera específica. No “cura por sí solo”, pero es una herramienta útil en muchísimos tratamientos. Su origen data de la década de los 70 en Japón, cuando el doctor Kenzo Kase lo creó con el objetivo de permitir un movimiento natural y una mejor circulación sanguínea en las zonas lesionadas.
Estas cintas kinesiológicas están constituidas por una estructura trenzada de algodón (96%) y poliuretano, y en una de sus caras tienen un adhesivo hipoalergénico para adherirse a la piel de la zona a tratar. La elasticidad de este vendaje, al estirar un poco la piel, provoca un efecto “lifting” en la epidermis. Este estiramiento reduce la presión en las zonas sensibles al dolor, disminuye la presión sobre los receptores del dolor y mejora el flujo de sangre y el drenaje linfático. Esto ayuda a la función muscular sin limitar los movimientos, manteniendo una adecuada circulación sanguínea y linfática.

El Embarazo y los Desafíos Musculoesqueléticos
El cuerpo de la mujer experimenta diversas transformaciones durante el embarazo, debido a los grandes cambios corporales que padece. El dolor lumbopélvico en las mujeres embarazadas es frecuente, consecuencia de los cambios biomecánicos y hormonales que experimentan. Este dolor puede ser incapacitante, afectando a actividades cotidianas como caminar, sentarse y levantarse, y subir y bajar escaleras.
Durante el embarazo, una hormona llamada relaxina prepara el cuerpo para el trabajo de parto, ayudando a relajar las articulaciones para que el cuerpo se expanda y el bebé se desarrolle. Con esto, todas las articulaciones y músculos del cuerpo lo sienten, y las madres activas pueden experimentar cierta incomodidad.
Beneficios Específicos del Vendaje Neuromuscular para Embarazadas
Afortunadamente, el vendaje neuromuscular ofrece importantes ventajas a las embarazadas que sufren dolores lumbopélvicos o escapulares, entre otros. Es una técnica de tratamiento no invasiva y sin riesgos para el feto, que consiste en aplicar bandas elásticas hipoalergénicas sobre la piel para sujetar músculos, articulaciones y ligamentos.
Alivio del Dolor
Las bandas elásticas, aplicadas en patrones específicos, reducen la presión sobre músculos y articulaciones, proporcionando apoyo y estabilidad adicionales. En particular, alivian el peso del estómago y la presión ejercida sobre el perineo. El resultado es menos dolor lumbopélvico y mayor comodidad para la futura madre. Alivia el dolor elevando la piel y reduciendo la presión en los receptores sensoriales subcutáneos, y modifica la información que llega al cerebro a través de la propiocepción, reduciendo así la percepción del dolor.
Mejora de la Postura y Estabilidad
Durante el embarazo se producen muchos cambios fisiológicos que pueden provocar trastornos posturales y dolor asociado. El vendaje ayuda a controlar la postura correcta mejorando la propiocepción en los músculos posturales. También entra como un auxiliar para estabilizar las articulaciones o fortalecer la musculatura, lo que puede influir positivamente en la postura de la paciente y contribuir a una mayor estabilidad pélvica.
Reducción de Hinchazón y Edema
El vendaje neuromuscular se utiliza comúnmente para reducir la inflamación y los edemas, comunes durante el embarazo. La cinta elástica ayuda a levantar la piel y generar un espacio entre esta y el músculo, lo que reduce la presión y la fricción en la zona. Esto disminuye la cantidad de líquido linfático y aumenta la capacidad del cuerpo para drenar el líquido acumulado, mejorando la circulación.
Prevención de Lesiones y Mantenimiento de Actividad Física
Al proporcionar una buena información propioceptiva, el vendaje ayuda a prevenir lesiones durante el embarazo, en particular durante el ejercicio físico o simplemente las actividades cotidianas. De este modo, las embarazadas pueden mantener la actividad física que necesitan, al tiempo que reducen el riesgo de lumbalgia, ya que no limita gestos ni movimientos.
Soporte Abdominal y Manejo de Diástasis de Rectos
Muchas mujeres tienen dificultades relacionadas con el peso del vientre, y el tape puede ayudar a aliviar ese peso. Después del parto, los músculos abdominales pueden estar debilitados y estirados. El kinesiotaping puede proporcionar un soporte suave a los músculos abdominales, ayudando a reducir la sensación de debilidad y facilitando una mejor postura. Algunas mujeres tienen diástasis, que es cuando los músculos del abdomen se separan para dar espacio al bebé; en algunos casos, el taping puede utilizarse tanto durante el embarazo como después del parto para ayudar a reducir ese espacio.

Vendaje Neuromuscular en el Posparto: Facilitando la Recuperación
Tras el parto, los cambios posturales y hormonales pueden continuar provocando dolores musculoesqueléticos. El kinesiotaping posparto es una técnica que brinda apoyo y alivio a las nuevas madres, ayudando a reducir la incomodidad y los síntomas comunes después de dar a luz.
- Recuperación de Tejidos: El vendaje contenido posparto ayudará al retorno de todos los tejidos, que se formaron durante el embarazo, a su lugar inicial. De esta manera, se reduce el proceso inflamatorio que ocurre en los primeros días del posparto.
- Soporte Abdominal: Proporciona mayor comodidad, seguridad y soporte para el abdomen debilitado y estirado.
- Reducción de Hinchazón: Ayuda a reducir la hinchazón común en el área abdominal, mejorando la circulación linfática y sanguínea.
- Prevención: Puede ayudar a prevenir el seroma (acumulación de líquido) y los hematomas.
Apoyo durante la Lactancia
La lactancia puede ser un momento desafiante para algunas madres. En ocasiones, el bebé tiene dificultades para mover la boquita al mamar. El tape puede ayudar como una precarga para facilitar el movimiento y, así, brindar más seguridad y realizar el movimiento correcto.

¿Cómo se Aplica el Vendaje Neuromuscular en Embarazadas?
La correcta colocación del kinesiotape es esencial para obtener sus beneficios. Es importante recordar que el vendaje neuromuscular, por cuanto afecta tanto a nivel local como en todo el organismo, y todas sus variaciones deben de ser siempre aplicadas por un profesional bien cualificado (fisioterapeuta, podólogo, médico rehabilitador, etc.), ya que previamente se necesita un diagnóstico de la patología.
Preparación de la Piel
Antes de aplicar el kinesiotape, es importante preparar la piel para garantizar una correcta adherencia de la cinta y evitar posibles irritaciones:
- Limpia la piel con agua y jabón neutro para eliminar restos de sudor o cremas.
- Sécala bien.
- Si tienes vello en la zona, lo mejor es recortarlo para evitar que se arranque al retirar el vendaje.
- Asegúrate de que la piel no tenga heridas abiertas o irritaciones.
Técnicas de Aplicación y Ejemplos Específicos
El profesional realizará una evaluación y valoración completa para determinar el mejor uso de la cinta kinesiotape y el corte adecuado para cada lesión. Es importante preparar el vendaje, redondeando los extremos para evitar que la cinta se despegue en el roce con la ropa. Una vez aplicado, el vendaje neuromuscular dura varios días sobre la piel.
En un estudio, el vendaje aplicado consistió en dos tiras longitudinales a nivel paravertebral lumbar con técnica de inhibición muscular (de inserción a origen, 25% de tensión aplicada en el centro y sin estiramiento en los anclajes) y una tira horizontal abarcando ambas espinas ilíacas posterosuperiores.

Evidencia Científica
Diversos estudios respaldan la eficacia del vendaje neuromuscular en embarazadas. Por ejemplo, en un estudio experimental controlado prospectivo desarrollado en Sao Paolo, Brasil, sobre una muestra de veinte embarazadas con lumbalgia, se evaluó el dolor mediante la escala visual analógica y la funcionalidad con el cuestionario de incapacidad funcional de Rolland-Morris. Los resultados mostraron que el vendaje neuromuscular es efectivo para el alivio de la lumbalgia en este grupo.
Además, en otro estudio con una muestra de 65 mujeres embarazadas con lumbalgia baja, dividida en dos grupos, se observó que ambos grupos presentaron mejoría significativa. Sin embargo, las mujeres a las que se les aplicó el vendaje neuromuscular mostraron una mayor mejoría. De esta manera, se puede afirmar que en casos de dolor lumbar en embarazadas está indicado aplicar el vendaje neuromuscular con intención de aliviar o hacer desaparecer los síntomas de las pacientes.
Contraindicaciones y Precauciones Fundamentales
Si bien el vendaje neuromuscular es beneficioso en muchos casos, existen algunas contraindicaciones importantes a tener en cuenta antes de su aplicación:
- Heridas abiertas: El vendaje no debe ser utilizado sobre heridas abiertas, ya que puede empeorar la herida y provocar infecciones.
- Infecciones: Si hay alguna infección presente en la piel, el vendaje no debe ser aplicado.
- Enfermedades de la piel: Cualquier enfermedad de la piel, como la dermatitis o el eczema, puede verse empeorada por la aplicación del vendaje. En estos casos, es importante evitar su uso.
- Problemas circulatorios: Si la paciente sufre de problemas circulatorios, como varices, la aplicación del vendaje debe ser evaluada con extremo cuidado, ya que podría comprometer la circulación y agravar la afección existente.
- Alergias: En casos de alergia al material utilizado en el vendaje, no debe ser usado. Es crucial conocer previamente cualquier alergia que pueda tener la paciente.
La aplicación del vendaje neuromuscular debe ser realizada por un profesional experimentado y capacitado en la técnica, especialmente durante el embarazo, donde se requiere un cuidado adicional. El terapeuta debe determinar qué aplicación beneficia mejor a la paciente y siempre revisar con cuidado cualquier contraindicación que pueda estar presente.