El embarazo representa un desafío desde el punto de vista nutricional, debido a que las necesidades de nutrientes están aumentadas y una alteración en su ingesta puede afectar la salud materno-fetal. Los estados deficitarios en micronutrientes están relacionados con preeclampsia, retraso del crecimiento intrauterino, aborto y anomalías congénitas. La alimentación de la madre durante el embarazo es uno de los principales determinantes externos de la salud materno-fetal.

Importancia del Calcio durante la Gestación
El calcio es un mineral clave en el embarazo y el mineral más abundante en el cuerpo, representando un 4% del total de masa mineral y un 25% del peso total. El 99% del calcio se localiza en el sistema óseo. Su carencia puede provocar detención del crecimiento, raquitismo, osteoporosis o convulsiones. Durante la gestación, las deficiencias de calcio se traducen en complicaciones en el propio embarazo, con peligro tanto para la madre como para el niño.
La absorción de calcio aumenta durante el embarazo para asegurar el aporte de calcio al feto, manteniéndose los niveles plasmáticos y óseos maternos. La madre aporta, a través del transporte activo de la placenta, un total de 25-30 gramos de calcio al feto en todo el embarazo. Esta cantidad de calcio es muy pequeña en comparación con el calcio total que contiene el cuerpo de la madre y puede movilizarse fácilmente desde los depósitos maternos a la sangre para que pase al feto a través de la placenta cuando sea necesario. Un aporte bajo de calcio se ha relacionado con alteraciones fetales como baja mineralización ósea, crecimiento intrauterino retardado (CIR) y bajo peso al nacimiento.
Resulta relevante que la mujer embarazada presente unos buenos niveles de este nutriente para evitar problemas como la preeclampsia, un trastorno caracterizado por hipertensión arterial y proteína en la orina. Entre otros factores, un bajo consumo de calcio altera el equilibrio de la presión arterial durante el embarazo. El calcio es seguro para las mujeres embarazadas y las que están dando el pecho, siempre que se tome en las cantidades recomendadas.
Recomendaciones de Ingesta y Suplementación de Calcio
Las necesidades de calcio están aumentadas durante el embarazo (Fig. 1 de la fuente original). Para las personas embarazadas y/o en período de lactancia y mayores de 19 años, la dosis diaria recomendada es de 1.000 mg y el límite superior es de 2.500 mg. Para las personas embarazadas y/o en período de lactancia y que tienen entre 14 y 18 años, la dosis diaria recomendada de calcio es de 1.300 mg y el límite superior es de 3.000 mg. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las necesidades de calcio en la mujer gestante entre 19 y 50 años sean de 1.200 mg/día.
Las personas pueden alcanzar su dosis diaria recomendada de calcio a través de los alimentos y bebidas que consumen, así como del calcio que se encuentra en los suplementos y las vitaminas. Algunos ejemplos de alimentos ricos en calcio incluyen:
- Productos lácteos: Un trozo de queso, un yogur o un vaso de leche de vaca contienen unos 300 mg de calcio cada uno.
- Frutos secos: Principalmente las almendras y las avellanas, seguidas de los pistachos.
- Legumbres: Garbanzos, judías blancas y habas secas.
- Otros: Higos secos.
Dado que la absorción de calcio está aumentada hasta un 40% en gestación, no se recomienda su suplementación en madres con ingestas adecuadas (3 lácteos/día). Su uso debe reservarse a gestantes con ingestas insuficientes y/o que tengan alto riesgo de preeclampsia (21). En general, en mujeres sanas, con una ingesta de calcio adecuada, no es necesario suplementarlas con un aporte extra de calcio, pues no se han demostrado beneficios en los resultados perinatales.
La OMS recomienda la suplementación con calcio (1,5-2 g/día, dividida en tres dosis) desde la semana 20 hasta el final de la gestación para mujeres con dieta pobre en calcio y especialmente las que tengan riesgo de preeclampsia (23). En la embarazada de gemelos se recomienda aumentar la dosis: en el primer trimestre, 1.500 mg/día, y en el segundo y tercer trimestre, la cantidad de calcio sería de 2.500 mg/día.

El Calcio y la Prevención de la Preeclampsia
La administración de suplementos de calcio (≥ 1 g/día) se asocia con una reducción del riesgo de preeclampsia casi a la mitad, en particular en madres con ingestas bajas. Algunos estudios también señalan que un aporte de calcio en gestantes con factor de riesgo de tener una preeclampsia puede contribuir a la disminución de su aparición en un 35%. La OMS recomienda la suplementación con calcio para prevenir la preeclampsia en las mujeres en zonas con baja ingesta de este nutriente.
Una revisión sistemática evaluó datos de 27 estudios (18.064 pacientes) y encontró que el riesgo promedio de hipertensión se redujo con la administración de suplementos de calcio en comparación con placebo (12 ensayos, 15.470 embarazadas: cociente de riesgos [CR] 0,65; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,53 a 0,81; I² = 74%). También hubo una reducción significativa del riesgo de preeclampsia asociado con la administración de suplementos de calcio (13 ensayos, 15.730 embarazadas: CR promedio 0,45; IC del 95%: 0,31 a 0,65; I² = 70%, evidencia de calidad baja). Este efecto fue claro en las embarazadas con regímenes alimentarios bajos en calcio (ocho ensayos, 10.678 embarazadas: CR promedio 0,36; IC del 95%: 0,20 a 0,65; I² = 76%) pero no en aquellas que tenían una dieta de calcio adecuada. El efecto parecía ser mayor en las mujeres con mayor riesgo de preeclampsia, aunque esto puede deberse a efectos de estudios pequeños (cinco ensayos, 587 mujeres: RR promedio 0,22; IC del 95%: 0,12 a 0,42). Estos datos se deben interpretar con cuidado debido a la posibilidad de sesgo de efectos de estudio pequeño o de publicación. En el ensayo más grande, la reducción de la preeclampsia fue modesta (8%) y el IC incluyó la posibilidad de que no tuviera efecto.
El resultado compuesto de muerte materna o morbilidad grave se redujo con los suplementos de calcio (cuatro ensayos, 9.732 embarazadas; RR 0,80; IC del 95%: 0,66 a 0,98). Las muertes maternas no mostraron diferencia (un ensayo de 8.312 mujeres: una muerte en el grupo de calcio versus seis en el grupo de placebo). Hubo un aumento anómalo del riesgo de síndrome HELLP en el grupo de calcio (dos ensayos, 12.901 mujeres: CR = 2,67, IC del 95%: 1,05 a 6,82, evidencia de calidad alta); sin embargo, el número absoluto de eventos fue bajo (16 versus seis).
La administración de suplementos de calcio a dosis bajas (generalmente 500 mg diarios) también redujo el riesgo de preeclampsia (nueve ensayos, 2.234 mujeres: CR 0,38; IC del 95%: 0,28 a 0,52). El riesgo de preeclampsia pareció reducirse en el grupo de dosis altas (CR 0,42; IC del 95%: 0,18 a 0,96).
Preeclampsia
Impacto en el Parto Prematuro y el Peso al Nacer
Tomar dosis altas (más de 1000 mg) de suplementos de calcio durante el embarazo podría dar lugar a que nazcan ligeramente menos bebés antes de las 37 semanas de embarazo (11 estudios, 15.379 madres y bebés). Un análisis de los resultados no encontró diferencias estadísticamente significativas entre las mujeres que recibieron suplementos de calcio y las que no en términos de reducción de los partos prematuros de menos de 37 semanas de gestación (cociente de riesgo [RR] 0,86; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,70 a 1,05; 13 estudios, 16.139 mujeres).
Al parecer, no hubo una reducción del número de bebés nacidos antes de las 34 semanas de embarazo (RR 1,04; IC 95% 0,80 a 1,36, cuatro ensayos, 5.669 mujeres) ni del número de recién nacidos con bajo peso al nacer. La evidencia indicó que la administración de suplementos de calcio probablemente no reduzca el parto prematuro antes de las 37 semanas y que no hay efectos beneficiosos adicionales de la administración de suplementos de calcio en el parto prematuro antes de las 34 semanas ni en la prevención del bajo peso al nacer. Tampoco hubo diferencias significativas en el peso al nacer entre los dos grupos de tratamiento (RR 0,93, IC del 95%: 0,81 a 1,07; seis ensayos, 14.162 lactantes). Podría haber poco o ningún efecto sobre el bajo peso al nacer (seis estudios, 14.162 mujeres y recién nacidos).
Los recién nacidos prematuros (menos de 37 semanas de gestación) tienen más problemas de salud en comparación con los bebés nacidos en su fecha de parto. Esto es especialmente cierto en el caso de los bebés con menos de 34 semanas de gestación o los bebés de bajo peso al nacer, que pueden tener problemas de salud graves. Sin embargo, el efecto de tomar suplementos de calcio durante el embarazo para la salud de los recién nacidos y de sus madres posiblemente sea pequeño, si es que lo hay. Es importante señalar que el riesgo promedio de parto prematuro se redujo en el grupo de suplemento de calcio (11 ensayos, 15.275 embarazadas: CR 0,76, IC del 95%: 0,60 a 0,97; I² = 60%; evidencia de baja calidad); esta reducción fue mayor entre las mujeres con mayor riesgo de desarrollar preeclampsia (cuatro ensayos, 568 mujeres: CR promedio 0,45, IC del 95%: 0,24 a 0,83; I² = 60%).
No hubo un efecto claro en el ingreso en cuidados intensivos neonatales. Tampoco hubo efectos claros sobre el riesgo de mortinatalidad o mortalidad infantil antes del alta hospitalaria (11 ensayos, 15.665 recién nacidos: CR 0,90; IC del 95%: 0,74 a 1,09). Un estudio mostró una reducción en la PA sistólica mayor del 95º percentil entre los niños expuestos a la administración de suplementos de calcio in utero (514 niños: CR 0,59; IC del 95%: 0,39 a 0,91).
Carbonato de Calcio: Uso y Consideraciones
El carbonato de calcio es un suplemento dietético que se ha utilizado como antiácido para ayudar con los síntomas de acidez estomacal, indigestión ácida y malestar estomacal. Algunos ejemplos de antiácidos de venta libre con carbonato de calcio son Tums®, Rolaids®, Maalox® y Mylanta®. La etiqueta del suplemento debe incluir tanto la dosis de carbonato de calcio como la dosis real de calcio, que a menudo se enumera como "calcio elemental".
El aborto espontáneo es común y puede ocurrir en cualquier embarazo por muchas razones diferentes. Cada embarazo comienza con un 3-5% de probabilidad de tener un defecto de nacimiento. El uso de carbonato de calcio en cantidades superiores a las recomendadas podría aumentar la probabilidad de tener bajo peso al nacer (que pesa menos de 5 libras y 8 onzas [2500 gramos] al nacer). Ha habido algunos informes de casos de recién nacidos con convulsiones cuando se usaron altas dosis de carbonato de calcio cerca del final del embarazo. El calcio se encuentra en la leche materna. Cuando se usa según las indicaciones y dentro de las cantidades recomendadas, es poco probable que el carbonato de calcio sea dañino para un bebé lactante.
Limitaciones de la Evidencia y Futura Investigación
La confianza en la evidencia actual es solo moderada debido a que el efecto del calcio pareció diferir ligeramente entre los estudios. Los estudios también se limitaron a solo dosis altas de calcio y pocos estudios informaron sobre los efectos no deseados. Se necesitan más estudios para estar más seguros de los datos y de cualquier efecto adverso. Además, se necesitan ensayos multicéntricos grandes para detectar el efecto de la administración de suplementos de calcio sobre el peso fetal al nacer y el parto prematuro antes de las 34 semanas como desenlaces principales. También sería beneficioso realizar estudios de investigación adicionales sobre los efectos a corto y largo plazo de la administración de suplementos de calcio.
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