La presencia de sangre en las heces de un niño es un síntoma que suele generar gran ansiedad y alarma en los padres. En medicina, la rectorragia es el término que define la emisión de sangre roja a través del ano, la cual generalmente procede de la parte baja del aparato digestivo. Afortunadamente, la mayoría de los casos en pediatría tienen un pronóstico favorable, aunque es fundamental identificar su origen mediante una valoración médica adecuada.

Tipos de sangrado digestivo
Para entender el origen del problema, es necesario distinguir entre los diferentes tipos de deposiciones con sangre:
- Hematoquezia: Heces mezcladas con sangre o teñidas de rojo, que suelen proceder de las partes iniciales del intestino delgado.
- Sangre roja brillante independiente de las heces: Generalmente aparece al final de la defecación y sugiere un origen en el tracto rectal final, como fisuras anales o hemorroides.
- Melenas: Heces negras, brillantes, malolientes y pegajosas (tipo alquitrán). Indican un sangrado en el tracto digestivo alto (esófago, estómago o duodeno), donde la sangre ha sido digerida.
Causas frecuentes en la infancia
Aunque la aparición de sangre siempre debe consultarse, en niños de entre uno y dos años, las causas más habituales suelen ser procesos banales o tratables:
- Gastroenteritis bacteriana: Infecciones que pueden causar inflamación y sangrado.
- Fisuras anales: Pequeñas heridas en la zona anal causadas frecuentemente por estreñimiento.
- Pólipos del colon: Pequeñas formaciones benignas que pueden sangrar.
- Invaginación intestinal: Un proceso que requiere atención médica inmediata.
- Úlceras por Helicobacter Pylori: Aunque menos comunes, pueden ser una causa de sangrado.

¿Es siempre sangre? Causas falsas de coloración roja
No todo lo que parece sangre lo es. Antes de alarmarse, se debe considerar si el niño ha ingerido alimentos o medicamentos que tiñen las heces:
| Causa | Ejemplos |
|---|---|
| Alimentos | Remolacha, tomates, pimientos rojos, gelatinas, mermeladas o colorantes artificiales. |
| Medicamentos | Bismuto (presente en algunos jarabes), hierro. |
Si el color rojo desaparece al retirar estos alimentos o fármacos de la dieta durante 48 horas, probablemente no se trate de una hemorragia.
Pasos a seguir ante la presencia de sangre
Si observa sangre en el pañal o el inodoro, siga estas recomendaciones:
- Documentación: Tome una fotografía de las heces para mostrarla al pediatra; esto ayuda enormemente en el diagnóstico.
- Confirmación: Si sospecha de irritación externa, utilice el "método de la toalla": mantenga al niño sin pañal para descartar que la sangre provenga de una dermatitis del pañal o, en niñas, de un sangrado vaginal (falsa menstruación).
- Consulta médica: Contacte a su pediatra. Es obligatorio acudir a urgencias si el niño presenta palidez, mareos, taquicardia, dolor abdominal intenso, fiebre o decaimiento general.
Diagnóstico clínico
El médico determinará la causa basándose en la historia clínica y la exploración física. Entre las pruebas que pueden realizarse se incluyen:
- Análisis de sangre y heces: Incluyendo la búsqueda de sangre oculta en heces (mediante guayaco o test inmunoquímico).
- Pruebas de imagen: Radiografías o ecografías.
- Procedimientos endoscópicos: Colonoscopia o endoscopia, que permiten al especialista observar directamente el tracto digestivo.